Choka al muerciélago

En la hondonada 
el río imperturbable
corre sin ver.
Bajo sus aguas frías
refulgen peces
y entre la oscuridad
silban murciélagos.
Vuelan sin tropezar,
eludiendo el ramaje.

paisaje cañada

El tlacuache

Se propuso para robarle el fuego a los dioses que habitaban en la montaña. Llegó cuando dormían. Tomó el carbón enrojecido con su peluda cola, se enroscó y descendió como una pelota.

Desde ese entonces se le ve con la cola brillante y lisa. Recuerdo de la hazaña de traer el fuego y darlo a los hombres.

Leyenda náhuatl

 

tlacuache

Choka al camello

En la armonía
del paso se descubre
tu gran paciencia.
Las dunas en la siesta
te ven pasar
bajo inclemente sol,
y heladas lunas.
La prisa no es lo tuyo,
dicen tus huellas
que siempre llegas lejos.
Arena y tiempo
aprenden de tu paso;
Chasqueas tus labios
te esperan con su sombra
las enormes palmeras.

camello.1