El (estúpido) ombligo del mundo — El Blog de Arena

. Leyendo una de las tantas buenas entradas de esos blogs que suelo visitar, me encuentro «puliendo» el significado de una palabra en particular: egoísmo. Y me doy cuenta de que a veces a las palabras debemos retorcerlas, apretarlas, en suma: exprimirlas hasta sacarle la última gota de sentido. Si lo hacemos con […]

a través de El (estúpido) ombligo del mundo — El Blog de Arena

El ayudante de albañil de Rubén García G.

Con la lata de cemento al hombro, el joven albañil sudaba un sudor agrio que le irritaba la visión. Depositó la mezcla y con la franela se limpió la cara. Miró las nubes y había una enramada de hojas violetas. Bajó para volver a llenar el recipiente de mezcla y subir. El cielo estaba cargado de colores y espirales girando que iban de un lado a otro. Tomó dos tragos de caña que se bajó con un buche de cerveza. Sabía que eso le garantizaría la croma y el sabor de los celajes. Faltaban cuatro horas de trabajo.

Resultado de imagen para albañil

De los cambios

En mil años del 300 o 400 al 1300, 1400  las aldeas sufrieron pocos cambios en la manera de vivir su cotidianidad, es lo que conocemos como la edad media. Hace noventa años mi madre vivía su niñez y encuentro cambios radicales. Comente de su país y enriquecemos nuestra visión.*

En la mañana jugar era imposible, ya caída la tarde pedíamos permiso a mamá y si estaba de malas, era mejor callar.  Si te habías portado bien y la escuchabas silbar, entonces aprovechabas y con voz cariñosa y queda le pedías permiso. Jugábamos en bola. No había calles, banquetas, sino un pequeño campo que servía de atajo para no llegar tarde a la iglesia. Los Chamacos correteando la pelota y las mujeres jugando al bebeleche.

¡Chamacos! ¡Chamacos sosiéguense!, gritaba doña Paca. Todos dejábamos de jugar, —la voz de un adulto era una orden— detrás viene doña Sandra, ella ya tiene más de cincuenta años y no vaya a ser la de malas que uno de ustedes la atropelle y se le rompa una pierna, cuando ella haya pasado, pueden seguir jugando… mamá tiene noventa y cinco años.

-* Mi madre vivió en una comunidad pequeña quizá 500 habitantes, en un clima tropical y cercano al mar. Cazones, Veracruz, México.

Se ha convertido en un pueblo costero, con playas muy cercanas y visitadas.

Imagen relacionada

Resultado de imagen para poblacion cazones veracruz tuismo

 

En las olimpiadas de la fe de Rubén García G.

En las olimpiadas de la fe…
ha causado mucha expectación, no tan sólo la carrera de montañas, sino la lucha de ellas a tres caídas sin limites de tiempo. Todo indica que el ganador podría salir de la región del Tibet o del Medio Oriente.
Las grandes potencias de occidente ya están fuera de la competencia.
Noticielo, su agencia de noticias.

Resultado de imagen para la fe mueve montañas

El regalo

Había visto a su padre muy cariñoso con su secretaria, cuando entró a su oficina de improviso, Él se percató, En soledad se preguntaba de la conveniencia de hablar o callar. Toda la tarde lo pensó. Por la noche escuchó los pasos de su progenitor y esperó a ser llamada para tomar la merienda en familia. Sentados en el comedor y frente a su madre, su papá le obsequió el celular de última generación,
—No se lo merece, —exclamó la madre—, sus calificaciones dejan mucho que desear.
—Es para que se aplique más. —dijo el padre,
—Qué, ¿no le vas a dar las gracias a tu padre? —y tímida y sonriente le dijo, mirándolo a los ojos, «gracias papá».
Mientras acariciaba el equipo, pensó que el silencio era la mejor decisión a estar escuchando reclamos y gritos de sus padres, que la desconcentrarían del estudio; los exámenes ya estaban a la vuelta de la esquina.

Resultado de imagen para escolar preocupada

La voz de Lewis Carroll

—¿Pero tú me amas?
— Preguntó Alicia.

—¡No, no te amo!— Respondió el Conejo Blanco.

Alicia arrugó la frente y comenzó a frotarse las manos, como hacía siempre cuando se sentía herida.
—¿Lo ves?— Dijo el Conejo Blanco.
Ahora te estarás preguntando qué te hace tan imperfecta, qué has hecho mal para que no consiga amarte al menos un poco.

Y es por eso mismo que no puedo amarte.
No siempre te amarán Alicia, habrá días en los cuales estarán cansados, enojados con la vida, con la cabeza en las nubes y te lastimarán.
Porque la gente es así, siempre acaba pisoteando los sentimientos de los demás, a veces por descuido, incomprensiones o conflictos con sí mismos.

Y si no te amas al menos un poco, si no creas una coraza de amor propio y felicidad alrededor de tu corazón, los débiles dardos de la gente se harán letales y te destruirán.
La primera vez que te vi hice un pacto conmigo mismo : «¡Evitaré amarte hasta que no hayas aprendido a amarte a ti misma!»—

Por eso Alicia no, no te amo.

Extraído del libro «Alicia en el país de las maravillas»

Tomado de https://www.facebook.com/groups/166345383795803/

Resultado de imagen para lewis carroll

Juegos Sagrados de Vikram Chandra

Se trasladó con su familia a Bombay, y después estudió en el Colegio Mayo de Ajmer y el St. Xavier´s College de Bombay. Marchó a Estados Unidos, licenciándose en Literatura inglesa en la Pomona University e iniciando estudios en la Escuela de Cine de la Universidad de Columbia, en Nueva York, que no concluyó. Hizo estudios de postgrado en la Universidad de Houston, de la que después sería profesor, y un master en Escritura Creativa en la Johns Hopkins University. Vive a caballo entre Estados Unidos y la India.

La novela en la que se ha basado la gran serie de Netflix. Una historia sobre la amistad, la traicion, la violencia y el poder de una deslumbrante ciudad moderna y su parte oscura.Heredera de la narrativa victoriana de las mejores historias de misterio, Juegos sagrados es una novela apasionada y apasionante, intrigante e inteligente.La novela nacio a partir de numerosos encuentros y se mueve por todos esos paisajes: un agente de policia se enamora; una mujer joven se marcha a la gran ciudad para convertirse en estrella de cine; una joven intenta comprender que ha sido de su familia en medio del caos politico y los asesinatos en masa; una viuda lucha contra la pobreza y las presiones urbanas que tuercen las vidas de sus jovenes hijos; un agente secreto novato e inexperto conduce a una patrulla del ejercito hasta los inhospitos y helados picos del Himalaya; una mujer astuta e inteligenteacepta dinero turbio para producir programas de television sobre el sufrimiento de las mujeres; un estudiante universitario idealista, acosado por la policia y los politicos locales, se refugia en las fi las de las guerrillas maoistas; un dirigente religioso de derechas celebra un enormesacrificio para los ciudadanos de Bombay; un conocido y despiadado lider dirige una banda que acumula victorias y descubre el extraño vacio de conseguir lo que uno quiere.Vikram ChandraReseñas:Vikram Chandra es un escritor que leo desde hace tiempo. Siempre me ha gustado y siempre le he envidiado. La envidia es un buen test para detectar si hablamos de un gran escritor.Salman RushdieUna vision caleidoscopica de una ciudad inmensa, rutilante y sordida, rebosante de energia, superpoblada e impulsada por las fuerzas volatiles de la ambicion, la desesperacion y el fervor religioso.The Sunday TimesEste es un momento que merece la pena señalar. Es un hito en la historia de la literatura india en lengua inglesa. Dentro de unas decadas, volveremos la mirada a la lista de las grandes novelas contemporaneas y nuestros labios pronunciaran con veneracion el titulo Juegos sagrados. Vikram Chandra ha escrito una de las obras maestras de la literatura.Ashok Banker, Hindustan Times
Fragmento
–Sí.
–¿Qué le parece eso?
–Me asusta.
–¿No está entusiasmado por haber sido escogido para trabajar en un caso grande?
Sartaj echó atrás la cabeza y se rió.
–El entusiasmo es una cosa. Pero los casos grandes pueden engullir a inspectores pequeños.
Ahora fue ella la que sonrió de oreja a oreja.
–Pero ¿trabajará en él?
–Hago lo que me dicen.
–Sí. Siento no poder decirle mucho más. Pero digamos que incumbe a la seguridad nacional, un gran peligro para la seguridad nacional.
De nuevo, ella esperaba que él dijera algo.
–¿Entiende lo que digo?
Sartaj se encogió de hombros.
–Ese tipo de cosas siempre me parecen filmi. Por lo general lo más excitante que hago es arrestar a taporis locales por extorsión. Un asesinato aquí y allí.
–Esto es real.
–Vale.
–Y muy grande.
–Entiendo.
Sartaj no entendía en absoluto, pero si era el tipo adecuado de caso grande, tal vez no fuera malo estar relacionado con él. Tal vez habría reconocimientos y menciones de honor por haber hecho cosas pequeñas para un caso grande.

–Necesitamos saber más sobre lo que Jojo y Gaitonde estaban haciendo juntos. Cuál era el negocio que tenían juntos.
–Sí.
–A Jojo la encontró muy rápido. Shabash. Pero necesitamos saber más. Presione la investigación por el lado de Gaitonde. Siga a sus socios, sus empleados, a cualquiera que encuentre. Mire a ver qué dicen.
–Eso haré.
–Haré que alguien de la comisaría de Colaba compruebe el número de teléfono de la hermana, y, cuando la hayamos localizado, vaya y hable con ella, mire qué puede sonsacarle sobre Jojo.
–¿Tendré que hablar con la hermana?
–Sí.
Era imposible investigar sin modificar lo que estabas investigando, sin que los sujetos se volviesen precavidos. Y Anjali Mathur, por razones que no iba a revelar, estaba deseando que sus sospechosos creyesen que esta era una investigación local. Sartaj pensó que tenía un buen rostro de investigadora, curiosa pero neutral, sin revelar nada.
–Muy bien, señora –contestó–. ¿Puedo decirle dónde murió su hermana?
–Sí. Averigüe si sabe algo de los tratos de su hermana con Gaitonde. Y como antes, infórmeme directamente a mí. Solo a mí. A ese número de teléfono.
Y eso fue todo, por lo que se refirió a las instrucciones y aclaraciones de Anjali Mathur. Sartaj cogió la botella y un vaso de la mesa, y lo llevó al pasillo para Katekar, a quien para entonces el sudor empapaba hombros y espalda. Estaba mucho menos fastidiado que Sartaj por el calor del verano, le daba igual caminar unos tres kilómetros en una tarde de mayo, pero sudaba mucho más. Sartaj atribuía esta resistencia al calor a toda una vida de preparación: Katekar había crecido sin ni siquiera un ventilador, y de esa forma sobrevivía alegremente las olas de calor. Todo era cuestión de a qué estabas acostumbrado. Katekar bebió un vaso de agua.
–¿Hemos terminado? –preguntó con una pequeña inclinación de cabeza sobre el hombro izquierdo, que incluía al apartamento, a Jojo y a Anjali Mathur.
–Todavía no –respondió Sartaj.
Katekar no dijo nada.
–Bébetelo todo –dijo Sartaj, sonriendo burlón–. Tenemos mucho que hacer. La seguridad nacional depende de nosotros.
En comisaría había alguien más que quería hablar sobre seguridad nacional con Sartaj. Su nombre era Wasim Zafar Ali Ahmad, y estaba impreso en hindi, urdu e inglés en la tarjeta que le dio a Sartaj. Bajo el nombre había un título, «Trabajador Social», y dos números de teléfono.
–Me sorprendió oír, inspector saab –comenzó–, que había estado dos veces en Navnagar y no había contactado conmigo. Pensé que quizá era difícil encontrarme. Por lo general no estoy en casa. Me muevo mucho, por trabajo.
Sartaj giró la tarjeta con las yemas de los dedos y la dejó en la mesa. –Fui a la bura bengalí.
Estaban sentados en el escritorio de Sartaj, uno frente al otro. –Que está justo en Navnagar. Trabajo mucho allí.
Tenía unos treinta años, este Ahmad de nombre largo, un poco rellenito y un poco alto y muy seguro de sí mismo. Había estado esperando a Sartaj en la parte delantera de la comisaría y le había seguido al entrar, con la tarjeta preparada. Llevaba una camisa blanca con pequeños bordados blancos en los puños, impecables pantalones blancos y una expresión resuelta.
–¿Conoces al chico que mataron? –preguntó Sartaj.
–Sí, le había visto algunas veces.
Sartaj también había visto a Ahmad, estaba seguro. Le resultaba familiar, y sin duda iba y venía por comisaría, los trabajadores sociales lo hacían a menudo.
–¿Vives en Navnagar?
–Sí. En la parte de la carretera. Mi familia fue una de las primeras allí. En aquellos tiempos, la mayoría de la gente venía de Uttar Pradesh, de Tamil Nadu. Los de Bangladesh… ellos vinieron más tarde. Demasiados, pero ¿qué se puede hacer? Así que trabajo con ellos.
–¿Y conocías a los apradhis? ¿Y a ese tipo de Bihar que era su jefe? –Solo de vista, inspector saab. No lo bastante como para saludarle. Pero conozco a gente que los conoce. Y ahora este asesinato que han cometido. Es muy malo. Vienen de fuera y hacen cosas malas en nuestro país. Y arruinan el nombre de gente buena que es de aquí.
Se refería a los indios musulmanes, que sufrían una difamación y un odio ampliamente extendidos y difundidos por los fundamentalistas hindúes. Sartaj se recostó, se frotó la barba. Wasim Zafar Ali Ahmad era sin duda interesante. Como la mayoría de los supuestos trabajadores sociales, quería prosperar, convertirse en un gran hombre en la zona, un hombre con contactos que atrajesen a la clientela, un hombre que pudiese llamar la atención de los partidos políticos como organizador local y voluntario y finalmente candidato potencial. Los trabajadores sociales se habían convertido en diputados o incluso congresistas, costaba mucho tiempo pero se había hecho muchas veces. Ahmad tenía el don del político para decir tópicos sin sonar ridículo. Parecía lo bastante inteligente, y quizá tenía el empuje y la crueldad.
–Así que –contestó Sartaj–, por el bien del país y de los buenos ciudadanos, ¿quieres ayudarme en este caso?
–Claro, inspector saab, claro.
La alegría de Ahmad al ser comprendido surgía de su estómago, de todo su cuerpo. Puso los codos encima de la mesa y se inclinó hacia delante, hacia Sartaj.
–Conozco a todo el mundo en Navnagar, e incluso en la bura bengalí tengo muchos contactos, trabajo con esa gente, les conozco. Así que puedo preguntar tranquilamente, ya sabe. Intentar averiguar qué dice la gente, qué sabe la gente.
–¿Y qué sabes tú ahora? ¿Sabes algo?
Ahmad se rió con satisfacción.
–Arre, no, no, inspector saab. Pero estoy seguro de que puedo descubrir algo aquí y allí, alguna cosita.
Y se recostó, regordete y satisfecho.
Sartaj cedió. Ahmad no era lo bastante estúpido como para derrochar buenas propinas por nada, o a sus fuentes.
–Bien –replicó Sartaj–. Te estaré agradecido si puedes ofrecer alguna ayuda. ¿Y hay algo que yo pueda hacer por ti?
Entonces se entendieron el uno al otro.
–Sí, saab, la verdad es que lo hay.
Ahmad dejó de lado su encanto y planteó sus condiciones con tranquilidad, sin rodeos.
–En Navnagar hay dos hermanos, chicos jóvenes, uno de diecinueve, el otro de veinte años. Todos los días molestan a las chicas cuando van a trabajar, les dicen esto y lo otro. Les pedí que parasen, pero entonces me amenazaron. Han dicho claramente que me romperán los brazos y las piernas. Podría actuar contra ellos yo mismo, pero me he refrenado. Pero cuando el agua comienza a cubrirle a uno, inspector saab…
–¿Nombres? ¿Edad? ¿Dónde les encuentro?
Ahmad ya había escrito los detalles con cuidado en su agenda, y arrancó la página para Sartaj con sumo esmero. Proporcionó descripciones y detalles de la familia, y después se disculpó.
–Ya le he quitado bastante tiempo, saab –dijo–. Pero por favor llámeme en cualquier momento, de día o de noche, si necesita algo.
–Llamaré después de haber visto a estos dos –contestó Sartaj. –Los ciudadanos de Navnagar estarán muy contentos, saab, si puede salvar a sus hermanas e hijas de este problema diario.
Con eso, Wasim Zafar Ali Ahmad se puso una mano en el pecho y se retiró. Había invocado a la gente de Navnagar, pero tanto él como Sartaj sabían que los dos hermanos tenían que ser castigados porque Ahmad así lo quería. Esta era la primera ofrenda en su relación, esta prueba de confianza y buena voluntad. Sartaj agarraría a estos Romeos del borde de la carretera, cuya principal ofensa era sin duda no su acoso a las mujeres que pasaban sino su falta de respeto hacia Ahmad. Sartaj se ocuparía de ellos, y Ahmad le daría algo de información. Entonces a Ahmad le verían en la basti como un hombre con contactos en la policía, y su nombre sonaría y más gente acudiría a su puerta, en busca de su auspicio y ayuda, y a cambio inflaría su influencia. Si todo le iba bien, tal vez en unos pocos años sería Sartaj quien le llamase a él «saab». Pero todo eso quedaba muy lejos, y primero estaba esta pequeña tarea de escarmiento a los hermanos acosadores sexuales. Todas las grandes carreras comenzaban con estos intercambios pequeños y se mantenían gracias a ellos. El interés mutuo era el aceite lubricante que hacia funcionar la pequeña y gran maquinaria del mundo, y Sartaj lo utilizaría para mandar a los criminales patinando hacia el cautiverio. Notó de qué modo la excitación le pellizcaba en el cuello y por los antebrazos, ese estremecimiento antiguo que llegaba a él cuando sentía que un caso se abría. Bueno, bueno, esto era bueno. Era absurdo esperar un éxito, pero Sartaj no podía evitar saborear la anticipación. Encontraría a los asesinos, los atraparía, ganaría: la idea de la victoria despertó en su pecho como un ardor diminuto, y tomó energía de ella todo el día.
Aquella tarde, frente a un vaso de whisky escocés, Sartaj le habló a Majid Khan de su nueva fuente de nombre tan largo. Majid no era bebedor, pero tenía una botella de Johnny Walker Etiqueta Negra para Sartaj. Sartaj bebía de ella cada vez que iba a cenar, y esa tarde estaba dependiendo demasiado de ella, tragando con glotonería. Le estaba hablando a Majid de Wasim Zafar Ali Ahmad mientras los hijos de Majid ponían los platos sobre la mesa y su madre hacía ruido con las cucharas en la cocina.
–Sí, conozco al tal Ahmad –dijo Majid–. En realidad, conozco a su padre.
–¿Cómo?
–Lo encontré durante los disturbios, justo al lado de la carretera en Bandra. Yo iba a Mahim con cuatro agentes. Desde lejos, vi a esos tres bastardos de pie encima de algo. Las calles estaban vacías por completo, ¿sabes?, y solo la carretera vacía y esos tres. Así que le dije al conductor: vamos, vamos. Y aceleramos, y tan pronto como vieron el jeep, los tres chutiyas se fueron corriendo. Entonces vi a ese hombre tumbado en el suelo, ¿sabes?, barba gris, kurta blanca limpia, topi blanco, solo un viejo caballero musulmán. Había intentado correr, le habían alcanzado, derribado. Estaba muy asustado, pero no estaba herido.
–Lo hubiera estado. Si no le hubieses salvado. Muerto.
–Arre, no le salvé. Pasamos por allí por casualidad.
Majid no estaba siendo falsamente modesto, comentaba hechos sin más. Se rascó el pecho, y bebió de su vaso de nimbu pani.
–De cualquier forma, lo pusimos en la parte trasera del jeep, nos lo llevamos. No pudo hablar durante una hora. Pero desde entonces viene cada Bakr’id a mi oficina, me trae algo de gosht, pico algo y le mando de vuelta con ello. Pero viene sin falta. Un viejo agradable.
Estaban de pie en la terraza del apartamento de Majid en un octavo piso, apoyados en la barandilla. Había una luna llena perfecta colgada a baja altura por encima de los rectángulos escalonados de los tejados, sobre el borde oscuro de las tierras bajas acuosas y la hilera de kholis con techo de hojalata y el mar más allá. Sartaj no podía pensar en la última vez que había visto la luna llena. Quizá necesitas estar a esta altura para verla, pensó, alto por encima de las calles.
–¿Su hijo nunca ha ido con el padre? ¿Para darte las gracias y pedirte ayuda?
–No.
–Tío listo.
Ahmad demostraba su inteligencia al no presumir del hilo de gratitud que ataba a su padre y a Majid, tirando de él. Estaba actuando a su manera, a través de Sartaj, el inspector local. Si Ahmad pudiera hacer felices a Sartaj y los agentes, ellos le recomendarían a Majid, quien tal vez haría posible que Ahmad ganase influencia y llevase a cabo actividades de legalidad cuestionable, aportando prosperidad y mayor desarrollo.
–Sí –contestó Majid–. No es un inocente como su padre.
–Los inocentes tienen muy buena suerte a veces, ¿no?
–A veces. El padre dijo que tenían algún familiar que fue asesinado en los disturbios. Un primo hermano.
–¿Primo cercano?
–No, lejano, al parecer. El viejo armó mucho lío con eso la primera vez que vino a verme. Le dije que tenía suerte de que solo hubiera sido un primo lejano. En este país, si miras a cualquier familia el tiempo suficiente, encontrarás a algún primo lejano cuya suerte se ha torcido. Si no es en este disturbio, entonces en algún otro.
Era cierto. Sartaj había oído historias de su propia familia, sobre gente que abandonaba casas en medio de la noche.
–Vamos, vosotros dos –llamó Reshana desde dentro.
Tenía en la mano el bol de plástico familiar con su tapa ajustada y diseño de rosas rojas. Había estado preparando rotis en la cocina. Habría hecho la khima antes, por la tarde, con la ayuda de su sirvienta, y entre las dos conseguirían una delicia o un desastre. Siempre era una lotería, y Sartaj tiró de la silla contento por el whisky que había bebido. Imtiaz y Farah se daban codazos el uno a la otra al sentarse. Los conocía desde que eran niños, y ahora que habían crecido el pequeño apartamento parecía más pequeño.
Imtiaz le pasó un bol.
–Tío, ¿has visto la página web de la CIA? –preguntó.
–¿La CIA, de los americanos? –indagó Sartaj.
–Sí, tienen una web, y te dejan mirar en sus documentos secretos. Farah estaba sirviendo raita en un cuenco para Sartaj.
–Si te dejan leerlo no es secreto, idiota. Tío, se pasa horas buscando artículos raros y hablando con chicas por Internet.
–Cállate –pidió Imtiaz–. Nadie está hablando contigo.
Majid sonreía.
–¿En esto gasto miles y miles de rupias, para que mi hijo pueda hablar con chicas en América?
–Europa –replicó Farah–. Tiene una novia en Bélgica, y otra en Francia.
–¿Tienes novias? –preguntó Sartaj–. ¿Cuántos años tienes? –Quince.
–Catorce –corrigió Farah. Sonriendo–. Apuesto a que les ha dicho que tiene dieciocho.
–Al menos parece que tengo dieciocho. No como alguna gente que se comporta como si todavía tuviese once.
Farah alargó la mano por debajo de la mesa, e Imtiaz hizo un gesto de dolor. Levantó el brazo.
–Las uñas de las mujeres –dijo, con aspecto de estar muy satisfecho de sí mismo– son más mortales que las de los hombres.
–Parad, vosotros dos –terció su madre–. Dejad comer al tío. Sartaj comió y se sintió aliviado al descubrir que aquella tarde algo se había salvado del caos culinario.
–¿Nuevo corte de pelo? –le preguntó a Farah.
https://www.megustaleer.mx/libros/juegos-sagrados/MES-012560/fragmento

megustaleer - Juegos sagrados - Vikram Chandra

La madre

 Se fue, solo se llevó algunos tiliches y su esperanza. Juana recordaba el día de su partida. En la mesa dejó un recado breve, cada letra era una espina, que al leerla le oprimía el pecho. Se fue, como se había ido su padre, del que nunca supo más.
José no pudo evitar el resoplo que le causaba el agua helada del pozo cuando rodó por su espalda. Era una madrugada fría con resabios de jazmín. Con el baño se fue el sueño. Su mirada se perdió en el patio, y jugaba con sus hermanos, al fondo los gruñidos del marrano y el cacaraqueo de las gallinas. Entró a la pieza de su madre, le dejó un plátano, el recado sobre la mesa, y la intención de un beso.
Durante dos años Juana lavó y planchó para mantener a la prole y comprar cada ocho días una veladora que dejaba al pie de la imagen pidiéndole que cuidara de su hijo. Algunas veces, en la soledad del lavadero tallaba la ropa con coraje, con furia para dejarla reluciente, pero ella sabía que solo deseaba romper con la tristeza que le ocasionaba la ausencia de su hijo. Llegaban imágenes poderosas, oscuras, donde la voz de José clamaba pidiendo a su mamá. Y el lloro se iba por el boquete, el mismo por el que se va el agua sucia.
Una mañana encontró sobre la rústica mesa dos piezas de pan y una fruta y al fondo algunos juguetes. Supo en ese instante que su José había llegado y lloró, lloró… Con las lágrimas se dispersó el dolor y la presión del pecho que no la dejaba respirar, ahora lo hacía con sumo placer. Los ruegos que le hizo a la virgencita no fueron en vano. Cerró los ojos, aflojó las mandíbulas y los surcos de la frente y un sueño sobrevino y durmió y dormía como si no hubiese dormido nunca.

Resultado de imagen para lavando ropa en el patio

Sabadito con Maná

Resultado de imagen para mana

BIOGRAFÍA DE MANÁ

El cuarteto Maná es uno de los pilares básicos del rock mexicano y, por extensión, del rock latino. Fher OlveraAlex GonzálezSergio Vallín y Juan Calleros, son los componentes actuales de la banda.

La historia de Maná comenzó en las calles de Guadalajara, en los bares underground de la ciudad mexicana, a finales de la década de los setenta. Entonces se hacían llamar Green Hat, nombre que cambiaron posteriormente, en 1980, por el de Sombrero Verde. De igual forma tradujeron también todas sus canciones que en un principio estaban en inglés.

Aunque el grupo atravesó un periodo de contrastes, fue una de las pocas bandas de rock mexicano que en aquellos tiempos llamó la atención de distintas compañías discográficas. En 1981, la banda grabó su primer álbum para una multinacional con el título Sombrero Verde. Sin embargo, esta grabación, junto con su segunda producción titulada A ritmo de rock (1983), no obtuvieron el éxito que ellos deseaban.

En 1985 hubo cambios en la formación del grupo. Se mantuvieron en la misma Fernando Olvera (Puebla, México, 8 de diciembre de 1959) (voz), Juan Diego Calleros (Guadalajara, México, 19 de abril de 1962) (bajo) y su hermano Ulises Calleros (guitarra). El nuevo miembro que se incorporó fue Alex González (Miami, EE UU, 24 de febrero de 1969), un batería de raíces cubano-colombianas que Fher conoció en un viaje a México D.F.

En 1986, la banda decidió cambiar su nombre por Maná. Un año después editaron su álbum debú, Maná (1987), con una disquera independiente. Continuaron tocando en pequeños antros alternativos hasta que firmaron con Warner Music México.

En 1989 la banda produjo el que sería su primer disco grabado con dicha multinacional con el título de Falta amor (1990). Curiosamente, el disco no tuvo un éxito inmediato. No fue hasta dos años después de grabarlo, cuando la canción Rayando el sol se convirtió en un éxito. Posteriormente consiguieron popularidad otros temas del disco como Perdido en un barcoBuscándola y Agotado.

En 1992 salió su tercer álbum, ¿Dónde jugarán los niños?, y simultáneamente se unieron dos nuevos nuevos miembros: Iván González (teclados) y César López (guitarra). Durante ese mismo año las ventas del álbum sobrepasaron los 1,5 millones de copias solamente en México. Además consiguieron batir un récord en las radios mexicanas al meter ocho sencillos en las listas de popularidad de las mismas. En 1997 este álbum ya había superado las 3,5 millones de copias vendidas alrededor del mundo. Sin duda toda una hazaña. Pero sigamos en 1992, ya que durante este año, después de muchas apariciones en los medios de comunicación y un fuerte apoyo por parte de la compañía discográfica, llevaron a cabo una extensísima gira de presentaciones, en la que colgaron el cartel de «localidades agotadas» a lo largo de todo México, pasando de tocar en pequeños recintos a llenar estadios.

En 1993 llegó el momento de su lanzamiento mundial, realizando conciertos por toda Latinoamérica, España y comunidades hispanohablantes de Estados Unidos. La gira se llevó a cabo con mucho éxito en países como Chile, Ecuador, Perú, Bolivia, Venezuela y Argentina, aunque este último junto a España fueron dos territorios un poco más difíciles. Después de mucha insistencia fue con el sencillo Vivir sin aire (Nº 1 de Los 40 Principales el 6 de agosto de 1994) con el que también alcanzaron en estos países la popularidad, una proeza que sólo había sido conseguida por Los Panchos 26 años antes.

En 1993, tuvo lugar una serie de eventos que pocos artistas latinos habían logrado. En la edición de Billboard del 17 de julio aparecieron en la sección del Boxcore dos de los conciertos de Maná, que tuvieron lugar en la Ciudad de México, en el Palacio de los Deportes, situando a Maná como los segundos del listado de los diez conciertos que mejor se habían vendido del mundo.

¿Dónde jugarán los niños? se colocó por sí solo entre los mejores 50 álbumes de Billboard Latino durante más de 97 semanas. En ese tiempo, el video Vivir sin aire ganó un premio de MTV como mejor vídeo del año. Otros premios les siguieron, tales como los de Billboard por el Mejor Album y Grupo Pop Rock.

En el último periodo de ese increíble año, Iván González y César López decidieron abandonar la banda. Por un instante, el devenir de Maná fue dudoso. Se temió por el futuro de la banda, sin embargo los alma mater de la misma que se encargaban de la composición de las canciones eran Fher Olvera y Alex González, Iván y César se encargaban de los arreglos musicales y la producción del álbum, con lo que la banda continuó sin problemas.

En 1994, con su nuevo status de estrellas internacionales, el trío, compuesto por Fher, Alex y Juan, estrenó un álbum doble en vivo Maná en vivo. El disco fue grabado durante la exitosa gira que llevaron a cabo por dos continentes, por más de diecisiete países, con un total de 178 representaciones.

Simultáneamente a ese lanzamiento, Maná fue invitado a participar en el festival de Jazz de Montreaux en Suiza y al Midem Latino, que se celebraba en Niza (Francia). También batieron un récord propio: agotaron todas las entradas de los cinco conciertos presentación que tenían en el Auditorio Nacional de la Ciudad de México.

Preocupados por la formación del grupo y con la intención de volver a ser cuatro integrantes, eligieron un nuevo guitarrista. Después de probar a unos 80 procedentes de México, Argentina, Chile y Estado Unidos, eligieron a Sergio Vallín (Aguascalientes, México, 26 de mayo de 1972), un músico de 23 años originario de Aguascalientes. La banda comenzó un largo periodo de ensayos y practicó nuevos arreglos que culminaron en su siguiente lanzamiento que llegó en 1995 y que llevaba por nombre Cuando los ángeles lloran. Éste se editó simultáneamente en 21 países.

En enero de 1995, a petición del director de cine Francis Ford Coppola, la banda grabó una canción titulada Celoso, originalmente grabada por Los Panchos, para la banda sonora de su nuevo filme llamado My family. Durante ese mismo año, a la banda se le brindó la oportunidad, que no rechazaron, de ser los únicos artistas latinos seleccionados para grabar una canción para un álbum de tributo a Led Zeppelin, Encomium, en el cual versionaron en español la canción Fool in the rain (Tonto bajo la lluvia).

1995 fue un gran año para la banda. Maná una vez más ganó el premio Billboard al Mejor Album de Pop/Rock del año. Al mismo tiempo, se le certificó oro y platino a la grabación Cuando los ángeles lloran en México, Chile, Argentina, Colombia, Venezuela, Uruguay, España y toda Centroamérica. Todo esto dentro de un periodo de cinco meses a partir de la fecha de lanzamiento. Durante una de sus visitas a España, la banda tocó frente a 25.000 personas en la plaza de toros de Las Ventas. Era la primera vez que una banda latina conseguía un éxito tal en nuestro país.

Maná ha mostrado siempre su interés por el respeto del medio ambiente y el entorno que nos rodea. Éso les condujo a fundar, en septiembre de 1995 una organización llamada Selva Negra para tomar conciencia de los problemas que se le plantea a la ecología del planeta. Además, también ha estado activamente involucrada en programas diseñados para reforestar áreas boscosas de necesidad urgente. Durante una gira por Colombia, la banda tuvo la oportunidad de reunirse con el escritor Gabriel García Márquez, con quien discutieron los problemas que enfrentan las áreas forestales en Colombia y las tendencias actuales de reforestación del país.

1996 no pudo empezar mejor para los mexicanos puesto que fueron nominados para el Grammy a la Mejor Realización de Pop Latino por la grabación de Cuando los ángeles lloran. Dicha nominación permitió abrir nuevos mercados al rock en español. Durante la segunda mitad de 1996, la banda continuó de gira por el territorio mexicano. Un recuento de las ventas de entradas en el punto medio de la gira dio un total de 328.128 vendidas. Otro nuevo récord. Ese mismo año, la banda viajó a Miami, para recibir, por el tercer año consecutivo, el premio de la revista Billboard al Mejor Album Latino de Pop Rock. Ese último galardó ayudó a Maná a fijar un récord por recibir un total de seis premios Billboard en un periodo de tres años.

Al mismo tiempo, los tres vídeos lanzados de Cuando los ángeles lloran recibieron nominaciones y ganaron premios en 18 países distintos. El clip de Déjame entrar fue considerado uno de los mejores vídeos de 1995 en la Península Ibérica. Del mismo modo, el videoclip de No ha parado de llover fue uno de los más emitidos por los canales musicales de Argentina, Chile, Colombia y EE UU. Esto lo alzó a la cima de las listas de popularidad de dichos países durante cuatro semanas consecutivas.

Al poco tiempo la banda inició una extensa gira por Estados Unidos, donde realizó un total de 15 conciertos agotados en ventas. El tour incluyó presentaciones en Boston, San Diego, Washington DC, Santa Bárbara, Nueva York, Atlanta, Chicago, Nueva Orleans, Sacramento, Miami, San José, Phoenix, San Bernardino, Tucson, Anaheim y Las Vegas. Durante la tournée se vendieron más de 310.000 entradas. Ésta tuvo su repercusión en las principales revistas del país tales como Rolling StoneTimeDetailsPeople y Newsweek.

Otro de los grandes logros de Maná fue el hecho de ser la primera banda mexicana en ser invitada al popular programa de Regis and Kathy Lee, donde fueron presentados como la mayor banda de rock latino del mundo.

Durante su visita a Miami, el 6 de septiembre de 1996, el grupo recibió premios que acreditaban sus ventas superiores al 1.500.000 de unidades del álbum Cuando los ángeles lloran en 17 países. Al día siguiente, la banda se presentó en el Arena Auditorium de Miami y agotó todas las entradas.

Posteriormente, Maná se dirigió hacia México, y fue en la ciudad de Guadalajara, en la que se formó la banda, donde se vendió el boleto 1 millón. Durante el mismo viaje se convocó a los medios en rueda de prensa para anunciar su el nacimiento de su página web. Mientras la conferencia tuvo lugar, la web recibió 6.000 entradas en un periodo de sólo dos horas.

Después de la gira de Cuando los ángeles lloran, un importante reportaje de Modern Drummer (número de marzo de 1997) incluyó en un segmento un especial del batería de Maná, Alex González, en el cual, la revista destacó la historia del grupo y designó a Alex como uno de los mejores baterías actuales de pop-rock del mundo.

Durante 1997, la banda comenzó a grabar el que sería su siguiente lanzamiento. Se reunieron en una casa enfrente del océano en Puerto Vallarta (México) y la conviertieron en su presonal estudio de grabación. Dos meses después la banda viajó a Los Angeles (EE UU) para darle los últimos toques a la grabación en los Ocean Way Studios, donde Fher, Alex y el coproductor en ingeniero de sonido Benny Faccone (Luis Miguel, Ricky Martin, Armando Manzanero, Ricardo Arjona) terminaron las grabaciones.

El nuevo álbum, el quinto de estudio, se titulada Sueños líquidos, salió a la venta en octubre de 1997. Apareció simultáneamente en 26 países. Simplemente en Estados Unidos, el disco debutó en el número 67 de los mejores 200 de Billboard; en el primer lugar de la lista de las mejores 50 de Hot Latin; y en 10 días desde su lanzamiento el 10 de octubre, el disco vendió más de 300.000 copias. Mientras, en México fue platino en el mismo periodo de tiempo. Otras impresionantes cifras de ventas se vieron en Argentina, Bolivia, España, Chile y Venezuela, donde se le certificó el disco oro y platino a los dos meses de su lanzamiento.

En 1997 Maná continuó siendo nominado para premios, concretamente para el Billboard al Mejor Album de Pop Rock del Año, hecho que les sucedía ya por quinta vez. La banda también fue candidata al premio Lo Nuestro a la Música Latina por ser el Mejor Grupo del Año y por el Mejor Vídeo Musical, por Hechicera dirigido por Kiko Guerrero.

A finales de enero de 1998, el grupo inició su gira mundial Sueños líquidos en Chile y después continuó por Uruguay. Mientras estuvo en dicho país sudamericano, la banda tuvo la oportunidad de conocer a Mario Benedetti, un reconocido escritor y poeta uruguayo, con quien compartieron y discutieron temas de interés mutuo. Después, los mejicanos continuaron su tour por México, pero, desafortunadamente, el batería, Alex González, contrajo hepatitis. La gira se pospuso y, 4 semanas más tarde, la retomaron en Guadalajara (México). Al finalizar los 46 conciertos por su país, un total de 560.000 personas habían asistido a los mismos.

Por aquel entonces se convirtió en la primera banda contratada por la Creative Artist Agency (CAA), para Estados Unidos, Canadá y Japón. Con esto Maná su unía al listado de grupos que trabajaba esta compañía y que incluye a AC/DC, Bon Jovi, Alanis Morissette, Eric Clapton, Madonna, Depeche Mode, The Cranberries, Bob Dylan, Kiss y George Michael, entre otros.

La primera gira bajo ese acuerdo comenzó el 21 de agosto, en Los Angeles. Eran un total de 30 ciudades en las que se celebraron 36 conciertos, en la mayoría de los cuales colgaron el cartel de «No hay billetes».

La revista de la industria de los conciertos, Pollstar, publicó la gira de Maná entre los 100 conciertos con más ganancias de 1998 en el país norteamericano, concretamente en el número 54. Ésta fue la primera vez que una banda latina de rock alcanzó una posición en esa lista, y con una gira de solamente 8 semanas, en comparación con artistas que estuvieron de gira durante cuatro o cinco meses.

Una de las organizaciones medioambientales y ecológicas más importantes, Greenpeace, participó en varias ciudades donde se llevaron a cabo los conciertos, distribuyendo entre los asistentes información impresa sobre la campaña Bosque antiguo, así como sobre los desechos químicos en la frontera de México y EE UU. También Amnistía Internacional viajó con la banda repartiendo información impresa sobre varios casos de abuso de los derechos humanos que estaban sucediendo en Latinoamérica.

Durante las últimas diez semanas del año, Maná terminó con sus compromisos en América Latina, incluyendo presentaciones en estadios de Bolivia, Chile y Uruguay, donde se estableció un nuevo récord de asistencia con más de 33.000 personas.

Un mes después, en noviembre, abrieron el Hard Rock Live en Guadalajara. Ofrecieron tres conciertos. Todos los fondos de dichas actuaciones se destinaron a Selva negra para la preservación de especies en peligro de extinción (tortuga marina) en la costa del Pacífico Mexicano. También en el Hard Rock Live de México DF, dieron los últimos tres conciertos del año como parte de la gira Sueños líquidos. Esta vez, los fondos fueron destinados a la gente de Acteal, en Chiapas, México, para construir un hospital para las comunidades indígenas en esa región.

En diciembre del 98, Maná fueron nominados por segunda vez consecutiva en los Grammy, en la categoría Mejor Album Latino de Rock/Alternativo por Sueños líquidos. Hasta ese momento, a ese álbum lo certificó la RIAA como disco de oro. En México consiguió el triple platino.

En diciembre, Fher fue invitado a participar en el nuevo álbum de Carlos SantanaSupernatural (1999). La grabación de Corazón espinado, escrita por el cantante de Maná, se hizo en San Francisco (EE UU). El disco del guitarrista mexicano se convirtió en todo un superventas y fue muy laureado en todo el mundo. Gracias a ese tema y al clip del mismo, Maná se hizo popular en muchos de los países de habla no hispana en los que se vendió.

Durante los primeros meses del 99, Maná preparó un proyecto unplugged único con MTV, que pronto se convirtió en un CD, Video-VHS y el primer DVD hecho de una banda latina de rock. En mitad de los ensayos, el 24 de febrero de ese año, el álbum Sueños líquidos ganó el Grammy a la Mejor Realización de Rock/Alternativo Latino». Era el primer premio Grammy que ganaba una banda de rock mexicana.

El lanzamiento de Maná MTV Unplugged fue el 22 de junio de 1999, en todo el continente americano. Semanas antes, en España, Warner Music Spain editó el primer recopilatorio de la banda mexicana: Todo Maná, un álbum pensado sólo para el mercado español. Éste, además de sus éxitos, contenía un tema inédito. En el muelle de San Blas. Se vendieron más de 500.000 ejemplares y se convirtió en todo un éxito. A América llegó a través de la importanción. Era un disco muy buscado por los coleccionistas.

Algo parecido pasó en España con Maná MTV Unplugged. Los seguidores españoles de Maná conocían de la existencia de ese álbum acústico y lo importaban, por lo que Warner Musis Spain se vio obligada a publicarlo también en el mercado nacional, aunque ya en 2000.

Posteriormente iniciaron una gran gira por Estados Unidos junto con Santana. Ese mismo show lo intentaron repetir en México, la tierra natal del grupo y del guitarrista, y tuvieron que posponerlo en distintas ocasiones, debido al temor por parte de las autoridades locales de que se les pudiera ir de la manos, puesto que nunca había existido una expectación tal en el país, por un evento musical. Al final se llevó a cabo y Maná y Santana compartieron escenario frente a sus patriotas sin ningún incidente.

En octubre de 1999 Maná comenzó una pequeña gira por España (previa a la que vendría en 2000) que les llevó a visitar 16 ciudades. Comenzó el 29 de octubre en Las Palmas y continuó en Santa Cruz de Tenerife, Salamanca, Zaragoza, Bilbao, Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Jaén, Granada, San Sebastián, Santander, Valladolid, y Santiago de Compostela (A Coruña).

A principios de enero de 2000, Maná recibió la noticia de su nominación a los premios Grammy en la categoría de Mejor Album de Pop Latino por su MTV Unplugged. Era la tercera vez consecutiva que los mexicanos eran candidatos a tan celebrados premios de la industria discográfica estadounidense.

En marzo de ese mismo año arrancó su gira por Sudamérica y el Caribe. Visitaron países como Argentina, Venezuela, Chile, Uruguay, Puerto Rico y República Dominicana. Las presentaciones en Buenos Aires lograron un éxito y expectación impresionante. Al igual que en Argentina, el resto de la gira se lució con llenos totales en todos los lugares en donde actuaron.

A mediados de abril en la cuidad de Miami, se celebraron los premios Billboard de la Música Latina, en los cuales Maná recibió dos premios importantes. El primero por Mejor Album de Pop Rock Latino, por su última producción MTV Unplugged; el segundo, para la Fundación Ecológica Selva Negra, denominado Spirit of Hope (Espíritu de Esperanza) el cual se entrega únicamente a aquellos artistas que se han destacado por realizar acciones altruistas en pro del medioambiente y de los derechos humanos.

En junio de 2000 Maná comenzó su más extenso tour por España. Algunas de las ciudades de esa triunfal gira fueron: Santa Cruz de Tenerife, Pamplona, Zaragoza, Toledo, Santiago de Compostela, Burgos, Palencia, Zamora, Barcelona, Madrid, Vitoria, San Sebastián, Gijón, A Coruña, Elche, San Javier (Murcia), Valencia, Sevilla, San Fernando (Cádiz) y Málaga.

Cabe mencionar que Madrid, fue el escenario donde Maná realizó dos llenos totales de la Plaza de Toros de Las Ventas, con más de 45.000 personas. En el resto de la gira que realizaron a lo largo y ancho de la Península Ibérica lograron igualmente ventas absolutas.

Maná ha vendido más de un millón de copias en España de su discos MTV Unplugged y Todo Maná.

En el mes de septiembre de 2002 el grupo asistió a la primera entrega de los Grammy Latinos, en donde junto con Carlos Santana interpretaron Corazón espinado, el tema incluido en el laureado Supernatural (1999) de su paisano. En dicha ceremonia Maná recogió tres Grammys por su participación en el álbum del guitarrista y amigo Carlos Santana.

De octubre de 2000 a enero de 2001 cada uno de los integrantes de la banda se tomaron un tiempo para componer y crear música. Después de varios meses si descanso, era la mejor forma de comenzar a trabajar en el que sería su nuevo disco.

El 24 de septiembre de 2001 en España salió la caja 100% Maná en la que se recogían su álbumes Falta amor (1990), ¿Donde jugarán los niños? (1992), Cuando los ángeles lloran (1995) y Sueños Líquidos (1997).

Tras el éxito que desencadenó el lanzamiento del album compilatorio, titulado Grandes Maná cuyo edición se hizo solamente para Europa y Escandinavía e incluía los mismos temas que Todo Maná (1999) además de Corazón espinado, a escasas semanas de haber salido a la venta ocupó las primeras posiciones de las radios, principalmente en Italia con el tema El muelle de San Blas.

En noviembre de 2001 Maná visitó por primera vez Italia, en una gira promocional, en la cual realizaron un showcase en Milán, para medios de comunicación, personalidades y público en general. Italia adoptó al grupo. La barrera del idioma se rompió y entraron directos a los primeros lugares de la radio. A partir de entonces aparecieron en la páginas más importantes de la prensa italiana.

En febrero de 2002 el cuarteto comenzó la grabación de Revolución de amor, su álbum más comprometido. Éste se publicó el 19 de agosto y presentaba 12 nuevas canciones entre las que estaba Angel de amor, el primer y rompedor sencillo. Revolución de amor se gestó en Los Angeles (California, EE UU) en diversos estudios (Jim Henson, Conway Studio y Rumbo Recorders) donde dieron vida a dichas canciones.

Su buen amigo Carlos Santana devolvió a sus paisanos el favor el favor de haber colaborado en Corazón espinado de su álbum Supernatural (1999). Su inconfundible guitarra cobró protagonismo en Tierra, justicia y libertad, una de las mejores canciones del disco de Revolución de amor. Por otra parte, Maná también invitó al cantante y actor panameño Rubén Blades a participar en Sábanas frías.

A finales del 2003 lanzan en España dos nuevos recopilatorios enmarcados dentro del proyecto Maná esenciales: Sol y Luna. Ambos encierran sus grandes éxitos desde 1991 hasta 2003 y pasan a engrosar su dilatada discografía, que ya contenía un par de retrospectivos. El primero atesora sus mejores canciones para bailar y el segundo, baladas para amar.

En 2006 y tras una larga espera, Maná publica un nuevo trabajo, titulado Amar es combatir, inspirado en una infidelidad vivida por el vocalista. El álbum está producido por Maná con la colaboración especial del ingeniero de grabación Thom Russo (quien ha trabajado al lado de grandes estrellas de la música, tales como: Audioslave, Macy Gray, Michael Jackson y Eric Clapton, entre muchos otros). El álbum, que incluye un excelente dueto con Juan Luis Guerra en el tema Bendita Tu Luz, alcanzó el número 4 en el Top 200 Albums de la revista Billboard en los Estados Unidos, récord solamente alcanzado para una producción enteramente en español por el álbum Fijación Oral, Vol 1 de Shakira.

Amar es combatir no sólo triunfa en Latinoamérica y en España. También en Estados Unidos el grupo mexicano goza de un gran número de fans y ya está a punto de conseguir las 600.000 unidades vendidas. Tal es su éxito que Juan Noguez, el alcalde de Huntington Park (California), ha proclamado el día 30 de noviembre como Día de Maná. En España, el cuarteto mexicano ha conseguido ya dos Discos de Platino por su último trabajo.

Discografía de Maná:

– Maná (1987)

– Falta amor (1990)

– ¿Dónde jugarán los niños? (1992)

– Maná en vivo (1994)

– Cuando los ángeles lloran (1995)

– Sueños líquidos (1997)

– Maná MTV Unplugged (1999)

– Todo Maná (1999) -recopilatorio lanzado para el mercado español-

– 100% Maná (2001) -Caja de cuatro CDs publicada sólo en España-

– Grandes Maná (2001) -recopilatorio lanzado en el mercado europeo-

– Revolución de amor (2002)

https://los40.com/los40/2002/06/27/actualidad/1025128800_269336.html