Ramsés I, el faraón que viajó a América

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/ramses-i-faraon-que-viajo-a-america_17911

ENTRESUEÑOS/REALIDADES: ¿LO ONÍRICO O LA REALIDAD? — Lapizázulix la galaxia del cuento

“La otra muralla china”Cuando caminaba por el borde y por poner atención a la cuchara de plata que se veía en el horizonte, se resbaló. Su cuerpo sintió la fría porcelana mientras caía, aunque afortunadamente no se golpeó muy duro. Un tanto adolorido aún, se incorporó en el fondo de la taza. Miró hacia arriba […]

ENTRESUEÑOS/REALIDADES: ¿LO ONÍRICO O LA REALIDAD? — Lapizázulix la galaxia del cuento

El asesino de Stephen King

tomado de https://www.yaconic.com/stephen-king-cuentos/

Repentinamente se despertó sobresaltado, y se dio cuenta de que no sabía quién era, ni que estaba haciendo aquí, en una fábrica de municiones. No podía recordar su nombre ni qué había estado haciendo. No podía recordar nada.

La fábrica era enorme, con líneas de ensamblaje, y cintas transportadoras, y con el sonido de las partes que estaban siendo ensambladas.

Tomó uno de los revólveres acabados de una caja donde estaban siendo, automáticamente, empaquetados. Evidentemente había estado operando en la máquina, pero ahora estaba parada.

Recogía el revólver como algo muy natural. Caminó lentamente hacia el otro lado de la fábrica, a lo largo de las rampas de vigilancia. Allí había otro hombre empaquetando balas.

–¿Quién Soy? –le dijo pausadamente, indeciso.

El hombre continuó trabajando. No levantó la vista, daba la sensación de que no le había escuchado.

–¿Quién soy? ¿Quién soy? – gritó, y aunque toda la fábrica retumbó con el eco de sus salvajes gritos, nada cambió. Los hombres continuaron trabajando, sin levantar la vista.

Agitó el revólver junto a la cabeza del hombre que empaquetaba balas. Le golpeó, y el empaquetador cayó, y con su cara, golpeó la caja de balas que cayeron sobre el suelo.

Él recogió una. Era el calibre correcto. Cargó varias más.

Escucho el click-click de pisadas sobre él, se volvió y vio a otro hombre caminando sobre una rampa de vigilancia. «¿Quién soy?» , le gritó. Realmente no esperaba obtener respuesta.

Pero el hombre miró hacia abajo, y comenzó a correr.

Apuntó el revólver hacia arriba y disparó dos veces. El hombre se detuvo, y cayó de rodillas, pero antes de caer pulsó un botón rojo en la pared.

Una sirena comenzó a aullar, ruidosa y claramente.

«¡Asesino! ¡asesino! ¡asesino!» – bramaron los altavoces.

Los trabajadores no levantaron la vista. Continuaron trabajando.

Corrió, intentando alejarse de la sirena, del altavoz. Vio una puerta, y corrió hacia ella.

La abrió, y cuatro hombres uniformados aparecieron. Le dispararon con extrañas armas de energía. Los rayos pasaron a su lado.

Disparó tres veces más, y uno de los hombres uniformados cayó, su arma resonó al caer al suelo.

Corrió en otra dirección, pero más uniformados llegaban desde la otra puerta. Miró furiosamente alrededor. ¡Estaban llegando de todos lados! ¡Tenía que escapar!

Trepó, más y más alto, hacia la parte superior. Pero había más de ellos allí. Le tenían atrapado. Disparó hasta vaciar el cargador del revólver.

Se acercaron hacia él, algunos desde arriba, otros desde abajo. «¡Por favor! ¡No disparen! ¡No se dan cuenta que solo quiero saber quién soy!»

Dispararon, y los rayos de energía le abatieron. Todo se volvió oscuro…

Les observaron cómo cerraban la puerta tras él, y entonces el camión se alejó. «Uno de ellos se convierte en asesino de vez en cuando», dijo el guarda.

«No lo entiendo», dijo el segundo, rascándose la cabeza. «Mira ese. ¿Qué era lo que decía? Solo quiero saber quién soy. Eso era”.

Parecía casi humano. Estoy comenzando a pensar que están haciendo esos robots demasiado bien.»

Observaron al camión de reparación de robots desaparecer por la curva.

Para meditar de Filósofo Chino Ling Yu Tang

Tomado de Fb

Hermosa reflexión, del muro de Liliana Peláez

LIN-YU-TANG

Tu ya no tienes muchos años para vivir, y además no podrás llevarte nada cuando te vayas, por lo cual debes ser ahorrativo, pero sin sacrificar tu bienestar.

Gasta el dinero que deba ser gastado, disfruta lo que deba ser disfrutado, y dona lo que te sea posible.

No te preocupes por lo que pasará cuando te hayas ido, porque cuando te vuelvas polvo, no sentirás si te alaban o te critican, si te visitan al cementerio o te olvidan.

El tiempo para disfrutar la vida es este momento, y los bienes que tan difícilmente ganaste debes gozarlos.

No te preocupes mucho por tus hijos, porque ellos tendrán su propio destino y encontrarán su propio camino.

Cuida, en especial a tus nietos, ámalos, consiéntelos, y también trata de disfrutarlos mientras puedas.

La vida debe tener más cosas que trabajar desde la cuna hasta la tumba.

Despiértate diariamente a disfrutar un día más de vida sin peleas con nadie ni rencores.

No esperes mucho de tus hijos.

Los hijos, aunque se preocupen por sus padres, también estarán continuamente ocupados con sus trabajos, sus compromisos y con su propia vida.

Muchos hijos que no se preocupan de sus padres, pelearán por sus bienes aun cuando todavía estén vivos, y desearán que pronto dejen esta vida para poder heredar sus propiedades y riqueza.

Si ya tienes 65 años ó más, no intercambies tu salud por riqueza trabajando en exceso, ya que estarás cavando tu temprana sepultura.

De mil hectáreas sembradas de arroz, sólo puedes consumir 1/2 taza diaria, y de mil mansiones, sólo necesitas un espacio de 8 metros cuadrados para descansar en las noches, así que, si tienes alimento y algo de dinero para tus necesidades, no necesitas más.

Trata de vivir feliz, pues solo tienes una vida.

No te compares con otros midiendo tu fama, tu dinero o tu status social, o ufanándote por ver los hijos de quién tienen más éxito, y en lugar de eso, reta a tus hijos a que logren felicidad, salud, gozo, y calidad de vida.

Acepta las cosas que no puedes cambiar, pues si te preocupas demasiado, puedes estropear tu salud.

Crea tu propio bienestar y encuentra tu propia felicidad, haciendo cosas que te diviertan y alegren diariamente.

Un día sin felicidad, es un día que pierdes.

Teniendo buen ánimo, la enfermedad se curará, pero teniendo un espíritu alegre, la enfermedad se curará más rápido, ó nunca se acercará.

Con buen carácter, adecuado ejercicio, alimentos sanos, y un consumo razonable de vitaminas y minerales, tendrás vida saludable y placentera.

Pero sobre todo, aprende a apreciar la bondad en todo, en la familia y amigos, pues ellos te harán sentir joven, reviviendo los buenos momentos, y los pasajes interesantes de tu vida.

Dicen que, en la vida quien pierde el techo, gana las estrellas y así es.

El tiempo y las oportunidades son como el agua de un río, que nunca podrás tocarla dos veces, porque ya pasó y nunca pasará de nuevo.

Aprovecha cada minuto de tu vida y no rechaces las oportunidades de conocer el mundo y disfrutar las cosas buenas de la vida, pues es posible que nunca se te vuelvan a presentar.

Nunca te fijes en la apariencia, porque ésta cambia con el tiempo.

No busques a la persona perfecta, porque ésta no existe.

Busca si lo deseas, a alguien que te valore como persona, y si no la hallas, disfruta tu soledad que es mucho mejor que una mala compañía.

Cree en Dios, cualquiera que sea el concepto que tengas de él, y trata de gozar la vida que es muy corta, disfrutando la familia y los amigos, pues te irás tarde ó temprano de este mundo, y nadie te dará las gracias.

Que la salud y el bienestar te acompañen siempre.

Reflexiones del hayku

Tomado del Fb (maestro Gonzalo Marquina)

«La libertad que Santōka consiguió le llevó entre otras cosas a expresarse con un haiku sin metro que no puede ser imitado sin más. Es importante que comprendamos que el haiku de Santōka es el final de un proceso. Del proceso de su propia evolución personal y de la evolución de siglos de una estrofa que tenía que cambiar para permanecer idéntica a sí misma. Es una banalidad, una pose, un snobismo cultural pretender la ausencia de metro del haiku de Santōka sin comprender las claves internas que permiten a los japoneses reconocer en su obra el universo del haiku. Santōka es uno de los exponentes finales de un proceso histórico por ir ‘esencializando’ el haiku, como el que fuera prescindiendo de las mimbres de una canasta por hacerla más ligera sin hacerle perder su función (…) Aún hoy en día, la inmensa mayoría de haikus que se producen en Japón tienen el metro 5-7-5. ¿Cuándo y bajo qué condiciones de conocimiento del haiku se le permite a un poeta prescindir del metro? La contestación tiene que ver con la autorrealización dentro de nuestros límites. Los límites que nos limitan nos posibilitan. Somos posibles gracias a nuestros límites (…) La continuidad del género del haiku fuera de las fronteras de Japón depende de dos cosas: 1) Que lleguemos a calar en la tradición japonesa de la que brotó el haiku, y 2) Que seamos capaces de las transformaciones en nosotros que nos llevarán a una libertad que no será imitación de modos ni de palabras de nadie, sino de lo que nazca a partir de nosotros cuando decidamos dejar de ser pétreos, cuando decidamos ser parte de un mundo que no cesa de transformarse. Solo entonces, es posible que nuestro haiku sin dejar de ser un ‘auténtico haiku’ pueda tender a librarse de todo encorsetamiento, pero porque entonces habrá una vida que lo respalde y habrá una libertad lograda que lo avale. El haiku de Santōka fue avalado por la vida de Santōka».

–Del libro «Saborear el agua» de Vicente Haya & Hiroko Tsuji (2004).

MUJERES, EN LA POESÍA JAPONESA — POESÍA JAPONESA DE ELFICAROSA.

A pesar de que lo poemas cortos japoneses (Waka (和歌 o yamato uta ) son muy reconocidos sobre todo el haiku (俳句) en el mundo, poco o nada se habla de las mujeres hajines.Haijin es la persona que sabe escribir haiku y que sabe distinguir perfectamente los cuatro poemas cortos que hay: haiku, hokku, müki y senryu. Paloma […]

MUJERES, EN LA POESÍA JAPONESA — POESÍA JAPONESA DE ELFICAROSA.

Diez versos bellos de Pablo Neruda para no olvidar

https://www.lavanguardia.com/vivo/psicologia/20220415/8201004/diez-versos-pablo-neruda-olvidar-nbs.html

Nuestros cerebros se sincronizan cuando nos besamos: la ciencia detrás de juntar los labios (con amor). — Andando tras tu encuentro…

Si deseas profundizar sobre esta entrada; cliquea por favor adonde está escrito en “negrita”. Besar es una acción extraña, maravillosa y casi exclusivamente humana. Sí, algunos primates se besan pero, curiosamente, no todos los humanos lo hacen.  Solo el 46% de las culturas a lo largo de la historia se han involucrado en besos románticos. […]

Nuestros cerebros se sincronizan cuando nos besamos: la ciencia detrás de juntar los labios (con amor). — Andando tras tu encuentro…

Por qué el apéndice no es tan inútil como se pensó durante décadas – BBC News Mundo

https://www.bbc.com/mundo/noticias-61100436.amp

Quizás mañana — El Blog de Joaquín Sarabia

Quizás mañana. Hoy No es posible……….. Por mis barreras Por tus barreras………. Por eso Hay que esperar………… Aunque Ya queda poco tiempo Hay que esperar……….. No sabremos si por ti O por mi………… Tampoco importa demasiado Porque el hecho Es que hay que esperar……….. Quizás mañana. Joaquín Sarabia

Quizás mañana — El Blog de Joaquín Sarabia

Onomatopeya texto tomado de «correctores de estilo» Fb

Tomado de fb

Onomatopeya

La onomatopeya es un recurso literario fónico que se define por ser una representación lo más aproximada posible de un ruido, fenómeno visual o sonido. Se destaca su uso en el cómic o novela gráfica y en el teatro; sin embargo, dentro de la narrativa no hay una norma clara que acepte o rechace su uso, por lo que siempre se deja a elección del autor.

Por nuestra parte, te recomendamos evitar las onomatopeyas, a menos que estés trabajando con literatura infantil, porque, así como el pintor no representa una escena del mismo modo que un cinematógrafo, puesto que tienen diferentes herramientas base para trabajar, el escritor debe enfocarse en usar la que por definición le pertenece: la palabra.

Sí, las onomatopeyas también son palabras, pero que apuntan a ser otra cosa: sonidos. Si tu herramienta base es la palabra, debes enfocarte en mostrar con ellas lo que quieres decir, más aún cuando nuestro idioma incluye términos con los que con facilidad puedes evocar un sonido a la mente del lector. Por ejemplo, en lugar de usar “¡ñiii!” para representar un auto que frena de repente, puedes hacerlo con “el chirrido de las llantas sobre el asfalto”. La palabra “chirrido” crea automáticamente la imagen auditiva de lo que has querido representar.

Sin embargo, existen ocasiones en las que este recurso se utiliza con eficacia dentro de la narrativa de tal manera que ayuda a dar vida a los textos, estimula los sentidos del lector o aportan gravedad y profundidad a pasajes que de otra manera podrían parecer insustanciales, como el fragmento de ‘El desván’, de Víctor Panadero, que te presentamos a continuación:

“Estaba a punto de quedarse dormida cuando volvió a escucharlo. Tac, tac, tac. Abrió los ojos de par en par. Silencio. Tac, tac, tac. Se incorporó sobre sus hombros sin apartar la vista del techo. Tac, tac, tac. Estaba convencida de que no eran imaginaciones suyas…”.

Este es uno de esos casos en los que el uso de este recurso tiene una razón justificada para ser empleado: la sensación que transmite al lector no sería la misma si solo se describe el sonido. Nota también cómo el autor utiliza las repeticiones en tres para crear un ritmo en la narración.

Otro de ellos puede ser con un narrador en primera persona, manipulando un objeto que haga dicho sonido o reflexionando sobre él. Ejemplo:

“El clic que hace el seguro de mi arma es como un interruptor, cambia mi visión, mi respiración y mis pensamientos. Es como entrar en un modo distinto, uno asesino. Cuando se escucha el clic, alguien morirá. Es un anuncio que todos deben temer, por lo que debo usarlo con prudencia”.

En resumen, la onomatopeya, al igual que todo en la narrativa, debe tener un motivo de mucho peso y ser irrevocable para que al emplearse no salte a la vista en el mal sentido. En caso contrario, podría ser considerado como hacer trampa, un equivalente a colocar la foto de un personaje para evitar tomarse la molestia de describirlo, o peor aún, la imagen de un escenario, y esperar que el lector ubique la acción dentro de este.

En nuestra siguiente publicación hablaremos sobre otro tipo de onomatopeya, más cercano a la narrativa.

Tomado de pinterest

El hayku en la guerra, comentario de Gonzálo Marquina tomado de fb

Hola, Marina 🙂 En realidad, casi todos los autores japoneses han desarrollado en algún momento de sus vidas el tópico de la guerra (incluso, religiosos y pacifistas). Sin embargo, puntualmente el vínculo entre el Haiku y los bombardeos acontecidos durante el tramo final de la 2da Guerra Mundial (exactamente, agosto del ’45) podrás hallarlo en el surgimiento de un movimiento literario en específico: el Genbaku Bungaku (原爆文学) o «Literatura de la Bomba».

Este movimiento fue duramente censurado durante los primeros años después de la guerra: por un lado, los aliados impidieron su reproducción por temor a un resurgimiento nacionalista y deseos de venganza por parte de la población y, por otro lado, se desarrolló una fuerte represión llevada a cabo por los mismos círculos literarios japoneses (sobre todo, académicos y tradicionales capitalinos) quienes consideraban que este fenómeno no era digno de ser llamado un movimiento literario «de verdad» (jun bungaku – 純文学), pues la mayor parte de sus cultores no eran escritores de profesión, sino ciudadanos y ciudadanas comunes y corrientes que habían encontrado en la literatura un medio para plasmar sus experiencias personales sufridas durante la guerra. Fue recién durante la década de los ’60 que este movimiento cobró fuerza e impactó a gran escala, cuando diversos autores ya consagrados (poetas, narradores y académicos) comenzaron a publicar libros, antologías y ensayos sobre el cisma -en todo el sentido de la palabra- que había respresentado para el pueblo japonés el lanzamiento de las bombas atómicas.

Ahora, en materia de haiku, hay que comprender que la mayor parte de estas composiciones no fueron escritas inmediatamente después del lanzamiento de las bombas (las razones son más que obvias: los efectos espantosos y el duro contexto). Los autores de haiku de este periodo eran en su mayoría civiles que nunca antes habían participado en el campo literario. Por eso, sus composiciones resultan bastante sentimentales, subjetivas y, en gran medida, cercanas a la estética de otro tipo de poemas como el Senryū o el Tanka. Tal vez, por eso, fueron desestimados por la entonces «Asociación japonesa de autores de haiku» o Nihon Haiku Sakka Kyōkai (日本俳句作家協会), institución auspiciada por el gobierno imperial y liderada por el poeta Takahama Kyoshi (defensor del «estilo realista» y sucesor del gran Masaoka Shiki en la dirección de la escuela de haiku Shasei – 写生). De hecho, se sabe que años antes de que Kyoshi llegara a tal puesto clave, el gobierno militar había emprendido ya una campaña de represión brutal en contra todos los autores «antipatriotas» y «revolucionarios» -según la opinión del gobierno-, pues sus obras eran vistas como amenazas para el «esfuerzo de guerra» y el fomento del «espíritu nacional». Muchos poetas pertenecientes a movimientos renovadores, como el Shinkō Haiku (新興俳句) o el Kyōdai Haiku (京大俳句), fueron arrestados, amenazados, encarcelados y hasta desaparecidos; sus obras, confiscadas y destruidas por la infame «Alta Policía Especial» (tokubetsu-kōtō-keisatsu – 特別高等警察). Tenemos, por ejemplo, los casos de Hakusen Watanabe, Hirahata Seitō, Inoue Hakubunji, Nakamura Sanzan, Araki Mizuo, Tsuji Soshun, Miyazaki Yūjin, Hashi Kageo, Nichi Eibō, Ishibashi Tatsunosuke, Wada Hensuirō, Sugimura Seirinshi, Mitani Akira, Saitō Sanki, Tsuru Akira, Nakayama Kamenbō, etc.). Años después, la «Asociación japonesa de autores de haiku» -con Kyoshi a la cabeza- se posicionó como la única institución hegemónica, cubriendo todas las facciones y tendencias poéticas del país. De manera que existía ya un precedente de censura.

Pero, afortunadamente, no todos los autores fueron invisibilizados o reprimidos. Gracias a ello, hoy podemos conocer un poco más sobre la poesía surgida en el marco de la «Literatura de la Bomba», la misma que terminó siendo al fin y al cabo un punto de encuentro entre civiles, exsoldados y escritores japoneses quienes tenían algo en común: el agridulce sentimiento de haber sobrevivido al horror de la guerra y la necesidad imperativa por dejar asentada esa experiencia de algún modo para las generaciones futuras.

Aquí una breve muestra de algunos de estos haijin y sus poemas que he podido traducir:

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柊の花や空襲警報下

hiiragi no hana kūshū keihō-ka

Florece el acebo…

y, otra vez, la alarma

de ataque aéreo.

(Kubota Mantarō)

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黒猫もいたく夏痩せ我が家に

kuroneko mo itaku natsuyase waga ie ni

El gato negro también

adelgazó tremendamente

este verano en mi casa.

(Mitsuhashi Takajo)

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大戦生きて妻子の影麗ら

ō-ikusa ikite saishi no kage urara

Sobreviviendo a la Gran Guerra,

la silueta de mi esposa y el niño…

¡Qué hermosura!

(Watanabe Suiha)

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ヒロシマ忌忌舗装の下に骨あらむ

hiroshima-ki hosō no shita ni hone ara mu

Día de Hiroshima.

Bajo el asfalto, tal vez,

algunos huesos.

(Yasuhiko Shigemoto)

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原爆地子がかげろふに消えゆけり

genbakuchi ko ga kagerō ni kieyukeri

Donde cayó la bomba

un niño, entre la niebla primaveral, desaparece…

(Ishihara Yatsuka)

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雪の上に雪降ることのやはらかく

yuki no ue ni yuki furu koto no yawarakaku

Sobre la nieve

cae más nieve todavía

delicadamente.

(Saitō Sanki)

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水乞ひし人は屍や西日没り

mizu koishi hito wa kabana ya nishibi iri

El que rogaba por agua

es ahora un cadáver.

Se oculta el sol por el oeste.

(Shimomura Hiroshi)

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生き残れり蕎麦蒔けばはや花となり

ikinokoreri soba makeba haya nana to nari

Sobrevivió:

el trigo sarraceno que sembré

ya floreciendo.

(Hayashibara Raisei)

Atardecer en el balcón de Patricia Collazo

sendero

—Está empezando a refrescar —dices con la mirada perdida en las fachadas de enfrente.

Y yo, que no lo había notado, siento un escalofrío en cuanto tu mano se posa sobre tu falda. Como una mariposa moteada que en pleno vuelo hubiera decidido morir.

No te desplomas, tus brazos no caen inertes. Ni siquiera apoyas el mentón sobre tu pecho. Con la hidalguía de siempre, mantienes la cabeza erguida. Sostenida por la pared de ladrillos del balcón, o por tu tozudez. No has cerrado los ojos, nunca admitirías perderte nada. Ni siquiera tu muerte.

Acerco mi oreja a tu boca para cerciorarme de que no respiras y entonces tengo que decidir entre perdonarte u odiarte un poco más. Entre llorar como toda hija debería hacer, o explorar esta alegría cargada de alivio que se va instalando entre mis costillas.

Me siento otra vez a tu lado, como cada uno de los seiscientos veinticuatro atardeceres que llevo cuidándote.

Tarareo una nana, de esas que me cantabas de pequeña. El único recuerdo bueno que guardo de ti. Luego me pongo en pie y de puntillas, no va a ser cosa que cambies de idea, entro en el salón y cojo el teléfono.

Carl Sagan | El Informador :: Noticias de Jalisco, México, Deportes & Entretenimiento

https://www.informador.mx/ideas/Carl-Sagan-20220410-0024.html

El astrónomo que diseñó el primer vehículo a vapor de la historia en 1672, como un regalo para el emperador de China

https://www.labrujulaverde.com/2022/04/el-astronomo-que-diseno-el-primer-vehiculo-a-vapor-de-la-historia-en-1672-como-un-regalo-para-el-emperador-de-china