Piero de Vicari Argentina

Compartiendo Sendero

AL QUE A HIERRO MATA…

A decir verdad, Cupido, como dios mitológico, nunca tuvo muchas luces. Ni siquiera es un experto en el tema de arquería. Viene cumpliendo su misión con un desparpajo sin límites. Es común que sus flechas no den en el blanco y reboten en cosas y lugares impredecibles. Pero las últimas noticias de su desdeñoso oficio, nos han dejado perplejos: sin querer, se ha flechado a sí mismo y transcurre hoy sus días, como un loco, dándose besitos y caricias.

JUEGOS SIMBOLICOS

El sueño consiste en lo siguiente: camino por una fina telaraña, recorro los cientos de kilómetros que tiene su entramado. Me parezco a una eterna equilibrista de circo en el instante de la prueba decisiva. Con delicados pasos, avanzo de manera infructuosa, resbaladiza: temo caer hacia el abismo. Un ojo puesto en la delgada tela de araña, el otro en su extrema posición de vigía. El equilibro, aunque tenso, puede llegar a ser indispensable en estas instancias. En verdad, no me preocupo por la altura, solo pienso en el final, mi final y despierto. Todos los días la misma historia, todos los días el mismo sueño. Estoy harta de tanto simbolismo. El único consuelo es saber que, aparte de otros accidentes fortuitos, sea ese el más temible destino de la mosca.

SIMBIOSIS DE LA GUILLOTINA

Por un descuido, olvidé mi cabeza en la oficina del trabajo. No me fue fácil regresar a casa sin la orientación precisa de los ojos. Pero los pies, acostumbrados a las huellas del camino, enfilaron los zapatos con un rumbo fijo. Llegué a mi casa y aquí estoy, libre de toda cavilación, enteramente libre como un cuerpo sin cabeza.

REFRANES PELIGROSOS

“El ojo del amo engorda el ganado” repetía con frecuencia el estanciero. Por eso no dudó en sacrificar su vista para alimentar a las reses que, hoy día, pastan alegremente en las hectáreas de su hacienda.

ACTO FINAL

Soy mago. El mejor de los magos. Nadie podrá igualarme. Superarme, jamás. Para demostrarlo, desaparezco en los puntos suspensivos de este cuento…

Brevilla: PIERO DE VICARI:«LA LECTURA COMO TRAMPA»
Nació en San Nicolás (provincia de Buenos Aires, Argentina) en 1963. Es Profesor de Historia y Empleado Judicial. Fue Presidente de la Seccional San Nicolás de la Sociedad Argentina de Escritores (S.A.D.E.) entre los años 1992/1994. Fue Director de la Escuela Municipal de Lengua y Literatura “Andrés del Pozo” dependiente de la Dirección de Cultura de la Municipalidad de San Nicolás, entre los años 1991/2001.
· Desde 1994 a la actualidad es Co-director del Sello Editorial sin fines de lucro Yaguarón Ediciones. Desde 1991 a la fecha es coordinador de talleres literarios, tanto en San Nicolás, como en las ciudades bonaerenses de Ramallo y Campana.
 
Ha editado los siguientes libros de poemas: “Poemas del caballo azul” (Premio Publicación del Fondo Editorial de San Nicolás, 1989); “Gato de piel lunar” (Yaguaron Ediciones, 1996); “Vicio de manos” (Mención de Honor en el Certamen Nacional de libros de poemas “Fundación Acero Manuel Nicolás Savio”, 1999); “Palabra Lázaro” (Contiene los poemas que obtuvieron el Primer Premio Nacional de Poesía en el Certamen “250 años de la fundación de San Nicolás”, 2002).
 
Su obra, tanto poética como narrativa, ha sido recogida por diversas antologías y revistas del país y el extranjero. Sus poemas han sido parcialmente traducidos al italiano, francés, inglés, alemán, servio, croata, ruso, guarany, italiano, catalán y portugués.   Página del poeta: http://poesiadevicari.blogspot.com

Diccionario de palabras japones.español

Tomado del muro Fb

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Fondos de pantalla de paisajes japoneses - FondosMil

Natalia Madrueño mexicana

minificionista

Natalia Madrueño es mexicana, licenciada en Letras Hispánicas y máster en Estudios Avanzados en Literatura Española e Hispanoamericana por la Universitat de Barcelona. Escribe ensayo, cuento y minificción. Publicó algunos de sus textos en distintas antologías, periódicos y plaquettes digitales.

Dirigió talleres, mesas de lectura, promoción de escritura creativa y charlas con escritores juveniles como Kevin Brooks, Antonio Malpica, Loreto Sesma, entre otros.  Pertenece al jurado 2019-2020 del Programa de Fomento a la Lectura y Expresión Escrita (PFLEE) de la Universidad de Guadalajara y del concurso Minificciones desde el encierro 2020 de la editorial universitaria. En diciembre del 2018 recibió a la poeta uruguaya Ida Vitale, premio Cervantes 2018 y premio FIL2018, con un ensayo dedicado a su obra narrativa.

Es una persona increíble, dotada de muchos valores humanos. Además, a Natalia le gusta el café, las manos, el chocolate, la música, la comida y el viento.

Sus minificciones se encuentran ya en numerosas revistas nacionales e internacionales: “íkaro” (Costa Rica), “Relieves” y “Km0” (Argentina), “Revista Culturel” (El Salvador); y en las recopilaciones: “Antología virtual de Minificción mexicana”, “Mar de voces” (Ed. Universitaria) y en “Historias mínimas” (Ed. Dendro).

Escribe con un estilo particular y a manera de protesta: tocando temas necesarios y pertinentes para la actualidad.

Escritora que dedica gran parte de su obra a la microliteratura, escribiendo desde temas sociales, pasando por historia de horror, a veces, con elementos fantásticos, a veces escribe historias de fantasía y terror. Al tiempo que se muestra comprometida con la época y el mundo en que le toco nacer, a través de la microliteratura, Natalia Madrueño hace denuncia social. Sirviéndose de las letras para decir al mundo que a ella no le hace feliz tantas injusticias.

Natalia escribió y publicó, microcuentos con variadas temáticas que van desde amor hasta el terror.  Podemos leer algunos ejemplos de su excelente literatura:

Desaparecida [i]

Te extraño con cierto desencanto, en partecitas, como lo acordamos aquélla vez ¿te acuerdas, o tal vez fui yo quien lo acordó? Extraño tu aroma, tu risa, tu inmediatez cuando sabías lo que quería desayunar. Extraño tus líneas y tus curvas. Quizá sea porque sigo amando tu sexo y la idea que tengo de ti ahora que no estás. Pero a ti, lo que es a ti agrupada, completita, no te extraño. Te quiero ahí, justo donde frente a ti me desnudé tantas veces sin pudor, donde me hacías el amor tantas veces nos diera la gana ¿o era yo quien te fornicaba sin razón y sin mesura? Te extraño allá donde me dijiste adiós cuando nos avisaron que debíamos permanecer guardados por la cuarentena. Extraño de ti incluso esa última vez en que dijiste –NO-.

Del día en que viví en el mar[ii]

“Llamadme Ismael” Herman Melville

Siempre fue la lucha del hombre contra la bestia. Claro, eso era bien visto por mí hasta antes de hoy, pues de un día para otro, cuando por la mañana abrí los ojos, me vi atrapado en una especie de red mientras un hombre vociferaba su triunfo al mismo tiempo en que me picoteaba con su lanza.

Cuando lo vi a los ojos, sentí amor por él, un amor extraño e incomprensible. Cuando  me vio a los ojos, pude leer en él emoción y odio, un odio conocido e inconfundible. Entonces comprendí lo que pasaba, yo había dejado de ser Ahab el capitán, el marinero, el hombre, para convertirme en el cetáceo que tanto había perseguido antes.

Injusticia[iii]

Es mentira todo lo que creía sobre el amor, y si hay que culpar a alguien de mi desgracia es a mi madre, que en paz descanse, o mejor no, que no descanse. ¡Ella y sus estúpidas palabras! : “Hija, para el amor no hay edad”. Y por hacerle caso ahora sufro como nunca lo había hecho.

Sucedió cuando me armé de valor y decidí confesarlo todo, pues acababa de enterarme gracias a Martita, mi vecina, que Luis, el amor de mi vida, estaba muy enfermo. Desde entonces mi dolor se incrementó sin contar que, además, puedo sentir cómo todos me odian, empezando por su familia. No, nadie entiende ni podrá entender lo mucho que lo amo; es más, ni yo lo entiendo. Mire que enamorarme a estas alturas y además de él, de Luisito, que es tan joven y lleno de muerte a sus 16, mientras yo a mis 70 estoy tan vieja y llena de vida.

 De pequeñas mordidas[iv]

Pues mire usted, comencé por mordisquear sus labios. Las personas normales suelen besar, pero yo mordisqueo. Mordí sus pies, en especial me detuve en su dedo pulgar derecho. Tan gordito él, tan suave. Perdón, pero si tan sólo supiera las miles de sensaciones que brotaban de mí cada que la mordía.

     También mordí sus muslos, ahí usé un poquito más de fuerza. En ese momento supe que no le disgustaba lo que hacía, al contrario, ya gemía como si estuviera a punto de explotar; sin embargo, sé que aún no lo hacía porque en realidad sintió un orgasmo cuando llegue a su sexo. Ahí me detuve por mucho tiempo y repartí un montón de múltiples mordiditas, aunque debo confesar que algunas no tan pequeñas. Creo que cuando subí a su vientre, sin afán de alardear, ella ya había ido y vuelto unas tres veces al mundo del cosquilleo profundo y de los cuerpos entumidos. Ya ve que dicen que las mujeres son multiorgásmicas y ella de seguro lo era.

Después me suplicó que no la dejara, pero tuve que hacerlo porque soy casado. Así que no fui yo, y aunque en su cuerpo la única señal de supuesto maltrato son mis dientes, yo no la maté. Créame, debió morir de amor.

Un mito[v]

Una tarde de septiembre, entre sonrisas y café en mano conocí a un hombre que con su canción calmaba bestias y dotaba de sensibilidad algunas piedras. No debía mirarme y no debía mirarlo, pero su voz era tan hermosa que no pude evitar admirarlo.

Entonces mi suspiro.
Cuando llegó el silencio y se viró para encontrarme, ya nos habíamos perdido para siempre, y aunque sus ojos negros y profundos se encontraron con los míos que ya lo amaban, tristes los dos, aceptamos que no podíamos pertenecernos. Él tenía a su Eurídice y yo a mi Orfeo.


[i] Publicado en la antología Microbios, 2020 de Dendro ediciones.

[ii] Publicado en la antología Microbios, 2020 de Dendro ediciones.

[iii] Publicados en Mar de voces, 2017 de la editorial universitaria.

[iv] Publicados en Mar de voces, 2017 de la editorial universitaria.

[v] Publicados en Mar de voces, 2020 de la editorial universitaria.

Natalia - Portafolio
http://inmediaciones.org/natalia-madrueno-del-amor-al-terror/

Haibun de Rubén García García

Sendero- Haibun 1

Es una tarde cercana a la noche con nubes grises que sirven de fondo a las líneas violetas. El viento trae aroma de cedro. A lo lejos el graznido de los patos. Respiro profundo, en la curva del cielo, va una nube, y otra que se aleja.

Líneas y nubes

en cielo arrebolado.

Graznan los patos.

Pin de Rubén Darío Zapata Gómez en PAISAJES | Aves volando, Pájaros  volando, Fotos de aves

La flor y el joven elefante

Sendero

Llegaba sofocado por la tristeza. Sus grandes orejas cayeron cuando se arrodilló.

El sonido de los tambores agitaron a la manada. Sus padres fueron baleados. Los encontró sin vida, sin colmillos.

El pequeño elefante dobló la testa, y sus pulsos se hicieron lentos. Al caer por el suelo escuchó la voz de una flor.

—¡No me aplaste!, por favor, recién nací. ¡Quiero vivir!, no me aplaste

El Elefante abrió los ojos, se levantó, y fue en busca de la manada.

Pequeña flor silvestre azul Stock de Foto gratis - Public Domain Pictures

Gabriela Aguilera Valdivia minificiones

JUEGO DE MANOS

Quizás de villanos. Estar así, rozar con intención un dedo en el acto rutinario de pasar un plato en medio del almuerzo familiar, luego los ojos, uno en uno. Entonces un tocarse en secreto, la línea del mantel como frontera de la escena, ese punto en que los comensales, suegros, cuñados, cónyuges, sobrinos, hijos, no ven, y menos imaginan que hay dos manos batallando una caricia.

Más tarde, la suerte maldita de tener un momento a solas, apenas un instante que no saben cuánto durará, ese tiempo justo en que por arte de magia los otros no están presentes, la suavidad de la tarde envolviéndolos, la algarabía de los pájaros en el crepúsculo, el rumor de los almendros y las manos, los dedos, las palmas pueden ahora hallarse enteras sobre la rugosidad de un banco de madera, reconociéndose, espejo una de la otra, una contra otra y entonces ya no evitan el contacto y la pasión sube hasta las bocas que, estremecidas, inician la lucha de labios y lenguas y dientes, en un beso culpable de villanos crueles.

TENGASE PRESENTE

Seré un montículo de cenizas y desearé quedarme detenida en tus labios, cautiva en tu lengua, prisionera en tu garganta. Querré ser condenada a permanecer en ti, cuando despojada de cuerpo, se levante la brisa y me haga volar hasta tu boca, obligándote a engullirme.

FRONTERAS DEL TERRITORIO

A las mujeres prisioneras de Venda sexi

Mi cuerpo empieza donde tus dedos lo acarician, responde a tus manos con la perfección de la palabra. Mi cuerpo se abre para recibirte, darte espacios, sumarse a tus movimientos. Mi cuerpo era con el tuyo y así estaba previsto en una historia de destinos que venía desde el silencio.

Mi cuerpo termina ahora, en esta habitación tan grande como el silencio de donde venía nuestra historia de destinos. Termina ahora mismo, cuando me tocan manos que no puedo ver porque tengo los ojos vendados. Alguien me obliga, me hiere penetrándome con la fuerza del vencedor. Mi cuerpo está hecho jirones y el dolor es extenso porque no hay fronteras para el horror. Mi cuerpo cercado es ahora un territorio de guerra.

Gabriela Aguilera Valdivia: Escritora, estudió antropología en la Universidad de Chile y realizó un diplomado en Estudios Mexicanos en la UNAM. Ha publicado Doce guijarros, (1976), Asuntos privados (Editorial Asterión, 2006), Con pulseras en los tobillos (Editorial Asterión, 2007) y En la garganta (Editorial Asterión, 2008)…
Ganó el segundo lugar en el concurso de cuentos Eusebio Lillo (1993), obtuvo una nominación en el Primer Concurso de Cuentos Eróticos de la revista Caras en 2004 y también en la segunda versión, en 2005. Ganó el segundo lugar en el concurso de cuentos de la Municipalidad de Peñalolén en 2005 y fue nominada en el concurso Jacinto Benavente, en España, el mismo año. Sus cuentos han aparecido en diversas antologías de Ergo Sum y en la antología de microcuentos eróticos de mujeres latinoamericanas, Microscopios eróticos (publicada por la española Ediciones Atómicas). Es antologadora y editora de los libros objeto de Ergo Sum desde 2005, y desde 2007 forma parte del Comité Editorial de Editorial Asterión.

Antonio Aguilar… el héroe de bronce

«Antonio Aguilar… el héroe de bronce» https://www.milenio.com/opinion/carlos-diaz-barriga/milenio-retro/antonio-aguilar-heroe-de-bronce

Mi Gusto Es! | Mexican culture, Mexico history, Mexican artists

La piedra viva de Rubén García García

Sendero

Pensó que me burlaba, que mi propósito, como el de muchos guerreros, era matarla. Sus pupilas encontraron las mías y quedé convertido en estatua. Me azota el viento frío del sur. Soy cuerpo de piedra pero no hay nada que congele mi amor, ni la tibieza de su recuerdo.

Recién se fue con Perseo.

Perseo y Medusa | Mandelrot

El gran Rulfo.

Tomado de Nexos.com revista

Para mí, Rulfo siempre fue un escritor de fantasmas. El creador de un lugar donde los muertos y los vivos se cruzan sin saber a ciencia cierta en qué bando residen.

Pasé mi infancia en México. Entre mis mayores recuerdos figuran las calacas de azúcar, las catrinas tétricas y glamurosas que decoraban las casas, la leyenda de La Llorona o las momias de Guanajuato. Crecí conversando con cadáveres, y pensando que la muerte forma parte de la vida, incluso una parte festiva de ella. Y muchos años después, cuando leí por primera vez El llano en llamas, e inmediatamente después Pedro Páramo, tuve la sensación de volver a casa.

Poco después de ese descubrimiento supe que, en sus orígenes, antes de convertirse en una estrategia de marketing de la industria de las golosinas, Halloween había sido una celebración del espacio común entre nosotros y los que ya no están. Cada año, en la noche en que los muertos volvían de sus tumbas, los vecinos se disfrazaban de muertos para engañar a esas almas, y evitar que se los llevaran con ellas. De inmediato pensé en Comala.

Pero Rulfo no se limitó a inventar fantasmas, sino que encarnó en ellos a su país, y al mío. Sus espectros no vivían en castillos europeos o cavernas, sino en posadas y plazas. Esto, que hoy parece obvio, no lo era tanto hasta entonces. Aún se enseña en nuestras escuelas que el primer poeta latinoamericano fue Rubén Darío, quien a fines del siglo XIX escribía sobre… Francia y la Grecia Antigua. Nuestros países llevaban casi un siglo de independencia, pero nuestras letras apenas comenzaban a liberarse de Europa. Durante la primera mitad del siglo XX el reto era crear símbolos y formas propios para darle a nuestro continente un lugar en la literatura.

Fueron los libros de Rulfo los que Álvaro Mutis le entregó a Gabriel García Márquez.

—Tome —le dijo—, para que aprenda.

Y ahí empezó la literatura con la que América Latina se inscribió en el mapa, y con la que mi generación creció.

En mi caso, Rulfo terminó siendo especialmente influyente, porque a fin de cuentas, si algo no ha cambiado en nuestra región desde sus tiempos hasta los míos, es la extrema violencia que sufrimos. Antes eran los revolucionarios, luego los guerrilleros, después los narcos, más adelante los delincuentes comunes. De un modo u otro siempre tenemos hordas de gente matándose a balazos.

He aprendido mucho de la capacidad de Rulfo para pintar, a través de sus no muertos, las convulsiones de un país. La violencia de México, como la de Colombia o Perú, la de principios del siglo XX y la del XXI, no desaparece cuando cesan las hostilidades. Deja espectros que vienen a reclamarnos nuestras deudas. Víctimas que abandonan sus sepulcros para venir a jalarnos los pies. Zombies que nos persiguen para vengarse de lo que les hicimos.

La historia de nuestro continente es una historia de gente que se niega a morir incluso después de muerta. Rulfo fue el primero en entenderlo, y aún nos ilumina con su luz oscura y neblinosa.

Santiago Roncagliolo

En el centenario del nacimiento de Juan Rulfo | Periodistas en Español
Fotografía tomada por Juan Rulfo. Sí, también era fotógrafo

Dalí, escultor. — El Blog de Arena

. “Lo menos que puede pedírsele a una escultura es que no se mueva”. Es conocida esa frase con la que Salvador Dalí criticó a la obra de Alexander Calder y sus móviles que se balanceaban en un frágil equilibrio. Dalí es conocido por todos por sus pinturas y sobre todo por sus relojes blandos y […]

Dalí, escultor. — El Blog de Arena

Descortecía del suicida de Carlos Vitale

DESCORTESÍA DEL SUICIDA

En la estación de Can Boixeres una mujer protestaba por la detención de los trenes. En la estación de Sants un hombre se había arrojado a las vías. En la estación de Can Boixeres una mujer protestaba por los constantes suicidios en las horas de máxima afluencia de público.

MEDIDA POR MEDIDA

El cardenal juzgaba que el gran error del régimen franquista había sido permanecer en el poder cuarenta años. La duración ideal de una dictadura debía ser de diez años.

EL PLACER DEL TEXTO

Una máquina de escribir atravesaba la noche. También mi pensamiento escribía su página nocturna.

LA PUERTA CONDENADA

De niño, en el barrio, se relataba la aventura de un vecino que había sobrevivido a un naufragio flotando durante una semana sobre una puerta. Desconozco quién era e incluso si la peripecia acaeció de verdad, pero no dejo de meditar en ese hombre, azul y agua, negro y agua, asido a una puerta por la que no es posible huir.

BORRADOR

Debería pasarme a limpio.

LAS CUENTAS CLARAS CONSERVAN LA AMISTAD

Dos escritores se conocen en la presentación de sus respectivos libros. Dado que simpatizan de inmediato y ambos ignoran la obra del otro, acuerdan no leerla para prevenir que un eventual juicio desfavorable enturbie su naciente amistad. Los dos cumplen su promesa y, por ello, su estima mutua se afianza cada vez más hasta el final de sus días.

(Estos textos seleccionados por el autor pertenecen a Descortesía del suicida)

Descortesía del suicida, Editorial Candaya, Barcelona (España)
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A la caza del conejo de Mario Levrero

XVIII

  «Creo haber atrapado un conejo», dije, acariciando la suave vellosidad de Laura, que es tan joven. Ella ríe con una carcajada fresca y huye; yo recomienzo pacientemente la búsqueda.

CAZANDO CONEJOS EN CHUECAS Y ARROYOS - YouTube

15 de mayo día del maestro: José Negrete Herrera

Tomé clases de anatomía con el Dr José negrete herrera, él era un libro frente al cadáver. decía: “hacemos la incisión, alejamos el tejido graso, no usen instrumentos de corte, solo de disección. Vean, cuento uno, cuento dos y tres y aquí debe de estar el nervio circunflejo”. y lo mostraba a los estudiantes.  Pintamos a la vena de azul, a la arteria de rojo y al nervio de verde y esto lo llamamos disectocromia. ande, ande, toquen… el que no toca no siente, el que no siente es como el que no ve y el que no ve, no sabe”. Escribió su libro de anatomía bajo una óptica clínica,” este tipo de anatomía sirve más al médico general, pues relaciona los puntos anatómicos con el quehacer de la clínica” En él Había un valor mayor, la de ser humano. un compañero  me confesó: vivo solo con mi madre, y ella tenía un dolor en el vientre y fiebre, le hablé al maestro explicándole, y apresuradamente me dijo que la llevara a urgencias del hospital Juárez que él, allí estaría.  Diagnosticó un abdomen agudo  y operó de inmediato, se había reventado la apéndice. Mi madre vive por el”.

Pendientes de sus manos cuando él tomaba los instrumentos, como un mago siempre nos sorprendía. Lo conocí cuando sus condiciones físicas mermaban por las mordidas de la diabetes, pero su pulso se mantuvo firme, su deseo de ofrecer su sapiencia inmutable. Tuvo y creo siempre tendrá el sentimiento de las personas que aman el mundo en que viven- Enseñando lo que sabía y amando a las personas que lo rodeaban, sobre todo a los estudiantes

ha pasado mucho tiempo, sé que te has integrado a la naturaleza, tu presencia en muchas conciencias persiste, tu estatura moral sirva a nuestro México y al mundo, tan necesitado de valores.

Leo de nuevo esto y sin duda  ahora más que nunca la necesitamos.

L4487 Jose Negrete Herrera -- Anatomia Clinica Tomo 1 | Mercado Libre