Nacieron en mi arca
Blancas como las mujeres que he amado.
Impolutas en mi memoria.
Si hubo sombras fue sólo entre nuestros besos.
La cofradía a diario me alimenta.
Tal vez viva yo en su recuerdo. Quizá no.
Ellas como las margaritas florecen altivas, radiantes y por siempre.