Hace muchos años un político hacía campaña. Elocuente en su discurso, la población escuchaba.
-Prometo hacerles el puente que tanto necesitan.
Del público una voz replicó.
-Aquí no hay río.
Pues también se los prometo.
Como dice el dicho «prometer no empobrece». Los políticos en campaña la exaltan.
No tarda en cumplir veinte años cuando escuché de un candidato de altura, ( por supuesto de estatura) que el problema de Chiapas que lideraba el subcomandate Marcos, lo resolvía en quince minutos. Recién escucho en la contienda por la presidencia de la República que la corrupción se resuelve dando el ejemplo de honestidad. «las escaleras se barren de arriba hacia abajo» Un fenómeno social complejo que permea en todo el mundo, promete resolverse dando un ejemplo de santidad.
«De lengua me como un kilo»,. como dice el refrán.
Después de un año de casados, de sobremesa, ella, seria, le dijo a su marido:
-Veo que no nos entendemos. Siempre discutimos y nos peleamos. Es mejor que nos separemos antes de tener hijos, los haríamos infelices. Nos quedan muchos
años para vivir otras vidas mejores.
Él respondió:
-De acuerdo.
Luego de la cena en una cocina más grande, mientras los hijos miraban la televisión, ambos bebiendo oporto, ella le dijo:
-No, de una vez por todas, esto no va. Seguimos cada vez peor. Es mejor que nos separemos antes de arruinarles la vida a nuestros hijos. Oportunidades no
nos van a faltar.
Él respondió:
-De acuerdo.
Antes de sentarse frente al televisor con un vaso de whisky el marido, y una copa de coñac la mujer, ella le dijo:
-Nuestros hijos ya no están. Ni sabemos por dónde andan.
Definitivamente, no hay manera de entendernos. Es mejor que nos separemos antes de arruinarnos el resto de nuestros días. Él respondió:
-De acuerdo.
Ella, la espalda ligeramente encorvada por la edad, sentada frente a la televisión, una copa de coñac en una mano y con la otra acariciando un perro, le
dijo: -Nunca me contradecía. Realmente, era un buen hombre.
Hoy quemé tu carta. La única carta que me escribiste. Y yo te he estado escribiendo, sin que tu lo sepas, día a día. A veces con amor, a veces con desolación, otras con rencor. Tu carta la conozco de memoria: catorce líneas, ochenta y ocho palabras, diecinueve comas, once puntos seguidos, diecisiete acentos ortográficos y ni una sola verdad.
Felipe es el mayor de la familia Bojalil gil. Matrimonio efectuado en Misantla, Veracruz. nacido en el estado de puebla, de padre libanés, comerciante de mercería, que refieren que era de caracter amable y gustaba cantar canciones de sus tierra con una voz entonada. Su madre, también provenía de una familia alegre. Los hermanos de felipe, son Alfredo el «güero gil» Jesús conocido como «Chucho martínez Gil» y dos mujeres Rosa maría y matilde. Todos los hermanos trascendieron en el canto.
Familia Bojalil Gil
Se casa con Eva Garza en estados unidos y nace Felipe Bojalil Garza u su hermana corina.
La foto de los tres hermanos Bojalil Gil y Eva garza
Los videos que presentaré serán de la Familia Bojalil Garza. o sea de Felipe, y Eva y en otro momento los de Felipe Bojalil Garza y su hermana Corina.
Felipe muere de forma trágica, se queda dormido con el cigarro y …en 1956. Aparte de cantor , fue compositor, la famosa canción del piojo y la pulga. Eva Garza muere en 1966 de una neumonía y se codeo con grandes figuras, <pedro Infante, Javier Solís, Agustín Lara.
Su hijo Felipe da mucho de que hablar un buen cantante, buen compositor y con una vida con muchos cambios, incluyendo a los sexuales.
–Pásele compadre, pásele, se acaba de ir su compadre. -¿qué hace comadre? -Pues que no ve, le doy pecho al niño que mañana cumple cuatro meses.
Juán queda petrificado al ver la escena. María se acomoda bien al crío y el pezón que gotea de leche, desaparece en la boca del bebé.
-¿Comadre si le digo algo no se molesta? -No compadre como cree. -Sabe siempre me he preguntado a que sabe la leche de una mujer, podría darme a probar, al fin el bebé ya se llenó y duerme. – Compadre me ofende…
El compadre insistió y la buena mujer no pudo negarse, pues debían muchos favores al compadre.
– Lo puso en su regazo y cerrando los ojos le dio el pezón a la boca. La caricia de otros labios, la succión, la lengua, hizo que la madre empezara con la calidez del ardor. El compadre era un bebé grande y sus manos de niño acercaban y apretaban más el seno.
– La comadre se incendiaba y en suspiros le dijo. – Compadrito ¿no desea algo más…? – Sí, si deseo. ¿No podría regalarme un pedazo de pan…?
Al pensarte llegaban recuerdos como parvadas. Hoy no llegan las aves. Rara vez tu aroma lo percibía en noches de silencio. Dejé de soñarte; el vapor gris se adueñó preparando la fraga del olvido. Ayer un amigo de años, me dijo que te vio triste, caminando a la deriva con tu pelo en desorden. Creo que no tardaremos en vernos. Espero no te importe la incomodidad de mi ataúd.
Vuelve la niebla e incendia con frialdad la montaña. El gigante pardo aparece y desaparece, la sustancia negra de su vientre ofrece lunares que centellean. Las serpientes de la neblina escurren por los hombros, bajan por caminos de laja. Riachuelos de nieve, quietos. sin suspiro…
¿Tocan a la puerta?; crujen los tejos, castañea el tejado. El recién nacido calienta el cuerpo con el sabor dulce, tibio del gordo seno. Leche que brota de un pezón helado que se guarece y nutre los labios del niño.
Un cuento corto debe tener una estructura tal que con pocas palabras construyas las columnas que lo sostengan. ¿El resto? Información que muchas veces es el mismo lector quien incorpora sin percatarse. Por ejemplo, tú sólo escribes; la casa grande, y esa figura el lector le asigna un color, dimensiones e incluso un aroma. Es esa sutileza de presentar a tu lector ‘los titulares’ aquello que ayudará a que un texto sea más o menos exitoso. Usa incluso el título, ya sea como una pista o como una respuesta para deducir el desenlace del relato.
Soy fervorosa creyente de la fuerza de los sustantivos y los verbos. No es necesario saturar el texto con adjetivaciones y adverbalizaciones. Es lo simple aquello que favorece la escritura, imagina con las palabras la siguiente imagen; un caballo destaca más cabalgando en solitario por una llanura que dentro de un establo junto a cincuenta de sus congéneres. Haz un trabajo de abstracción, limpia el relato de todo acompañante innecesario, verás cómo los que queden brillarán más y mejor. Por otro lado, analiza cada sustantivo, cada verbo, busca opciones, sinónimos, encuentra aquellos con más fuerza o más delicadeza, según el caso. Verás cómo sus acompañantes serán todavía más prescindibles. También trata de no excederte en descripciones que caigan en lo patético, ya que – por excesivas – no ayudan a embellecer el texto sino que por el contrario lo ensucian entorpeciendo su fluidez.