Eres mi muerte pequeña

Barco en tu mar,

náufrago.

Tu ombligo redondo, es un punto y seguido.

Soy carruaje que vuelca en tu lugar;

profundo, aromático y pulsatil.

Eres mi muerte pequeña que extremece mi vida.

pareja

 

El tiempo

El tiempo es el hombre de la lampara, que cuando entras a la oscuridad, te alumbra y dice: es el otro asiento, la función recién empezó. Disfrute de sus palomitas y se va.

hoj.

Choka a a selva.

Entre los árboles,
cuelgan enredaderas.
Los monos aullan
y vuelve la estridencia
de los cotorros
y el majestuoso pájaro
de diez mil trinos.
Llegó la oscuridad,
el buho canta
acechan los felinos
y la lluvia me envuelve.20181202_0201171955518083820172013.jpg

foto Rgg

Killer

Tumbado en la hamaca, entornando los ojos y rascándome las lonjas de la panza, espero pacientemente al tiempo para matarlo.

La espera

Espero una mujer.
Apuesto por el riesgo de mirarla
perderme en el precipicio de sus aguas.
No sé qué vendrá:
sí la muerte, o la esperanza.

Hopper Edw ard

Choka a Gea

Cayendo el chorro
bullen blancas espumas.
Los tejos miran
desde siempre el correr
de lo inmutable.
va el murmullo del agua
ruedan los ciclos.
Murieron los gigantes,
se dispersaron
por la tierra los hombres;
¿quienes vendrán?
¿dejaremos testigo?
que hable, que cuente
que Gea es un cascajo
y el mar una placenta.

tiempo

 

Las cinco semillas

Salió como lo hace un hongo en los días de humedad. Nadie se dio cuenta de su nacimiento. Después, a base de empujones, logró hacerse notar, sin embargo, la penuria de sol, la tierra seca y la competencia criminal lo destinaron a ser enano. El tallo con jorobas doblado a la izquierda, luego, a la derecha por su constante búsqueda del astro. Se quedó sin hojas, pero nunca renunció a trascender. En un parto prolongado, libró los obstáculos y cuajó una papaya petisa, pálida y desnutrida. Con respeto acaricié el fruto y lo abrí y supe que tenía una carne maltratada y sin sabor. Dentro, casi escondidas entre sus pliegues, había cinco semillas oscuras y redondas donde, seguramente, se había escrito su fortaleza y la promesa de mejores tiempos.

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Problemas legales de las enredaderas de Ana María Shua

Una mujer se convierte en enredadera. Crece lentamente cubriendo las paredes exteriores y el techo de la casa. Sus herederos intentan ejercer sus derechos. Se nombra a un abogado, se acude a tribunales, se cosen expedientes. Sin embargo, resulta imposible certificar la muerte. La enredadera asiste a las audiencias con las raíces envueltas en algodón húmedo, exhibe sus documentos, responde cortésmente a las preguntas del juez, que (es evidente) le tiene miedo. Uno de los nietos se atreve a la tijera de podar. Al separar la planta de sus raíces, se derrumban las paredes de la casa, que sólo la enredadera sostenía. Lamentablemente, el terreno vale poco.

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Cazadores de letras. Minificción reunida.

El estornudo mortal

Después de haber burlado la defensa, tomó la vía rápida y llegó a la central nerviosa. Un ejército iba tras de él. Hábil traspasó la barrera encefálica y se introdujo por la rendija del núcleo. Trabajó rápido, cambiando las señales genéticas, el resultado fue reproducir a millones de virus que saldrán a la búsqueda de humanos susceptibles, Cada vez que se estornude volará la muerte a ciento sesenta kilómetros por hora.

virus de la influesa española