Caballitos de colores

Elena Casero Viana



La veía todos los días a la puerta del café donde desayuno, sentada
sobre unos cartones. A pesar de sus ojeras, de su pelo desteñido
y de su ropa desgastada, se notaba que era joven. A su lado, una
niña. Un día me detuve junto a ellas. Saqué el móvil. Fingí estar
leyendo un mensaje.

Pronto te compraré aquellos pantalones blancos y el suéter del
escaparate y las zapatillas de color rojo. Y después iremos a la feria, añadió
la niña, a montar en los caballitos de colores. Y compraremos algodón de
azúcar y subiremos a la noria. Luego comeremos la hamburguesa más grande
y muchas patatas fritas.

La niña tiritaba acurrucando su cuerpecito junto al de la
madre. Y la miraba como solo se mira la esperanza.
—Extraño a la mujer que se sentaba a la puerta. Hace
muchos días que no la veo. Ojalá esté bien. Quizás Dios se apiadó
de ellas, le rezaban con una constancia que enternecía —me ha
dicho esta mañana el camarero de la cafetería.
He sonreído. No le he dicho que las he dejado
comprando las zapatillas de color rojo
.

Niños carrusel con caballos de colores, vector fotomural ...

Elena Casero Viana (España). Soy Técnico de Empresas Turísticas. He trabajado en una multinacional del automóvil hasta
mi jubilación. He publicado cinco novelas, un libro de relatos y uno de microrrelatos, “Luna de Perigeo” (Editorial Enkuadres,
2016). Alguno de ellos han sido publicados en antologías y traducidos al francés. Actualmente estudio piano y oboe.

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