Viaje de olores ( haibun)

coxquihuiMiraba las buganvilias. llegó el aroma de la vainilla; el grano de café al tostar escapaba de cada casa.  La vaina verde desdoblaba en perfume y la cereza en el comal exhala una fragancia que aloca el corazón. Son mujer y varón. La vainilla cobijando en la intimidad; el café en la mañana es campana, llama a chicos y grandes a compartir la mesa, antes de encontrarse con los quehaceres de la vida.

 

Pueblo de olores

niebla, flores y piedra.

Suenan campanas.

Poesía de nuestro jardín interior

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Monet

Hay sonidos microscópicos:
cuando el talón hinca un tallo reseco.
A nadie ofende,
o atemoriza.
Son fugacidades
que suceden en el camino.
En mi interior hay pasos
Y talluelos a la vera
que se rompen:
como la vez que un hijo nos miente,
un amigo que defrauda,
o nos consume la incertidumbre
al enterarnos,
que ya no somos lo mismo
ante los ojos de la persona que amamos.
Es un clik breve, intenso,
un alfiler que penetra;
un dolor que nos hace bajar la cabeza,
por días o toda la vida.

Las manos

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Los carpinteros acarician la madera, la asolean, la mojan. Con el ojo afinado trazan su línea, definen donde emparejar. El banco despide olores de tabla recién cepillada, rizos con humo invisible, dan al ambiente olor de cedro. Manos callosas, adiestrados en torear la impaciencia, Para transformar la madera requiere sabiduría, destreza. Joven él, dividió el espacio en partes precisas y lo fue llenando. puertas, sillas, mesas trasteros ventanas. Sacó el olvido. La ausencia, la humedad y se transformaron en vida.

Senryu

mujer.sueño.goya fcoTodo se va;
la nada es el abrazo.
El tiempo es sueño.

Faltó el empujón del diablo

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El director del hospital hizo pasar a una conocida. Encargada del bienestar de los niños en el municipio. Por la responsabilidad de sus puestos, con frecuencia acordaban apoyos a la salud. Había surgido una amistad, colándose una que otra broma. De tez blanca, pelo que caía en ondas hasta la cintura y un lunar en el nacimiento de los senos. El doctor la interrumpió, ordenó poner sus manos hacia arriba, extendidas sobre el escritorio. Observó.

—Sabías que por las manos se puede saber el tamaño de los pechos.

Ella de inmediato cerró las manos y con rubor le contestó.

—¿Cómo es eso médico?

—Sencillo. El facultativo extendió las manos cerca de sus senos.

—Ahora, acerque hasta depositar en mis palmas.

—Oiga, creí que era en mis manos.

—De ninguna manera señora, es en las mías. Ambos rieron. Se despidieron de beso y rozaron las pieles. Nunca llegó el más. El deseo se pierde con el tiempo y la distancia.

Rinoceronte

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Si tuvieses línea esbelta de caballo alado, serías unicornio.  La hipertrofia muscular con tórax de barítono. abdomen globoso; te hace ser terrenal, cavernícola.

Obedeces al instinto, a la fuerza, a la energía primigenia que brota de tu armadura.

Embistes al viento,
a la selva
a la roca
y hasta tu sombra.

Refieren que adoleces de presbicia. Sin embargo cuando observo que tu mirada abraza con intensidad al cachorro, entiendo que te reconcilias con la vida y con el amor.

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Lejanía

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Me duele pensarte; ayer casi presente y lejano, Interminables noches, días de aroma y brevedad. Duele porque estoy alejado de tus pensamientos. Los falsos de la vida, la promesa enterrada. Nada nos debemos. Hay días de recuerdo que son inevitables como inconfundibles tus manos en mis mejillas.

Los pájaros azul negro

poza

La avenida central de hoy, fue paso del ferrocarril. Los rieles se transformaron en paseo, crecieron enormes árboles. A los lados se construyeron grandes vías. Ahora, congestionada de carros. Sucede por momentos que la soledad envuelve. La vida da la grandiosidad de lo inesperado. Los tordos ave negra azulada entintan el cielo. Parvadas graznando que van de un árbol a otro buscando cobijo. Atrapados por la tarde decrepita, disputan las mejores ramas para guarecerse. Las bocinas están en el cielo y el silencio en mis ojos.

Por la mañana

pinturaDespierto. El murmullo del viento llega a la piel. Flores en desorden. Selva húmeda; río que anida en tus pechos.

Gran silencio

 

 

ancianosUna avalancha llegó a su cerebro; poco antes vio a su amante que decía. “Me gustas cuando callas porque estás como ausente”.
¡Qué regalo! la voz amorosa del compañero y la poesía de Pablo en su oído, previo al eterno silencio.

Otoño hay ku

monet otoño

Dorada alfombra;
niebla que lenta llega.
Se van los pájaros.

La rana

rana.

Canta una rana, es la única que lo hace en el pantano. Unas partieron, otras fueron tragadas por la víbora.

Sólo canta una rana, salta sobre los juncos y cae sobre la redonda piedra. ¿que tono ofrece su canto? de dolor, soledad o tal vez  espera que alguien  leconteste. Sabemos que deja de cantar cuando el agua llena el pantano y la noche se pone ciega.
¿Será por temor a la víbora?
¿será porque no aparece la luna?

La desobediencia

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Un conejo pequeño salió sin decirle nada a mamá. La noche llegó y estaba perdido, divisó una cueva. Decidió pasar la noche allí.

 En la mañana, se encontraba entre las garras de un león que dormitaba. El corazón latió con fuerza; por un instante sintió que sería el desayuno de la fiera. 

 Su voz infantil la engoló y hablando fuerte exclamó enojado:

¡Quién es el animal estúpido que tiene entre sus patas mi huevo peludo! El león, al escuchar se despertó sobresaltado y percibió que algo había entre sus garras y con horror vio algo peludo y con forma de huevo. Salió de prisa y en el camino pensaba “si ese era su huevo, me imagino el tamaño de sus fauces”

 

Tanka

 

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Foto sendero rumbo a Cox

¿Quién se detiene?
vida es seguir… seguir.
y, ¿qué es la muerte?
¿Un ciclo que termina?
¿quizá el empiezo de otra?

Leyenda griega

leyenda Griegas dice que las rémoras eran capaces de detener a los barcos.

barcos

Había una rémora fina y esbelta; que no seguía a los tiburones; danzaba sobre la espuma y reventaba con sus piruetas el azul plomo de las olas. Después de las acrobacias la flota de barcos aplaudía haciendo tronar sus cañones.

Ella con humildad doblaba la cabeza.