El hallazgo de Rubén García García

El político la encontró después de cuarenta años de campaña entre los pueblos áridos y agrestes de la sierra. No hizo falta la palabra. El suspiro que abrió de par en par los pulmones y una erección violenta que no recordaba desde la adolescencia, fueron los signos. Eres la mujer que siempre han buscado mis ansias, y la acarició con la emoción contenida. Imaginando que el peso de su deseo pudiese astillarla. Su beso navegó por los ríos y afluentes del delicado cuerpo, deseando prolongar el tiempo. Dentro, la barca del infarto había desatado los nudos.
EVA-676x675

Los pichojos o gasparitos

La imagen puede contener: planta y exterior

Es un árbol que da las flores que se muestran. En mi región ( Poza Rica Ver. Mex) es una delicia gastronómica, pero en algunos lugares como la ciudad de México, no los consumen, sólo los miran o algunos los admiran. ¿En sus lugares los hay?

El Tedio

Dormía. Cuando fue clonado diez veces por la muerte; —la flaca huesuda se apestaba de aburrimiento— los acomodo en una línea de cuatro, cuatro, dos.  Calentó su brazo, tomó impulso y su bola negra corrió una, dos y muchas veces, hasta que exclamó ¡hurra! “chuza, Chuza».
Tuvo Alferecía, dijo el brujo del pueblo.

Imagen relacionada

La zafra

Avatar de Marti LelisCEREMONIA DE PALABRAS

El cañero, a golpe de machete, le ha tumbado la casa. Se la ve librar los haces de caña, sube, baja; ora se detiene ora marcha. Allá va, con frenesí, desgreñada, toda pelos y octetos de ojos y patas, rodillas rojas y panza abotagada.

Ya está casi a salvo, se ha detenido, observa por última vez el paisaje arrasado. Levanta dos patas, mueve los colmillos como si trajera la boca llena de briznas y tierra azucarada. Vuelve a caminar, esta vez sin prisa. En el borde del cañaveral se puede ver una larga línea zigzagueante, creciente oscura que morosamente va rompiendo en oleadas invasoras  sobre el terreno colindante. Hordas calladas, miríadas de pelos y octetos de ojos y patas; despeinadas, se van perdiendo como peluquines rebeldes que el viento arrebatara.

Allá van. Terminó la zafra. Levantan dos patas: ¡Adiós, tarántulas! ¡Adiós!

Tarantula-patas alzadas-2

***

Marti Lelis / Texto incluido en A propósito de…

Ver la entrada original 5 palabras más

Al vuelo

Cuando regreso de un viaje largo no me preocupa que nadie me de la bienvenida; me horroriza que digan :¡cómo te extrañamos!
Rub2019.

¡Por supuesto que no!

Las mandarinas tienen la piel blanda y olorosa; qué caen del árbol con el color del ocaso. Se acomodan en gajos simétricos, protegidos por hilos acremados. Un gajo en la boca complace al paladar más exigente; morder y sentir que los flujos dulces te inundan es refrescante. Una mandarina para un sediento es un placer inefable.
Por supuesto que no, la mandarina no es la esposa del Mandarín.

Resultado de imagen para mandarina

POESÍA JAPONESA(詩歌) SEDOKA(旋頭歌) — POESÍA JAPONESA DE ELFICAROSA.

Hola amigos míos, ya conocéis el sedoka, pero daré una somera explicación para los seguidores nuevos. Este estilo fue registrado en Man’yōshū por Kokin Wakashu. El sedoka tiene una métrica de: 5-7-7-5-7-7. Lleva título, se escribe sin rima, ningún poema japonés la admite. Y habla de todos los aspectos de la vida. Hay tres tipos de sedoka: de seis […]

a través de POESÍA JAPONESA(詩歌) SEDOKA(旋頭歌) — POESÍA JAPONESA DE ELFICAROSA.