Ana María Shua. «Toda la literatura es acerca de la muerte¨ | Letra Urbana

https://letraurbana.com/articulos/ana-maria-shua-%C2%A8toda-la-literatura-es-acerca-de-la-muerte%C2%A8/

ALQUIMIA — manologo

Había leído todo lo que pudo sobre la alquimia, la piedra filosofal y la transmutación. Creía saber algunas cosas que la gente común no sabía y se sentía superior, una especie de mago era lo que se sentía, capaz de convertir cualquier metal en oro y hacerse rico. Lo pensaba seriamente, pero le daba flojera […]

ALQUIMIA — manologo

Gansos salvajes poesía

Sendero

Gansos salvajes», de Mary Oliver

No tienes que ser buena.
No tienes que atravesar el desierto
de rodillas, arrepintiéndote.
Solo tienes que dejar que ese delicado animal
que es tu cuerpo ame lo que ama
Cuéntame tu desesperación y te contaré la mía.
Mientras tanto, el mundo sigue.
Mientras tanto, el sol y los guijarros cristalinos
de la lluvia avanzan por los paisajes,
las praderas y los árboles frondosos, las montañas y los ríos.
Mientras tanto, los gansos salvajes, que vuelan alto
en el aire azul y puro,
vuelven nuevamente a casa.
Seas quien seas, por muy sola que te sientas
el mundo se ofrece a tu imaginación,
y te llama, como los gansos salvajes, chillando con excitación
anunciando una y otra vez
tu lugar en la familia de las cosas.

CONDESCENDENCIA — Escribir sobre la punta de la i

«La abrazaré con cuidado para no romperla, te lo prometo, papá». A pesar de su carita de niña buena y de su voz angelical, yo sabía que me estaba mintiendo, pero después de ver lo que le había hecho a su madre, me aparté y la dejé acercarse a la cuna para que cogiera en…

CONDESCENDENCIA — Escribir sobre la punta de la i

Escritoras mexicanas y su literatura social tomado de confabulario.

https://teecuento.wordpress.com/2022/01/03/la-literatura-sociologica-de-las-escritoras-mexicanas-confabulario-suplemento-cultural/

Mary Shelley: la impulsora de un nuevo género literario – Zenda

https://www.zendalibros.com/mary-shelley-la-impulsora-de-un-nuevo-genero-literario/

Cinco obras para recordar a Isaac Asimov|Noticias|teleSUR

https://www.telesurtv.net/news/cinco-obras-para-recordar-isaac-asimov-20211231-0021.html

El ingobernable corazón de José Alfredo Jiménez | Por Juan Villoro

https://www.milenio.com/cultura/laberinto/ingobernable-corazon-jose-alfredo-jimenez-juan-villoro

Concierto de año nuevo — El Blog de Joaquín Sarabia

Concierto De año nuevo. La música Sonido del alma………… La música Alimento del espíritu……………. Concierto Para despedir Y para recibir…………… La música habla por nosotros Despide y recibe…………. Y nosotros Espectadores de la vida Oímos y soñamos. Joaquín Sarabia

Concierto de año nuevo — El Blog de Joaquín Sarabia

Puntuación y diálogos

Sendero

Chuleta para puntuar diálogos

Los diálogos en inglés se escriben entre comillas; en castellano, con la raya de diálogo. Esta no es un guion corto ni medio, sino una raya, que hay que insertar como un símbolo en Word . Es decir, la raya no es ni -, ni –, sino —.

Se usan comillas:

Cuando un personaje piensa.

Cuando se reproduce un diálogo del pasado, o hay un flashback al pasado (aunque, por lo general solo se usan comillas cuando se reproduce un único parlamento; en cuanto hay pregunta y respuesta, es más frecuente el uso de la raya de diálogo, no las comillas).

Se usa la raya:

En los diálogos.

Cuando se reproduce un diálogo del pasado, sobre todo cuando hay más de un parlamento.

5 casos a modo de ejemplo:

El uso de la raya es muy sencillo; puede resumirse en estos casos que cito aquí:

CASO A

Cuando el personaje dice algo, hay comentario de narrador, pero después no sigue hablando el mismo personaje.

—¿Te llevabas bien con tu madre? —le preguntó Felipe.

—Hola, he llegado hace media hora —dijo Felipe.

CASO B

Cuando el personaje dice algo, hay comentario de narrador, y después sí sigue hablando el mismo personaje.

—¿Te llevabas bien con tu madre? —le preguntó Felipe—. Yo con la mía no.

—¿Te llevabas bien con tu madre? —le preguntó Felipe, y añadió—: Yo con la mía no.

—Te llevabas bien con tu madre? —le preguntó Felipe. Su sonrisa lo dijo todo—. Yo con la mía sí.

—Yo no me llevaba bien con mi madre —dijo Felipe—, pero sí con mi padre.

CASO C

Cuando el personaje dice algo, hay comentario de narrador sin o con mayúscula inicial (con, cuando se trata de una oración independiente del diálogo), y después sigue hablando el mismo personaje.

—Yo no me llevaba bien con mi madre. —Mientras decía esto, se levantó de la silla y fue hacia la ventana —. La verdad es teníamos una relación difícil.

—Podríamos irnos a la India este verano. —Le enseñó el libro que tenía entre las manos y añadió—: Mira estas fotos.

—Yo no me llevaba bien con mi madre —contestó—. La verdad es que teníamos una relación difícil. —El viento soplaba con mucha fuerza, lo que empezó a traerle recuerdos de su infancia. Su gesto comenzó a cambiar. Al cabo de unos diez segundos, que al resto les parecieron una eternidad, con voz quebrada dijo—: Siempre lamento no haber profundizado más en la relación.

—Yo no me llevaba bien con mi madre —contestó—. La verdad es que teníamos una relación difícil. —El viento soplaba con mucha fuerza, lo que empezó a traerle recuerdos de su infancia. Su gesto comenzó a cambiar. Al cabo de unos diez segundos, que al resto les parecieron una eternidad, se oyó su voz nuevamente—. Siempre lamento no haber profundizado más en la relación.

CASO D

Cuando el personaje dice algo, hay comentario de narrador breve, después sigue hablando el mismo personaje, vuelve a haber comentario de narrador (pero con mayúscula esta vez) y después no sigue hablando el mismo personaje.

—Yo no me llevaba bien con mi madre —contestó—. La verdad es que teníamos una relación difícil. —El viento soplaba con mucha fuerza, lo que empezó a traerle recuerdos de su infancia. Su gesto comenzó a cambiar. Al cabo de unos diez segundos, que al resto les parecieron una eternidad, se marchó de la habitación.

CASO E

Cuando un personaje habla durante más de un párrafo seguido, en castellano se emplean las comillas de cierre (comillas de seguir). Es una manera de indicar que el personaje sigue hablando. Es decir:

—Yo no me llevaba bien con mi madre —contestó—. La verdad es que teníamos una relación difícil. Siempre lamento no haber profundizado más en la relación.

»

Esto no podría hacerse con una raya de diálogo, ya que, si escribimos una raya de diálogo en lugar de las comillas de cierre, estaríamos dando a entender que ese parlamento es de otro personaje, no del mismo.

https://www.calamoycran.com/puntuar-dialogos

Necesitamos diálogos inteligentes

El hay ku

Sendero

a
ModeradorExperto del grupo  · 4f3u54iftSpo26n9us83 ahg  · 




«Puede ser relativaente fácil tomar unas lecciones de arreglo de flores, de ceremonia del té o de pintura a la aguada. Más difícil es dominar estas mismas artes con el espíritu que debe animarlas. Pero lo que es indiscutiblemente difícil es adentrarse en el dominio de la creación literaria japonesa porque su material constitutivo -la lengua japonesa- es un arte en sí mismo que exige largos años de estudio (…) Los finos matices de la sensibilidad japonesa están íntimamente implicados en los ideogramas que los expresan en el texto original, en los neologismos formados por la combinación de ideogramas, en las fórmulas de tratamiento en la diversidad de registros situacionales ante el diálogo, en los juegos de palabras, onomatopeyas, etc.
El lenguaje poético no es lo mismo que el conversacional o el novelístico; presenta más concisión, más densidad de significado, más arcaísmos. En el caso concreto del haiku, por la brevedad que impone su forma, el poeta se ve obligado a una agudeza y expresividad especialísimas, y ha de apurar hasta el máximo las posibilidades de contracción y evocación que el lenguaje le ofrece.
Es curioso constatar el hecho de que el haiku, tal vez por su brevedad formal, ha incitado el interés creativo de algunos de nuestros escritores, que han llegado a producir haiku con mayor o menor fortuna (…) En el mundo occidental no es registrable un interés paralelo en otras formas de literatura específicamente japonesas. No hay un teatro Noh adaptado al estilo occidental, ni un Jooruri (teatro de marionetas con prestigio literario), ni otros metros de la poética japonesa calcado en lenguas occidentales.»
—Fragmento de la introducción de «El haiku japonés. Historia y traducción» de Fernando Rodríguez-zquierdo y Gavala (1972).





Gonzalo Marquina
ModeradorExperto del grupo  · 4f3u54iftSpo26n9us83 ahg  · 




«Puede ser relativamente fácil tomar unas lecciones de arreglo de flores, de ceremonia del té o de pintura a la aguada. Más difícil es dominar estas mismas artes con el espíritu que debe animarlas. Pero lo que es indiscutiblemente difícil es adentrarse en el dominio de la creación literaria japonesa porque su material constitutivo -la lengua japonesa- es un arte en sí mismo que exige largos años de estudio (…) Los finos matices de la sensibilidad japonesa están íntimamente implicados en los ideogramas que los expresan en el texto original, en los neologismos formados por la combinación de ideogramas, en las fórmulas de tratamiento en la diversidad de registros situacionales ante el diálogo, en los juegos de palabras, onomatopeyas, etc.
El lenguaje poético no es lo mismo que el conversacional o el novelístico; presenta más concisión, más densidad de significado, más arcaísmos. En el caso concreto del haiku, por la brevedad que impone su forma, el poeta se ve obligado a una agudeza y expresividad especialísimas, y ha de apurar hasta el máximo las posibilidades de contracción y evocación que el lenguaje le ofrece.
Es curioso constatar el hecho de que el haiku, tal vez por su brevedad formal, ha incitado el interés creativo de algunos de nuestros escritores, que han llegado a producir haiku con mayor o menor fortuna (…) En el mundo occidental no es registrable un interés paralelo en otras formas de literatura específicamente japonesas. No hay un teatro Noh adaptado al estilo occidental, ni un Jooruri (teatro de marionetas con prestigio literario), ni otros metros de la poética japonesa calcado en lenguas occidentales.»
—Fragmento de la introducción de «El haiku japonés. Historia y traducción» de Fernando Rodríguez-Izquierdo y Gavala (1972).