Te estás volviendo viejo_ -me dijeron-, _has dejado de ser tú, te estás volviendo amargado y solitario_. No, respondí; no me estoy volviendo viejo, me estoy volviendo sabio. He dejado de ser lo que a otros agrada para convertirme en lo que a mí me agrada ser, he dejado de buscar la aceptación de los […]
Mentira que Drácula haya muerto por una daga de plata certera al corazón. Asi lo hizo creer la asociación que él presidía. Se sabe, por fuentes privadas, que se infartó cuando le informaron que el primogénito había donado sangre.
Llegué por casualidad a casa del comisariado de tierras.
—Buenas tardes.
—Buenas tardes, médico, ¿qué lo trae por acá?
—Me gusta caminar. Veo que está construyendo.
—No pude terminarlo. ¡Mujer! Tráete dos pocillos de café.
En una brevedad estaba escuchándolo.
—Explíqueme, ¿cómo hago para entender a los indios? Me urge hacer el asoleadero, la cosecha de café no tarda y para secar la semilla se necesita un piso de cemento. Le dije a Juan que fuera al río a por arena. «Ve a otro viaje», y dijo que no. «Juan, es más dinero para ti, te lo pagaré como si fuera un día de trabajo. Necesito terminar el piso».
La desesperación no era por un día, sino por la volubilidad del tiempo. En este lugar que mira a la montaña, cuando el agua llega no quiere irse, se detiene, pero después persevera. Eso equivale a más de diez días. Hay que cortar la cereza, transportar, despulpar, asolear y secar; se encostala.
De no tener asoleadero, hay que arrendar. De llover, los caminos quedarían intransitables. Esa era la urgencia. Conllevaba a perder dinero. ¿Cuánto? No lo sé.
Tal vez, Juan tenía cosas importantes que hacer: convivir con su mujer, o platicar con su compadre con aguardiente para sazonar la charla. Al menos, él ya había trabajado para que los hijos comieran tortilla, frijoles y chile. Y pudo haberse preguntado: «¿con otro viaje me haré rico?».
Desde pequeño escuché el refrán: «El Lunes ni las gallinas ponen» El ahora es desbastador: ya en el patio no hay gallinas, mucho menos huevo, pero el Lunes campea como invencible gladiador sin dar muestras de cansancio.
CULTURA Aunque no contasen con aire acondicionado o frigoríficos, la nobleza romana se las ingenió para sobrellevar el verano mejor que muchos de nosotros. Si deseas profundizar esta entrada; cliquea por favor donde se encuentre escrito en “azul”. Muchas gracias. Con este calor no hay quien salga de casa. Trabajar en verano es todavía más […]
Las gallinas de mi abuela no cacaraquearon. Hay silencio en la casa, solo se oye el ruido de los trastes.
Mi abuela está enojada. Escuché que le decía a su comadre que el abuelo perdió a las gallinas en un juego de cartas. «Ya lo corrí. Lárgate. —le dije—, me levantó la mano, pero se dio cuenta del temblor de mi quijada y que el garrote de amasar estaba en mis manos. «
Ayude a don Remigio a vender su leche y con lo que me dio me alcanzó para comprarle dos pollitos en la veterinaria y uno que me regalaron porque le faltaba una pata.
Llegó el abuelo, y prometió a la abuela que ya no iba a jugar.
Mi abuela sigue seria, no le da ni un café. A los pollitos si les pone su puñito de arroz.
La única casa a la que puedes ir en cualquier momento sin invitación, donde puedes poner la llave en la puerta y entrar directamente, la casa de papá y mamá. La casa donde siempre, siempre te reciben con los brazos abiertos llenos de cariño e inmenso amor desde que te ven aparecer.…
Afuera la perra juega en el jardín. Sentado en el sofá te veo apresurada. Ya no tarda el taxi de la empresa para llevarte a tu trabajo. Tus botas resuenan fuerte en la duela. Entras y sales de tu recámara, cada vez te veo más inquieta. Tomarnos un café mirando la floración de la buganvilia sería perdernos entre los vericuetos del tiempo; ¡qué estupendo!, Aunque el corazón desconoce las exigencias sociales, sabe que volar es peligroso. Con tu olor a Chanel 5 me diste un beso cerca de mis labios, y yo resbale mi palma por el meandro de tu cintura. Los dos queremos… La prudencia es ciega a media noche.
Mil preocupaciones le asaltaban al mismo tiempo, le obsesionaban y nunca le abandonaba esta desesperante idea: “Entre todas las expresiones, todas las formas, todos los giros, sólo hay una expresión, un giro y una forma que expresen lo que yo quiero decir.” Y con la cara hinchada, el cuello congestionado, la frente enrojecida y los […]
Me quedé quieto, en silencio. Ayer caminaba sin preocupaciones. Por la noche me despertó el llanto de mi vecina. Alfredo, su esposo, había muerto. Una semana antes, el velador del vecindario fue cruelmente asesinado. Mi esposa que parece que nunca duerme, me platicó que los perros no han parado de aullar; el colmo fue cuando lo hicieron en pleno día.
Ya se llevan el féretro, mi mujer estaba a punto de integrarse al cortejo, la detuve. «Te quedas en casa, ya habrá oportunidad de darles el pésame». Se han ido y quedó en el aire un aroma de flores deshojadas.
Tomando café en la cocina, vi pasar a mi hija. Llegó mi esposa, me dijo: «no sé cuál es tu ansiedad, al final tú y yo tenemos un año…», «¿un año de qué?» —le pregunté ansioso. «qué ya no te acuerdas que venías manejando y caímos al abismo del diablo. A ti el golpe no tan solo te quitó la vida, también te jodió la memoria.
El neurólogo Richard Restak propone ejercicios simples que podemos hacer para prevenir el deterioro de la memoria a medida que envejecemos. Es común que el envejecimiento implique cierto grado de problemas de memoria. A medida que las personas van envejeciendo, ocurren cambios en todas las partes del cuerpo, inclusive en el cerebro. Como resultado, algunas […]
La carretera es una serpiente que corre. Escucho detrás el motor de una “Honda” que pasa veloz a mi lado. Es una motocicleta que se vuelve diminuta a medida que se aleja. Corro. El sol cae sobre mi espalda y sobre el asfalto goteo el asma y regatos de sudor. Al llegar a la loma se mira el río. ¡Qué ganas de meter la cabeza y limpiarme el cansancio en los meandros donde la corriente se estanca!
La “Honda” viene de regreso, tan veloz que se pierde en las curvas y reaparece montada en las tiras del cielo.
Rimbaud escribió aproximadamente entre los 14 y los 19 años. Este periodo bastó para convertirse en el epítome de la poesía moderna. Un cometa que iluminó los cielos franceses por pocos años y cuya estela influye aún hoy todo intento artístico. En Espectáculos BCN recopilamos lo mejor de su obra y te presentamos aquí los […]