tortuga

La tortuga nunca pierde el tiempo; es maestra de la paciencia.

Leonardo se inspiró en ella.
una noche soñó que las tortugas volaban.
¡Qué contradicción!  pensó..

Dragones y tortugas convivieron en épocas lejanas.
También sabía que muchas de ellas enterraron a feroces piratas.

La tortuga en su refugio no pierde el tiempo; medita.
Y meditando Leonardo; supo que se podía volar.