Entrevistando a Gao Xingjian

Nacido en 1940 en la provincia de Jiangxi (China oriental) de padre banquero y madre actriz, conoció los campos de reeducación y fue obligado a quemar una maleta repleta de manuscritos. Licenciado en francés por el Instituto de Lenguas Extranjeras de Pekín, traductor, no fue hasta 1979 cuando consiguió que sus obras empezaran a ver la luz del mercado y viajar al extranjero. Entre 1980 y 1987 publica relatos cortos, ensayos y obras de teatro en las revistas literarias chinas. Su Primer ensayo sobre las técnicas de la novela moderna (1981) origina una violenta polémica sobre el modernismo. Al año siguiente, cosecha el éxito con Señal de alarma, la primera pieza de teatro experimental que se monta en Pekín en mucho tiempo. Otra obra teatral, Parada de autobus (1983) le convierte en enemigo del régimen, que había emprendido una campaña contra la contaminación espiritual. Su obra más conocida es La montaña del alma, escrita entre 1982 y 1989, que relata la peregrinación de un etnólogo en la China septentrional durante la Revolución, en busca de culturas minoritarias. La novela, de cerca de 700 páginas, recuerda la idea grandiosa del romanticismo alemán de una poesía universal. Xingjian utiliza técnicas narrativas muy distintas de las de los novelistas chinos, hasta el punto de que un editor de su país de origen llegó a decirle que no sabía escribir, pero no deja de inspirarse en la tradición de su país para hablar de su época. En el año 2000 recibió el Premio Nobel de Literatura, siendo el primer escritor chino en conseguirlo.
© epdlp

MIRIAM TEY.— Gao, usted acaba de terminar una película, ¿cuál es su título?

GAO XINGJIAN.—El duelo de la belleza; es el mismo título de un poema que publiqué hace ya tres años, que son los que he tardado en realizar esta película.

¿Qué tenía que decir en esta película que todavía no hubiese dicho? 

Es un largo poema, la película también lo es, dura dos horas, es una crítica profunda de nuestra época, de nuestra sociedad. La belleza ha desaparecido.

 ¿Por qué cree usted que la belleza ha desaparecido?

Porque solo hay política, porque la política lo invade todo, y por otra parte los mass media y la ley del mercado están en todas partes. Ya no hay lugar para la belleza. Incluso en el arte digamos contemporáneo ha desaparecido la belleza, solo hay ideas, conceptos, marketing, diseño, pero la belleza, aquella imagen que nos conmueve, ha desaparecido.

Una película como la suya es de difícil comercialización en Europa y no podría ni siquiera ser estrenada en China por ser usted el director. Pero, ¿cuál de los dos sistemas impone más dificultades al desarrollo y la divulgación del arte, las leyes que imponen el consumismo capitalista o la dictadura comunista? 

Las dos, también en el comunismo la política lo invade todo, además está la censura, no hay libertad, y ahora en los países excomunistas, aunque haya una cierta libertad más bien es puro marketing, el arte contemporáneo es puro marketing, en mi opinión es el fin de la belleza; pero no es algo reciente, la belleza ya desapareció a mediados del siglo XX. Son las leyes del mercado las que manipulan, las que controlan la creación del arte. El verdadero lugar del artista ha desaparecido. Por eso mi película es una llamada a los artistas, para que vuelvan a la verdadera creación, al sentido de la belleza, el arte no puede estar al servicio de la moda, de la política o del mercado.

¿Se puede dar verdadero arte en una sociedad que resulta ser un medio hostil para el artista? 

Las condiciones de los artistas siempre son difíciles, pero nunca han resultado tan difíciles como hoy en día, en el pasado, por supuesto existía la presión política, pero antes las leyes del mercado no eran tan fuertes, actualmente la ley del mercado está por todas partes, y la corrección política se ha convertido en la verdadera presión política, porque tanto en los países democráticos como en los países excomunistas la intervención de la política está siempre presente, pero de diferente manera. Por ejemplo, en un país de régimen democrático, como Francia o España, los gobiernos no pueden forzar a los artistas a seguir sus políticas, pero existe una ideología detrás de la política y de los partidos políticos, es la ideología de lo políticamente correcto que se impone, y si el artista no sigue esa línea de lo políticamente correcto es excluido del horizonte; pero los artistas tienen que tener la fuerza de oponerse a esta imposición, de resistir y mantenerse independientes en su pensamiento y en su creación, sin convertirse en portavoces de una u otra política. Por otra parte, si el artista busca vender está obligado a seguir las corrientes de moda del mercado; en ese momento es la ley del mercado la que conforma al artista. Si los artistas resisten y siguen su propia voz, su verdadera creación, sin someterse a la corriente, a la publicidad o a la moda, a todo eso que es tan fuerte, y conservan su libertad que está en su mano, si el artista es verdaderamente consciente de las influencias, de las intervenciones que llegan de todas partes, si resiste con su propia voz, él puede perfectamente continuar creando; es por eso que esta película es una llamada a un nuevo renacimiento que quiere decir una vuelta al sentido de lo bello, vuelta al juicio estético, vuelta al sentido humano, vuelta a enfrentarse a las verdaderas cuestiones existenciales. Este es, creo yo, el verdadero trabajo del artista de nuestros días.

Entonces, ¿usted cree que el artista tiene una responsabilidad frente a la realidad, a la verdad, a la injusticia, que la voz del artista tiene que hacerse oír, o un artista puede permitirse vivir de espaldas a la realidad? 

Un verdadero artista no puede vivir sin ser consciente, al menos el escritor no puede; por otra parte, si su escritura no se somete a la moda, es verdaderamente difícil vivir de la escritura. Si persistimos en una escritura que no sea sumisa, que no siga la moda, que no sea para vender, es realmente difícil. Si uno escribe asumiendo las verdaderas dificultades existenciales, como don Quijote —ese caballero… en mi película también se evoca la imagen de ese caballero pobre, delgado que se enfrenta a la tormenta—, el artista no puede hacer nada; esa es una imagen en la que profundizar porque es la imagen de la posición de los artistas en nuestros días.

Si tomamos la creación artística como la moda, entonces eso pasará muy rápido, no será gran cosa, pero si queremos que el arte permanezca como un patrimonio de la humanidad, como los grandes maestros de la Antigüedad, deberá reflejar la verdadera reflexión profunda e independiente de los artistas. Pero en el arte de hoy en día, incluso el arte contemporáneo expuesto en los museos, se aprecia la influencia de una ideología que supone la subversión, que supone la revolución del arte, que supone hacer tabla rasa con todo lo que antes era bello…, en el fondo todo esto es muy marxista, y esta ideología persiste todavía entre nuestros artistas.

Usted habla a menudo de la libertad en el arte, pero, ¿cree usted que, hablando en el sentido más profundo del término, el hombre puede ser libre? 

Sí, yo creo que el hombre tiene su libertad, si somos conscientes de la necesidad de ser independientes, si el hombre es capaz de reflexionar con su propia cabeza, si es capaz de encarar este mundo, tantas veces absurdo, con sus propias experiencias y responder a las condiciones existenciales, encarando todas las dificultades humanas, entonces sí. De hecho, ese es el tema que afronta siempre lo que considero el verdadero arte; el arte no es una reacción temporal, inmediata, políticamente correcta, el gran arte no es eso. El artista tiene libertad a condición de que sea consciente de esa necesidad de libertad, pero no hablamos de libertad para conseguir un provecho material o político; es por eso que, en el fondo, la libertad nunca nos es dada por otro, ni nos la da la sociedad, ni siquiera en un país de régimen democrático hay libertad si no somos conscientes. Si somos conscientes de ello, si pensamos con nuestra propia cabeza y escuchamos nuestra propia voz, sin asociarla a intereses materiales o políticos, en ese caso la libertad está ahí. Pienso que en nuestros días tenemos necesidad de coger la libertad con nuestras propias manos, sin pedírselo al poder político, ni al mercado, por supuesto, que es ciego y nos hace crear solo para vender.

¿Cómo interviene o qué influencia tiene en su arte, en cualquiera de sus expresiones artísticas, el dolor, el sufrimiento? 

Más bien es una soledad, es decir cuando estamos en soledad, en esa soledad escogida, pienso que la soledad no es negativa. Cuando estamos en esa situación, en soledad y somos conscientes, en ese momento empezamos a reflexionar verdaderamente, sin seguir las corrientes del pensamiento en boga, sin seguir ciegamente lo que dicen los mass media, entonces la libertad está ligada a esta soledad despertada por los artistas.

El espíritu y el alma son dos conceptos que aparecen continuamente en su obra literaria, en sus novelas, en su teatro, poesía o ensayos. ¿Qué significan para usted estas dos palabras? 

Es la consciencia. El espíritu o bien el alma son para mí una consciencia, una lucidez que se enfrenta a este mundo tantas veces absurdo; si somos conscientes, si tenemos esa consciencia lúcida, tenemos su fuerza, y somos capaces de afrontar todas estas dificultades, sin someternos a ningún interés.

Y ¿cree usted que la situación actual, la sociedad en la que vivimos, pone al hombre en una mayor dificultad para vivir su espíritu, para vivir de acuerdo a su alma, de acuerdo a la consciencia? ¿O las dificultades son las mismas de toda la vida, las que ha tenido siempre el hombre a lo largo de los tiempos? 

Es difícil, hay muy poco espacio para el pensamiento verdadero, todo está ocupado por la política, actualmente la política no es un asunto de todos, es más bien la política del escrutinio, cada partido político quiere llevar a cabo sus políticas para conseguir votos, para conseguir el poder en el siguiente gobierno; no hay belleza en la política, no hay política de visión a largo plazo, con perspectiva, hoy los políticos tienen una visión muy corta, solo miran los escrutinios de la opinión; creo que la política es lamentable, esta política es la que ha conducido a la crisis profunda en que está sumido Occidente, porque esta política es la que ha empujado a los países al declive.

Y ¿por qué cree usted que la política ha perdido la belleza que tuvo una vez en el pasado, por qué cree usted que ahora la política es peor de lo que fue? 

Esta es una verdadera pregunta y muy profunda que debemos responder y que no pueden responder solamente los artistas. Hace falta un nuevo pensamiento, lo que yo llamo el «Nuevo Pensamiento», un nuevo Renacimiento. Si nos instalamos en la rutina de lo que nos dicen los mass media todos los días, no puede haber lucidez, repetimos las mismas cosas y el discurso va empeorando; es la crisis cada vez más grave que hay en todo Occidente porque falta una verdadera política, una política clarividente que vea dónde se dirige la humanidad que sigue unas leyes de mercado ciegas o una política de escrutinios. Hace falta un Nuevo Pensamiento, hacen falta pensadores, hacen falta filósofos, artistas, escritores que reflexionen; no podemos esperar eso de los políticos en este momento. Esta es la verdadera y profunda cuestión de nuestros días.

Entonces, aún queda esperanza, según usted. ¿Se puede crear un espacio donde este Nuevo Pensamiento tome forma y se desarrolle? Y teniendo esta esperanza frente a nosotros, ¿cuál es su verdadera ambición ahora? ¿Cuál es su próximo sueño por cumplir? 

Mi película El duelo de la belleza no es simplemente sobre la creación artística, una crítica del arte contemporáneo, o mejor dicho del marketing del arte contemporáneo. Hay muchos artistas que trabajan independientemente fuera de estas leyes y, aunque es difícil, persisten en mantenerse fuera del horizonte de los mass media, fuera del marketing, porque se trata del espíritu, y siempre han existido artistas así. Y con respecto al pensamiento, siempre ha habido también pensadores que se sitúan más allá de la política, más allá de lo políticamente correcto, porque el verdadero pensamiento no ha nacido nunca dentro de lo que responde solo a la actualidad, donde no hay tiempo para la reflexión, pero puede haber un verdadero debate que afronte las verdaderas dificultades de nuestros días. Por ejemplo, por qué esta crisis profunda ahora en Occidente, ¿por qué? Bueno, hace falta reflexionar profundamente, hace falta otra política y, claro, hace falta el debate, pero ¿dónde está el lugar para que se dé este tipo de debate, esta reflexión pública, este verdadero pensamiento? Pensadores, filósofos, siempre ha habido gente que piensa, que reflexiona, pero no tienen medios para dar a conocer su pensamiento, este es el problema, y no somos suficientemente conscientes; yo busco a los verdaderos pensadores contemporáneos, los busco.

¿Y los ha encontrado? 

Es raro, porque en las relaciones, en mis relaciones personales, a menudo aparecen en conversaciones, pero en la prensa, en las publicaciones encontramos muy poca cosa.

¿Y puede usted darnos algún nombre? 

No.

¿Y cree usted que Internet puede ser una plataforma en la que estos verdaderos pensadores sin medios encuentren un espacio donde expresarse? 

Sí, puede ser un medio a través del que comunicarse, pero el verdadero pensamiento no se da en Internet, no lo creo. Efectivamente, podemos crear un blog y publicar ahí, pero entonces faltan los medios para darse a conocer. El verdadero pensamiento no puede darse en unas pocas líneas, en unos minutos, concentrarse en un pequeño mensaje, el pensamiento no es eso. Además hoy en día se lee muy poco, todos los jóvenes tienen su móvil y los mensajitos se apoderan de todo el tiempo y eso ocupa el espíritu, se lee mucho menos que antes; este es también el problema actual, este desarrollo de la tecnología no empuja verdaderamente a la sociedad hacia el pensamiento. Es por eso que es necesario que los verdaderos pensadores creen un Nuevo Pensamiento que despierte a la gente.

En su literatura, en su cine, en su teatro, en su pintura, el hombre que usted retrata parece perdido, parece que está siempre buscando algo. ¿Qué es lo que busca el hombre representado en su arte? 

El hombre está siempre de cara a la dificultad y, por ejemplo, en mi anterior película, la que hice con Círculo de Lectores, Después del diluvio, se afrontan los problemas ecológicos, el deterioro de las condiciones de la naturaleza, el diluvio es un símbolo, es como una fábula en la que se muestra la angustia que vivimos en la actualidad frente a nuestro mundo.

¿Qué es lo que se siente usted más esencialmente: un escritor, un pintor, un hombre de teatro, un cineasta? 

No, yo lo amo todo, yo practico todo y lo amo todo, para mí el escritor, el pintor, el cineasta, el teatro no son una profesión para ganarme la vida. Si no tomamos todas estas creaciones artísticas como profesiones, todas son lo mismo, son simplemente la pasión que te empuja a hacer eso. Desde que era niño me ha interesado todo, la poesía, el arte, la pintura, la escritura, también el cine, el teatro… He organizado mi pequeña compañía con estudiantes, y yo mismo actúo, hago la escenografía… Yo soñaba con realizar mis propias películas, y El duelo de la belleza es el resultado de mi reflexión sobre el cine durante más de cincuenta años. Cuando era estudiante leí la obra de Eiseinstein, el cineasta ruso, en la que hablaba sobre el montaje, fue él quien lanzó verdaderamente «la gramática» del cine y es así como el cine se convierte en un arte, comenzó con él, por su concepción sobre el montaje, se trata de una obra estética. Yo soñé cuando era muy joven que se podría hacer cine de la misma manera en que se escribe poesía, desembarazándose de la narración, yo soñé con hacer ese tipo de películas. Una película como esta no está destinada a un fin comercial, nunca estará a la venta. En estas condiciones sí me puedo expresar lo mejor posible, puedo crear buen cine, mi género de cine, y me lo tomo como una verdadera creación artística.

Y en su cine ¿cuál de estos factores es esencial, a cuál le daría prioridad: al color, al movimiento, a la música, a los actores, a la palabra…? 

Efectivamente, yo tengo una pasión por el cine porque el cine puede movilizar todos los medios de creación artística. Está la actuación de los actores, no podemos minusvalorar el papel de los actores, está la danza, la música, está también la pintura, el arte cinematográfico en sí mismo, los planos, el zoom, los encuadres… Esta tecnología del cine puede asimilar todos los géneros de creación artística, es por eso que considero el cine como un arte total, y esta película no es una película de ficción, donde se cuenta una historia, con una forma de narración, no, el cine es tan rico que he podido meter todas mis formas de expresión artística en esta película, convirtiéndola en lo que yo llamo, de hecho es mi sueño, un arte total.

Y por último, podría darles un consejo a los jóvenes artistas que empiezan ahora, de cómo afrontar este difícil mundo que les espera? 

Sí, a los jóvenes de hoy en día les puedo aportar mis propias experiencias, cuando yo tenía dieciocho años soñaba con hacer mi cine, pero no tenía los medios para hacerlo, pero esta idea, esta reflexión, esta estética del cine ya la tenía bien formada, bien alimentada, bien reflexionada, y más de cincuenta años después he realizado mis películas. Si tuviese que darles un consejo a los jóvenes artistas les diría que encuentren una profesión con la que ganarse la vida, pero que no mezclen el arte con la profesión. No hay que mezclar el arte con la vida material, el arte es otra cosa. Si tienes una forma con la que ganarte la vida, entonces haz tu arte aparte de tu profesión, tu verdadero arte, realizar tu verdadera búsqueda es posible, yo lo he hecho así. Cuando estaba en China, ser traductor era mi profesión, y aunque no podía hacer otra cosa continué escribiendo a escondidas, y después de la muerte de Mao Tse Tung logré publicar, aunque siempre tuve problemas de censura, ataques…, continué escribiendo. Después vine a Occidente donde existen otro tipo de problemas, depresiones. Si tuviese que dar un consejo a los jóvenes artistas les diría ganaros la vida, a través de cualquier profesión, camarero en un restaurante, si yo fuese joven lo haría, pero por las noches, los domingos, durante las vacaciones, hacer vuestro arte. Así podemos ser libres, así somos independientes, así los artistas podemos hacer lo que queremos.

Gao Xingjian

Mo yan el sargo rojo

El escritor chino Mo Yan es el nuevo Nobel de literatura «por su realismo alucinatorio, que une el cuento, la historia y lo contemporáneo», según la Academia sueca. Y es cierto: los cinéfilos recordamos con admiración la adaptación que en 1987 realizó Zhang Yimou de su novela Sorgo rojo.Curiosamente era la primera novela de Mo, la primera película de Zhang y la primera vez que aparecía en pantalla la actriz Gong Li, protagonista del filme. El drama obtuvo el Oso de Oro de Berlín en 1988 y supuso el lanzamiento internacional de la pareja Zhang-Li.

En aquella Berlinale, Ángel Fernández-Santos salió maravillado del pase y escribió: «Ayer, hablar aquí de cine chino sonaba a eso mismo, a chino, a asunto de marcianos. Hoy, después del estreno de Sorgo rojo, este entuerto se ha enderezado en parte. Ya hay aquí, al alcance de amantes del buen cine, una película china, y son muchos los que van a quedar sorprendidos ante la sensación de cercanía que les va a causar esto que ayer era para ellos cosa extraterrestre […].

No es este filme —aunque tiene características de interpretación, tiempo y ritmo que chocan con la educación occidental— un ejemplo de exotismo. Por el contrario, sorprende de él su ajuste con las leyes del clasicismo cinematográfico, tal como son universalmente entendidas. Tratándose de un asunto argumental local, lo es a la, manera de los grandes westerns: un localismo perfectamente inteligible desde cualquier latitud del planeta.

Una hermosa, enérgica y, al mismo tiempo, sutil película. Hecha en nuestras antípodas, parece de aquí al lado, nos concierne, nos habla en nuestro propio murmullo profundo, el que parece empujar, oculto detrás de las sábanas blancas de las pantallas, sobre las evidencias de lo que ocurre encima de ellas, dando así hondura a su horizontalidad. Excelentes actores componen tipos totalmente veraces, que saben combinar suavidad y dureza —Sorgo rojo contiene, junto a desgarros épicos y líricos, un sólido ejercicio visual sobre la violencia— en esa delicada tierra de nadie que proporciona magia y densidad al escaso, cine que sabe encontrar los accesos a la crucial zona intermedia que hay entre lo oculto y lo evidente en una pantalla».

Gao Xingjian: la montaña del alma, fragmento

La verdad no existe más que en la experiencia e incluso sólo en la experiencia personal, y aun en este caso, una vez que ha sido contada, se convierte en historia. Es imposible demostrar la verdad de los hechos y tampoco es preciso hacerlo. Dejemos a los hábiles dialécticos debatir sobre la verdad de la vida. Lo que importa es la vida en sí misma. Lo que es real es que estoy sentado al amor del fuego, en esta habitación renegrida por el humo del aceite, que veo esas llamas danzando en sus ojos. Lo que es cierto soy yo mismo, es la sensación fugitiva que acabo de experimentar, imposible de transmitir al prójimo. Fuera se ha levantado la niebla, las oscuras montañas se han difuminado, el murmullo del raudo río resuena en ti y eso basta.

…………….

No conviene sondear las almas, no conviene buscar las causas y los efectos, no conviene buscar el sentido. Todo no es más que caos.

…………….

Me ha contado que, refugiado en su cabina de pilotaje, asistió a una carnicería durante la Revolución Cultural. Eran por supuesto hombres lo que estaban matando, no peces. De tres en tres, atados por las muñecas con un alambre, fueron empujados hacia el río por unos disparos de metralleta. Tan pronto como uno de ellos era alcanzado, arrastraba a los otros al agua y los vio debatirse como peces atrapados en el anzuelo, antes de ser llevados a la deriva por la corriente cual perros reventados. Lo curioso es que cuantos más hombres se mata, más numerosos son éstos, mientras que los peces, cuantos más se ha pescado, más escasos se vuelven. Sería preferible lo contrario.

Los hombres y los peces tienen en común que los grandes hombres y los grandes peces han desaparecido todos. Bien se ve que el mundo no está hecho para ellos.

…………….

Todo está en calma a mi alrededor. Cae la nieve en silencio. Estoy sorprendido por esta calma. Una calma paradisíaca.

Ninguna alegría. La alegría no existe más que en relación a la tristeza.

Solo cae la nieve.

…………….

Las cosas suceden detrás de mí. Siempre hay un ojo extraño. Lo mejor es aparentar que se comprende.

Aparentar que se comprende, pero de hecho no comprender nada.

En realidad, no comprendo nada, pura y simplemente nada.

Así es.

Gao Xingjian
El comunismo y el liberalismo han fracasado, dice  Gao Xingjian, Premio Nobel de Literatura 2000.
Cualquier ideología maximalista fracasará -añade este humilde observador-,porque no tiene en cuenta los matices ni los claroscuros.

Gao Xingjian

Mo yan las baladas de ajo.

Las baladas de ajo (fragmento)

Una doctora vestida de blanco apareció en la puerta, con las manos protegidas por unos guantes de goma que le llagaban a la altura del codo, por donde resbalaba, principalmente, un reguero de gotas de sangre. El hombre corrió a su encuentro.
-¿Qué ha sido doctora?
-Una niñita.
Al escuchar que era padre de una pequeña, el hombre se tambaleó un par de veces hasta caer de espaldas, golpeándose ruidosamente la cabeza contra las baldosas, que dio la sensación de romper.
-¿Qué problema hay? – comentó la doctora.- Los tiempos han cambiado y las niñas son iguales que los niños. ¿De dónde proceden los hombres si no es de las mujeres?¿O es que salen de debajo de una piedra?
Lentamente, el hombre se puso de pie, como si estuviera en trance. A continuación, comenzó a gemir y a sollozar, como si estuviera loco, y acentuaba sus llantos con gritos de reproche:
-¡Zhou Jinhua, maldita mujer inútil, mi vida se ha arruinado por tu culpa!.
Sus gritos se unieron a los sonidos del llanto que se escuchaba en el interior: Gao Yang pensó que se trataba de Zhou Jinhua. La ausencia de llanto del bebé le desconcertó. Jinhua no habría sido capaz de ahogar a su propio bebé ¿Verdad?
Entra ahora mismo – ordenó la doctora – y ocúpese de su esposa y de su hijo. Hay más personas esperando.
El hombre se puso torpemente de pie y se arrastró hacia el interior. Unos minutos después salió con un fardo en la mano.
-Doctora – dijo mientras se detuvo en el umbral de la puerta – ¿conoce a alguien a quien le gustaría tener a una niña? ¿Podría ayudarnos a encontrarle un hogar?
-¿Pero es que en vez de corazón tiene una piedra? – preguntó enojada la doctora – Llévese a su hija y trátela bien. Cuando cumpla los dieciocho años puede conseguir al menos diez mil para ella.

Mo Yan nació el 17 de febrero de 1955 en Gaomi, un pobre condado de la provincia costera de Shandong.

Hijo de Yifan Guan y Gao Shujuan, se crio en el seno de una familia de granjeros.

Pasó hambre y perteneció a esa «generación pérdida» de chinos que tuvo que dejar los estudios para trabajar en una fábrica durante la «Revolución Cultural» (1966-76) de Mao Zedong.Mo Yan dejó la escuela y trabaja en una empresa petrolera. Cuando cuenta 20 años se alista en el Ejército Popular de Liberación, las actuales fuerzas armadas de su país. Comenzó a escribir siendo soldado.

En 1981 se publica su primera novela, Lluvia en una noche de primavera.

En 1984, Mo Yan obtuvo un puesto en la Escuela de Arte y Literatura del Ejército.

En sus obras mezcla la agitada historia de la China del último siglo con tradiciones rurales mediante un lenguaje humanista y satírico.
El éxito le llegó con sus novelas El rábano transparente y El sorgo rojo (1987). En 1996 publicó Grandes pechos amplias caderas, sobre la historia China. La novela fue prohibida en su país.

Además publica otras novelas y relatos breves como Las baladas del ajo (retrato ambientado en los primeros años del proceso de reforma puesto en marcha por Deng Xiaoping a finales de 1978) ; La vida y la muerte me están desgastando y La república del vino, sobre la corrupción gubernamental y la obsesión de su país por la comida y el alcohol.

Varias de sus obras han sido llevadas a la gran pantalla: Sorgo rojo (1987, dirigida por Zhang YimouHappy Times (2000, de Zhang Yimou)y Nuan (2003, dirigida por Huo Jianqi).

El 11 de octubre de 2012 Mo Yan resultó ganador del Premio Nobel de literatura. El jurado destacó que el autor «combina los cuentos populares, la historia y la contemporaneidad con un realismo alucinante».

Segundo Nobel de su país, y el primero con méritos literarios fuertes. El premio de Gao Xingjian, su antecesor, fue entendido como un galardón político, un premio a la disidencia de su país.

Obras

    • Red Sorghum (1986)
    • The Garlic Ballads (1988)
    • Thirteen Steps (1988)
    • The Herbivorous Family (1993)
    • The Republic of Wine: A Novel (1993)
    • Big Breasts & Wide Hips (1995
    • Red Forest (1999)
    • Sandalwood Death (2001)
    • Pow! (2003)
    • Life and Death Are Wearing Me Out (2006)

mo-yan novel

 

Chi Zijian Literatura China

Chi Zijian, nacida en Mohe en el Festival del Farol de 1964, se graduó de la Escuela Normal de la Montaña Xing’an Mayor en 1984. Ingresó en el curso de postgraduados establecido conjuntamente por la Universidad Pedagógica de Beijing y la Academia de Literatura Lu Xun en 1987. Desde su graduación en 1990 hasta la fecha trabaja en la Asociación de Escritores de Heilongjiang. A partir de 1983 inició su creación literaria. Ha publicado novelas con más de 5 millones de caracteres chinos y 80 tiradas. Sus principales obras abarcan El falso país de Manchuria, Cielo claro a través de la capa de nubes, Orilla derecha del río Argun, Cuervo en nieve (cuentos largos), Cuentos infantiles del pueblo polar, Cementerio de la nieve, Viaje hacia la noche blanca, La corriente del río se va para siempre, Que vengan amigos para ver la nieve, El agua limpia lava el polvo, Boyera en niebra de luna, Andante al compás de la luz de luna, Todas las noches del mundo (colecciones de novelas), Belleza de tristeza y Mi mundo ha nevado (colecciones de prosas y ensayos). Ha publicado Antologías de Chi Zijian (4 tomos), Colecciones de novelas medianas de Chi Zijian (5 tomos), Colecciones de cuentos cortos de Chi Zijian (3 tomos), Obras seleccionadas de Chi Zijian (3 tomos). Ha ganado el I, II y IV Premio de Literatura Lu Xun,el VII Premio Literario Mao Dun, el Premio Literario para Frases Suspensivas de Australia, entre otros. Sus obras tienen versiones en inglés, japonés, francés, italiano y coreano.

chi zijian

http://spanish.china.org.cn/culture/txt/2013-09/04/content_29923963.htm

A la orilla derecha del río Argún

La mujer del último cacique de la etnia Evenki, con más de 90 años de edad, nos narra los cambios de su familia para reflejar la evolución del pueblo durante más de cien años. Un pueblo superviviente de la invasión de los japoneses y de la Revolución Cultural cuyas gentes en la actualidad se ven abocadas a abandonar sus bosques para ir a la ciudad.

La escritora, después de convivir durante años con este pueblo, intenta resaltar con su obra los valores esenciales de este pueblo ignorados por la sociedad en la actualidad: la veneración y el temor hacia la naturaleza, el respeto hacia la vida, la insistencia en la creencia y la capacidad de amar.

obras

Obras

雾月牛栏 [Wùyuè niúlán; lit., El mes de la niebla y el cercado]; novela, 1996. Premio Lu Xun.

清水洗尘[Qīngshuǐ xǐchén; lit., Baño de agua pura]; novela, 2000. Premio Lu Xun.

树下 [Shùxià; lit., Bajo el árbol]; novela, 2001.

世界上所有的夜晚 [Shìjiè suǒyǒu de yèwǎn; lit., Todas las noches del mundo]; novela, 2007. Premio Lu Xun.

额尔古纳河右岸 [É’ěrgǔ’nàhé yòuàn; lit., A la orilla derecha del río Argún]; novela, 2008. Premio Mao Dun.

白雪乌鸦 [Báixuě wūyā; lit., La nieve y los cuervos]; novela, 2010.

 

En español

A la orilla derecha del río Argún. Traducción de Xu Yingfeng y Fernando Esteban. Pekín: China Intercontinental Press, 2014. Novela.

No encontré fragmentos para tener una idea de cómo escribe.   Alguno de los lectores tendrá?

 

Recomendaciones sobre la literatura China

Los mejores libros contemporáneos de la literatura china

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Febrero, mes del amor, de los bombones y las flores. ¿Por qué el mes más amoroso del año es el que que menos días tiene?, ¿qué nos están intentando decir? Misterios aparte, febrero también es el mes chino por excelencia. El día 5 de febrero se celebra el Año Nuevo Chino con el cerdo como animal predilecto. Y lejos de leer Rebelión en la granja, os hemos preparado una lista de suculentos libros del país oriental, para ir entrando en calor, ordenados cronológicamente según aparecieron en el mercado editorial de habla hispana. Allá vamos.

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EDITORIAL: Circe
AÑO: 2004
PÁGS.: 560
Cisnes salvajes es un relato autobiográfico escrito por Jung Chang y publicado en 1991.Relata la historia de China a lo largo del siglo XX (desde 1909 hasta 1978), a través de tres generaciones de mujeres que, gracias a su fuerte personalidad, intentan sobrevivir en una China sometida a guerras, invasiones y revoluciones. El libro obtuvo varios reconocimientos como: NCR Book Award en 1992 y British Book of the Year en 1993. Ha vendido cerca de 13 millones de ejemplares y ha sido traducido a 37 idiomas. Después de la repercusión del libro, Jung Chang visitó España en 1995 para entrevistarse con el político español Santiago Carrillo. La obra ha sido traducida a 37 idiomas. Es uno de los libros de China más leídos del país y que merece la pena leer.
EDITORIAL: China Intercontinental Press
AÑO: 2008
A la orilla derecha del río Argún ganó el Premio Mao Dun en 2008. Trata de la mujer del último cacique de la etnia Evenki, con más de 90 años de edad. Ella nos narra los cambios de su familia para reflejar la evolución del pueblo durante más de cien años. Un pueblo superviviente de la invasión de los japoneses y de la Revolución Cultural, cuyas gentes en la actualidad se ven abocadas a abandonar sus bosques para ir a la ciudad. La escritora, después de convivir durante años con este pueblo, intenta resaltar con su obra los valores esenciales de sus gentes, ignorados por la sociedad en la actualidad: la veneración y temor hacia la naturaleza, el respeto hacia la vida, la insistencia en la creencia y la capacidad de amar.  Chi Zijian empezó a escribir en 1983. Ha escrito obras de relevancia en la literatura contemporánea china, como las novelas Debajo del árbol o Nieve blanca y cuervo negro. Ganó el Premio Lu Xun tres veces en los años 1996, 1997 y 2007, con sus cuentosLuna y niebla en el establoAgua cristalina para limpiar y Todas las noches del mundo.

EDITORIAL: Seix Barral
AÑO: 2010
PÁGS.: 240

Las obras de Hua suelen ambientarse en laRevolución Cultural. Este libro capta muy bien la esencia de China. Después de gastar toda la fortuna de su familia en el juego y en burdeles, el joven Fugui, único heredero de la familia Xu, no tiene otra solución que convertirse en un honesto granjero. Obligado por el Ejército a separarse de su familia, es testigo de los horrores de la Guerra Civil. Años después, tiene que hacer frente a las penurias de la Revolución Cultural. Con un buey como único compañero en sus últimos días, Fugui consigue sobrevivir gracias a su amor por la vida.¡Vivir! Fue llevada al cine por el director Zhang Yimou. Sin embargo, la película fue prohibida en China, lo que supuso, como suele pasar en estos casos, que sus libros fueran un éxito internacional y se tradujeran a varios idiomas.

EDITORIAL: Popular

AÑO: 2012
PÁGS.: 148

Escrito en 1986 por Wang Angy. La escritora eligió como protagonistas dos jóvenes destinados a convertirse en bailarines de una compañía local en la época de la Revolución Cultural. El muchacho y la joven experimentan un lento incremento del deseo, descrito por la autora hasta la escena crucial. Se sienten embriagados por una pasión que los sobrepasa, sin embargo, toman conciencia rápidamente de haber transgredido en laprohibición de mantener relaciones sexuales antes del matrimonio, y por así decirlo, de haber incurrido en una falta grave de índole moral. Una novela que cautiva al lector desde las primeras páginas, haciéndole partícipe de la angustia y pesar de los protagonistas.

EDITORIAL: Austral
AÑO: 2012
PÁGS.: 128

Cambios apareció en el panorama nacional español el mismo año que le concedieron elPremio Nobel de Literatura. La obra es la narración de los últimos cuarenta años de la historia de China a través de los ojos de un chico que se hace mayor en un mundo demasiado estrecho. Esta novela es, en definitiva, la vida de Mo Yan, estudiante, obrero, militar y escritor, y la de la gente corriente que lo ha acompañado desde la infancia; como He Zhiwu, héroe que no reconoce principio de autoridad alguno, o Li Wenli, una chica testaruda, acostumbrada a tomar siempre la decisión correcta que la lleva hacia el camino equivocado. Estas páginas tejen la historia popular de un país en permanente cambio, y, con el tono abierto y cómplice de una confidencia entre amigos, nos descubren quién es realmente el escritor chino.

EDITORIAL: Nova

AÑO: 2016
PÁGS.: 416

Este libro forma parte de la «Trilogía de los Tres Cuerpos», el fenómeno editorial chino que ha conquistado al mundo y ha ganado el Premio Hugo 2015 a la mejor novela. Cixin Liu es considerado como el gran maestro de ciencia ficción de China, y ha sido capaz de haber vendido cuatro millones de ejemplares solamente en China, y de hacerse con prescriptores de la talla de Barack Obama, quien seleccionó El problema de los tres cuerpos como una de sus lecturas navideñas de 2015, y Mark Zuckerberg, que lo convirtió en la primera novela de su club de lectura. Es, por tanto, una gran obra maestra que nos ayuda a comprender el pasado y el futuro de China, pero también, leída en clave geopolítica, del mundo en que vivimos. Y es que Cixin Liu es el autor de ciencia ficción más prolífico y popular de la República Popular China. Liu ha sido galardonado ocho veces con el Galaxy Award (el equivalente en su país al premio Hugo) y el Nebula chino. Su enorme éxito se repite ahora en todos los mercados internacionales, gracias a los fans del género, pero también, y sobre todo, a los millones de lectores interesados en la actualidad geopolítica y en el pasado y futuro de China. Antes de ser escritor, Liu trabajó como ingeniero de una central eléctrica de la ciudad china de Yangquán, en la provincia de Shanxi, ahora temporalmente cerrada debido a la contaminación atmosférica. El bosque oscuroEl fin de la muerte son los títulos que cierran esta trilogía.

EDITORIAL: Siglo XXI Editores México
AÑO: 2017
PÁGS.: E-book

A Liu Zhenyun le llevó tres años escribir esta novela, la más grande y madura de su acervo literario. La primera parte describe el pasado: Moisés Wu salió de Yanjin para encontrar a la única persona con quien podía hablar, su hijastra. La segunda parte narra el presente: Niu Aiguo, hijo de aquella querida hijastra, también emprendió un viaje desde Yanjin men busca de un amigo con quien hablar. Ambos salieron y tardaron cien años. Los personajes y los acontecimientos, la organización social y familiar, ofrecen la posibilidad de un diálogo entre seres humanos y, sobre todo, una conversación que permite trastocar el alma y despertar compasión.El universo chino se manifiesta ante Occidente como un mundo distinto culturalmente, pero en el que coinciden los aspectos más humanos. Liu Zhenyun muestra un país marcado por las revoluciones políticas, culturales y sociales de los últimos siglos. Fruto de ellas, la desorientación, la pérdida de los valores ancestrales y el progreso asimétrico tiñeron una sociedad china centrada más en sobrevivir que en vivir. La soledad de sus personajes nos enseña un rostro de China que el autor narra con agilidad no exenta de crudeza.

EDITORIAL: Galaxia Gutenberg

AÑO: 2017
PÁGS.: 1200

Sueño en el Pabellón Rojo es el gran clásico de la literatura china y «la novela más famosa de una literatura casi tres veces milenaria», como afirmó Borges, un libro imperecedero. El bello y trágico relato de los desvelos amorosos de Jia Baoyu y Lin Daiyu en la China del siglo XVIII, en el crepúsculo de un esplendor feudalque ya no es más que un sueño, no sólo constituye un abanico de todas las pasiones humanas, en el que se entremezclan dulzura y crueldad, sino que es a la vez una crónica deslumbrante de los claroscuros de la sociedad y la cultura de la China imperial.«Cada palabra me ha costado una gota de sangre», afirmó Cao Xueqin. Desde que la novela comenzara a circular en China en copias manuscritas que se vendían en ferias y mercados tras la muerte de Cao Xueqin, cuando este contaba apenas cuarenta años y se hallaba en la miseria, Sueño en el Pabellón Rojo se ha convertido en una de las obras fundamentales de la literatura universal.

EDITORIAL: Runas

AÑO: 2017
PÁGS.: 544

Este libro conforma quince relatos y novelas cortas de uno de los mejores escritores de ficción breve de la ciencia ficción. La obra es la primera obra que ha obtenido los tres grandes premios del género en el mismo año: Nébula, Hugo y Premio Mundial de Fantasía. A través de todos estos cuentos, Liu utiliza tropos de la fantasía y la ciencia ficción para explorar de forma profunda, inteligente y, en muchas ocasiones, tremendamente emotiva una gran diversidad de temas con la intención final de arrojar un poco de luz sobre la gran pregunta de qué significa ser humano.

EDITORIAL: Renacimiento

AÑO: 2018
PÁGS.: 432

En China, la palabra prostitución es turbia y fea. Nadie habla del tema, pues aparte de ser ilegal es un tema tabú, pero afecta las vidas de millones de jóvenes, casi todas inmigrantes de las zonas rurales de China que se marcharon de sus casas en busca de un futuro mejor. Son repudiadas por la sociedad, maltratadas y agredidas por clientes y policías que, en ocasiones, son la misma persona. Lijia Zhang logra atrapar al lector con la conmovedora vida de Loto, una joven prostituta en Shenzhen, la ciudad del pecado. Conoceremos sus orígenes, cómo abandonó su pueblo para ir a trabajar a una fábrica en la ciudad y así pagar los estudios universitarios de su hermano pequeño y cómo acabó convirtiéndose en prostituta. Nos hará llorar y también reír, y de su mano conoceremos los entresijos del día a día de un salón de masajes con unos personajes que no podremos olvidar fácilmente. A través de sus páginas nos adentraremos en la compleja cultura china, que por un lado condena la prostitución pero que, a su vez, la perpetra a través de la tradición. La autora, que se inspiró en la historia secreta de su propia abuela, vendida a un burdel en su juventud, pasó doce años documentándose para escribir esta novela que, por vez primera, logra dar voz y visibilidad a la terrible situación actual de la prostitución en China.

EDITORIAL: PENÍNSULA

AÑO: 2018
PÁGS.: 232

Choo Waihong fue hasta 2006 abogada para grandes empresas en Singapur y California. Un buen día decidió dejar su trabajo y empezar a viajar en busca de sus raíces. Llegó hace casi una década como turista al valle en el que vive la tribu de los mosuo, se sintió fascinada por sus costumbres y optó por instalarse a vivir con ellos durante gran parte del año. Es la única persona no mosuo que conoce a fondo las costumbres de una tribuque vive en las montañas chinas que forman la frontera con el Tíbet. Allí las mujeres ostentan la propiedad de las tierras, son cabeza de familia y transmiten los lazos de parentesco. En ese valle no existe el matrimonio, las parejas por lo general no viven juntas y cada mujer es libre de tener tantos amantes como quiera. Sus hijos serán principalmente suyos, de la mujer, y el nacimiento de una niña se celebrará como la oportunidad de continuar con el linaje familiar. En este lugar, los mosuo no rezan a un dios, sino a una diosa, y tienen un sentido de la familia y de la comunidad que en muchas partes del mundo sería considerado igualitario y progresista. Son una de las últimas sociedades matriarcales y matrilineales del planeta, pero sus costumbres, que han cambiado poco a lo largo de los siglos, se ven ahora amenazadas por la globalización y por la fuerza uniformadora de la modernidad.

 EDITORIAL: Kailas
AÑO: 2018
PÁGS.: 922

Censurada durante diecisiete años por su contenido sexual explícito, Ciudad difunta, una de las obras más importantes del siglo xx,retrata con precisión las transformaciones sociales y económicas de China. Aunque el erotismo, el exoticismo y los detalles esotéricos están muy presentes, esta novela sobre losenredos sexuales y legales de un escritor constituye un mordaz retrato social y cultural de un país en transformación. A lo largo del libro, que combina alegoría política y parodia, Jia Pingwa sigue la pista a su antihéroe, Zhuang Zhidie, a través de unos encuentros sexuales cada vez más decepcionantes. En una metrópolis donde abundan el poder político, la corrupción y los esquemas capitalistas se evoca el romántico recuerdo de una China premoderna y de pasado rural, aunque los acontecimientos prevengan contra la trampa de la nostalgia.

EDITORIAL: Kailas

AÑO: 2018
PÁGS.: 624

El autor de Sorgo rojo regresa a la lista. Esta vez con El clan de los herbívoros. La obra simboliza el realismo mágico en la literatura china moderna. Historia y realidad; cultura y naturaleza; vista, gusto, olfato, y la imaginación desbordante se funden en este libro. En lo profundo de los pantanos del noreste de Gaomi, el clan de los comedores de paja tiene una potra como ancestro mítico, que se caracteriza por masticar un rastrojo de color rojo con virtudes singulares, pero que lo distingue como el clan de los «herbívoros», enfrentado con la incomprensión, incluso con la hostilidad, de sus vecinos. Los sueños del narrador entrelazan historias cruzadas, leyendas y recuerdos, personas y dioses. Seis sueños donde las pistas están borrosas, donde el lector se extravía, llevado a un final carnavalesco e inesperado. Mo Yan rompe los códigos de la saga clásica y da rienda suelta a la expresión multifacética de su arte. Una épica rural, jubilosa y desenfrenada, que vuela hasta los misterios y fantasmagorías del mito. Mo Yan se dejó influir por autores como Cortázar o Faulkner. Fue militar de profesión, estudió en la Escuela de Arte y Literatura del Ejército en los ochenta, década en la que sus historias toman gran fama, aunque también sufrió de censura con su afamada novela Grandes pechos amplias caderas.

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LITERATURA DE VIAJE

EDITORIAL: Confluencias
AÑO: 2016
PÁGS.: 152

Vamos a empezar con Pekín, la capital. Nos posicionamos en el años 1922, cuatrocientos millones de habitantes bajo el yugo de los señores de la guerra, mercenarios, bandidos, dirigidos a la vez por un presidente de la República y un emperador. El reportero, Albert Londres, se sorprende continuamente de lo que ve: piratas, tráfico de todo tipo o la desorganización general, que hacen que China parezca presa de una locura verdadera. Con su estilo lleno de color, con sus preguntas francas y su gusto por la anécdota, Albert Londres ofrece una historia pintoresca con un tono ligero, un humor ácido con cierto gusto por lo absurdo, tras el que se esconde una crónica de la situación del país.

EDITORIAL: Debolsillo

AÑO: 2017
PÁGS.: 256

Javier Reverte no podía faltar en la lista. En este nuevo libro viajero, el escritor recorre la China de nuestros días de este a oeste, de norte a sur y de oeste a este, en un largo periplo que se inicia en Pekín y concluye en Shanghái. El autor, «mochilero por gusto», utiliza trenes, autobuses, aviones y barcos, en un viaje en el que se asoma, entre otros lugares, al Tíbet; al nacimiento, el curso y la desembocadura del río Yangtsé y a la aldea donde nació Mao Tsé Tung. Como es su costumbre, Reverte se adentra en páginas de lahistoria del país cuando estas le parecen emocionantes o interesantes. Y su particular mirada serena, tierna y perpleja ante el mundo impregna constantemente las páginas de este relato. El libro, en ocasiones se vuelve en un relato difícil, que muestra a un país cuyo futuro no es fácil de prever y cuyo pasado ha sido destruido casi por completo. Se trata, además, de un libro cargado de sentido del humor que nos hará reír a carcajadas en más de una ocasión.
EDITORIAL: PENÍNSULA

AÑO: 2018
PÁGS.: 424

El periodista Sergi Vicente decidió viajar a China, y escribió este libro después de plantearse que no sabíamos nada del país oriental. Él aterrizó allí en el año 2013 con la idea de dar clases de inglés a niños durante tres semanas. Pero nunca llegó a utilizar el billete de vuelta. A los pocos meses TV3 empezó a pedirle crónicas desde el terreno y poco después se oficializó la corresponsalía. En total, estuvo casi doce años. Sergi Vicente recorrió todas las provincias chinas en busca de la noticia. Su periplo coincidió además con una época de profundos cambios en el país asiático, cambios que han catapultado a China a la primera línea informativa y de los que el ahora director de BTV ha sido observador privilegiado. Estamos ante un relato en primera persona, que narra el conocimiento del territorio y la cultura china, y se da cuenta del salto generacional y la apertura social de la China, el replanteamiento de prioridades político-económicas y las urgencias medioambientales de un país demográficamente al límite. En resumidas cuentas, estamos ante un libro imprescindible para entender cómo es la China de hoy y cuáles son las claves para entender sus retos inmediatos de futuro.

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No nos llega tanta literatura china traducida como nos gustaría, pero he querido hacer de esta publicación un pequeño anzuelo para que sigáis investigando en este mes chino cargado de actividades culturales, sobre todo en Madrid. Por supuesto, la lista está abierta a vuestros gustos en la literatura china. ¿Habéis leído algún libro de autor chino a lo largo de vuestra vida lectora? ¡Contádnoslo! Por cierto, ¡feliz Año Nuevo chino!

Tomado

El ciervo escondido, anónimo chino

Un leñador de Cheng se encontró en el campo con un ciervo asustado y lo mató. Para evitar que otros lo descubrieran, lo enterró en el bosque y lo tapó con hojas y ramas. Poco después olvidó el sitio donde lo había ocultado y creyó que todo había ocurrido en un sueño. Lo contó, como si fuera un sueño, a toda la gente. Entre los oyentes hubo uno que fue a buscar el ciervo escondido y lo encontró. Lo llevó a su casa y dijo a su mujer:
-Un leñador soñó que había matado un ciervo y olvidó dónde lo había escondido y ahora yo lo he encontrado. Ese hombre sí que es un soñador.
-Tú habrás soñado que viste un leñador que había matado un ciervo. ¿Realmente crees que hubo un leñador? Pero como aquí está el ciervo, tu sueño debe ser verdadero -dijo la mujer.
-Aun suponiendo que encontré el ciervo por un sueño -contestó el marido- ¿a qué preocuparse averiguando cuál de los dos soñó?
Aquella noche el leñador volvió a su casa, pensando todavía en el ciervo, y realmente soñó, y en el sueño soñó el lugar donde había ocultado el ciervo y también soñó quién lo había encontrado. Al alba fue a casa del otro y encontró el ciervo. Ambos discutieron y fueron ante un juez, para que resolviera el asunto. El juez le dijo al leñador:
-Realmente mataste un ciervo y creíste que era un sueño. Después soñaste realmente y creíste que era verdad. El otro encontró el ciervo y ahora te lo disputa, pero su mujer piensa que soñó que había encontrado un ciervo que otro había matado. Luego, nadie mató al ciervo. Pero como aquí está el ciervo, lo mejor es que se lo repartan.
El caso llegó a oídos del rey de Cheng y el rey de Cheng dijo:
-¿Y ese juez no estará soñando que reparte un ciervo?

La confesión

Detrás de cámaras me confesó que nunca había sido malo.

– Todo es un montaje  de allá arriba. – me dijo.

José Manuel Ortiz Soto

 

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El orden de los factores de Pere Calders

Le tocó un entrevistador de aquellos que se quieren lucir con preguntas impertinentes. El invitado al programa era un prohombre ilustre y el locutor le preguntó de pronto:
-¿Sería Usted capaz de dar la vida por una idea?
El entrevistado se abrió de corazón y, ofreciendo el perfil favorecedor a la cámara, dijo:
-No. Me gustaría más encontrar una idea que me salvara la vida.

Tomado del Fb

El pequeño gran salto de Liu de Liu Zhenyun*

Liu Zhenyun nos propone en «El pequeño gran salto de Liu» un juego: atrapar al ladrón. Se trata de una frenética narración tragicómica en la que los robos y la violencia se suceden movidos por la avaricia.

Liu Yuejin es un cocinero. Un día, tras perder su bolso y mientras lo buscaba, encuentra otro lleno de secretos que involucran a personalidades de la alta esfera social. Los bajos fondos de mugre y sopa clara se entremezclan con las enormes villas de urbanizaciones privadas, las inmensas y modernas construcciones y los altos funcionarios corruptos.

Proliferan las desgracias de los protagonistas, meros peones prescindibles de una partida en la que están presentes los mejores ingredientes de la tradicional novela negra: corrupción, crimen, chantaje, sexo, dinero, violencia, muerte… ¿Hasta dónde es capaz de llegar el ser humano por unos cientos de billetes?

Los personajes de «El pequeño gran salto de Liu», saltando de un lado a otro con el único objetivo en sus vidas de llenar cada día el estómago, se convierten en simples briznas de paja en el huracán de la corrupción de altos vuelos.

http://stmargaretsaspley.co.uk/libro/B079G4TPG6.html

  • Dice que se puede bajar en pdf. ¿será? Busco un fragmento de su obra pero no he tenido suerte, si ustedes  tienen suerte, les pido me manden una copia.

Una familia Feliz de Lu Sin

“Escribir sólo cuando uno se siente inspirado. Eso es de veras hacer obra de arte, una obra que, como la luz del sol, irradie de una fuente infinita de claridad y no simplemente la chispa que brota del roce de la piedra con el hierro; sólo entonces el autor es un verdadero artista. Mientras que yo… ¡escribir como lo he hecho!…”
Cuando llegó a este punto de sus reflexiones saltó de la cama. Hacía tiempo que venía diciéndose que era absolutamente necesario escribir algo a fin de obtener un poco de dinero para la casa; aun más, había decidido por anticipado enviar su manuscrito a La Felicidad, revista mensual, porque pagaba mejor que otras publicaciones. Pero tenía que encontrar un tema conveniente, de otro modo podrían rechazar su trabajo. Bueno, iba a encontrar uno… “¿Cuáles son los problemas que inquietan a los jóvenes en la actualidad?… Son muchos, sin duda, pero tal vez la mayor parte de ellos se refiere al amor, al matrimonio, a la familia… Sí, hay muchos jóvenes que viven preocupados de estas cuestiones y las discuten todos los días. Bueno, vamos entonces con la familia. Pero ¿cómo presentarla?… Porque hay que hacer las cosas de modo que esta novela breve no sea rechazada. Pero ¿para qué estar prediciendo desgracias? Sin embargo…”
Saltó del lecho y de cuatro o cinco brincos se aproximó al escritorio; se sentó, sacó del cajón una hoja de papel con cuadrículas verdes y, aunque con cierta sensación de humillación, escribió sin vacilar el título:Una familia feliz.
Hecho esto, su pincel se inmovilizó. Levantó los ojos al cielo raso, pensando en el sitio en que colocaría a esta familia feliz. ¿Pekín? No, un lugar demasiado muerto, hasta el aire que se respira parece muerto. Y aunque esta familia viviera en una casa rodeada de altas murallas, el aire de Pekín no dejaría de llegarle. ¡No, imposible! En Chiangsú y en Chechiang se prevé una guerra de un día a otro. En Fuchián, ni hablar. ¿Sechuán? ¿Guangdong? Están en plena guerra civil.2 ¿Tal vez Shangdong o Jonán?… De ninguna manera, uno de mis personajes podría ser secuestrado y si cualquiera de ambos esposos es apresado por los bandoleros, la familia se convertiría en una familia desgraciada. Por otra parte, las casas situadas dentro de las concesiones de Shanghai o Tientsín cobran alquileres demasiado subidos… ¿Y si los pusiera en el extranjero? No, sería completamente ridículo. No sé tampoco en qué situación están Yunnán y Guichou, pero las comunicaciones son tan difíciles…
Después de haber reflexionado largamente y al no encontrar un solo sitio apropiado, decidió inventar una ciudad que llamaría A. Pero de pronto lo asaltó otra idea: “Existen no pocas personas que están contra el empleo de letras del alfabeto europeo; dicen que reemplazar el nombre de una persona o de un sitio por una inicial, disminuye el interés del lector. Más seguro será que en esta novela me abstenga de hacerlo… Pero ¿qué lugar será mejor, entonces? En Junán hay guerra, en Dalian los alojamientos son muy caros… En Chahar, en Chilin, en Jeilongchiang…, bueno, he oído decir que hay muchos bandidos; no, tampoco sirve esto…”
Volvió a dedicar largos minutos a la reflexión, pero fue inútil; no pudo encontrar un sitio conveniente para su relato. Finalmente decidió que esta familia feliz viviría hipotéticamente en una ciudad llamada A.
“En definitiva, esta familia tiene que vivir en A; se acabó la discusión. La familia se compone naturalmente del marido y la mujer, el señor y la señora, que se han casado por amor. Su contrato de matrimonio comprende una cuarentena de cláusulas muy detalladas, que aseguran a los esposos una igualdad perfecta y una gran libertad. Ambos son muy cultos, pertenecen a la élite intelectual… Haber estudiado en Japón es cosa pasada de moda… Es mejor que hayan estudiado en algún país de Occidente. Él se viste siempre a la europea, con cuello almidonado e impecable. Ella tiene siempre los rizos en la frente, suaves y vaporosos, peinados al estilo de un nido de gorriones. Luce siempre dientes nacarados, pero lleva el vestido chino…”
-No, no, eso no… ¡Veinticinco libras!
Al oír una voz de hombre que venía de bajo la ventana, instintivamente se volvió en esa dirección. Pero las cortinas estaban descorridas y el sol brillaba tan fuerte que la reverberación le causó dolor en los ojos. Pronto oyó ruido de trozos de leña que caían al suelo. “No tengo nada que ver con eso”, pensó volviéndose para continuar en sus reflexiones. “¿Veinticinco libras de qué?… Pertenecen a la élite intelectual, aman la literatura y el arte. Pero como han sido criados en el seno de familias felices, no gustan de las novelas rusas… La mayor parte de las novelas rusas muestran a gente del bajo pueblo y por lo tanto no son adecuadas para esta familia.
“¿Veinticinco libras? No pensemos en esto. ¿Qué leen entonces? ¿Los poemas de Byron, los de Keats? No, eso no, no es seguro… Ah, ya lo tengo, están maravillados con el libro Un marido ideal. Bueno, la verdad es que todavía no he leído ese libro, pero si los profesores de la Universidad lo elogian tanto, supongo que a este matrimonio le encantará. Ambos lo leen, cada uno tiene su ejemplar; hay dos ejemplares de Un marido ideal en el seno de esta familia…”
Experimentó una sensación de vacío en el estómago y, dejando el pincel, se agarró la cabeza con ambas manos, lo que le dio la posición de un globo suspendido de dos columnas. “…Están almorzando”, piensa. “Sobre la mesa hay un mantel de blancura nívea; el cocinero trae los platos, platos chinos. ¿Veinticinco libras de qué? No hay que pensar en esto. ¿Por qué platos chinos? Los occidentales dicen que la cocina china está a la cabeza del progreso, es la más sabrosa, la más sana; es la razón por la cual esta pareja prefiere los platos chinos. El cocinero trae el primer plato. Pero ¿qué puede ser el primer plato?”
-Leña para la lumbre…
Se sobresalta, vuelve la cabeza y ve a la dueña de su propia casa, de pie a su izquierda. Lo mira con ojos sombríos y tristes.
-¿Qué pasa? -pregunta él, descontento de que haya venido a trastornar su creación.
-Hemos agotado la leña para la lumbre y acabo de comprar más. La última vez las diez libras costaban veinticuatro sapecas y hoy cuestan veintiséis. Me propongo darle veinticinco por las diez libras, ¿qué piensas tú?
-Bien, bien, vaya por las veinticinco.
-No nos ha hecho un buen peso. Insiste en que hay veinticinco libras y media y yo pienso insistir en que hay veintitrés libras y media… ¿Qué crees tú?
-Bueno, vaya por las veintitrés libras y media.
-En ese caso, cinco veces cinco, veinticinco; tres veces cinco, quince…
¡Oh!… Cinco veces cinco, veinticinco; tres veces cinco, quince…, tampoco pudo terminar la multiplicación. Después de una pausa, de súbito cogió con brusquedad el pincel y en la hoja de cuadrículas verdes en que había escrito Una familia feliz, se puso a hacer el cálculo. Después de largos minutos levantó la cabeza y dijo:
-Cincuenta y ocho sapecas.
-Entonces no me alcanza; me faltan ocho o nueve sapecas.
Abrió el cajón de la mesa, sacó todas las monedas que había, cerca de treinta, y las puso sobre la mano tendida de ella. La miró partir y volvió a su escritorio. Su cabeza estaba pesada, como si fuera a estallar, llena de atados de leña. Cinco veces cinco, veinticinco. El cerebro parecía tener números arábigos impresos en todas direcciones. Aspiró profundamente, luego hizo una forzada espiración como si con ese recurso fuera a desocupar su mente de la leña para la lumbre, las cinco veces cinco, veinticinco y los números arábigos. Y, efectivamente, después de ese ejercicio de respiración, se sintió más relajado. Volvió a sus reflexiones, que eran un poco vagas:
“¿Qué platos? No hay nada que impida que esos platos sean extraordinarios. Lomo frito, holoturias con camarones son platos bastante comunes. Estoy empeñado en hacerlos comer ‘duelo entre tigre y dragón’. Pero ¿en qué consiste este plato? Algunos dicen que es un plato cantonés muy rebuscado que sólo se sirve en banquetes importantes y que lo preparan con gato y serpiente. Pero yo vi este plato en el menú de un restaurante en Chiangsú. En Chiangsú no comen a lo mejor gatos ni serpientes. Quizás, como me dijo otro, este plato se hace con ranas y anguilas. Bueno, entonces, ¿de qué provincia tendrían que ser ambos esposos? Tanto peor, dejemos eso de lado. En todo caso, de cualquiera provincia que sean, pueden muy bien comer una mezcla de gato con serpiente o de ranas y anguilas sin que la felicidad de la familia se vea afectada en absoluto, bueno, quedamos en que el primer plato que se les sirve es ‘duelo entre tigre y dragón’. No hay más que hablar sobre esto.
“Ahora que el plato ‘duelo entre tigre y dragón’ se halla al centro de la mesa, los esposos levantan los palillos al mismo tiempo y señalando el plato se miran sonriendo:
“-My dear, please.
“-Please, you eat first, my dear.
“-Oh, no, please you!3
“Y ambos, con sus palillos, sacan al mismo tiempo un trozo de serpiente… No, no, no está bien; la carne de serpiente es demasiado ordinaria; es mejor decir que sacan un trozo de anguila. En tal caso, el ‘duelo entre tigre y dragón’ tiene que componerse de ranas y anguilas. Ambos sacan simultáneamente un pedazo de anguila de igual tamaño. Cinco veces cinco, veinticinco, tres veces cinco… Dejemos eso. Se llevan los trozos a la boca al mismo tiempo…”
Tuvo deseos irreprimibles de volverse para ver lo que ocurría a sus espaldas, porque sentía gran animación, que alguien iba y venía varias veces; pero se contuvo y continuó pensando distraídamente:
“Esto parece un poco sensiblero; no se es tan sentimental en la vida de familia. ¿Por qué tengo todo tan confuso en la cabeza? Temo que no voy a llegar a dar fin a esta historia, a pesar de que tiene un título tan bonito…
“Tampoco es absolutamente necesario que hayan estudiado en el extranjero; pueden haber estudiado en una universidad china, pero ambos tienen diploma universitario y pertenecen a la élite intelectual, a la élite… El marido es escritor, la mujer también escribe, o por lo menos es apasionada por la literatura. O bien ella es poetisa y el marido un apasionado por la poesía; él es feminista. O mejor…”
No resistiendo más, volvió la cabeza.
Junto al estante de libros que se hallaba a sus espaldas se levantaba un montículo de coles: tres abajo, dos al centro y una encima, formando una A gigantesca.
“¡Oh!”, lanzó un suspiro de asombro; el calor le subió a las mejillas y sintió una picazón corriéndole por la espalda. “Pues…” Respiró profundamente como para desembarazarse de la picazón que tenía junto a la columna vertebral y luego continuó:
“…Es necesario que esta casa feliz tenga muchas habitaciones. Hay una despensa donde se pueden meter los repollos y otros elementos por el estilo. El dueño de casa tiene un despacho personal, con estanterías para libros que cubren todos los muros y junto a las cuales no hay coles, naturalmente. Estas estanterías están colmadas de libros, libros chinos, libros extranjeros, entre los que no falta Un marido ideal…, dos ejemplares. El dormitorio es una habitación separada, con un catre de cobre, o bien una cama más corriente; una cama de madera de olmo como las que fabrican los presos de la cárcel número uno no estaría mal; debajo de la cama hay mucha limpieza…” Echó una mirada al suelo debajo de su propia cama; la provisión de leña para la lumbre se había acabado y no se veía sino un trozo de paja trenzada, estirado en el suelo como el cadáver de una serpiente.
“Veintitrés libras y media…” Tuvo el presentimiento de que la leña para la lumbre iba a llegar -cargas y más cargas- y comenzó a dolerle la cabeza. Se levantó precipitadamente de la silla y fue a cerrar la puerta; pero cuando sus manos iban a tocar la perilla pensó que obrar de esa manera equivaldría en realidad a mostrar muy mal humor; en consecuencia, en vez de cerrar la puerta se limitó a bajar la cortina llena de polvo. Se dijo que esta medida, menos extrema que la de encerrarse, le evitaría también los inconvenientes de una puerta abierta; había alcanzado el justo término medio recomendado por los antiguos.
“La puerta del despacho del dueño de casa está, por lo tanto, siempre cerrada”, pensó mientras volvía a sentarse. “Si alguien necesita verlo, golpea la puerta y sólo entra cuando él lo autoriza. Este sistema es muy razonable. Cuando el marido está en su despacho y la mujer quiere ir a hablar de literatura con él, también golpea la puerta… Pero el marido no tiene nada que temer, ni mucho menos que ella vaya a llevarle un montón de coles.
“-Come in, please, my dear4.
“Pero, ¿qué se puede hacer cuando el marido no tiene tiempo para hablar de literatura? ¿La deja llamar discretamente a la puerta sin responderle? No, no es posible. A lo mejor este caso está descrito en Un marido ideal…, de veras debe ser una buena novela. Si me pagan por mi narración, tendré que comprar este libro…”
¡Pam!
Su espalda se enderezó, porque sabía por experiencia que ese “¡pam!” era el ruido que hacía la mano de su mujer al caer sobre la cabeza de la hija pequeña, de tres años.
“En esta familia feliz…”, pensó con la espalda tiesa, oyendo llorar a la niña, “los hijos llegan tarde, más tarde. O bien no llegan, lo cual es mucho más simple para dos personas. Pueden vivir en un cuarto de hotel, en una pensión con todo el servicio comprendido. Por otra parte, sería más simple que no hubiera sino una persona sola…”
Como los llantos de la niña redoblaban en intensidad, se levantó y cruzó la cortina pensando:
“Karl Marx escribió Das Kapital5 entre el ruido del llanto de sus hijos, lo que demuestra que era un gran hombre…”
Atravesó la habitación junto a la suya y abrió la puerta exterior; un fuerte olor a petróleo lo asaltó. La niña estaba tendida de boca, a la derecha de la puerta; al ver a su padre lloró aún con más ganas.
-Vamos, vamos, no llores así, no llores así, mi hijita buena… -Se inclinó para levantarla. Cuando la tenía en los brazos se volvió y vio a su mujer, de pie al otro lado de la puerta. También ella tenía la espalda tiesa y parecía muy enojada, las manos en las caderas, como si estuviera preparándose para hacer ejercicios gimnásticos.
-¡Tú también vienes a fastidiarme! En vez de ayudarme, lo echas todo a perder. Claro, tenías que dar vuelta a la lámpara de petróleo… ¿Cómo vamos a alumbrarnos esta noche?
-Vamos, vamos, hijita, no llores más -poniendo oídos sordos a las enérgicas palabras de su mujer, llevó a la niña a su habitación, sin dejar de acariciarle la cabeza-. Tú eres mi hijita buena -dijo poniéndola en el suelo. Se sentó, instaló a la pequeña entre sus rodillas, y levantando la mano, añadió-: No llores, hijita buena. Papá va a imitar al minino cuando se lava la cara. Mira.
Alargando el cuello, sacó la lengua, hizo como que se humedecía la palma de la mano y luego se la pasó por la cara, dibujando círculos en el aire.
-¡Ah, ja, ja, es la gata Florecilla! -dijo la niña riendo.
-¡Eso es, eso es, Florecilla! -Se pasó aún varias veces más la mano en círculos junto a la cara; la niña lo miraba sonriendo a través de sus lágrimas. De pronto se dio cuenta del parecido que existía entre esa linda carita de niña inocente y la de su mujer, cinco años antes. Los labios muy rojos eran exactamente los mismos, sólo que más pequeños. Había sido en un día de invierno soleado; al oírlo decir que estaba dispuesto a vencer todos los obstáculos y a hacer todos los sacrificios necesarios por ella, ella lo había mirado así, sonriendo a pesar de las lágrimas que nublaban sus ojos. Melancólicamente sentado en su silla, él daba la impresión de un hombre algo borracho.
“Ah, los hermosos labios…”, pensó.
De súbito se levantó la cortina y la leña para la lumbre hizo su entrada.
Recuperó su propio dominio y notó que la niña, aún con lágrimas en los ojos, lo miraba, los labios rojos entreabiertos. “Labios…” Echó una mirada de soslayo, vio que la leña llegaba por brazadas. “…Tal vez bastará que cuente cinco veces cinco, veinticinco, y nueve veces nueve, ochenta y uno, en el futuro, para que sus ojos se vuelvan sombríos y tristes…” Pensando en ello, cogió bruscamente la hoja de las cuadrículas verdes en la que había escrito un título y una serie de cifras, la arrugó y luego la estiró de nuevo y la aprovechó para enjugar los ojos y la nariz de la niña.
-Pórtate bien, anda a jugar sola.
La empujó hacia la puerta y lanzó con violencia la bola de papel arrugado al cesto de los papeles.
Se arrepintió en seguida de la brusquedad con la niña, y se volvió para mirarla alejarse solita. El ruido de la leña que arrojaban bajo la cama lo aturdió. Quiso concentrarse de nuevo y, sentándose a la mesa de trabajo, cerró los ojos, desterró los pensamientos que lo perturbaban y permaneció apaciblemente inmóvil.
La imagen de una flor negra, redonda y plana, con un corazón de color naranja, surgió bajo sus pupilas; pasó flotando del rabillo del ojo izquierdo al ojo derecho y luego desapareció. En seguida fue una flor de un verde vivo con un corazón verde oscuro; finalmente un montículo formado por seis coles, que se alzó ante él con el aspecto de una A gigantesca.
FIN

18 de febrero de 1924
1. Sü Chin-wen fue escritor coetáneo de Lu Sin. Dice Lu Sin que este cuento fue escrito al estilo de “Un compañero ideal”, de ese autor. (N. de los T.)
2. En aquel período había guerra civil entre los caudillos militares en muchos lugares de China. (N. de los T.)
3. -Por favor, querida
-Por favor, come tú primero, querido.
-Oh no, tú, por favor.
4. -Entra, querida, por favor.
5. Das Kapital: El capital.

Tomado de ciudadseva.com

Lu sin