Choka al color

¿Son serpentinas?
solo son saltamontes
muy asustados;
y como trapecistas
saltan y saltan
confundiendo mis ojos
que llenan de color.

saltamontes

Lágrimas viajeras de Pedro Guillermo Jara

Mi compañera de viaje duerme acomodada en el asiento del bus. No la conozco y de vez en cuando observo a hurtadillas su perfil, sus manos entrelazadas, su piel blanca, su cabello largo y castaño. Creo escuchar su respiración acompasada. Es hermosa, no sé su nombre y no conozco su destino. Observo el paisaje que se desplaza esta mañana de otoño. En un prado un álamo con sus hojas oro-viejo resplandece con furia.
De pronto una lágrima comienza a rodar por la mejilla de mi compañera de viaje: se desliza con lentitud en búsqueda de las concavidades y pliegues del rostro hasta desaparecer en el mentón. Luego aparece otra lágrima. Tomo mi pañuelo y las enjugo. Ella no se da cuenta porque continúa dormida y soñando. No sé si son lágrimas de pena, de despedida, de separación, de ruptura. Mientras tanto sus lágrimas ruedan y se cobijan en mi pañuelo. Mi compañera de viaje llega a su destino, desciende. La observo desde la ventanilla. Habla por celular.
El bus parte.
El asiento está vacío.
El álamo resplandece.
Duermo.

mujer con lagrimas

 

Tomado de Fb

Una breve historia de amor

El empezó dándole las buenas noches; meses después le daba los buenos días, llevando un café humeante y aromático a la cama.

Couple drinking coffee in bed

 

 

UN PASEO DE OTOÑO de Julie Sopetrán

Una delicia

hojas de otoño

Avatar de Julie SopetránEltiempohabitado's Weblog


El silencio hace sendero
entre las hojas caídas de los chopos
Escucho mis pasos. Casi llueve
o es la niebla que cruza hacia el arroyo

Las piedras del camino lloran
son los hitos que definen los límites
Respiro hondo
Huele a tierra mojada
Un alboroto de grullas dibuja tiempos
van hacia el sur sus vuelos, obedecen al clima
dejando su gruir en el aire…

Todo y nadie en la senda:
las hojas, la leña caída, el corzo
que se aleja asustado…
Y parece que no hubiera más nada
que el silencio.

Mis pasos… corroboran la paz
de las ausencias.

©Julie Sopetrán

Fotos: JS

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Luchando contra el alemán

este lugar llegué hace cuarenta años. Hoy leí tratando de aprender lo más. Recordé poco de lo leído. No soy el mismo, el tiempo, los excesos cuentan. Lo intento, hago esfuerzo. Releo un concepto. Lo juego en mi cabeza, lo aviento, lo busco; si no le encuentro, le hablo, afino el olfato y sale de algún vericueto de la mente; entonces lo llevo a mi corazón y lo beso. Y allí encuentro a las mujeres que amé.

Bell, Vanessa (1879-1961) Interior with Duncan Grant, 1934

Vanessa Bell

Tankka a la oscuridad

Estas luciérnagas
son pequeños cometas
entre la noche.
Vuelan de un lado a otro
en busca de su luna.

the-starry-night-1889(1)

Van Gogh

Decía mi abuelo

Que la mujer es como la fruta o la cortan verde o bien se cae de madura. Ahora es ella quien decide en que momento se tira del trampolín.

mujer en trampolin

En marcha de Agustín cadena

Bajó sin hacer ruido. Conocía perfectamente su casa y aun en la oscuridad pudo encontrar su camino sin mover nada, ni las macetas que había en cada uno de los escalones ni el sillón donde se echaba a dormir el gato. Pasó con sigilo frente a la recámara de sus padres y, una vez, en el pasillo de entrada, se puso los zapatos y tomó su chamarra y su gorro del perchero.
En la calle hacía mucho frío y por lo mismo no se veía ni un alma. Sólo de vez en cuando pasaba algún coche o se oía, lejana, la voz de algún borrachín que volvía de la cantina.
Apretó el paso, sabiendo que así se le quietaría el frío. El cementerio estaba lejos.

alma

#FierasAdentro, #AgustínCadena

Tomada de fb

Choka al leñador del cielo

Dormita el sol,
oprimido entre nubes
grises y obesas.
La montaña está envuelta
por el aliento
del gigante del cielo.
Está furioso,
golpea con sus botas
de norte a sur.
El sol está invidente.
Truena del norte,
repercute hasta el sur.
La luz del filo
da vida a los relámpagos;
ruedan los pinos,
cielo y tierra retumban;
el rayo aturde.
La lluvia rompe el manto;
serpientes de agua
bajan de la montaña.
La ira, la furia
del leñador amaina,
y extenuado se duerme.

Teotihuacan_Great_Goddess_mural_(Abracapocus)

Tomado de la mitología Totonaca

Adaptación al choka de Rubén García

La primera muñeca de Manuela Fernández

La primera muñeca que tuve me la regalaron cuando nací. Siempre sentí que crecíamos juntas. Cuando cumplí los 14 años mi hermano pequeño la descuartizó sin que yo pudiera hacer nada. Hoy en el funeral de mi cuñada recuerdo el juramento que me hice: “jamás permitiré que mi hermano posea muñeca alguna”.

muñeca

El arca ficticia.

 

El psiquiátrico

El sol era un coagulo con el cielo naranja y violeta. escrutó la tierra, el mar, los arrecifes y sonrió
—Hoy amaneció con una cara de dulzura, observó el enfermero.
— Así son estos pacientes furiosos, poco antes de morir cambian. contestó el médico.

van-gogh_vue-de-sa-chambre-detail-Saint-Remy-de-Provence-1889

Van Gogh

 

 

 

 

La muerte de hector

Todo el pueblo tenía aroma de flor de cempasúchil. Día de muertos y el pescador falleció de un de repente, malo, muy malo para él. Morirse en esa fecha solo significaba ser cargador, cargador de todo. Había dispuesto la viuda que lo velaran en casa, a la costumbre, rodeado de coronas, ramos de flores y de los amigos. -¡No cierres el ataúd!- ordenó al oído a una de las hijas, tu padre odiaba estar encerrado. Pásenle muchachos, pásenle y toquen la “negra” La canción de él y mía, y después una tras otra de Pedro infante y Javier Solís.
El difunto escuchó la tanda de canciones, con agilidad de muerto fue por su red y bajó hacia el río, cuyo murmullo parecía un rezo que se confundía con las plañideras que velaban el cuerpo. Un cielo que parecía oro sucio y él soltando la red al viento para pescar los últimos coágulos de luz, los destellos del agua, se llevaría también los salmos del río y su risa de niño.

atarraya

Kahedi nos habla sobre la mentira

¿MENTIR O NO MENTIR?

Si tú me hubieras dicho siempre la verdad,
si hubieras respondido cuando te llamé,
si hubieras amado cuando te amé…

¿Quién no ha escuchado esta canción épica de Luismi? A qué todos ¿verdad? Me parece la mejor para oír mientras hablamos de este tema.

Empezaré preguntándote si ¿sabías que una persona promedio miente 284 veces por día? 

Es que mentir parece de lo más natural hoy en día, convirtiéndose en un tema que afecta cualquier ámbito: familiar, personal, laboral, amoroso.

Querido lector levanta tu mano si el día de hoy dijiste una mentira, levántala si aquella mentira se la hiciste a alguien cercano, no la bajes todavía porque la siguiente pregunta es crucial: ¿Tuvo consecuencias tu mentira? 

«Verdades a medias»
«Mentiras piadosas»

Me pasaría la noche detallando algunos términos utilizados para conceptualizar la palabra “mentira”. 

Pero vayamos a los expertos, conozcamos las definiciones según la RAE:

Mentir: Se emplea normalmente como intransitivo, de modo que el complemento que indica la persona a quien se miente es indirecto.
Mentira: Expresión o manifestación contraria a lo que se sabe, se cree o se piensa.
Mentiroso: Que miente, y especialmente si lo hace por costumbre.

Entonces tenemos a las personas que mienten por costumbre, por necesidad, para no mostrar una realidad quizá devastadora o para “proteger” a alguien de un sufrimiento anticipado.

Están aquellos expertos en lanzar mentiras, esos que tienen todo fríamente calculado, que miden sus palabras, que controlan las consecuencias y que nunca son descubiertos, o eso creen… ¡Maestros!

¿Pero fuimos entrenados para mentir? ¿Es fácil hacerlo? Para aquello no hay una respuesta científica, cada humano es un mundo compuesto de células, hormonas y una sociedad vista a su manera que lo obliga a ser cómo es.

Citaré un ejemplo basado en hechos reales y saquen sus conclusiones:

Mi sobrina de cuatro años le pega a su hermanito por no compartir una golosina con él, llega su mamá y le pregunta si ella le pegó, inmediatamente la niña contesta que NO.

¡Ah! En este escenario la madre estuvo muy molesta cuando realizó la pregunta, generando miedo en la pequeña y obviamente ella se defendió con su blanca mentira. 

¿De dónde lo aprendió? ¿Cómo sabe ella a esa edad que si miente no será castigada? 

Con este ejemplo parto para pensar que no decir la verdad es el resultado de un impulso de supervivencia.

Sí, a medida que creces y te adentras a la sociedad (una peor que otra) te vuelves un experto para hacer lo que sea para sobrevivir, ya sea porque es un patrón que se repite de generación en generación, porque lo viste en casa cuando tu papá le mentía a tu mamá diciendo que ese día no habían pagado, cuando tu papá te mentía al decir que no encontró el juguete que le pediste y que tú sabías que se le había olvidado comprarlo, y así la cadenita sigue y sigue hasta llegar a todos los ámbitos en los que te desenvuelves.

Pero Kahedi, la mentira ha existido desde la época de Cristo. Pedro mintió al negar al señor. Yo, humilde pecador ¿quién me creo para no mentir?

Sí querido lector, estamos diciendo que es un mecanismo de defensa pero depende si lo usas positiva o negativamente y mientras tanto te absuelvo de tu pecado para que sigas mintiendo.

Quizás me digas: “Yo no miento, omito información que es distinto”, si al ocultar dicha información causas dolor y desconfianza al final del día, déjame decirte que se considera una mentira.

Pero, ¿sabías que mentir te afecta físicamente?

No, no te crece la nariz. Tranquilo, también lo pensé.

El primer afectado es tu cerebro, ya que debe trabajar el doble de lo normal para tratar de maquinar perfectamente tu mentira y las posibles consecuencias.

Al crear un mundo paralelo entre la realidad y la mentira tu cuerpo se estresa dando como resultado un sistema nervioso alterado y a la defensiva.

Está comprobado por estudios de la Universidad de Texas que mentir trae como consecuencia problemas estomacales; pues en su estudio relacionó las mentiras con las arritmias gástricas.

Interesante ¿no? 

¿La verdad siempre prevalece?

Sí, recuerda que las mentiras tienen patas cortas como sabemos decir y al final de la canción esta será descubierta, créeme.

¿Quiénes mienten más: Hombres o mujeres? 

¿Cómo decirlo de una manera sutil sin que se me resientan? De mi universo encuestado: Las chicas afirman que los hombres son los que más mienten, los chicos en cambio se defienden al decir que las mujeres somos las más mentirosas, a ver, diré textualmente lo que me dijo un amigo: “Las mujeres son las más mentirosas del mundo porque cuando quieren algo se inventan cualquier cosa hasta conseguirlo”

No me haré la ciega ante esta pregunta porque estaría mintiendo pero creo que hombres y mujeres mentimos, pero a alguien hay que tildar del “más mentiroso” y lastimosamente nuestra comunidad (que es más femenina que masculina) señalará al hombre. 

Pero tranquilos chicos que las mujeres también mentimos pero somos más inteligentes para que nos descubran (esto lo digo en base a la encuesta que realicé) 

Y porque ustedes lo pidieron, les dejo una recopilación de las mentiras más sonadas en esta emisora.

Están aquellas mentiras caseras:

“Amor tu comida está deliciosa” cuando por dentro quieres vomitarla porque está salada e incomible.
“Te queda muy bien ese vestido” cuando no entiendes por qué siempre se lo pone si ella sabe que se le ven sus gorditos.

Están las mentiras laborales: 

“Tengo mucho trabajo hoy, no puedo ayudarte con tu reporte compañero” cuando realmente te importa un pepino porque no te pagan para ayudar al resto y nadie debe interrumpir tu juego en la computadora.

“Jefe, amanecí enfermo, (con la peor voz del mundo para ganar compasión) no iré al trabajo hoy” cuando tú y yo sabemos lo que hiciste la noche anterior y te da flojera levantarte.

Luego vienen esas mentiras interesantes, esas que te hacen sentir miserable en su momento, citaré otros ejemplos:

“Si me dejas, te juro que me mato” y lo dejé para ver si lo hacía y ¿saben qué?… Hasta en eso mintió. Por ahí anda más vivo que un panda en extinción.

“No me dejes porque tengo una enfermedad terminal” ¿Acaso el novio era médico? Al final él la dejó, luego se enteró que la enfermedad a la que ella se refería resultó ser muy grave: Un bebé de otro hombre.

Y… No podían faltar las mentiras épicas, esas que han ido evolucionando, a ver tú que has tenido una pareja ya sabes a cuáles me refiero:

Te suena la frase: ¡No hay nadie más! ¡Eres la única! ¡Por mi familia te juro que digo la verdad! ¡Es solo un amigo! 

(Si omito alguna, escríbanla por favor, me gustaría leerla)

Si te identificaste con al menos un ejemplo, estás dentro del parámetro normal pero si te relacionaste con todas… Te doy la bienvenida al mundo del engaño, la falsedad y a tu muerte psicológica, lenta pero segura.

Recuerda siempre mantener una comunicación abierta y honesta con los que compartes tu diario vivir. 

¿Segura Kahedi aunque duela? Sí, aunque duela. 

Construyamos una sociedad nueva, trabajemos en nuestras vidas para lograr ser completamente sinceros porque cuando te descubran te pondrás de todos los colores y sabores, tu pulso se acelerará, estarás nervioso, te enfermarás. Vamos, no te estreses y di la verdad para asegurarte una estadía tranquila, relajante y larga. 

Quizá algún día la verdad prevalezca ante todo, no pierdo la fe.

***

Para mí fue un gusto escribir de este mal social, sí, ya sé que habrán muchos artículos científicos sobre este tema pero ninguno como el mío, a mi manera, donde te muestro unos cuantos escenarios con algo de humor, con conocimiento demostrado, con ejemplos de la vida misma y sobre todo para que puedas aprender algo positivo.

Gracias por leerme y nos vemos en otra sintonía.

 

pasajera fabio hurtado madrid

Tomada de los http://www.loscuentos.net

http://www.loscuentos.net/cuentos/link/591/591642/

Los tejos

El río de aguas frías y sus grandes peñascos esconden pequeños camarones. Bajo el agua los peces van y vienen.En el fondo yacen los tejos de infinitos colores y formas. Tienen vida como el pez o el camarón. Tejos de un arroyo, piedras de otro que ruedan igual que un molino, húmedas, con el corazón duro.
Esperan quizá siglos para encontrar la que rueda y pulsa como ella. Un día se encuentran en un recodo de la corriente.Se tallan, se miman, se regodean. Acicalan su corazón emigrante, húmedo de amor y meses después por la mañana llega un niño toma una de ellas y la tira viendo como hace giros entre las ondas de agua.
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