En la armonía
del paso se descubre
tu gran paciencia.
Las dunas en la siesta
te ven pasar
bajo inclemente sol,
y heladas lunas.
La prisa no es lo tuyo,
dicen tus huellas
que siempre llegas lejos.
Arena y tiempo
aprenden de tu paso;
Chasqueas tus labios
te esperan con su sombra
las enormes palmeras.

camello.1