Dos matrimonios, uno gringo y uno mexicano estaban jugando cartas, al mexicano se le cayó una carta al piso; al agacharse vio a la gringa por debajo de la mesa, estaba sin ropa interior.
Alterado fue a la cocina a tomar un vaso de agua, la gringa disimuló y fue detrás, llegó y le dijo:
-¿ qué te pareció?
-Me dejaste sin aire, – Dijo el mexicano.
La gringa, dijo:
Cualquier día, por 200 dolares podemos hacer lo que quieras.
-Bueno ¡solo dime cuándo y dónde¡
-Mañana en la tarde, aquí en mi casa. Y no te preocupes que voy a estar sola. Mi marido llegarás hasta por la noche.¿ Puedes venir?
-Sí, seguro. Dijo todo azorado.
Por la tarde del siguiente día , el mexicano llegó, pagó los 200 dolares y la dejó con la sonrisa en la boca.
En la noche llegó el gringo del trabajo y le pregunta a la mujer:
-Dime la verdad, vino el mexicano hoy en la tarde.
-Sí, le respondió la mujer asustada, pensando cómo pudo darse cuenta de lo sucedido.
-¿Y te dejó 200 dolares?
-Síííí, respondió la mujer. que entraba en pánico.
-Ahhh que alivio¡.ese mexicano cabrón, pasó por el trabajo y me dijo: préstame 200 dolares por favor, más tarde te los dejo en tu casa. Pensé que me había chingado, pero ya veo que es un buen tipo.
Salvador Flores Rivera, “Chava Flores”, nació en la Ciudad de México el 14 de enero de 1920, en el barrio de La Merced. Vivió en casi todas las colonias del Distrito Federal. Comentó alguna vez: “Y si no viví en el Castillo de Chapultepec, fue porque en ese tiempo, sólo lo ´alquilaban´ al que fuera Presidente de la República».
Tras el repentino fallecimiento de su padre en 1933, tuvo que dejar los estudios. A los 13 años trabaja en una fábrica de corbatas; abrió una salchichonería que fracasó, después compró un camión y fue repartidor de carne pero tampoco tuvo éxito, finalmente entró a trabajar en una imprenta en donde editó la revista “Álbum de oro de la canción”. Él mismo confesaría, años más tarde, que “Gracias a la revista tuve la oportunidad de conocer a los grandes compositores de esa época, a quienes entrevistaba y por quienes sentía una gran admiración, al grado de querer llegar a ser un día como uno de ellos”.
En 1952 se inició como compositor, debutando con la canción “Dos Horas de Balazos”, la cual, junto con el tema “La Tertulia”, fue llevada a los acetatos el 11 de enero de ese año. El éxito fue tal, que no tardaron en aparecer sus nuevas creaciones: “Boda de Vecindad”, “Peso Sobre Peso (La Bartola)”, “La Interesada”, “El Gato Viudo”, “Mi Chorro de Voz”, “Ingrata Pérfida” y “Llegaron los gorrones”. Sus temas pronto se arraigaron en el gusto de la gente, que aceptó canciones como “Pobre Tom”, “Vámonos al Parque, Céfira”, “Cerró sus Ojitos Cleto”, “Pichicuás”, “Los Quince Años de Espergencia” y, más adelante, “Sábado Distrito Federal”, “Voy en el Metro” y “A qué le Tiras Cuando Sueñas, Mexicano.En cine participó en siete películas. En el repertorio de Chava Flores hay más de 200 temas, valieron que se le definiera como “El Compositor Festivo de México”, “El Cronista Musical de la Ciudad”, “El Folklorista Urbano de México” y “El Compositor del Barrio”.
En cierta ocasión que le preguntaron si su música era de protesta, respondió: “A través de la música se pueden decir muchas cosas; la música será siempre una memoria histórica, pero nunca se va a poder hacer una revolución, así que la llamada canción de protesta no es más que un relato que describe la inconformidad de algunas personas, y es ilógico pensar que con canciones se va a cambiar el sistema. Eso se hace con trabajo y dedicación”. Tiene canciones románticas; “la gente cree que nada más hago música para reír, pero tengo canciones diferentes que no se han publicado y que hablan de otra clase de vivencias que he tenido, porque yo también tengo mi corazoncito” Chava Flores fue un apasionado que hizo de la música, la fotografía, la filatelia, la lectura, el cine y el baile sus grandes aficiones. Se le edita un libro de poemas después de su partida en 1987.
Se darán cuenta que habrá cientos de anécdotas de un personaje tan lleno de humor, sensibilidad y vivencias. En una entrevista escuche decir que el pueblo ruso se parece mucho al mexicano. Pues también hizo presentaciones artísticas por esos lares. Toda su música no tiene desperdicio. Pedro infante fue uno de sus interpretes.
La voz es de Chava flores. La palabra gata en ese tiempo significaba quien ayudaba a las tareas del hogar, Sin duda un despectivo. Chava juega con la palabra.
Eugenia leon, los gorrones, palabra que se originó en España, cuando los estudiantes llegaban a la fiesta haciendo grandes aspavientos con la gorra. Canta a capela
Como agente de ventas iba de pueblo en pueblo. Olvidó las facturas en su casa, asi que regresó de improviso, sigiloso abrió la puerta. Escucho jadeos que provenían de la recámara. Por una rendija de la puerta entreabierta vio a su mujer haciendo el amor, saco su pistola y a punto estuvo de matar a los amantes. Con lágrimas, tomó las facturas y se fue para nunca volver. Prometió no casarse nunca.
La soledad no es buena consejera. Dobló su decisión y se dijo «será con una mujer fea, llegando a lo horrible» La encontró. Paren una rana y así era. El afortunado vivió bien durante algunos años. Tuvo que regresar intempestivamente a la casa y se encontró con la misma escena, la mujer-sapo, gemía con los besos de fuego que le prodigaba su amante. Esta vez sacó el arma, abrió de una patada la puerta y encañonó al sujeto.
– Estese tranquilo, no me obligue a matarlo, solo contésteme ¿ Dígame que de hermoso le ve a esta mujer? véala, es pálida, chaparra, arqueada de las piernas, senos que parecen huevos estrellados y su nariz doblada como un garfio. Cortó cartucho y el cañón en la sien. ¡ Qué le vio?
Medroso con voz sollozante le dijo:
-Es que tiene las orejas más hermosas que he visto en mi vida.
Tintan es otro de los grandes cómicos de México, rivalizaba con Cantinflas, perteneciente a una familia de actores y cómicos. Así tenemos al loco Valdez, Ramón Valdez, de la famosa serie del chavo del ocho. Disfruten y denle juego a la mandíbula.
José Alfonso Ontiveros Carrillo, mejor conocido como Guadalupe Trigo, es el autor de ésta canción Nació 1941, Mérida, Yucatán. muere en un accidente 1982. Fue un guitarrista, cantante, actor y compositor mexicano. Licenciado en leyes.
Mi ciudad refleja el amor hacia el pueblo. El autor plasmaba la problemática social del México de aquella época. Grabó el tema, pero no funcionó como él esperaba. Se fue a España seis meses y al regresar se encontró con que Lola Beltrán la había escuchado; la cantó en Bellas Artes y eso la hizo famosa. Tanto fue el impacto que Guadalupe tTrigo le compuso una pieza a la cantante: Ella es la Lola.
Poco después Chabuca Granda en el noticiario 24 Horas comentó a Jacobo Zabludovsky que en México refiere que había un compositor muy bueno llamado Guadalupe Trigo, eso ocasionó el despegue de su carrera.
Trigo, compuso más de 800 canciones y fue galardonado en varios festivales nacionales e internacionales. El cooletrista de la canción es Eduardo Salomonovitz que también ha sigo grabado por figuras de la canción.
Mi memoria es penumbra,
tarde soleada,
Llovizna seca.
Recuerdos con ala rota.
Árbol mocho,
Cantos sordos
de pájaros afónicos.
Palabras sueltas
con rendijas.
Algo que sucedió.
Sueño en silencio
lejanos pasos
que se acercan sin llegar.
Un día me olvidaré que soy.
¿Seré mar? Agua que deslava visiones;
No, sólo tengo memoria de espuma que abre
cuando el ave se hunde y levanta el vuelo llevando un pez hacia los montes.
En un pueblo pequeño, murió un intelectual famoso, después de un tiempo el grupo de amigas de la viuda insistió que debía casarse de nuevo.
Dado lo pequeño del pueblo, el único candidato era el plomero.Renuente y acostumbrada a vivir con un estudioso, no quería, la viuda finalmente aceptó.
Se celebró el matrimonio y el viernes por la noche, el nuevo marido le dijo a la ex viuda: Mi madre siempre dijo que al comienzo de sábado es un precepto hacer sexo para empezar un buen fin de semana.
Y lo hicieron.
En la tarde, después de haber tenido un buen día, él dijo: Según mi padre, es un precepto hacer sexo antes de cenar.
Y lo hicieron de nuevo.
Una vez en la cama para dormir, él dijo: Mi abuelo dijo que siempre debe hacer sexo en la noche del sábado.
Y lo hicieron otra vez..
Y al despertar en la mañana del domingo él le dijo: Mi tía dice que nadie puede ir a misa sin antes tener buen sexo.
Y lo hicieron una vez más.
Ese domingo la ex viuda fue al mercado y se encontró con una amiga que le preguntó:
¿Y qué tal tú nuevo marido?
Bueno… mira, intelectual, intelectual, realmente no es, …
Los vídeos presentados es una recopilación para disfrutarlos, pueden verlos todos o no, eso depende de cada quién. Las ligas en el texto funcionan. Rubén García García
El bolero cubano llega a México a través de la península de Yucatán a finales del siglo XIX y principios del XX,
consecuencia de un intercambio , entre músicos cubanos y mexicanos, dará como resultado lo que es la trova yucateca, aires musicales mestizos típicos de la península; el bambuco de Colombia, el bolero cubano así como la danza habanera, la clave, el danzón. Canta al amor, la letra es armada por poetas que loan a la mujer, con una pulcra redacción en sus letras.
Dentro de los compositores: Guty Cárdenas, Pepe Domínguez, Cirilo Baqueiro Prevea* quien se le ha reconocido como el padre de la canción yucateca y Ricardo Palmerín entre otros más.
“Semejanzas”, cuya letra fue escrita por el poeta zacatecano José F. Armida, interpretada por uno de los tríos precursores del movimiento romántico musical de los años 50 :Trío Los Calaveras.
Ricardo Pamerín Pavia nació en Tekax, Yucatán el 3 de abril de 1887, estudió la carrera de medicina, no concluyó por dedicarse a la música. Después se traslada a la ciudad de México, donde alternaba su labor de compositor y trovador con clases de guitarra y empleado del gobierno.
Escucharemos el “El rosal enfermo” , considerada como el primer bambuco yucateco, la letra de esta canción fue escrita por el poeta Lázaro Sánchez Pinto, quien nació en San Cristóbal de La Laguna, Tenerife, Islas Canarias, y ahora interpretada por uno de los tríos yucatecos más representativos :el Trío Los Caminantes.
La canción más famosa que compuso Palmerín, sin lugar a duda es “Peregrina”, descrita en otra entrada. Falleció a la edad de 57 años en la ciudad de México el 30 de enero de 1944. Palmerín tiene en su haber tres canciones que son una delicia escucharlas: Peregrina,El rosal enfermo y semejanzas.
Una anécdota que deja ver su modestia y sencillez narra que cuando vivía en la ciudad de México, supo que en una fiesta, el tenor Sebastián Muñoz cantaría «Peregrina», tuvo muchos deseos de ir a escucharlo. Tomó su guitarra y se paró frente a la mansión, donde comenzaba la fiesta. Lo pasaron al confundirlo con uno de los músicos. Una vez dentro se sentó junto a los invitados. Cuando la canción fue cantada y muy aplaudida, alguien le preguntó que si el sabía quién era el autor de tan bella canción, y él se limitó a decir que un músico yucateco a quien conoció en alguna ocasión.
Palmerín transformó el bambuco, originalmente colombiano, adornándolo con nuevos matices y bajeo en su maravillosa guitarra. Sus creaciones musicales famosas en el mundo entero, las encabezan las bellísimas canciones Peregrina y Las Golondrinas.
Sus bambucos que a veces arrancan lágrimas por su gran sentimentalismo musical, forman un jugoso repertorio y por citar algunos de los más famosos mencionaremos: El Rosal Enfermo, El Crucifijo, Las Dos Rosas.
Palmerín muere en la ciudad de México, D F el 30 de enero de 1944.
*.-Cirilo Baqueiro prevea (Guadalupe, Campeche, diciembre 24 de 1848 – Mérida, Yucatán, septiembre 17 de 1910)conocido como “Chan Cil”. Se le considera el padre de la canción yucateca. Chan Cil, que significa en maya “Pequeño ruiseñor”, destacó como compositor romántico y autor de temas satíricos y festivos; fue trovador y bohemio.
canciones: “La mestiza”, con letra de su propia inspiración; “Despedida”, “Vuelo a ti” y “En el abismo”, con versos de José Peón Contreras, “Serenata”, con Luis F. Gutiérrez Suárez; “Un sueño”, con Manuel M. Flores; “Antes que el negro y solitario olvido”, con versos de Fernando Velarde, y “Las campanillas de tu balcón”, sobre un poema de Bécquer.
Cuando la escuche, me dio por pensar en los grandes bailes que se hacían en la era porfiriana. Padre de la trova Yucateca Chan-Cil..( en maya pequeño ruiseñor)
Antonio Aguilar cantante mexicano de ranchero, antes de dedicarse al genero cantaba bolero, esta interpretación del rosal enfermo, es digna de ser escuchada.
Para saber más del músico, una entrevista con su nieta.
Programa con las hermanitas Nuñez, Añoranza de aquellos tiempos en que la música y la letra se fundía con elegancia. Don Jorge Saldaña vercruzano que es un pilar de la televisión mexicana. El segundo vídeo es femenino, la mujer yucateca, el conjunto es fuera de serie, ver como la música funde todas la edades en las » Maya internacional» Disfruten no tiene desperdicio.
La miraba sin que ella se percatara, fingía ver los rulos oscuros de su pelo; me detenía en los signos de incomodidad. Ella sonreía.
¡Qué feliz me haces! Y apretaba mi mano
Mentía. No se percataba que después de su sonrisa, fruncía el entrecejo. Yo, movía mentalmente la testa. Las últimas veces, al despedirnos, notaba su urgencia por darme las buenas noches y ésta, aunque se oculte, un hombre sensible percibe.
Hubo instantes… como resguardar su mano entre mi mano; en otras, la conducía entre las grandes avenidas donde la muchedumbre se arrebataba para cruzar la calle, ella caminaba o se detenía a la sutil orden de un apretón sobre su piel. Recordé la luz tierna de su mirada cuando ésta respondía a mi sonrisa, después se fue apagando. ¿quizá no se daba cuenta o sí?
No le di tiempo de decírmelo.
Aquella mañana la neblina reptaba en el piso. La reconocí por su caminar, en una mano su equipaje y la otra suelta; con desorden, como lo hace una mariposa con el ala rota. ¿Se iba de viaje?, cuando ayer todavía me abrazaba?
El tren partía, me vio y la saludé agitando el pañuelo, bordado por sus manos que en mi cumpleaños me había regalado.
La esposa le dice a su marido: voy al supermercado…
-¿necesitas algo»?
– Necesito darle sentido a mi vida, definirle un propósito a mi existencia. Busco la certeza de un logro que de a mi alma la plenitud que necesita. Quiero estar en unidad con el Todo, descubrir la espiritualidad inherente a mi condición humana, debo alcanzar la trascendencia..
La esposa replica:
– Ya, ya cabrón… más específico !!!. ¿ Qué cerveza quieres? Corona o Tecate ?
– Tecate, bien fría porfis!
El gran Guty Cárdenas, (1913.1932) Murió en forma trágica, muy joven, deja un legado musical que es un símbolo en la trova yucateca. Dos canciones : El caminante del mayab y otra hecha de emociones profundas como es la canción de nunca. Recordarlo es vivir con su música y su tierra.
Me miran entre sonrientes y desconcertados. “¿Se la saben?”, insisto yo. Y, en vez de responder, comienzan a cantar. No podía ser de otra forma. Tal vez, por ser 12 de diciembre,(día de nacimiento) y en esta cantina, porque no es posible separar. Murió en una de ellas, el Salón Bach. En efecto, cuatro balazos retumbaron en el interior el 5 de abril de 1932. Llevaban un destino: cegar la vida de un joven de veintisiete años, Guty Cárdenas. Mucho se habló de ese crimen. Hubo quien dijo que se trató de un pleito de borrachos; que Guty se había hecho de palabras con uno de los parroquianos, luego de cruzar brindis con él, y que de pronto el desconocido había sacado su pistola y vaciado la descarga en el pecho del autor de “Caminante del Mayab”. También hubo quien afirmó que en el trasfondo había un lío de faldas: alguna pasión que despertó el compositor, como tantas otras que le dieron vuelo a su existencia. Pero que ésta había tenido un fin trágico.
Ciertamente, las canciones del gran trovador habrían de marcar una época y reafirmar una tradición. Guty Cárdenas provenía de una acaudalada familia productora de henequén que, aunque venida a menos, aún podía satisfacer una excelente educación para sus vástagos. Desde pequeño, Guty destacó por su inteligencia precoz, su disposición innata para la música y su afición a los deportes. Mientras que en la escuela obtenía diplomas por sus altas calificaciones y buena conducta, su corazón se hallaba muy cerca de la emoción deportiva. El fútbol y el béisbol formó parte del equipo de béisbol Águilas de Veracruz —con el tiempo, sus amigos recordarían lo bien que se veía con su gorra beisbolera y lo feliz que se ponía cuando anotaba un jonrón y lo festejaba silbando melodías que nadie había escuchado nunca. En fin, la vida fue generosa con este hombre de inspiración profunda y constante. Pago lo que debo y una anécdota de Guty Cárdenas que lo pinta de cuerpo entero. En Campeche, a la salida de una presentación, un chiclero se acerca y le regala su mercancía; pero muestra tal arrobamiento que Guty se sorprende y le pregunta a qué se debe su expresión. “Porque nunca había oído nada como su música. Usted es un dios”, le responde, y el músico se conmueve y complace al humilde chiclero en su más grande ambición: llevarle serenata a su novia. Aquella chica tuvo esa noche, a su ventana, al más celebrado compositor de México en ese momento, Guty Cárdenas, cantándole sus propias canciones. El trío se emociona y canta una vez más “Nunca”, esta vez por cuenta suya.