Apuntes de un niño (15, el dedo de Manolo)

Ese día manolo no jugó. En vez de zapatos traía unas chanclas de metedera y el dedo gordo del pie derecho cubierto por un trapo.
Después de retozar nos dimos un descanso bajo la luz ámbar del quemador enorme del pozo petrolero.
-¿Qué te pasó en el pie Manolo?
Él y su hermana Lupe cruzaron sus miradas, después dobló el cuello y sus ojos parecían mirar su dedo lastimado.
-Esta pendeja tiene la culpa.  Alzó la cabeza mirando retador a su hermana.
-Qué culpa tengo, Ninguna. Soñar es normal, Todo mundo sueña. -Contesto Lupe.
Sabía que dormían juntos en una cama estrecha, Manolo ponía su cabeza a los pies de su hermana.
Nuestro amigo estiró la pierna y levantó el pie lastimado.
-Yo cuando me duermo, me duermo y no despierto para nada.
Una sonrisa breve pasó por la cara de Lupe. y empezó a contarnos.
» Yo soñaba que andaba sola por el monte y había caminado harto. Recuerdo que tenía mucha sed. Y luego me vi comprando una paleta, grande fría hecha de naranja. Era una delicia, lamerla, chuparla y sacarle su agua. Eran tan grande que no se terminaba, por mas que le chupara. No se cuanto tiempo pasó, y la paleta no se deshacía. Ahora me miraba en la escuela y escuchaba el sonido de la campana, la señal para formarnos y entrar en el salón. Y¡ zas ! que le doy la mordida a la paleta y fue cuando Manolo gritó como si le hubieran dado un garrotazo por las nalgas.»
-Y cómo no voy a gritar, si me dejó bien arrugado  y mordido mi dedo gordo.
Enrique que era el más grande.
– Pues te fue bien Manolo, porque Lupe está chimuela, te imaginas si hubiese tenido todos los dientes, te deja sin dedo.

pez

Buscando trabajo*

Un tipo humilde se entrevista con el gerente de recursos humanos de un enorme almacén.
– ¿Tienes alguna experiencia en ventas?
– Si, trabajé vendiendo ropa de segunda entre mis vecinos.
Al gerente, le cae en bien el tipo, lo contrata.
– Ok. Empiezas mañana. A la hora del cierre, vendré  para saber cómo te fue…
Al finalizar la jornada, el gerente baja, le pregunta:
– ¿Cuántas ventas hiciste hoy?
– Una…  .
– ¿Una sola? – dice el gerente. – Nuestro personal hace en promedio 25-30 ventas al día. Empezamos mal. Ya me estoy arrepintiendo de haberte contratado. ¿de cuánto fue la venta?
– De 343.500 dólares – le responde.
– ¿343.500?, pero… ¿qué le vendiste?
– Lo llevé a la sección de pesca, le vendí un anzuelo chico. Después un anzuelo mediano; luego uno grande, una caña de pescar. Le pregunté a dónde iba a ir a pescar y me dijo que al lago rapel. Así que le dije que iba a necesitar un bote. lo llevé a la sección  y le vendí uno, con motor doble, fuera de borda, un Mercury de lujo. Me comentó que su auto no iba a poder con semejante bote. Le sugerí que fuéramos a la sección de autos y adquirió una 4×4 y,  para que su señora no se enojase por darse el gustito,  le referí que sería bueno llevarle un collar de perlas, eligió el de 10.000 dólares.
El jefe visiblemente impresionado por las aptitudes, le pregunta:
– ¿El cliente vino a comprar un anzuelo y le vendiste un bote y una 4X4?
A lo que el novato responde:
– ¡No, no!. El tipo vino a comprar toallas higiénicas para su señora y yo le dije:
-Compadre, ya que no va a hacer el amor el fin de semana…
¿Por qué no se va a pescar ?
*Cuentos que circulan por la red y trato de mejorarlos o reescribirlos, el argumento no es mío

centro comercial

Encima de los hombros del cerro

El camino es árido, hosco,
colmada mi huella de cansancio
Vago buscandote.
Encima de los hombros del cerro
se divisa un verde vida;
si a la vera aparecen florecillas silvestres
diré que son tus ojos,
y si vuela una solitaria mariposa
entenderé que me acompañas.

oasispintura

 

María Inés Ochoa

Es muy grato conocer que  María Inés es hija de una de las grandes de la canción mexicana que es Amparo Ochoa.  Se las presento.

maria ines ochoa

 

 

 

 

 

 

 

Mujer

Eres tan enigmática como una tarde que parece mañana. Tan serena que no se si el río corre . La señal de tus manos es distinta a la de tu abrazo. ¿ tu abrazo? hace tiempo que lo olvidé..¿ cómo será?

mujer.

 

АЛЛА БОНДАРЕВА (ДЮКОВА)

Sagaz

Abandonaba la lectura de una novela a la mitad, pues intuía el final del personaje principal y eso lo deprimía.

Sherlock_Holmes_by_Hideyoshi

 

 

Ángeles dormidos de Fernando Iwasaki

En una librería de viejo adquirí una caja de antiguas placas de magnesio de un fotógrafo rural, donde abundaban los retratos de niños muertos, repeinados y vestidos de domingo por unos padres arrasados de dolor. Morían los niños en los pueblos y los padres mandaban buscar al fotógrafo para tener un recuerdo que llorar, otra imagen para rezar. Y mientras el artista llegaba andando o a caballo, alguien vestía y peinaba a los niños como si hubieran sido invitados a un cumpleaños triste, amortajados de encajes y almidones. Para sus padres sólo eran ángeles dormidos, pero aquí en mi apartamento siempre serán niños muertos. Y lloran todas la noches.
niño amortajado

El dolor y la noche

 Estaba recién operado de la pierna izquierda. Traía un aparato que era un sujetador con clavos que me atravesaban de un lado a otro, una férula para  la inmovilización. Eran las cuatro de la mañana, me acompañaba mi esposa, para fortuna, el transporte  facilitó una silla de ruedas. El aparato debería de tener un mínimo de seis semanas, los primeros días me curó mi cuñado, después de diez lo hacía yo.
La noche no es la mejor amiga de un enfermo. El silencio, la oscuridad, te hacen vulnerable, abren las puertas al dolor que corría de espalda a nalgas. Harto del colchón. La herida fluía. Buscaba el sueño. Lo llamas. Dijo que no vendría. Entonces contraatacas. Recordé el perfume, su olor, la danza de sus cabellos, la cadera de muelle, la palabra salió del vientre. El dolor reculó; el sueño se levantó.
Sabes, los amigos del vino, la risa, de la juerga seguramente estarán con la negra, que las tiene bien frías…las cervezas.

el borracho joaquin sorolla

Exudación (cuatro poemas)

las palabras sorprenden y duelen

Avatar de Ángela RualesLiberoamérica

Tú en mí
Para mi cuello no preciso collares, me basta con llevar colgados tus besos,
Tampoco aspiro a bufandas, me basta con lo rustico de tu barba de días,
Para mi rostro maquillaje no quiero, prefiero solo tus caricias, dibujándome sonrisas.
Quiero descubrir que fuiste hecho para cubrir mis espacios:
descubrir por ejemplo, mientras descansas, que tu cabeza calza perfecto en mi cuello
Y tus manos en las mías encajan, y que para mis dedos bastan como anillos los tuyos,
que tus ojos propician juegos de danzas entre tu sombra y mis luces.
Para mis desiertos tu sudor me basta,
Para mi espalda el espasmo de tu tacto,
Para mis labios el absorber de tu aliento, eso basta,
Para mi vientre bastan tus brazos,
Para cubrirme el cuerpo no quiero ropas, me basta tu abrazo,
Para tu mirada atenta, mi desorden.
No quiero palabras, prefiero silencios y miradas,
quiero…

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Después de tres copas

Te veo luego, esperame leí en celular.

La espera ha sido larga. La luna desde la curva parece decirme: » asi somos». Muevo la cabeza, sorbo mi tercer brandi español, de lejos escucho un tango de Piazzola. Dejo de mirar la ventana y corro hacia la pista dando graciosas piruetas; algunas damas acarician mi elasticidad con su mirada. Abro la puerta y un olor a desinfectante barato entorpece la respiración. Sin ningún recato a las personas que están, me hago un sitio y un chorro caliente baña el recipiente de azulejos. Las perlas de sudor desaparecen y regreso a mi sitio a mirar de nuevo la luna, esperando al mesero, que tarda en traerme otro brandi.
A punto de retirarme, la miro con un vestido de fiesta, con una flor en la sien, con arroz y confeti en el pelo.
-Pensé que no te encontraría, me escapé de la fiesta, no recordaba que este día era madrina de cojines, pues se casó mi prima. ¿Me quieres así?
Uno a uno quité arroces y confeti de colores, pues por cada beso que le daba me comía papelitos con cereal.

renoir

Apuntes de un niño (14) «Nos comeremos el pollito»

Mamá me peinaba,
-Tienes los pelos parados, no los aplaca la vaselina, te pondré limón. Mira, así estás bien guapo. Tu papá no tardará en llegar.
-¿Dónde vamos mamá?
-Vamos a otra casa, le cortarán los cuernos a un niño.
– ¿Cuernos? pues que es vaca.
-No seas tontito, así se dice a los niños que se les va a bautizar.
-¿Y a mí ya me los cortaron?
-Desde hace mucho tiempo.
LLegamos a la iglesia, después de un rato que se hizo largo salimos y vi como el cura le echaba agua al recién nacido, después de la ceremonia, fuimos a la casa donde ofrecieron carne de cerdo. Allá me encontré a varios niños de mi edad que presos de entusiasmo empezamos con globo, después pelota y terminamos con una lucha tipo Santo enmascarado de plata. Armamos barullo, hasta que sentí que mi madre me jalaba del brazo y me dice al oído «Aplacate y recuerdame de darte un pollito» En sus ojos decía más, pero luego la llamaron y se distrajo.
Por la tarde, ya al anochecer, mi madre se dedicó a regar sus plantas. En la noche me dio chocolate y un pedazo de pastel y cuando se me acercó, le pregunté » ¿Mamá y el pollito que me ibas a dar»?
-Deveras, ya se me había olvidado.Esa noche dormí calientito de las orejas.  Ahora sabía que era comerse un «pollito», ¡ qué bueno que no me dio guajolote!guajalote co pollo