Muy temprano se arregló, Su esposa desde la cama le preguntó-

— ¿Dónde Vas?

—A la ciudad, veré si hago negocio con la cosecha.

— ¿llegarás a comer?casa

—No lo creo. Me vendré en la corrida de las tres.

Se fue Ponciano, deseaba darle una sorpresa, iría al dentista a probarse la prótesis dental, llegó como a la una de la tarde sin hacer bulla. Su esposa hacia la comida. Delicadamente la tomo de la cintura y la mordió sensualmente en la nuca

— Estate quieto compadre, no sea que me convenzas, pues ya no tarda el Chimuelo.