Caballitos de colores
Elena Casero Viana
La veía todos los días a la puerta del café donde desayuno, sentada
sobre unos cartones. A pesar de sus ojeras, de su pelo desteñido
y de su ropa desgastada, se notaba que era joven. A su lado, una
niña. Un día me detuve junto a ellas. Saqué el móvil. Fingí estar
leyendo un mensaje.
Pronto te compraré aquellos pantalones blancos y el suéter del
escaparate y las zapatillas de color rojo. Y después iremos a la feria, añadió
la niña, a montar en los caballitos de colores. Y compraremos algodón de
azúcar y subiremos a la noria. Luego comeremos la hamburguesa más grande
y muchas patatas fritas.
La niña tiritaba acurrucando su cuerpecito junto al de la
madre. Y la miraba como solo se mira la esperanza.
—Extraño a la mujer que se sentaba a la puerta. Hace
muchos días que no la veo. Ojalá esté bien. Quizás Dios se apiadó
de ellas, le rezaban con una constancia que enternecía —me ha
dicho esta mañana el camarero de la cafetería.
He sonreído. No le he dicho que las he dejado
comprando las zapatillas de color rojo.
Elena Casero Viana (España). Soy Técnico de Empresas Turísticas. He trabajado en una multinacional del automóvil hasta
mi jubilación. He publicado cinco novelas, un libro de relatos y uno de microrrelatos, “Luna de Perigeo” (Editorial Enkuadres,
2016). Alguno de ellos han sido publicados en antologías y traducidos al francés. Actualmente estudio piano y oboe.

Cuando sea grande
Jasmín Cacheux
—¿Por qué soy niña?
—Porque… tienes cuerpo de niña.
—¿Cómo?
—Sí, tus genitales son de niña, tienes una vagina para
hacer pipí.
—Pero…
—¿Pero qué?
—René es niño y tiene también para hacer pipí.
—Él hace de pie y tú te sientas
—No, también se sienta.
—No, él tiene pene.
Diversidad(es)
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—¿Es como larguito?
—Sí.
—Yo tengo uno, ya me revisé, muy pequeño, pero tengo…
—No, Andrea, tú eres niña.
—¿No tener uno de “esos” me hace niña?
—No funciona así.
—Cuando sea grande, voy a ser niño.
—Eso no se puede. Bueno, ¿para qué quieres ser niño?
—No, si no quiero ser niño, lo que quiero es ser lo que
yo quiera, y ahorita solo soy lo que puedo.
—Andrea, eres una niña, una muy bonita y tierna…
—¿Si soy niño no puedo ser bonito y tierno?
—Andrea… no es lo mismo.
—¿Ves? No, no quiero. A ver, si soy niña puedo hacer
todo lo que hacen los niños.
—Sí.
—¿Tú qué eres?
—Yo soy tu papá.
—¿Eso es ser niña o niño?
—Eso es ser papá.
—Ah, entonces yo soy Andrea y cuando sea grande
seré niña o niño.
—Ándale mientras tanto a hacer la tarea, que para eso
da igual si eres niña o niño.
—¿Tarea?…

SUFRIR Y GOZAR / Por: Alberto Calderón P.
Los mexicanos somos muy afectos al chile, existen muchas variedades de ellos unos son originarios de nuestra patria, otros llegaron a lo largo del tiempo.
Con la llegada de las especialidades gastronómicas de otras latitudes y la incorporación cada vez más abundante de chefs creativos, la comida ha ido diversificándose, pero las generaciones anteriores llenas de tradicionales y sabrosos guisos regionales, muchos de ellos heredados de nuestros antepasados prehispánicos o con una mezcla de la cocina virreinal, ahí destacan las monjas que también fueron durante mucho tiempo muy creativas en el arte culinario, para muestra basta un botón. Los sabrosos chiles en nogada, de los cuales existe una historia que nos dice que fueron creados por las monjas del convento de Santa Mónica en Puebla para agasajar al primer emperador mexicano Agustín de Iturbide, pero…ahora nos dice una investigación del arqueólogo mexicano Eduardo Merlo que el platillo ya existía y…
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Mi custodio
De Rubén García García
Debo de aceptar que mi Ángel de la guarda hizo un buen trabajo hasta que cumplí los quince años. Era peor que mi madre, siempre detrás de mí. Las veces que se quedaba fuera era cuando me bañaba, quedándose a un costado de la puerta. Primero fue el jabón, luego la esponja y después con la mano. Tenía sosiego; pero insuficiente.
—¿ te pasa algo? —pregunta mi Ángel cuando me escuchó gemir.
—Nada, solo fue por lo frío del agua;. abrí la llave del agua caliente y enmedio del vapor, apareció un fauno.
Te pasa algo, volvió a preguntarme, nada, nada…le dije con voz entrecortada.

Madame Bovary abre tienda en París
Carmen de la Rosa
“Querido Charles: el dinero que te envío es para saldar mis deudas y sufragar
la educación de nuestra hija Berthe. Lo encontré enterrado en un cofre entre
las lavandas del jardín trasero. He cambiado de nombre y te ruego que no me
busques, que me olvides como si hubiera muerto. Ahora sé que ningún hombre
en la tierra está hecho a la medida de mis fantasías. Pido tu perdón por el
daño que te he causado.”
Emma
Cuando acaba de firmar la carta, suena la campanilla de
la puerta de “Tejidos Madame de Beauvoir”. Emma sale de la
trastienda envuelta en un vestido de seda a juego con el azul
transparente de sus ojos y atiende al caballero que solicita una tela
para el vestido de noche de su esposa. Ella despliega sobre el
mostrador una pieza de terciopelo escarlata que brilla bajo la luz
de la mañana como unos labios mordidos con deseo. Él la mira a
los ojos y le propone pagarle lo que quiera por pasar una noche
juntos. Emma sonríe y le dice: No se equivoque, señor. No seré esclava
de otro placer que no sea el mío.
Carmen de la Rosa. Escritora y médica rehabilitadora.
Sus relatos y microrrelatos aparecen en los libros “Entre humo y
cuentos”, “Todo vuela“, “Acordeón”, las antologías: “Somos
Solidarios”, “99 crímenes cotidianos”, “Ellas”, “Eros y Afrodita
en la minificción”, “Perdone que no me calle”, “Antología
española de Minificción en redes” “100 palabras para mamá”; en
varias revistas y blogs. Ganó el I y el X premio de relatos breves
“Mujeres” del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife.

Audberto Trinidad Solís | Aforismos
Audberto Trinidad Solís Lic. en Pedagogía. Coatzintla, Ver.,México. 4° lugar en el concurso Carta de amor y reconocimiento en el 1er. Concurso de poesía juvenil libre, Poza Rica, Ver., México. Ha publicado en medios impresos y digitales de México, Chile , Argentina, España y Colombia. Su minificción Perfomance de altura le ha sido grabada por Instituto de Energías Renovables de la UNAM, para el programa &En su tinta&. Tiene textos publicados en las antologías Contraseñas y Okusai. Antología de microrrelatos. Autor de las plaquettes La mejor batalla y Así en el mundo.
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Fatalidad
No todo está escrito… si está mal escrito.
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Placer carnal
El último placer carnal es para los gusanos.
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El banco
El banco hace realidad todos mis sueños cuando me endeudo con él, luego, mis pesadillas.
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Remedio infalible
Para los padeceres carnales la solución es simple , inequívoca y definitiva: morir.
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Madrugada
Eduardo Gotthelf
Decidió matarla en el instante en que recibió la foto de manos
del detective. Dos meses rumiando las formas, juntando coraje. Ahora
la mira, mientras el veneno hace su efecto.
«Maldita», alcanza a decir, y se lleva la última imagen: ella, pulcra
como siempre, lavando el vaso.
Eduardo Gotthelf es Ingeniero de Petróleos. Nacido en
Buenos Aires, vive en la Patagonia desde 1974. Es autor de cuentos,
microficciones y algunas obras de dramaturgia. Publicó El sueño robado
y otros sueños, Cuentos Pendientes, Principio de Incertidumbres (libro-objeto),
Paraísos Paralelos, Legislación Urgente para el Logro de una Humanidad
Sustentable (libro-objeto), y Mentos y Veros (libro-objeto). Sus textos
figuran en antologías, diarios y revistas literarias del país y del exterior y
en páginas de Internet.

La (verdadera) visión poética de las cosas
Excelente, buena lectura

El pensamiento mágico tiene dos grandes virtudes: es bonito y no se necesita un cerebro para aceptarlo. El pensamiento racional, por otra parte, requiere cierto esfuerzo y, no pocas veces, requiere un gran esfuerzo, lo cual no lo hace muy apto para las conversaciones casuales. Lo que sí puedo asegurar es que el pensamiento racional es mucho más bonito que el pensamiento mágico, sólo que éste se presenta ya vestido de fiesta, mientras que al otro hay que ayudarlo a vestirse.
Todos conocemos las diferentes versiones del pensamiento mágico: astrología, tarot, energías positivas y negativas, psicoanálisis, física cuántica mal entendida, buenas ondas, etc. Tal vez la frase que mejor sintetiza esta tontería es la por demás conocida de Paulo Coelho: «Cuando realmente se desea algo, el universo conspira para que lo consigas». No pocas burlas ha generado esa tontería, pero Coelho no está solo en estos asuntos y tampoco…
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La flauta mágica RGG
El intérprete aceptó los términos. Al finalizar su tarea recibiría sus honorarios. Por la mañana recorrió el pueblo tocando la flauta, y detrás de él, las ratas empezaron a seguirlo. Lo que nunca imaginó es que al final de la hilera estuviese el presidente municipal.
Clima caluroso de Karla Barajas
“Papá, tengo novia”, le dice al hombre, que se ha quedado serio. Él me observa y luego a la mesera. “Salgamos”, responde con voz ronca. Los veo sin disimulo a través de los cristales, no los escucho. El hombre suda, es la temporada más calurosa del año, 45 ºC y están parados sin sombra alguna en el estacionamiento del lugar. Sonríe, él transpira, la espalda se le humedece, limpia los ojos, ¿acaso llora o le entró sudor? En silencio, regresan a la cafetería. Su bebida está fría, adentro hay clima. Pagan.
El hombre coloca el brazo sobre los hombros de su hija. “Me alegra”, dice al fin mientras la tensión se disuelve.
Karla Barajas (Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, 1982).
Publicó Neurosis de los bichos (Colección Minitauro,
La Tinta del Silencio, 2017), Esta es mi naturaleza
(Editorial Surdavoz, 2018), Cuentos desde la Ceiba
(Colección Bocanada, La Tinta del Silencio, 2019).

Trance de Luis Héctor Gerbaldo
Un disparo la despertó, el corazón parecía explotarle, vio la sangre y su esposo exánime. Intentó calmarse. Dinero bien gastado, pensó.

O dispara usted o disparo yo Selección de Micros por Lilian Elphick
XL de Adriana Azucena Rodríguez
La cuarentena se extendió los siguientes cuarenta meses, a los que
se sumaron cuarenta años de claustro. Y se llegó a decir que
cuarenta siglos nos aguardaban. Estamos encerrados en forma de
apuntes de un futuro libro sagrado.
Adriana Azucena Rodríguez [Torres] es Doctora en Literatura Hispánica por el Centro de Estudios Lingüísticos y Literarios del Colegio de México cell (colmex). Ha impartido clases de Teoría Literaria en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México ffyl (unam), la Universidad Autónoma de Chiapas unach y en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México uacm. Actualmente, es Profesora investigadora en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México. Como resultado de sus actividades de investigación, ha publicado varios artículos, reseñas y notas. También cuenta con publicaciones de obras de creación literaria.Obra de consulta: Enciclopedia de la literatura en México
Ya dile de Irma Balderas Arrieta
Papá prende el cuarto o quinto cigarrillo, no sé, ya perdí la cuenta. Nos abraza la niebla en el bosque.
Quiero contarle que sí tengo pareja, que no quiero que me siga ridiculizando frente a sus amistades o en las bodas. Dice que quiere nietos antes que lo mate el enfisema. Me paro con la intención de decírselo pero él no parece darse cuenta, o si se da cuenta no le importa. Sigue caminando, en una mano lleva el cigarro y en la otra una vara que levantó en el sendero.
Lo alcanzo, pero ahora él es quien se para de tajo y me encara.
—Ya agarra una mujer, aunque sea de segunda mano, quiero decir, pues, con hijos.
La sangre caliente está a punto de reventarme las mejillas, quiero aventar la bufanda, pero voy decidido.
Las palabras de Efrén suenan recio en mi cabeza “ya dile, ya dile”. Agarro fuerza y aclaro la garganta.
—No me vayas a salir como el hijo de los Benítez, que dizque andaba en África aplicando vacunas y resultó que vivía en Minneapolis con otro puto.
Me desarma otra vez. De forma inconsciente tomo la postura que siempre intentó corregirme, siento hincharse mi corazón empujando el tórax con fuerza.
—¡Si yo fuera su padre ya le habría descargado el revólver en el culo! Discúlpame, hijo —se dirige a mí
apuntándome con la vara—, ¿ibas a decirme algo?
Camino varios pasos adelante, no quiero que me vea llorar.
Irma Balderas Arrieta
(Huitzila. Tizayuca, Hidalgo). Fue becaria del Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Hidalgo. Ha impartido talleres de creación literaria con población infantil y adolescente en su estado natal. Coautora de Líneas de vida, Una puerta al ayer (Elementum, 2019).
Para conocerla más una entrevista en esta dirección: https://www.facebook.com/watch/?v=1025435904249232
