Un tipo humilde se entrevista con el gerente de recursos humanos de un enorme almacén.
– ¿Tienes alguna experiencia en ventas?
– Si, trabajé vendiendo ropa de segunda entre mis vecinos.
Al gerente, le cae en bien el tipo, lo contrata.
– Ok. Empiezas mañana. A la hora del cierre, vendré  para saber cómo te fue…
Al finalizar la jornada, el gerente baja, le pregunta:
– ¿Cuántas ventas hiciste hoy?
– Una…  .
– ¿Una sola? – dice el gerente. – Nuestro personal hace en promedio 25-30 ventas al día. Empezamos mal. Ya me estoy arrepintiendo de haberte contratado. ¿de cuánto fue la venta?
– De 343.500 dólares – le responde.
– ¿343.500?, pero… ¿qué le vendiste?
– Lo llevé a la sección de pesca, le vendí un anzuelo chico. Después un anzuelo mediano; luego uno grande, una caña de pescar. Le pregunté a dónde iba a ir a pescar y me dijo que al lago rapel. Así que le dije que iba a necesitar un bote. lo llevé a la sección  y le vendí uno, con motor doble, fuera de borda, un Mercury de lujo. Me comentó que su auto no iba a poder con semejante bote. Le sugerí que fuéramos a la sección de autos y adquirió una 4×4 y,  para que su señora no se enojase por darse el gustito,  le referí que sería bueno llevarle un collar de perlas, eligió el de 10.000 dólares.
El jefe visiblemente impresionado por las aptitudes, le pregunta:
– ¿El cliente vino a comprar un anzuelo y le vendiste un bote y una 4X4?
A lo que el novato responde:
– ¡No, no!. El tipo vino a comprar toallas higiénicas para su señora y yo le dije:
-Compadre, ya que no va a hacer el amor el fin de semana…
¿Por qué no se va a pescar ?
*Cuentos que circulan por la red y trato de mejorarlos o reescribirlos, el argumento no es mío

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