Archivo del autor: Rubén Garcia García - Sendero
Pedimento senryu
Se oye en el cielo
el rito de una flauta.
El maíz muere.

Margaritas

Nacieron en mi arca
Blancas como las mujeres que he amado.
Impolutas en mi memoria.
Si hubo sombras fue sólo entre nuestros besos.
La cofradía a diario me alimenta.
Tal vez viva yo en su recuerdo. Quizá no.
Ellas como las margaritas florecen altivas, radiantes y por siempre.
Miniverso
Bajo tu brazo
escucho la canción
de tú corazón.

El padre
Su padre era para ella el ser más amado. » Conocí las costumbres y las fiestas de mi pueblo, gracias a mi padre, Ibamos de casa en casa cantando y en cada casa recibiamos afecto».
Existen muertes esperadas e inesperadas. Su padre era una muerte anunciada.
Para un corazón que ama, nunca hay muerte esperada. Jamás estaría preparada para recibir tal golpe y se llora más para dentro, que por afuera. Esa noche ella tuvo que decidir: » su padre esta muy grave, le estamos prolongando la vida a costa de hacerlo sufrir. Sí usted nos autoriza a desconectarle los equipos que lo mantienen, por favor, firme esta responsiva».
Firmó doliendole el alma, una hora después fallecía. Tal vez sea una de las decisiones que recordará por siempre.
Después del sepelio tendría que enfrentarse a otro dolor.

Brevedad
Ruedan gotas
sobre mi cara; tan cerca de ti;
y lejos de tu alma.

Senryu
Por el camino
asaltan sin piedad,
las mariposas.

N. A. R.
Senryu al desprecio
Piedras de fuego
me hacen brasas el alma:
el desprecio me incita.

Senryu al beso
Beso ansioso
memorioso e intenso;
me arde la boca.

La muñeca

Asesinato en navidad
Decidimos asesinarlo en una tarde vieja. La llovizna y el viento gélido hacían que nos juntáramos para protegernos de la inclemencia de un invierno atroz. Jaime sacó tres cigarros. Antonio media botella de ron que birló de la cantina de su papá. Yo: dos latas de cerveza y un refresco de cola. Eramos siete formando una rueda. Manuel encendió el cerillo curvando las palmas. Con señas nos invitó a que nos acercáramos para hacer arder los pitillos. A duras penas pude pasar el trago de ron y cuando aspiré el humo sentí ahogarme. Tosí escandalosamente. En la boca del callejón, nadie asomó las narices. Mis compinches rieron. Me llegaron de improviso, los frentes de los edificios con sus focos multicolores que al prenderse o apagarse parecían parvadas de pájaros que volaban de un lugar a otro. En la lejanía sonaban las campanas de navidad y el destello de papá Noel manejando el trineo.
Han pasado veinte años desde aquella cita y para mitigar el dolor de nuestra conciencia, vamos con nuestros hijos al parque central para que se tomen una foto con quién fue nuestra victima.

En la navidad
Los dias y la vida son breves. Disfruten la compañía de quienes aman. Qué la noche buena que se acerca sea de paz y armonía.
Desea al mundo, a los amigos, a los blogueros un tal Sendero.

Senryu a un amor

CON AMOR ELENA DE STELLA MANTRANA
Un cuento de Stella. hay que disfrutarlo.» Privilegiada sudamericana, nacida en el país de los Pájaros Pintados, amante de la hermosa costa uruguaya, y orgullosa de pertenecer a la ciudad más arbolada y austral de América del Sur.
Cuando la señora Adela atendió el llamado de la puerta, un cadete le entregó un ramo de flores, y le dijo que era para ella. Le hizo firmar un recibo, y comenzó esta pequeña historia.
Cerró, la puerta, con un gran ramo de flores, envuelto, en plástico, que asemejaba a un papel, de celofán, y al abrirlo fué inmensa su sorpresa, era un ramo grande alargado, que consistía en claveles, a su alrededor, y en el centro dos orquídeas, y todo ello adornado con espárrago. Sujetaba, todo ese conjunto, unas cintas finas blancas, que formaban una pequeña moña.
Buscó la tarjeta, y no la encontró, fué cuando empezó su pesquisa. No había ningún aniversario, que ameritara, tal atención, no estaba cerca, navidad, ni su cumpleaños, y lo fundamental, no tenía admirador alguno, porque si existiera, era como para decir “Locas pasiones a los 70 años” ,o “Conseguir lo imposible sin…
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Senryu en la oscuridad
Huele la noche,
se escuchan las chicharras;
ulula el búho.


inculcarme.