Cuando la manzana caía
Medusa
Se mueve con la gracia de un felino, sus ojos son el día y la noche, su mirada es un reto. Todo el tiempo la contemplo y si ella me tocara, sentiría el galope de mi corazón de granito. A hurtadillas llegué a su palacio, le declaré mi amor. Pensó que me burlaba de ella y que mi propósito –como el de muchos de los marciales– era quitarle la vida. Sus pupilas encontraron las mías y quedé convertido en estatua.
Ayer vino Perseo. Uno más que será transformado en piedra, musité, Nunca imaginé que él le daría muerte. El otoño llega lúgubre y gélido. Me envuelve el viento, pero ni eso puede congelar la tibieza de su recuerdo.
Chipiripi
En el camino solo hay yuyos decolorados. En aquella encrucijada vive la anciana. La recuerdo con su mechón de pelos en la mejilla. A la luz de la luna había un árbol y un pájaro que gritaba:¡Chipiripi! ¡Chipiripi!
la vieja cubrió mi cuerpo con hojas y el humo adormeció mi vigilia. Cuando desperté colgaban pellejos de mi cara y de las verrugas salían vellos enrulados. Caminamos. El sol rompía intenso, pero mi alma era júbilo y menta.
El sueño
Soñé con el mar y con una mujer que corría en contra de la brisa. El viento revolvía sus rizos castaños y la blusa se esponjaba, comiéndose a bocanadas el aire. La falda era un par de alas y veía su cuerpo de garza en vuelo. Rojo de trapos, canela de piel, me llevo tan lejos que solos quedamos y cuando mis manos rozaban su pelo de cobre, se perdió en el murmullo monótono de las olas. En el patio la perra ladraba.
Cuando soy letra
Vivo en tu mirada. Te veo ordenando tu ropa, cepillando tu pelo. Qué gusto cuando me cuelo como letra en tus pensamientos y susurro: cómo no desear una noche contigo, si en instantes me conviertes en camino que talla los hombros de la montaña. Qué oscuridad cuando te vuelves fría, y soy aerolito en picada.
Te gusta que sea fuego, hacerte reír y llenar de barcos tu cielo…te gusta que me consuma. ¿ Cómo decirte que me gustaría vivir una noche contigo ?
Deseo satisfecho
El despertar
Despierto en un cuarto de ventanas. El murmullo de tus esquinas llega a la piel desde una ciudad. Flores prendidas que se multiplican ignorando orden. Selva húmeda y atorrante que juega con tus pechos.
Beso tus largos brazos, la ruta de tus hombros, El hueco de tu nuca que transforma la noche, tus cabellos olas sepia que desfilan por el cañón de tu espalda.
Abrazarte en el sueño es llenarme de fatigas. Y en la mañana bestial tu nombre hace arder mis interiores. Acariciarte con la mejilla y despertarme a tu lado con el religioso olor del café.
¡Eres verde!, líquida como una fruta marina. Dispuesta a darse cuando los pájaros son epifanía..
Sick bat
Merodea entre los árboles del vecindario y la luz del sol lo obliga a regresar a su cueva. Él solamente vuela cuando cae el día. Algo le pasa, se distrae, siente que no es el mismo y eso le da rabia.
Afuera un niño juega desnudo en un chapoteadero. Escucha sus risotadas y su piel rosada despierta su apetito bermellón. Se lanza en picada desafiando al sol de la tarde.
Su vuelo torpe lo hace caer en la orilla del chapoteadero. El niño grita angustiado a la madre y ella enardecida lo toma del ala y lo arroja hacia la perrera.
-¿Qué hago aquí? ¿Qué me pasa? -Se pregunta con chillidos.
Los mastines se pelean, lo muerden.
-¡Qué dolor! ¡Qué nausea!
Cuando lo despedazaron, ya había muerto de rabia…
Incertidumbre
El discurso de agradecimiento
Familiares, amigos y conciudadanos.
Me honra la distinción de tal manera que las palabras no reflejan la emoción que tengo. Gracias, muchas gracias a las autoridades que intervinieron en la designación. Trabajar por la cultura no es tarea fácil, hay que sentirla, amarla y creer que ella es capaz de transformar la manera de pensar y el quehacer de todo un pueblo. Felicito a la institución municipal y autoridades por haber apostado por la cultura. Pocos municipios lo hacen, Álamo lo está haciendo y se propone fortalecer las raíces que sostienen las ideas, costumbres y arte para que lleguen hacia el espíritu de sus ciudadanos. Otorgar cultura nos hace sólidos, nos une y sensibiliza a ser mejores hombres. Mis respetos señor presidente y distinguido cabildo. Trabajar por la cultura, es el quehacer que ofrece a Veracruz y a México el municipio de Álamo.
No imaginé la cantidad de sucesos que viviría cuando empecé a escribir. Tal vez el primer aviso lo viví en diciembre del año pasado cuando presentábamos en el auditorio de la facultad de filosofía y letras de la UNAM el libro “ cien fictiminimos” . Estaba en mi universidad, muy cerca de la facultad de medicina donde estudié y me recibí como médico cirujano. A mediados de año presentamos el libro “ lectura de locos” en Coyoacán y me sorprendí de estar tan cerca de la casa de huéspedes en la que me alojé cuando llegué a la capital. Este día, tengo muchas emociones, pues estoy en el lugar donde nací, un seis de Enero de 1946 y soy sobrino nieto de Félix Austria, presidente municipal del municipio, allá por los años de 1927-1929, Tuve el honor de convivir con él cuando yo era un reprobador de matemáticas adicto. Él vivía sus últimos años, sin embargo recuerdo su bondad y su facilidad para la enseñanza , me proponía problemas y a mi alcance los resolvía, hubo una vez que me abrazo y me dijo “ si menso no eres” eres brillante: es el maestro que no sabe enseñarte. Seguramente lo hizo para darme confianza y amor.
Han pasado sesenta y siete años y veo el pueblo donde mi madre me dio la vida y siento que aún no me repongo. La vida me ha dado mucho más de lo que merezco y estar en mi pueblo con mis conciudadanos no tiene precio, y sí olores de naranja, huapango, recuerdos y poesía.
Gracias mil a mis amigos que pensaron en mí y me propusieron para tan alto merecimiento y a la institución municipal que me otorga su designación.
Me rindo ante el mes de octubre
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