Ildiko Nassr en el Microdecamerón

Compiladora Paola Tena

Diez



Eran diez. Éramos diez. Cinco mujeres. Cinco hombres. A ninguno le importaba el género ni el romance. Estábamos concentrados en un objetivo. Ninguno sobrevivió. Queríamos burlar al destino burlándonos de él y de nosotros mismos. Y nos arrasó la desgracia del amor, en una tormenta de la que ninguno pudo rescatar más que unos pocos objetos rotos. Queríamos reír. Y no sobrevivimos.

Comienza #Boccaccio2018: 101 días para leer el “Decamerón” – Postdata —  Prodavinci

De «O dispara usted o disparo yo»

Víctor Hugo López Salas (Santiago, 1955 – Bankok, enero 2017)


Rehabilitación
Contiguo a la cárcel había un polígono de tiros, pertenecía a la
fábrica de armamentos militares. De lunes a viernes después de las seis
de la tarde y los sábados en la mañana, practicaban con revólveres y
pistolas de todos los calibres. Me entretenía identificar las armas, según
el sonido de los disparos. En la celda a la hora de sus prácticas,
tomábamos té con canela, fumábamos tabaco negro, releía libros de
espionaje, escuchábamos discos compactos con una selección de rock
sinfónicos, que nos habías enviado. En las mañanas se oían
ametralladoras, subametralladoras, fusiles automáticos. Se apreciaba la
calidad de los tiradores. Los fusiles automáticos son muy sensibles, al
pulsar el gatillo algunos disparan veintiún balas, que se escuchan como
si fuesen una. Un buen tirador logra disparos de tres en tres. Lo mejor
que logré fueron tiros de a siete, muy efectivos por lo demás. Con uno
de esos me fundieron el intestino. No alcanzaste a dar aviso que nos
estaban esperando dentro del banco, en los cubículos de los ejecutivos
de cuenta. Habían interferido por meses las llamadas telefónicas, así
supieron del día que haríamos «la recuperación».
Me condenaron a cuarenta años; a los doce, por un indulto
presidencial, salí del recinto penitenciario. Fui visitarte al servicio de
rehabilitación traumatológica. Enmudecí al saber que una semana
antes, mientras dejabas sobre la cama el uniforme de cajera, tu esposo
te disparó en la pelvis. Por mucho tiempo había estado leyendo los
mensajes de texto, en tu teléfono móvil
.

Víctor Hugo López S.
Poeta, narrador e ingeniero informático. Reconocimientos: Primer lugar Concurso «Palabras para el Hombre», Agrupación Cultural Universitaria (ACU), Universidad de Chile, 1982; Mención honrosa
Concurso «Vicente Huidobro», Universidad de Santiago, 1985; Mención honrosa Concurso «La Usach tiene cuento», Universidad de Santiago, 2014. Incluido en la antología Árbol de los libres. Poetas de la
Generación NN en Chile, Guadalajara, México, 2010.

Nota de la E.:
Víctor Hugo me envió su texto vía correo electrónico el 8 de diciembre de 2016. Estaba en Italia. En enero de 2017 falleció esperando un vuelo a Camboya, en el aeropuerto de Bankok, Tailandia.
Sigues viajando, esta vez sin ataduras, querido Víctor Hugo. Que las estrellas iluminen tus caminos.
Mis más profundos respetos a su familia y amigos/as.

El marionetista

Edmundo Valadez

El marionetista, ebrio, se tambalea mal sostenido por invisibles y precarios hilos. Sus ojos, en agonía alucinada, no atinan la esperanza de un soporte. Empujado o atraído por un caos de círculos y esguinces, trastabilla sobre el desorden de un camerino, eslabona angustias de inestabilidad, oscila hacia el vértigo de una inevitable caída. Y en última y frustrada resistencia, se despeña al fin como muñeco absurdo.
     La marioneta –un payaso cuyo rostro de madera asoma, tras el guiño sonriente, una nostalgia infinita- ha observado el drama de quien le da transitoria y ajena locomoción. Sus ojos parecen concebir lágrimas concretas, incapaz de ceder al marionetista la trama de los hilos con los cuales él adquiere movimiento.

Del microdecamerón: «Solo es una broma, cariño»

Por Elena Casero Viana



Recogió la mesa. Eran más de las once. Supo que él no llegaría a cenar ni a dormir. Otra de esas muchas veces que él decía que no se enfadara, que no son más que bromas, que los matrimonios bien avenidos funcionan así. Tú puedes hacer lo mismo. Sal con tus amigas, disfruta. A ella se le había pasado el hambre. Regresó al salón y se quedó de pie junto al acuario. Le gustaba observar el movimiento pausado de los peces, sus ojos redondos e inexpresivos. Ajenos a todo, ellos no sufrían. El pececillo nuevo era rojo, brillante y gordo. Se lo había regalado él para compensar sus continuas ausencias. Ella le sonrió cuando se lo dio, le besó cariñosamente. Sacó del bolso una bolsita transparente y depositó su contenido en el agua. Una sonrisa satisfecha iluminó su tristeza al comprobar el voraz apetito de la piraña.

Amazon.com: Donde nunca pasa nada (Cortoletrajes) (Spanish Edition)  (9788494258657): Casero Viana, Elena: Books

El crimen de la calle principal de Alfredo Lavergne

De la antología » o dispara usted o disparo yo» compiladora Lilian Elphick



Tenía una camisa blanca, corbata suelta, zapatos negros, pantalón azul y su vestón del mismo color colgaba en una silla. Reposaba a lo largo con las piernas abiertas cayendo del diván. En el
televisor, la hermosa mujer de la meteó anunciaba que la canícula continuaría el fin de semana.
Cuando llegaron los dos primeros policías le preguntaron al detective cómo podía soportar el olor putrefacto del cadáver. —En la calle Principal, la primera pregunta sería: ¿hace cuánto tiempo ocurrió esta muerte? Y se puso de pié el investigador. Uno de los policías le afirmó que todo sucedió hace exactamente 43 horas. El superior bebió el último sorbo de cerveza, aplastó el cigarrillo en el cenicero y ordenó a los policías que limpiaran el vaso y el cenizal. Esperó, puso la mesa de centro sobre sus cuatro patas y depositó los objetos sobre el título de un libro censurado.
—Llamen a los periodistas de esta lista, fue una fuga política — dictaminó.
Fuera de la casa, en calles de menor importancia, el agente indagó la hora de la noche y encendió un cigarrillo.

Alfredo Lavergne (Valparaíso, 1951)

El Microdecamerón presenta a Katalina Ramírez

Coordinadora Paola Tena


Pareces una niña, escucha la mujer que se dicen entre hombres y mujeres, como si no supieran que una niña es la fogata que antecede al incendio de una mujer.

O dispara usted o disparo yo presenta a Pedro G. Jara con dos minificciones

Compilación de Lilián Elphick

El francotirador
El francotirador se arrastró un par de centímetros y se quedó
quieto. Su cuerpo se confundía con la arena del desierto. Tomó su fusil
Mosin-Nagant y apuntó al blanco ubicado a 120 metros. «Sigilo y
paciencia», murmuró. A través de la mira podía adivinar el latir del
corazón del hombre que se movía constantemente en un ir y venir
febril. «Los dioses están conmigo», murmuró. El blanco se detuvo
alzando los brazos en señal de victoria. El francotirador apuntó con
cuidado al punto vulnerable. Pasó la bala a la recámara. Dejó de
respirar. Su pulso se afirmó en la quietud y jaló del gatillo. La flecha
salió rauda en dirección al talón de Aquiles dando en el blanco. Paris,
envuelto por una densa neblina propiciada por Afrodita, regresó raudo
a la protección de los muros de Troya.

El último fumador de la aldea

Era el último fumador de la aldea. Y lo detestaban. El hombre
fumaba fuera del límite del poblado, bajo un árbol. Luego regresaba a
sus asuntos. Aun así la gente de la aldea lo detestaba. Cierta tarde una
turba se dirigió en dirección al árbol: con improperios y los brazos
abiertos le cerraron el paso; luego tomaron las piedras y lo lapidaron
pese a los gritos del hombre. Nadie recogió su cuerpo hasta que la
carne, polvo; los huesos, cal; y el último fumador de la aldea, olvido.

Pe d r o G u i l l e r m o Ja r a .

V i ve e n l a c i u d a d d e
Valdivia desde 1973. Es director, editor y periodista de la revista de
120olsillo Caballo de Proa. Sus últimas publicaciones son: El Korto Cirkuito
(Afiche-literario) (2008); Tres disparos sobre Valdivia, de Peter William
O’Hara (2009); La bala que acaricia el corazón (2010); Kasaka, (libroobjeto, 2011); Patagonia Blues (2013) y Telegrama (2016).

La nave de los locos: PEDRO GUILLERMO JARA
LÁGRIMAS PASAJERAS
….
Mi compañera de viaje duerme acomodada en el asiento del bus. No la conozco y de vez en cuando observo a hurtadillas su perfil, sus manos entrelazadas, su piel blanca, su cabello largo y castaño. Creo escuchar su respiración acompasada. Es hermosa, no sé su nombre y no conozco su destino. Observo el paisaje que se desplaza esta mañana de otoño. En un prado un álamo con sus hojas oro-viejo resplandece con furia.
De pronto una lágrima comienza a rodar por la mejilla de mi compañera de viaje: se desliza con lentitud en búsqueda de las concavidades y pliegues del rostro hasta desaparecer en el mentón. Luego aparece otra lágrima. Tomo mi pañuelo y las enjugo. Ella no se da cuenta porque continúa dormida y soñando. No sé si son lágrimas de pena, de despedida, de separación, de ruptura. Mientras tanto sus lágrimas ruedan y se cobijan en mi pañuelo. Mi compañera de viaje llega a su destino, desciende. La observo desde la ventanilla. Habla por celular.
El bus parte.
El asiento está vacío.
El álamo resplandece.
Duermo.

 

El paraíso

De Rubén García García

tu cabello

caía lacio,

y tu frente

esparcía bengalas.

Era un pez

en tu fluidez.

Fuimos,

gacela, felino,

Santos recuerdos;

es mi paraíso

del cual nadie puede expulsarme.            

El día se ha ido.

Quedó el almizcle

de tus manos

recorriendo mi espalda.

los besos

son pasos que se alejan.

Un podcast para un poema de julie

La esencia de Julie Sopetrán

Años que no declamaba Juli, espero que lo puedan tolerar.

https://drive.google.com/file/d/1vhasrxpbxZs4UIRNemKGJty2u1rgRl2q/view?usp=sharing

EL ENCANTO DESCONOCIDO DE LA SIERRA NORTE DE GUADALAJARA (Fotografías y poemas)

FOTOGRAFÍA de Julie Sopetrán, Mónica Pereiro y José Luis Cabellos

POEMAS de Julie Sopetrán

Verderón

La Sierra Norte de Guadalajara, España, es patrimonio natural y cultural. Un parque natural de gran belleza. La fauna, el paisaje y el arte se combinan. En esta página lo que pretendo es dar a conocer a  mis lectores, a vista de pájaro, su hermosura, su patrimonio cultural, su hechizo, su riqueza, sus pueblos… Atienza, Riofrío del Llano, Tamajón, Sigüenza, Pueblos Negros… etc.  Se necesita tiempo para descubrir cada rincón pero merece la pena intentarlo. Lo componen treinta y cinco municipios a cual más bello. Mostraré algunas imágenes de los que fui visitando, aunque nunca termina de sorprenderme su magia. Esta página está dedicada especialmente a los amantes de la Naturaleza, a las personas que defienden el Medio Ambiente, a la Asociación de la Sierra Norte de Guadalajara, a los niños, a la gente que cuida y sabe disfrutar de nuestros paisajes. A todos, mi deseo es que lo disfruten. Y también a José Luis Cabellos que aporta algunas fotos y a Mónica Pereiro, pintora y admiradora del paisaje.

Ermita de San Bartolomé – Románico de Atienza

La arquitectura negra es un tipo de arquitectura popular que emplea como elemento constructivo principal la pizarra, compuesto mineral de tonos grises, violetas, azulados, pardos, plateados o negruzcos.

Disfraz o vestido ridículo y de varios colores usado en representaciones teatrales o en mascaradas y fiestas similares. También es la persona que lleva esos disfraces o vestidos.

Monasterio Cistercience de San Salvador de Pinilla de Jadraque – Ahora en ruinas.

Las salinas de Imón eran las mayores salinas de la zona y durante mucho tiempo las de mayor producción en la península ibérica. A día de hoy abandonadas.https://es.wikipedia.org/wiki/Salinas

Tumba de Martín Vázquez de Arce. Catedral de Sigüenza (Guadalajara España)
Una de las más bellas esculturas del gótico tardío español. Se atribuye al escultor Sebastián Almonacid (1486) Foto: Julie Sopetrán

Tórtola

Mariposa azul encontrada en los campos de Atienza,

Tomillos en flor – monte

Castillo de Jadraque

Piedra entre la nieve

la Arquitectura Negra,  se encuentra en período de declaración por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad, debido a extraordinario valor etnográfico, arquitectónico y paisajístico.

El nízcalo, níscalo o robellón, de nombre científico Lactarius deliciosus, es un hongo basidiomiceto comestible, de la familia Russulaceae. En la Sierra Norte de Guadalajara, se pueden encontrar en abundancia.

Boletus es un género de hongos, que incluye más de 100 especies. Este género fue definido y descrito originalmente por Elias Magnus Fries en 1821, agrupando a todos los hongos que presentan himenio con poros.

video de los “pueblos negros”, guadalajara (españa) – mari tere.

FAUNA Y FLORA DE LA SIERRA NORTE (Fotografía de José Luis Cabellos)

EL CAMINO DE SANTIAGO DE LA SIERRA NORTE

Fotos de esta ruta: José Luis Cabellos

Indicador del Camino de Santiago

Rara sensación de comerse las emociones

Desde Jujuy Argentina Ildiko Nassr



Las mujeres se reúnen en la cocina y hablan. Es una conversación caótica y divertida. Hablan de los hombres. Les inventan apodos ofensivos y las emociones se vuelven más fuertes y surgen algunas carcajadas incómodas. En la cena, ellos sentirán algo extraño y la comida les sabrá diferente y amarga.

ildiko (ildikotxt) en Pinterest
Ha publicado los siguientes libros de
microrrelatos: “Placeres cotidianos” (Editorial Macedonia, 2007,
2011 y 2017), “Animales feroces” (2011), “Ni en tus peores
pesadillas” (2016), “Los hermanos mayores” (2017), “Urgencias,
disimulos y rutinas” (2019) y en coautoría “Hilos Dorados”
(2017). Sus microrrelatos han sido incluidos en las mejores
antologías del género.

LA ESENCIA

Avatar de Julie SopetránEltiempohabitado's Weblog

Encuentro la importancia
en lo insignificante
los detalles suman la totalidad
de ser, de estar, de sentir
y la expresión es belleza
al alcance
de las circunstancias…

Es la mariposa que revuela el tiempo
de las contradicciones
en su oscilación mi pensamiento
danza independiente la grandeza
de sentirse libre.

Y no hay dato preciso que trascienda
todo es más o menos la duda
de esto mejor que aquello o tal vez nada
aquella flor, el sueño, el beso, la belleza
arriba, abajo, el viento
que choca con los muros de piedra
prisión de voces
donde en silencio valoro
la consecuencia del espíritu…

Y sé que es el amor
sólo el amor
lo que ratifica la esencia.


©Julie Sopetrán

Ver la entrada original

Cuentos difíciles de Silvina Ocampo

Una maestra del cuento

Avatar de pasiondelalecturaPasión de la Lectura

Résultat de recherche d'images pour "silvina ocampo"

Silvina Ocampo fue una escritora y pintora argentina (Buenos Aires 1903-1993) que escribió esencialmente  cuentos y  poesía (y algunas novelas que no habrían sido publicadas), pero también escribió  piezas teatrales e hizo traducciones. Es la menor de las seis hermanas Ocampo, entre ellas de Victoria, su hermana mayor, una conocida escritora y editora bonaerense. Silvina fue  esposa de Adolfo Bioy Casares, el gran amigo de Jorge Luis Borges. Se puede decir que entre su esposo, Borges y su hermana Victoria, Silvina se vió bastante apocada aunque se decía de ella que era la más inteligente de las hermanas Ocampo. En su juventud estudió dibujo en Paris con Giorgio di Chirico y Fernand Léger y no dejó nunca de dibujar aunque no expuso sus obras.

Recibió dos veces el premio Nacional de Literatura y fue decorada en Francia con la orden de las Artes y las Letras en 1985.

Para ella la novela…

Ver la entrada original 1.601 palabras más