La decepción de Rubén García García

sendero

El que duerme a mi lado es un fuego muerto. una araña pisoteada que todos los días toma su vaso de leche y se duerme. Por la noche imagino verdaderos apolos, hombres rudos, apasionados y otros que son lumbre.

¡Ah! pero la imaginación es como el dinero, nunca alcanza.

Poesía japonesa deRubén García García

sendero

Me turba el árbol

enjutado y carente

doblado por los vientos.

Emocionado

abrazo el viejo tronco

tapizado de hongos.

No hables con la boca llena de González, José Eduardo.

Sendero

Conteniendo como puedo la masa de comida alojada en mi boca, me dispongoa hablar, pero tía Berta se anticipa y, me dice: «No hables con la boca llena». Presuroso, intento tragar lo más rápido posible, pero tía, que no pierde ocasión de instruirme, me dice, severa: «No hay que masticar rápido, sino bien». Escondiendo a un lado de la boca la comida aún no tragada, voy a hablarle, peroella lo advierte, y vuelve a reprenderme: “No hables con la boca llena”. Ya está. Mi boca se encuentra vacía; nada me impide dirigirle la palabra, pero tía, a quien nunca le faltan argumentos, me indica: «Respira bien antes de hablar, si no, tu cuerpo se llenará de gases».

Siguiendo sus instrucciones, cierro la boca y aspiro por la nariz. «Ahora puedes hablar», me dice tía Berta, cuya vestimenta oscura se recorta contra el fondo luminoso de la ventana. Pero es tarde, porque un león, que escapó esta mañana del zoológico, la devora ya con fruición, emitiendo cada tanto algún rugido, sin preocuparse por las reglas de comportamiento en la mesa, ni por los beneficios de respirar correctamente.

González, José Eduardo. 2004

Historias de grabadora II. / «JAZZ AL ANOCHECER» — manologo

Siguiendo con las “Historias de Grabadora”, recuerdo una aventura, fruto de eso que, de adolescente, uno cree poder “comerse al mundo” y que uno puede “entrarle a todo” y tener éxito en lo que emprenda … Me gustaba el jazz, gusto que posteriormente se fue decantando, dejando en primer lugar el “dixie”; como me gustaba […]

Historias de grabadora II. / «JAZZ AL ANOCHECER» — manologo

El niño de Rubén García García

sendero

Una multitud observa cómo se reparte la última porción de alimento. Entre ellos hay un niño que sobresale: tiene una mirada amarga y cercana al rencor. Llegó al campamento con el deseo de mordisquear un pan y llevarle a su madre enferma otra porción. Se ha quedado sin nada; regresará sin hambre, pero con una fiera recién nacida en el alma.

INQUIETA — MJBeristain

Si, tengo que reconocer que estoy algo inquieta. Estos últimos días he salido con mi cámara fotográfica a explorar bosques. Nunca lo había hecho antes hasta que un día conocí a Mari. En aquella ocasión sentí una extraña energía, luego nada. Fue como un fogonazo. No me atreví a comentarlo con nadie. «Mari es la […]

INQUIETA — MJBeristain

Lara de Rubén García García

Sendero

Bajo la sombra jugábamos a creer que la nieve caía sobre nuestras cabezas con un sol de treinta y ocho grados; los copos de nieve eran las flores de la limonaria. Le quitaba de su cabello las flores de “nieve” y tarareaba la canción de Lara. ¡Dónde te metes condenada muchacha! gritaba su abuela desde la choza. Y ella al oído decía: «sigue, hasta que grite dos veces más»

La cofradía de Rubén García García

sendero

Van los borrachos en fila dando traspiés. El más joven lleva la garrafa de caña. Liban en un solar baldío donde hay un árbol de naranja agria que los provee de sombra y de fruto.

Quedan dormidos. Hay uno en pie. Es un perro callejero que le convidan de lo que comen y beben. El perro adicto olisquea sus manos y lame sus bocas para recoger la caña que ha quedado en sus barbas. Ellos acarician la testa del can y sueñan con la mujer, que cambiaron por una botella de ron.

Leer no es sólo leer un texto, Georges Perec — Calle del Orco

Para el propósito que me ocupa, esto es lo que más me llama la atención en las maneras de leer: no que la lectura se considere como una actividad ociosa, sino que en general no pueda existir sola, es preciso que esté insertada en otra necesidad; es preciso que otra actividad la soporte: la lectura […]

Leer no es sólo leer un texto, Georges Perec — Calle del Orco

Las hermanas de Rubén García García

sendero

 llegué a Rancho nuevo empapado. Toqué quedo a la casa de doña Gertrudis para pedirle posada, y pasto para las bestias.

—Don José, mire como viene. ¡Ey Muchachas! echen más leña al fogón y calienten café. Un trago con caña le evitará resfriarse. ¡Y prepárenle su lugar a don Pepe!

Me acosté en la cocina. «Doña gertrudis tiene dos años de viuda. La ayudo en lo que sé, reparando su máquina y dándole al costo las refacciones y ella me provee alimentos y un lugar para dormir» no tardé, a media noche sentí que alguien se acomodaba a mi lado. Quise saber quién era, pero la noche profunda no permitió. Toqué su pelo largo, olí su cuello y mis manos se llenaron con su piel de barro.

-¿Quién eres?

-Adivina? No te diré, abrázame y no hables nada, porque mi mamá no sabe que estoy contigo.

Por la mañana, me senté en la mesa con las tres mujeres, las dos con su cabello largo, el cabello oloroso a jabón de hierbas y su sonrisa pícara que se hacían cuando la mamá se distraía. Nunca supe quién de ellas estuvo conmigo.

Caminando de Rubén García Garcia

Para Stella Mantrana

Caminó por la orilla del mar y cada vez que el agua me acaricia los pies me sobrecoge. Sobre el horizonte veo un barco que se hunde en el tiempo. Me veo jugando con mi padre y camino pensando que su sombra me sigue y me cuida. Con su recuerdo voy de la sonrisa a la tristeza; el equilibrio entre ambas cosas es lo que me mantiene. la ola burbujea y después se va. Nada se queda, todo por movimiento huye. Me iré yo, no del todo, no del todo…

Ruben. — Usos y costumbres

Hoy un médico, escritor, un poeta, un amigo me hizo un regalo. En un sitio donde he leído relatos hermosos, en un espacio cultural donde se hallan reunidos poetas y escritores, de todos los países de América y el mundo, subió un cuento mío! Un cuento basado en un barrio de Montevideo, capital de mi […]

Ruben. — Usos y costumbres