No estás y me perturba. El barro desprende olores de tierra mojada y, luego, huye con el viento. Tus labios mudos de besos son guarida de lejanas palabras y mar de mis pensamientos; tengo indiferencia y duele.

El blog no tiene propósitos comerciales-Minificción-cuento-poesía japonesa- grandes escritores-epitafios



Siempre habrá un viento fastidiado que jugará haciendo trompos en la pradera hasta que se aburra. Años después, dos mangos adolescentes apuntarán con sus espigas al cielo, darán fruto al pájaro viajero y cobijo a la luna.


El hoy
Rubén García García.


Cuantas cosas escribo con tu nombre.
Vivió guarecida de la danza, de la gracia, la flauta. No admiró el verde de los helechos, ni los cielos de cobre y magenta. En el tórax tenía un corazón indiferente y jamás tuvo trópicos en la periferia del ombligo. Estaba sobre la mesa, envuelta en una sábana que tenía más vida que ella en vida.
Llegaron en silencio, volaban al capricho del viento que llegaba del mar.
Eran vellones de pelusa que arribaron en miríadas. Miles hacían piruetas columpiándose en un frenesí de saltos mortales.
Nómadas vegetales que sólo por hoy y ahora, Dios les dio la oportunidad de volverse pájaros.
Camino por las enredaderas de tu pelo,
