Dos amigas, cuyos maridos eran un ejemplo de tolerancia, libertad y con el permiso de sus cónyuges, salieron una noche a la discoteca de moda.Cuando regresaban en la madrugada, hasta la madre de borrachas, les dieron los deseos de ir al baño, lo más a modo era un cementerio.
Decidieron con urgencia bajarse y hacer sus necesidades. La primera no encontró con que asearse, así que se limpió con su ropa interior y la tiró.La segunda tampoco encontró, así que agarró la cinta de una corona de flores y se limpió con ella. A la mañana siguiente los maridos encabronados solicitan el divorcio, y se llaman entre ellos para contarse sus penas. ¡Oye!, parece que nuestras mujeres se la pasaron a toda madre, anoche, la mía llegó borracha y sin calzones. el otro contesta, «tienes suerte, no sé de qué te quejas. Por lo menos la tuya llegó peda y sin calzones, pero la mía llegó borracha y con un listón en las nalgas que decía: «Nunca te olvidaremos, con cariño tus amigos».
peino los cabellos que caen lacios sobre mi espalda. A medida que me acerco, las ropas ocultan mi piel. Nadie, ni yo sé de los huecos que tiene mi alma. Oscuridad profunda y muda.
Después del maquillaje, nadie diría que no soy hermosa. Miro de pies a cabeza, todo es perfecto, calzo las zapatillas; recorro de un lado a otro mi figura y todo está en su lugar.
El señor secretario me ha mandado el taxi, me espera en su oficina para disfrutar del café. Es un espacio íntimo anexo a su oficina, donde atiende gajos de su vida privada.
Afuera, tiene asuntos graves que esperan, a él le vale madre, sólo quiere disfrutarme tomándose un café, pendiente del aroma de mis pechos. A veces se inquieta y le tiemblan las manos, aunque su voz tenga crisantemos, se que no tiene más intención que llevarme y envolverme entre las sabanas de seda que cubren el mueble. Cuando el gobernador le habla, es el instante adecuado para salir de la madriguera.
Voy a la oficina y la jefa con su voz de hiel me pregunta por el secretario.Me mira tratando de descubrir alguna seña que la haga deducir que soy una delicada perra. Mis labios gruesos mantienen el color, el maquillaje exacto. Mi cabello tiene aroma, exhalo mar, montaña y limonarias. Todo tiene un sentido de orden que nunca pierdo.
Mi superiora cree que no me doy cuenta; cuando salgo, una guarura del secretario me sigue. Voy en el carro de la institución, pero siempre detrás. Qué estúpida sería si les hiciera saber que me doy cuenta. Regreso con mi trabajo realizado, el operador me compra una soda. No hay nada de extraño que el anciano me tome del brazo y roce mi cintura. Me dejo, pues se que eso ánima su interior que todo hombre lleva.
Regreso a casa y por las cortinas observo a un par de sujetos que rondan el edificio. Todos los días es lo mismo. Al señor secretario cada vez lo veo más desesperado, sabe que ya no tardaré en irme a mi país, que el agregado cultural en la embajada es un viejo compañero de mi padre. Ya me dieron la liberación del servicio, me lo dieron mucho antes que todos los pasantes, fue una gracia de su poder, de mi discreta coquetería con palabras ensambladas con perfección.
Acepté que sus labios rodaran por mi mejilla y su brazo cubriera mi cintura con la mano extendida para abarcar parte de mis caderas. Esa noche fingí salir y despiste a mis vigilantes. Casi a la media noche escuché la llave del departamento abriendo la cerradura, no me asusté, sabía quién era. Vestida con sencillez esperaba, pasé la noche con él. Y poco antes de que abriera el día, lo insté a que se fuese. MI joven amante llegó a mi oficina y cuarenta y ocho horas después derretimos las vetas de la madera.
El día fue una calca del anterior, el secretario desesperado, la jefa de personal escaneando mi manera de vestir, interrogándome con los ojos. El operador del auto, comprándome la soda y tocando discretamente mi cintura.
Me iré por la noche, el avión sale en la madrugada. Escribí una carta pormenorizando el acoso del secretario en la embajada. Algo pasará, En el avión recordaba la belleza del paisaje, el agradecimiento de la gente humilde y mis orgasmos en cadena con la boca maravillosa del joven estudiante.
Vente conmigo, le dije. Y él con el fuego de sus ojos, no me dio descanso hasta que la madrugada nos alcanzó.
Muy temprano se arregló, Su esposa desde la cama le preguntó-
— ¿Dónde Vas?
—A la ciudad, veré si hago negocio con la cosecha.
— ¿llegarás a comer?
—No lo creo. Me vendré en la corrida de las tres.
Se fue Ponciano, deseaba darle una sorpresa, iría al dentista a probarse la prótesis dental, llegó como a la una de la tarde sin hacer bulla. Su esposa hacia la comida. Delicadamente la tomo de la cintura y la mordió sensualmente en la nuca
— Estate quieto compadre, no sea que me convenzas, pues ya no tarda el Chimuelo.
Soy parca para ir a reuniones, me la paso bien en casa. Soy coleccionista y el dinero es para invertirlo en mis aficiones. No se donde tenía la cabeza, cuando acepté ir a un evento de “solo para mujeres”. Ya en el bar, nos sirvieron medias de seda. piñas coladas y margaritas. Éramos cuatro y cuando llegó el Show. Ufff, ¡qué muñecos!, nada de chamaquitos pendejos, eran sacados de alguna película xxx. Era un griterío que también me animé. La “estrella principal” se acercó a nuestra mesa y empezó a bailar, Puro perreo, luego paraba las nalgas, y Julia, se las sobó, al tiempo que sacaba del bolso un billete de 50 dolares y lo ponía en el cinturón elástico. Siguió con Marta que hizo lo mismo, abrió el monedero y ¡órale!, cien dólares. Toñita la mas modocita, no se contuvo y le dio un llegue con la mano con suavidad y aquello, pues que manguera de bombero. Abrió la cartera y sacó uno de doscientos. Luego llegó conmigo, me hizo el mejor Show, me puso bizca de tanto vérselo, se iba de un lado, se iba de otro y no pude más, se lo agarré, apenas si cabía en la mano, abrí de rápido mi cartera, mientras el se daba la vuelta para que le viera el culo. Saqué mi tarjeta, se la pasé por la raya, tomé todo el dinero y salí corriendo.
Ha sido un año complicado,
la zancadilla de los días te jugó malas pasadas.
Duele más el dolor de los hijos que el nuestro.
Lo recibiste a puños llenos;
hubo días de mudez, de fractura, de caminar sin aliento.
Bebiste hiel, pesadillas e insomnios.
Una niebla te cubrió cuando tu pelo caía desvaneciéndose en el espejo.
Te fuiste y regresaste.
Latió tu corazón falleciente, remolinos helados se llevaron las hojas y quedaste en espera.
Sigue el mar rudo, ya no embravecido, la nave rompe olas y mira el cielo.
La luz no tarda, solo ha sido una noche sin clemencia,
Aguanta que los remolinos y las viejas almas se van.
Aguanta, que no tarda la luz suave y misericordiosa de la vida que te ama.
Sostente que mis palabras, aunque lejanas son lazos que animan.
El tren se mira en la montaña y arriba la neblina se dispersa.
Todavía tenemos un camino que no hemos pisado.
Murió José Pablo Moncayo, el creador de el Huapango de Moncayo, considerado por algunos mexicanos como el ‘segundo himno nacional’ por su belleza y representatividad nacional.
A continuación te dejamos 10 datos sobre esta obra y autor:
1. El estreno de la obra fue un 15 de agosto de 1941 en el teatro del Palacio de Bellas Artes.
2. Fue interpretada por la Orquesta Sinfónica de México y dirigida por el maestro Carlos Chávez.
3. Chávez fue quien solicitó el Huapango a José Pablo Moncayo.
4. Carlos Chávez mandó a Moncayo a realizar una investigación a Veracruz. El artista que trabajó como pianista en cafés y estaciones de radio para sostener sus estudios llegó al puerto de Alvarado para encontrarse con la fiesta del Fandango, en donde encontró la inspiración y bases para el Huapango.
5. La obra está basada en los sones veracruzanos Siqui sirí, El Balalú y Gavilancito.
6. El Huapango se ha utilizado para la publicidad, en anuncios de Ferrocarriles Nacionales, Pemex, y Grupo Modelo.
7.- El autor José Pablo Moncayo nació dentro de una familia humilde en Guadalajara, Jalisco, el 29 de junio de 1912, y murió el 16 de junio de 1958 en la Ciudad de México. Sus restos descansan en la Rotonda de los Hombres Ilustres de la capital.
8. El compositor era partidario de las texturas, los olores de la naturaleza y el campo. Fue un montañista aficionado que frecuentemente escalaba el Popocatépetl, el Iztaccíhuatl, y el Pico de Orizaba, y en sus obras buscaba los paisajes mexicanos.
9. Estudió piano con Eduardo Hernández Moncada; y de parte de los maestros Carlos Chávez y Candelario Huízar recibió una instrucción sólida en el ámbito de la composición.
10. Otras obras destacadas de Moncayo son La mulata de Córdoba, Muros verdes, Cumbres, La Sinfoneta y el Homenaje a Cervantes.
“Huapango es una brillante obra de juventud realizada por Moncayo a la edad de 29 años, su brillo fue tal que opacó al resto de su producción. Cuando se escuchó por primera vez tuvo un éxito inmediato. Meses después de su primera interpretación Carlos Chávez la llevó de gira por Latinoamérica y lo convirtió a finales de siglo XX en el best seller de la música clásica mexicana”, dice el director orquestal Armando Torres Chibrás, citado por Conaculta
Tomado del diario El financiero Mex.
11.- Añado que el murió de una afectación del pericardio, contrasta con el pasatiempo de escalador de montañas.
El ballet de Amalia Hernández, en este video la musica de fondo del Huapango y algunos bailables de México, por supuesto la mujeres con sus vestidos blancos y amplios que simulan mariposas en las riveras del río. (2013 auditorio nacional)
En una calle de México, el huapango se escucha, se baila, se disfruta.
A pesar de vivir bien, en el matrimonio la joven mujer estaba convencida de que su esposo la engañaba con Janet, la bonita empleada de la casa. Para salir de dudas y confirmarlo , preparó una trampa.
Le dio licencia a su empleada en el fin de semana, sin avisarle a su esposo. En la noche, cuando el matrimonio se fue a la cama, el esposo le comentó la historia, que lo disculpara, se sentía mal del estomago. Y salió a tomar aire, regresaría después para acostarse.
Él tomó primero el camino del baño y su mujer salio rápidamente al
corredor, subió las escaleras y se acostó en la cama de la empleada. Al poco tiempo de apagar la luz entró el hombre silenciosamente y sin perdida de tiempo, se metió en la cama y le hizo el amor con gran fogosidad. Cuando terminaron, la mujer todavía muy agitada le dice:
¿A que no esperabas encontrarme en esta cama ! No es así querido? ,,,y
encendió la luz
Siempre paso por tu perfil.
Desde lejos veo que recuestas tu cabeza en la almohada con tu mirada vaga hacía el horizonte.
Tu cabello revuelto de caobas se desplaza como dios le da a entender y la nuca que suministra el closup de tu video se concentra en los quehaceres de la vida.
Tu espalda es una planicie de naranjos y espuma.
tus hombros atracaderos para acercarte a mi fuego.
Siempre recorro tu perfil:
tu nuca es tintero de mi lengua.
y cuando te recorro de pies a cabeza me seduce interpretar tus instintos y suavemente toco el hemisferio de tus nalgas para recoger tu deseo.
Eslabones de gloria que nos permiten desafiar la gravedad y tocar el lado oscuro de la luna.
Afuera, el frío ahoga de cristales el naranjo, mientras Back recorre las galaxias.