
El hombre la parásita,
la desnuda, desequilibra
Ella soporta al político
al inversionista
al mercader
al soldado
al cura
y hasta los poetas.
¿Y quién nos amparará
cuando ella diga Basta?
El blog no tiene propósitos comerciales-Minificción-cuento-poesía japonesa- grandes escritores-epitafios

El hombre la parásita,
la desnuda, desequilibra
Ella soporta al político
al inversionista
al mercader
al soldado
al cura
y hasta los poetas.
¿Y quién nos amparará
cuando ella diga Basta?

Vuelves al escuchar el graznido de las aves, te extasías ante la marcha de los delfines o el vuelo mudo de los pelícanos. Hay agua viva, percibes que abajo hay un cuerpo gigantesco que respira.
Bajo mis pies,
y miles de miradas
la inmensidad.


Cuando al defensa le ganaron la espalda, supo que su portería sería vulnerada.

. 
Miraba las buganvilias. llegó el aroma de la vainilla; el grano de café al tostar escapaba de cada casa. La vaina verde desdoblaba en perfume y la cereza en el comal exhala una fragancia que aloca el corazón. Son mujer y varón. La vainilla cobijando en la intimidad; el café en la mañana es campana, llama a chicos y grandes a compartir la mesa, antes de encontrarse con los quehaceres de la vida.

Monet

Todo se va;

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