Sin título de odilon ortíz trujillo

-¡No adán; por ahí no!
-Entonces dale vuelta a la hoja.

adan-y-evaPrimer-beso-Salvador-Viniegra

Salvador Viniegra.

Tomado del libro «alebrije de las palabras» Escritores mexicanos en breve.

compilación de José Manuel Ortíz  Soto

Fernández Sánchez Clelo

UAP

LOS CLAVOS EN LA PUERTA — ME CUIDO

“ HABÍA UNA VEZ, UN JOVEN QUE TENIA MUY MAL CARÁCTER“. “Un día su padre le regaló una bolsa de clavos y le dijo, cada vez que pierdas la paciencia, clava uno de ellos detrás de la puerta. El primer día clavó muchos clavos”.

a través de LOS CLAVOS EN LA PUERTA — ME CUIDO

El tono del discurso

Las palabras dan emociones, pero, en cualquier vuelo literario, las emociones nacen desde la voz del narrador. Pueden ser voces irónicas, cínicas, desafiantes, persuasivas, desconfiadas, enamoradizas, vengativas, melancólicas…
La voz del escritor sobrevuela el texto desde el momento en que elegimos narrar un relato desde ahí, desde nuestro particular punto de vista, pero lo que cuenta el narrador, “cómo lo dice” (tono del discurso), es tan importante -o más- que “lo que dice” (argumento).
“En literatura, no oímos al narrador y, por tanto, debemos estar atentos a otros índices de su actitud”, explica Enrique Anderson Imbert en su libro Teoría y técnica del cuento.
Una frase literaria, dicha en tono satírico, no significa lo mismo que expresada en tono frío o distante. Es como un chiste: será más o menos gracioso no sólo por la anécdota en sí, sino más bien por cómo la transmite la persona que la cuenta.
Por tanto, el tono de un relato es la actitud emocional que el narrador mantiene hacia el argumento y hacia los protagonistas.
La entonación crea un efecto de empatía en el lector, porque, según el tono la trama argumental, puede expresar diferentes sentimientos.
No es el mismo discurso afirmar que lloverá, dudar si lloverá o no lloverá o amenazar a alguien con que le lloverá encima.
El tono del relato, en definitiva, puede modificar la historia y forma parte del punto de vista desde dónde quiere narrar el escritor. Cuando éste comienza un cuento, opta por una narración concreta, elige desde qué narrador va a contarla (primera, segunda o tercera persona), pero también desde qué sentimiento (tono) lo enuncia.
  • Tomado de una página electrónica » Al vuelo»    mujer leyendo

La navaja del visir de Richared Hughs-deleite y aprendizaje

Había una vez un pobre hombre que, debido a la perfección de su trabajo, llegó a ser barbero del sultán de Fez, quien le tenía cariño y confiaba en él. Pero el sultán tenía un visir que estaba celoso del barbero.
«Aun tratándose de un barbero», se decía a sí mismo el visir, «el sultán le demuestra más aprecio que a mí. ¿Qué impide que un buen día me mande de paseo y ponga al barbero en mi lugar?»
Semejante cosa no le hacía ninguna gracia al visir, quien aspiraba a ser nombrado sultán a la muerte de su señor. Así pues, un día, cuando el barbero abandonaba el palacio lo llamó:
– Nunca he tenido ocasión de ver la navaja y las tijeras que utilizas. Supongo que no usarás las mismas con Su Majestad que con el resto de la gente.
– No, claro que no -contestó el barbero- Me reservo una navaja y unas tijeras especiales para el sultán: las mejores que tengo. -Y abrió su estuche para enseñárselas al visir.
El visir miró la navaja con rostro ceñudo.
– ¿No te da vergüenza utilizar una navaja tan corriente para la cabeza de Su Majestad?
– ¡Ay de mi! -sollozó el barbero-. Soy un hombre pobre. Pero es una buena navaja, la mejor que tengo…
El visir le puso las manos sobre los hombros en actitud amistosa:
-Amigo mío, toma esta hermosa navaja con mango de oro y piedras incrustadas: es más digna de afeitar la cabeza de Su Majestad.
El barbero desbordaba gratitud.
Al día siguiente, el sultán se fijó en la magnífica navaja nueva. En cambio, al barbero le llamaron la atención las palabras bordadas en la toalla que el sultán tenía sobre los hombros: «Nunca actúes con precipitación, piensa primero». Y empezó rumiarlas mientras sus dedos friccionaban la cabeza de Su Majestad. Luego, dejó adrede la navaja nueva y cogió la nueva para afeitar a su señor.
-¿Por qué no usas esa hermosa navaja nueva? -le preguntó el sultán.
-Esperad un momento -respondió el barbero. Y concluyó en silencio el afeitado del sultán-. Es verdad que traje esa navaja nueva para afeitar vuestro cráneo, pero entonces leí las palabras bordadas en la toalla y pensé: «¿Para qué voy a cambiar de navaja, si sé que la antigua va bien y, en cambio, no sé como va la nueva?»
-¿Cómo llegó a tus manos? -preguntó el sultán. Y el barbero le contó toda la historia.
El sultán, mesándose su recién rizada barba, mandó llamar al visir.
-Me parece… -dijo el sultán mirando atentamente el rostro del visir-; me parece, amigo mío, que te haces falta un afeitado:
-Digáis lo que digáis, siempre tenéis razón, señor -le contestó el visir-: Pero me han afeitado esta misma mañana.
-No importa -insistió el sultán-. Sigo pensando que necesitáis un afeitado. Mi amigo te lo hará.
El visir se sentó y el barbero le enjabonó la cabeza. Luego cogió su nueva navaja para afeitarlo.
-¡No! -exclamó el sultán-. Esa vieja navaja no es digna de afeitar la cabeza de un súbdito tan leal. Coge la navaja nueva.
El barbero obedeció; pero, al afeitar al visir, le hizo un pequeño rasguño en el cuero cabelludo. Al instante, el visir fue víctima de temblores y paroxismos y, al poco, expiró. El filo de la navaja estaba envenenado.
Poco después, el sultán nombró visir al barbero.
Richard Hughes [En el regazo del Atlas]
visir

PREGUNTAS

1. Resume brevemente la historia que has leído. [Recordad las normas del resumen que podéis consultar en la parte superior.]

El barbero del sultán de Fez gozaba de toda su confianza hasta el punto que el visir del sultán temía que le arrebatara el cargo. Un día propuso al barbero cambiar su vieja navaja por otra más propia de un sultán. Cuando fue a afeitar al sultán, el barbero reflexionó y decidió no utilizar la nueva navaja. El sultán se enteró de que el visir había regalado la navaja al barbero y decidió que este debía afeitarle. Al hacerlo, hizo un rasguño al visir quien murió porque la navaja estaba envenenada. El sultán nombró visir al barbero.

2.  ESTRUCTURA DE LA ACCIÓN

Identifica la estructura del relato indicando (no subrayando en el texto), qué fragmento del relato corresponde a cada uno de los elementos de esta estructura.

Se trata de un relato con una estructura cronológica-lineal, es decir, la acción comienza en el presente y se desarrolla hacia delante con la estructura: planteamiento, nudo y desenlace.

Planteamiento:  en el relato el plantemiento ocupa desde “Había una vez…” hasta “a la muerte de su señor”. En el planteamiento el narrador suele presentar el marco narrativo (espacio y tiempo), el inicio de la acción y los personajes. Aquí el narrador nos sitúa la acción en un tiempo indeterminado con la clásica fórmula de los cuentos (“Había una vez”) y nos indica el lugar donde se desarrolla la acción: Fez, una ciudad de Marruecos. También aparecen los tres personajes del relato: el visir, el sultán y el barbero. El inicio de la acción queda apenas esbozado, se centra en la envidia del visir que va a ser lo que movilice toda la acción.

Nudo: el nudo suele desarrollar la trama. En este cuento ocupa desde “Así pues, un día…” hasta “Mi amigo te lo hará”. El nudo nos cuenta la estrategia que emplea el visir para implicar al barbero en el asesinato del sultán y convertirse así él en el nuevo sultán.

Desenlace: concluye la acción. En este relato se produce un final cerrado. Tras descubrir la estratagema del visir, el sultán hace que el barbero lo afeite y al herirle, el visir muere. El relato concluye con el nombramiento del barbero como nuevo visir.

3.  NARRADOR: indica qué tipo de narrador es cada uno y señala sus características (si es externo o interno, qué persona utiliza, etc.).

El narrador de este relato es omnisciente, por tanto es un narrador externo al relato. Un narrador omnisciente suele emplear la 3ª persona (“Había una vez, llegó a ser, tenía, confiaba…”). Es el narrador más próximo a la historia, ya que conoce todos los aspectos y detalles del relato: pasado, presente y futuro de la trama y de los personajes. Por ejemplo, en este relato, el narrador sabe lo que ocurrió antes de comenzar la historia (el barbero trabajaba tan bien que llegó a ser barbero del sultán de Fez).  Conoce además todo sobre los personajes, desde los temores del visir hasta las reflexiones del barbero. Aunque el narrador omnisciente puede manifestar sus opiniones,  en este relato no lo hace, limitándose a contar la historia.

4. PERSONAJES: ¿Quiénes son los personajes del relato? ¿Cómo aparecen caracterizados? ¿Quién es el protagonista?  ¿Se trata de personajes planos o redondos? Justifica tu respuesta con datos del texto.

El relato tiene tres personajes: el sultán, el visir y el barbero. De los tres personajes, el protagonista es el barbero, ya que sobre él recae la mayor parte de la acción del texto. Está caracterizado básicamente por sus actos y sus palabras. Se le presenta como un hombre hábil en su trabajo (“debido a la perfección de su trabajo”), pobre y muy honrado (“¡Ay de mí, soy un hombre pobre, pero es una buena navaja, la mejor que tengo.”) ; respetuoso (siempre se dirige de manera muy educada tanto al sultán como al visir), pero es su carácter reflexivo e inteligente lo que lo define. De hecho, su capacidad de reflexionar antes de actuar es lo que permite que, al final, todo salga bien para él.

El visir es el  antagonista del barbero y es presentado desde el primer momento como un hombre envidioso, manipulador y sin escrúpulos. No duda en preparar el asesinato del sultán, organizando una trampa para el barbero. Al igual que el barbero es descrito por sus actos y sus palabras y pensamientos.

Por último, el sultán se comporta como un personaje secundario, aunque su intervención es decisiva en el final de la historia. Es el único de quien no se conocen los pensamientos, solo aparecen sus actos y sus palabras.

Los tres son personajes planos, están caracterizados por rasgos muy básicos: el visir representa la envidia y la maldad; el barbero, la bondad y la prudencia y, por último, el sultán que representa la inteligencia y la justicia.

5.  TIEMPO

  •  Tiempo de la historia:
    • Cronología externa: ¿Hay alguna referencia a la época o el momento en que transcurren los hechos? ¿Puede deducirse de algún aspecto del relato?

El inicio clásico del texto “Había una vez…” nos sitúa en una época indefinida, propia de los cuentos folclóricos y que pretende dar valor universal a la historia. En el texto no hay ninguna referencia explícita a la época, aunque por el contenido de la historia parece situarse en una época antigua, la que corresponde a las antiguas fábulas orientales.

  • Cronología interna: ¿Cuánto tiempo duran los hechos que se narran?

El relato contiene varios marcadores temporales que permiten determinar la duración de la acción narrativa en dos días. La acción se inicia un día cuando el barbero sale del palacio del sultán (“Así pues, un día, cuando el barbero abandonaba el palacio”) y concluye al día siguiente cuando el barbero va a afeitar al sultán. El final de la historia, el nombramiento del barbero como visir, ocurre después en un tiempo impreciso, aunque cercano: “Poco después”. Por tanto, la acción dura dos días, con un tiempo indeterminado inicial y otro final.

  • Tiempo del discurso:
    • ¿Se narran los acontecimientos en el mismo orden en que sucedieron o se ha alterado ese orden? Justifica tus respuestas con datos del texto.

Los acontecimientos siguen, como se ha afirmado antes, un orden cronológico lineal. Comienza con una pequeña introducción anterior al comienzo de la acción narrativa en la que se explica la envidia que siente el visir por el barbero y su decisión de intervenir. Continúa con la acción que transcurre el primer día (“Así pues, un día, cuando el barbero abandonaba el palacio”) en el que el visir le regala la navaja envenenada al barbero y el segundo día (“Al día siguiente”) en el que el barbero afeita al sultán con la vieja navaja porque no se fía de la nueva y el sultán exige que el barbero afeite al visir con la navaja que le regaló al barbero. El final de la historia sucede “Poco después”.

  • ¿Crees que la narración tiene un ritmo rápido o lento? ¿Cómo afecta esto a la historia?

La narración tiene  un ritmo bastante rápido, de hecho tan apenas hay descripciones. Todo el relato se estructura en torno al diálogo y los actos de los personajes, de modo que la acción transcurre rápidamente sin interrupciones ni demoras.

6.       ESPACIO:

  •  ¿Dónde transcurren  los hechos?  Indica si se trata de un solo espacio o varios, si son abiertos o cerrados, etc.¿Cómo está descrito el espacio?¿Es importante el espacio para el desarrollo de la historia? ¿Afecta de alguna manera a los hechos o a los personajes?

Todos hechos transcurren en la ciudad de Fez, en el palacio del sultán. Se trata de un espacio cerrado, que no se describe y del que no se precisa más que la ubicación. El espacio no es importante para el desarrollo de la historia y no afecta especialmente ni a los hechos ni a los personajes.

7 excentricidades de autores famosos — Islas de papel y tinta -Excelente.

Se dice que el genio va de la mano con la locura, y, aunque ésta sea una generalización muy matizable, hay casos en que resulta ser cierta. Todos conocemos la historia de Van Gogh, un pintor excepcional que, ya fuera por su pelea con Gauguin o por la boda de su hermano, acabó cortándose su […]

a través de 7 excentricidades de autores famosos — Islas de papel y tinta

Poemas sintéticos de José Juan Tablada (1871.1945)

LA ABEJA
Sin cesar gotea
Miel el colmenar;
Cada gota es una abeja…
EL SAÚZ
Tierno saúz
Casi oro, casi ámbar
Casi luz…
LOS GANSOS
Por nada los gansos
Tocan alarma
En sus trompetas de barro.
EL BAMBÚ
Cohete de larga vara
El bambú apenas sube se doblega
En lluvia de menudas esmeraldas.
EL PAVO REAL
Pavo real, largo fulgor,
Por el gallinero demócrata
Pasas como una procesión…
LA LUNA
Es mar la noche negra;
La nube es una concha;
La luna es una perla…

Jose juan tablada Haiku

https://terebess.hu/english/haiku/undia.html

 

 

Anecdotario VIII: Tocado por Satán.

La música va directo al alma

Avatar de bluefunkymammaBlue Funky Music

Giuseppe Tartini fue un famoso compositor italiano y violinista en el 1700.  Tartini vivió en un tiempo donde la mayoría de la música estaba compuesta para alabar a Dios.  En un sueño, Satanás tocó un solo para él que «superó toda la música que había escuchado«. Se despertó y escribió una pieza que  llamó «El trino del diablo«. Hoy en día es considerada como una de las piezas más desafiantes para tocar con violín.

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Aviso de robo de Lilian Elphick

Mi silencio ha sido robado.
La persona que lo encuentre, trátelo con cariño. No le grite, que se asusta. No lo maree con palabras inútiles.
Una vez que el silencio se haya acostumbrado, favor de clavarle el puñal bien adentro, en el centro de su total indiferencia.
Deje los restos en la calle. No faltará quien se los lleve.

paisaje 65

Igualdad en las relaciones sexuales: sin un «sí» expreso es violación (compartiendo de Soy mi palabra)

¿Guerra de sexos? Tema presente en el mundo. Los invito a leer, que ganará muchos lectores.

Avatar de Mercedes PintoSoy mi palabra

Ya sabéis que este año estoy menos activa en las redes y con mi blog; temas personales que me guardo para mí. ¿Y sobre qué se me ocure volver a escribir después de hace tanto tiempo? De la igualdad en las relaciones sexuales. De eso que ha dicho nuestra nueva vicepresidenta que sin un sí expreso es violación. Ahora que lo pienso… Igual es cierto que me llevan violando desde hace ya tantos años que ni recuerdo. No sé. Espero que con este escrito seáis capaces de ayudarme a dilucidarlo. Os dejo con él:

¿Sin un sí expreso es violación?

No soy feminista ni machista, ni de derechas ni de izquierdas, ni conservadora ni progresista… No he hallado en mis años de vida adulta ninguna ideología política o corriente social que se ajuste debidamente a mis reflexiones y percepción del mundo. Hasta hoy, que yo sepa, no ha habido una…

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El barquero

Se trataba de un joven erudito, arrogante y engreído. Para cruzar un caudaloso río de una a otra orilla tomó una barca. Silente y sumiso, el barquero comenzó a remar con diligencia. De repente, una bandada de aves surcó el cielo y el joven preguntó al barquero:
-Buen hombre, ¿has estudiado la vida de las aves?
-No, señor-contestó el barquero.
-Entonces, amigo, has perdido la cuarta parte de tu vida.
Pasados unos minutos, la barca se deslizó junto a unas exóticas plantas que flotaban en las aguas del río. El joven preguntó al barquero:
-Dime, barquero, ¿has estudiado botánica?
-No, señor, no sé nada de plantas.
Pues debo decirte que has perdido la mitad de tu vida-comentó el petulante joven.
El barquero seguía remando pacientemente. El sol del mediodía se reflejaba luminosamente sobre las aguas del río. Entonces el joven preguntó:
-Sin duda, barquero, llevas muchos años deslizándote por las aguas, ¿sabes, por cierto, algo sobre la naturaleza del agua?
-No, señor, nada sé al respecto. No sé nada de estas aguas ni de otras.
-¡Oh, amigo!-exclamó el joven-. De verdad que has perdido las tres cuartas partes de tu vida.
Súbitamente, la barca comenzó a hundirse. No había forma de sacar tanta agua y la barca cada vez se hundía más. Entonces, el barquero preguntó al joven:
-Señor, ¿sabes nadar?
-No-repuso el joven.
-Pues me temo, señor, que has perdido toda tu vida.

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Fuente: Ramiro de la Calle [101 Cuentos Clásicos de la India)

20 reglas y un pilón

20 reglas y un pilón para escribir ficción. tomado de FB
Inspirado por la publicación del libro de Elmore Leonard 10 Rules of Writing [Las 10 reglas de la escritura], al periódico británico The Guardian se le ocurrió plantearle a un nutrido grupo de autores la siguiente pregunta: ¿Cuáles son las diez reglas esenciales para escribir ficción? El artículo resultante, publicado el pasado sábado, me ha parecido sumamente interesante, ya que aunque entre las respuestas hay de todo, creo que reúne un buen número de buenos consejos y de verdades ineludibles que nunca está de más recordar.
Les presentamos una selección de reglas para escribir ficción. La selección fue cortesía de la página Cultura impopular. Si deseas leer más acerca de estas reglas, puedes hacerlo dando click aquí.
Agradecemos el aporte a Gabriel Pérez Salazar.
1. No te plantees escribir. Escribe. Sólo escribiendo, y no soñando con hacerlo, podemos desarrollar un estilo propio.
PD James
2. Si tienes una buena idea para una historia, no asumas que debe de ser necesariamente una narración en prosa. Puede que funcione mejor como obra de teatro, como guión de cine o como poema. Sé flexible.
Hilary Mantel
3. La ficción que no es una aventura personal del autor hacia lo desconocido o lo aterrador no merece la pena ser escrita a no ser que sea únicamente por dinero.
Jonathan Franzen
4. Ten más de una idea en marcha a la vez. Si tengo que elegir entre escribir un libro o no hacer nada, siempre elegiré esto último. Sólo cuando tengo ideas para dos libros soy capaz de elegir entre escribir uno u otro. Siempre siento la necesidad de tener la sensación de que estoy haciendo algo en oposición.
Geoff Dyer
5. Olvida el viejo dicho de que hay que escribir sobre lo que se conoce. En vez de eso, elige un área desconocida pero reconocible que contribuya a ampliar tu comprensión del mundo y escribe sobre eso. En cualquier caso, recuerda que la semilla de la que se alimenta tu imaginación hunde sus raíces en las particularidades de tu vida. Así que no la malgastes escribiendo autobiografía.
Rose Tremain
6. Lo más probable es que necesites un diccionario, una gramática y tener los pies en la tierra. ¿Qué quiero decir con esto último? Que aquí nadie regala nada. Escribir es un trabajo. También es apostar. No viene con un plan de pensiones. Habrá ciertas personas que puedan echarte una mano, pero en esencia te las tendrás que apañar solo. Nadie te obliga a escribir. Si escribes es porque has elegido hacerlo, así que no te quejes.
Margaret Atwood
7. No añadas un falso romanticismo a tu “vocación”. O eres capaz de escribir o no. No hay un “estilo de vida del escritor”. Lo único que importa es lo que dejas sobre la página.
Zadie Smith
8. Cambia de parecer. Las buenas ideas a menudo acaban siendo eliminadas por otras mejores. Yo estaba escribiendo una novela sobre un grupo llamado The Partitions. Hasta que se me ocurrió llamarles The Commitments.
Roddy Doyle
9. Respeta el modo en el que pueden cambiar los personajes en sus primeras 50 páginas de vida. Revisa tus planes y comprueba si debes alterarlos de alguna manera para que se amolden a esos cambios.
Rose Tremain
10. Finaliza la jornada mientras aún tengas ganas de seguir escribiendo.
Helen Dunmore
11. Recuerda: cuando alguien te dice que algo no encaja o que no lo ha entendido, casi siempre tiene razón. Cuando te dice exactamente lo que le parece que está mal y el modo en el que deberías arreglarlo, casi siempre se equivoca.
Neil Gaiman
12. El estilo es el arte de quitarte a ti mismo de en medio, no el de inmiscuirte en el texto.
David Hare
13. Concentra tus energías narrativas en los puntos de cambio. Esto resulta particularmente importante en la ficción histórica. Cuando tu personaje se enfrenta a un entorno nuevo o las circunstancias cambian a su alrededor, ese es el momento de dar un paso atrás para describir los detalles de su mundo. La gente no suele prestar demasiada atención a los detalles cotidianos de su rutina diaria, por lo que cuando un escritor los describe puede sonar como si estuviera intentando instruir en exceso al lector.
Hilary Mantel
14. Lee. Lee todo aquello a lo que puedas echarle las manos encima. Siempre le recomiendo a aquellas personas que quieren escribir una obra de fantasía o de ciencia ficción que dejen de leer por completo esos géneros y que empiecen a leer todo lo demás, desde Bunyan a Byatt.
Michael Moorcock
15. No intentes escribir para un “lector ideal”. Puede que exista, pero está leyendo el libro de otro.
Joyce Carol Oates
16. No eches la vista atrás hasta que hayas terminado un borrador entero. Limítate a comenzar cada día a partir de la última frase que escribiste el día anterior. Es una manera de evitar el espanto a la vez que te asegura una obra en la que poder volcar el auténtico trabajo, que es la corrección.
Will Self
17. Protege el tiempo y el espacio en los que escribes. No dejes que nadie se inmiscuya en ellos, ni siquiera a las personas más importantes de tu vida.
Zadie Smith
18. Trata la escritura como un trabajo. Sé disciplinado. Muchos autores son particularmente obsesivos en este aspecto. Graham Greene era célebre por escribir 500 palabras al día. Jean Plaidy era capaz de escribir 5,000 antes del almuerzo y luego dedicaba la tarde a contestar cartas de sus fans. Mi mínimo son 1.000 palabras al día, algo que en ocasiones es fácil de conseguir y en otras es, francamente, como cagar un ladrillo. Pero me obligo a permanecer sentada frente a mi escritorio hasta que las tengo, porque sé que así he conseguido hacer avanzar una pizca el libro. Puede que esas 1.000 palabras sean basura. A menudo lo son. Pero siempre es más fácil volver sobre ellas más adelante y mejorarlas.
Sarah Waters
19. No te preocupes nunca por las posibilidades comerciales de un proyecto. Si alguien tiene que preocuparse de eso son los agentes y los editores. O no. Conversación con mi editor norteamericano. Yo: “Estoy escribiendo un libro tan aburrido, de un atractivo comercial tan reducido, que si lo publicas probablemente pierdas tu puesto de trabajo”. Mi editor: “Ese es precisamente el motivo de que quiera un trabajo como este”.
Geoff Dyer
20. Cásate con una persona a la que quieras y a la que le parezca buena idea que seas escritor.
Richard Ford
Y de propina, una más. Dice Jonathan Franzen que duda mucho “que alguien con conexión a internet en su lugar de trabajo sea capaz de escribir buena ficción”.

Picardía mexicana

Editado por primera vez en 1960 y bajo la autoría y cuidado de Armando Jiménez Farías (mejor conocido como El Gallito Inglés), Picardía mexicana se convirtió en breve tiempo en uno de los libros con mayores ventas de México. En esta ocasión, RM publica una edición facsimilar de ésta que, sin duda, es una de las obras literarias más emblemáticas de la cultura popular mexicana. Así lo percibió el escritor y poeta Alfonso Reyes, cuando mencionó que “Todos los mexicanos hemos soñado, en cierto momento, escribir un libro como éste, y aun dimos los primeros pasos hacia esa meta, pero tropezamos en el camino con obstáculos casi insalvables que impidieron su realización. Picardía mexicana tendrá gran importancia y su valor irá aumentando al través de los años”

para saber más

http://www.yaconic.com/reedicion-de-picardia-mexicana/

picardia

picaedia.

Una historia londinense* Marco Denevi

La señora Smithson, de Londres (estas historias siempre ocurren entre ingleses) resolvió matar a su marido, no por nada sino porque estaba harta de él después de cincuenta años de matrimonio. Se lo dijo:
-Thaddeus, voy a matarte.
-Bromeas, Euphemia -se rió el infeliz.
-¿Cuándo he bromeado yo?
– Nunca, es verdad.
-¿Por qué habría de bromear ahora y justamente en un asunto tan serio?
-¿Y cómo me matarás? -siguió riendo Thaddeus Smithson.
-Todavía no lo sé. Quizá poniéndote todos los días una pequeña dosis de arsénico en la comida. Quizás aflojando una pieza en el motor del automóvil. O te haré rodar por la escalera, aprovecharé cuando estés dormido para aplastarte el cráneo con un candelabro de plata, conectaré a la bañera un cable de electricidad. Ya veremos.
El señor Smithson comprendió que su mujer no bromeaba. Perdió el sueño y el apetito. Enfermó del corazón, del sistema nervioso y de la cabeza. Seis meses después falleció. Euphemia Smithson, que era una mujer piadosa, le agradeció a Dios haberla librado de ser una asesina.

 

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Jean Simeon Chardin

*El título es mío.

El mundo y sus criaturas pueden ser nuestros maestros, si observamos y tenemos humildad para aprender. Gissele Mosto

Compañera bloguera que en su contenido ofrece mensajes para dar lo mejor de uno, enriquecidas por bellas imagenes.
El salmón nada, salta siempre sobre la corriente del río, ni el risco, ni al oso teme. Tiene el propósito de llegar a su meta para perpetuar su especie.

 

https://factoriacreactiva.wordpress.com/