Su ausencia

¡Qué bella es cuando la veo dormir! Su cabellera extendida es un río encrespado. Su pelo fulgura en la copa del cielo. Es mi señora y enriquece mis sentidos al jugar conmigo. Pero la congoja llega si ella se ausenta, y el silencio pesa como el enramado de un gigantesco árbol.

mujer-desnuda-pintores-latinoamericanos-juan-carlos-boveri

Magia al ralenti de Elisa Armas

Cuando lo conocí era apuesto como un príncipe, pero enseguida empezó a redondeársele el vientre. Más tarde, mientras encogía poco a poco, los ojos se volvieron saltones, el cuello fue desapareciendo y un buche enorme creció bajo su mandíbula. De un tiempo a esta parte se le ha cubierto la piel de verrugas. Lo peor es la sospecha de que soy yo quien tiene la culpa, por no haber dejado de besarlo en los últimos treinta y cinco años.

sapo.

Se renta media cama…

poema musical e intimo. me gusta

Avatar de LetrologíasLetrologías

A quien le interese, se renta media cama.

Condiciones:

Ver el aleteo de mariposa de los ojos al despertar,

aceptar tener un juego entre sabanas,

una complicidad en las caricias,

sentir el calor de los versos sobre la piel,

media cama para quien disfrute del desvelo

y la compañía de libros sobre ella.

Se renta media cama…

para quien acepte un café al dormir

y un poema al despertar,

que sepa abrazar una fría espalda

y juegue con unos pequeños senos,

que desayune caricias y beba lágrimas de menta.

Se renta media almohada,

para quien quiera compartir sueños,

media almohada para escuchar pensamientos,

para quien acepte enredos mañaneros de cabello

y sueñe con pasear trigales al anochecer,

para quien proteja la frialdad de un cuarto…

Se renta media cama

Paola Andrea Hernández González.

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Nacida en Facatativá – Cundinamarca, en 1998, participante en distintos recitales como “ojo en la tinta…

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El Túnel de Federico Fuentes Guzmán

De nuevo sobrevino la luz. Lara se limpió los labios con el pañuelo amarillo. Parecía una mujer satisfecha. ¿Cuál de aquellos pasajeros la había besado en el ínterin oscuro del túnel?

pasajera fabio hurtado madrid

Dolor

Por la mañana supe que el velador que años cuidó de mi casa había muerto. Un día antes llegó a mi portón y después de su pago, arrancó en su bicicleta. Ni él, ni yo oteamos la muerte. Me duele su muerte. Con un bate le quitaron sus recuerdos, su vida y el amor que tuvo a sus hijos. Él cuidó mucho tiempo de nuestros árboles, carros, tendederos y, también de nuestros hijos. Me duele porque no fui capaz de sentir la muerte y avisarle.

paisaje 65

Servicios literarios para escritores noveles: ¿Un nido de aves rapaces?

Avatar de julioalejandreEl blog de Julio Alejandre

A lo largo de este y futuros artículos trataremos de analizar más en profundidad el abanico de servicios literarios para escritores noveles que han proliferado en los últimos tiempos. Trataremos de separar el grano de la paja con el objetivo de servir, en la medida de lo posible, de faro a escritores noveles como tú que quieren publicar su primera obra y se encuentran perdidos entre tantos servicios e información que se puede encontrar en internet.

“Planta un árbol, escribe un libro y ten un hijo”: el popular dicho de origen árabe forma, hoy en día, parte consustancial de nuestra sociedad y nuestra filosofía de vida. A medida que ha aumentado el tiempo libre y de ocio, la educación se ha hecho un bien universal y, sobre todo, se ha extendido el uso de las nuevas tecnologías y de las redes sociales, hay cada vez más gente aficionada a la…

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Cómo ocurrió por Isaac Asimov

Mi hermano empezó a dictar en su mejor estilo oratorio, ése que hace que las tribus se queden aleladas ante sus palabras.
-En el principio -dijo-, exactamente hace quince mil doscientos millones de años, hubo una gran explosión, y el universo…
Pero yo había dejado de escribir.
-¿Hace quince mil doscientos millones de años? -pregunté, incrédulo.
-Exactamente -dijo-. Estoy inspirado.
-No pongo en duda tu inspiración -aseguré. (Era mejor que no lo hiciera. Él es tres años más joven que yo, pero jamás he intentado poner en duda su inspiración. Nadie más lo hace tampoco, o de otro modo las cosas se ponen feas.)-. Pero, ¿vas a contar la historia de la Creación a lo largo de un periodo de más de quince mil millones de años?
-Tengo que hacerlo. Ése es el tiempo que llevo. Lo tengo todo aquí dentro -dijo, palmeándose la frente-, y procede de la más alta autoridad.
Para entonces yo había dejado el estilo sobre la mesa.
-¿Sabes cuál es el precio del papiro?- dije.
-¿Qué?
Puede que esté inspirado, pero he notado con frecuencia que su inspiración no incluye asuntos tan sórdidos como el precio del papiro.
-Supongamos que describes un millón de años de acontecimientos en cada rollo de papiro. Eso significa que vas a tener que llenar quince mil rollos. Tendrás que hablar mucho para llenarlos, y sabes que empiezas a tartamudear al poco rato. Yo tendré que escribir lo bastante como para llenarlos, y los dedos se me acabaran cayendo. Además, aunque podamos comprar todo ese papiro, y tu tengas la voz y la fuerza suficientes, ¿quién va a copiarlo? Hemos de tener garantizados un centenar de ejemplares antes de poder publicarlo, y en esas condiciones, ¿cómo vamos a obtener derechos de autor?
Mi hermano pensó durante un rato. Luego dijo:
-¿Crees que deberíamos acortarlo un poco?
-Mucho -puntualicé, si esperas llegar al gran público.
-¿Qué te parecen cien años?
-¿Qué te parecen seis días?
-No puedes comprimir la Creación en sólo seis días -dijo, horrorizado.
-Ése es todo el papiro de que dispongo -le aseguré-. Bien, ¿qué dices?
-Oh, está bien -concedió, y empezó a dictar de nuevo-. En el principio…
-¿De veras han de ser solo seis días, Aaron?
– Seis días, Moisés -dije firmemente.

escriba. Zita dantas

Zita Dantas

Tanka de invierno

Las lanchas vienen
y van cruzando el río;
migran las aves.
Vuelve el frío insolente;
me iré con el recuerdo.

 

invierno Alfred Sisley

 

La cita de Rubén Abella

El dormitorio era rojo y el aire espeso, vegetal, como de selva amazónica. Penélope dejó resbalar el quimono hasta el suelo y se tumbó de costado en la cama.
-¿No te desnudas? -preguntó en tono meloso, dando palmaditas en el colchón.
No era bellísima. Lo que sí tenía, le pareció a Damocles, era unos ojos de gata y una piel tostada que, unidos a su exuberante juventud, se bastaban y se sobraban para avivarle el deseo a cualquiera.
Damocles se quitó la chaqueta y, al ir a colgarla en la silla, se fijó en una fotografía enmarcada que había sobre la cómoda. Mostraba a Penélope riendo junto a otra mujer. Nada especial, salvo que la otra mujer era Noelia. Su hija Noelia. Cogió la fotografía y, alzando las cejas, se la enseñó a Penélope.
-Es mi amiga Sheyla. Trabaja en el club Tropical, en la carretera de La Coruña. ¿Te gusta?
-Mucho -dijo Damocles, apoyándose en la cómoda para no desplomarse, y pensó con desmayo que hay puertas en la vida que no se deben abrir jamás.

renoir.3

Oscura obsesión de José Manuel Ortiz Soto

 

Tejió en el marco de la ventana la mejor de sus telarañas. En ella cayeron pájaros de plumas coloridas, serpientes esquivas y hasta montones de gatos curiosos que rondaban la casa abandonada. Sólo la luna pasa tan oronda entre los hilos de seda para mirarse y juguetear en el espejo del ropero. Pero la viuda no pierde la esperanza de atraparla, y menos después de haber probado la carne blanca de un ángel trasnochado.

paisajes-con-luna-llena-pintados

Amigos distantes

Y tiramos piedras;
fuimos cielo,
después estela
y hoy
amigos distantes.

El beso intenso
que retozó en tu vientre,
regresó a mi boca.
No me dijo nada,
sólo se depositó en mis labios
dejándome sabor de tejo,
de cielo y de cometa.

jonas-kunickas