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El viento trajo
pulpos y una sirena.
También un ángel viejo.

El blog no tiene propósitos comerciales-Minificción-cuento-poesía japonesa- grandes escritores-epitafios
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El viento trajo
pulpos y una sirena.
También un ángel viejo.

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Esta libélula
se refleja en el agua.
Tiene un sol tierno.

«El silencio del café | Confabulario | Suplemento cultural» https://confabulario.eluniversal.com.mx/el-silencio-del-cafe/
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¡Cómo me fastidia mi Bovary! Sin embargo, empiezo a apañarme un poco con ella. ¡Nunca en mi vida he escrito algo más difícil que lo que hago ahora, diálogos triviales! Esta escena en la posada a lo mejor me lleva tres meses, no lo sé. A veces me entran ganas de llorar, hasta tal punto siento mi impotencia. Pero antes reventaré sobre esta escena antes que escamotearla. He de situar a la vez en la misma escena a cinco o seis personajes (que hablan), a otros varios (de los que se habla), el lugar donde están, toda la región, haciendo descripciones físicas de personas y objetos, y mostrar en medio de todo eso a un señor y una señora que empiezan (por coincidencias de gustos) a prendarse un poco uno del otro. ¡Y aún si tuviera espacio! Pero todo eso ha de ser rápido sin resultar seco, y desarrollado sin ser prolijo, guardándome a la vez para más adelante otros detalles que serían más llamativos ahí (p.226). […]

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La metaficcion como estrategia narrativa resulta un excelente método de interactuar con el lector. Cómo el escritor usa muchas máscaras dentro de su realidad ficcionada, lo que hace es mostrar la realidad cotidiana junto a un mundo paralelo, introduciéndose en la misma ficción como un personaje real.
En definitiva, la metaficción como estrategia narrativa puede ser más o menos efectiva, en dependencia del talento de cada autor como cualquier otra técnica literaria. A través de ella se logra que el lector participe en la ficción y la haga suya, pero sobre todo es un recurso en el que la ficción es evidente y el lector lo sabe.
La metaficción como autoconciencia del escritor respecto a su entorno y la sociedad en la que vive, cuestionándola y cuestionándose, es muy empleada. Por ejemplo:
Uno de los ejemplos más clásicos lo encontramos en el Ulises de Joyce o en los Cuentos de Canterbury de Chaucer.
Es imposible obviar a Jorge Luis Borges, que ha hecho gala en alguno de sus relatos de este recurso literario. Algo semejante ocurre en Un vacío perfecto y Un valor imaginario de la autoría de Stanisław Lem y por supuesto, uno de los más fuertes ejemplos es Miguel de Unamuno en su novela Niebla.
Otro ejemplo es el que emplea Julio Cortázar en Continuidad de los parques. En este la narración toma un giro bien interesante, pues finaliza en el momento en el que el hombre de la historia llega para asesinar al que está leyendo la novela. Algo semejante ocurre, por ejemplo, cuando Cervantes, en la segunda parte del Quijote, se refiere a una segunda obra de un tal Avellaneda con el mismo título que la suya.
La metaficción es un recurso muy interesante a la hora de dar un giro a la trama o destacar la relación del autor con su obra, y se la asocia con el fenómeno cultural del posmodernismo. No obstante, escritores como Cervantes o Borges no fueron posmodernistas.

«La curiosa relación entre la microbiota intestinal, la soledad y la sabiduría» https://theconversation-com.cdn.ampproject.org/v/s/theconversation.com/amp/la-curiosa-relacion-entre-la-microbiota-intestinal-la-soledad-y-la-sabiduria-161757?amp_gsa=1&_js_v=a6&usqp=mq331AQIKAGwASCAAgM%3D#amp_tf=De%20%251%24s&aoh=16311640745054&csi=0&referrer=https%3A%2F%2Fwww.google.com&share=https%3A%2F%2Ftheconversation.com%2Fla-curiosa-relacion-entre-la-microbiota-intestinal-la-soledad-y-la-sabiduria-161757
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Recibió telegrama, de color azul cielo y con tinta dorada. “Sabemos que es escritor, que ha ganado premios con sus novelas y minificciones la crítica ha sido justa con su prosa. Le pido que a las diez de la mañana entre X y Y esté a las 6 de la mañana. Le aclaro que debe de estar inmóvil. A esa hora y en ese lugar será “cagado por Dios” por supuesto que sabe que la firma de él le da cientos de prerrogativas. Popularidad, casi idolatría y cosas menores de las redes sociales, puede recibir aplausos de escritores menores. y el señor no lo amonestará si usted no responde dando las gracias. A un cagado de Dios se le permiten esas minucias y muchas más.
Atte: San Pedro

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La vida vida
veloz e inatrapable
te da, y perturba.

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Tras el derrumbe, una polvareda de silencio se levantó sobre la gran ciudad.
….Las piernas de arcilla del gigante quedaron al descubierto. Los muertos en sus torres de eternidad aún no saben quién envió los pájaros de fuego que apagaron su luz antes del mediodía.
Américo Vespucio creía que la tierra de Indias era la sede del muy conocido paraíso terrenal, pero tres cosas le sembraron la duda:
….Hasta ese momento, Eva no le había ofrecido la fruta y eso que andaba por ahí desnuda y provocativa; la serpiente era tan monstruosa que fue capaz de comerse al padre Adán, y la gran riqueza de la fauna le hizo pensar que todos esos animales no podrían haber cabido en el arca de Noé.
A Manuel Suárez
Al filo de la madrugada, rodeado de tratados de astronomía, física cuántica y topología, con las manos sobre la frente, asombrado ante la curvatura e infinitud del espacio, de los millones de soles y de galaxias que pueblan el universo; los agujeros negros, la antimateria, el tiempo, levantó los brazos, aterrorizado, y gritó a su compañera:
….—¡Eloísa, Eloísa, no somos nada!¡No somos nada!
….Ella, entre dormida y despierta, le contestó:
….—¡Claro, si usted siempre me ha negado!
….Y volteó la espalda para continuar durmiendo.
A Raúl Brasca
Se dice que el juego del ajedrez originariamente era una técnica de adivinación que interpretaba el resultado de la batalla entre las fuerzas eternas del ying y del yang.
….Más tarde en Praga, con la humedad de un sótano como testigo, un hombre de ojos tristes vislumbró el ajedrez como un castillo habitado por reyes, damas, caballos y alfiles invisibles, custodiados por peones sonámbulos y torres que no duermen. Mientras en Buenos Aires, con fervor, un hombre de ojos que miran al infinito poetizó que Dios mueve al jugador y éste a la pieza… ahora, yo, solitaria en el silencio de una ciudad sumergida, sobre mi cuadrícula de luces y de sombras, veo cómo el caballo traza una ele, movido por mi mano, y relincha como una señal de la escritura de Dios, deseoso de que algún día esta secreta partida pueda finalizar en tablas.
A Jaime Rodríguez Romero
Todos los sábados se reúnen en la galería para pintar y entretejer palabras que dan sentido a los otros días de la semana.
….Aníbal es minucioso, dedica más de un año a cada pieza, son miniaturas con universos dentro de ellas, usa lupa y silencio para corroborar la perfección de sus pequeñas obras.
….Ismael no ha aprendido bien la técnica, es enamoradizo, va y viene. Si entra cualquier mujer a la galería o la ve pasar por la ventana que da a la calle, de inmediato, abandona el cuadro y va tras ella. Esteban, el crítico, no deja pasar el más mínimo defecto en los lienzos, las paletas, las espátulas o los pinceles, nunca se entromete en las ideas. La anciana sólo dibuja bodegones, miles de ellos, no le interesa la venta de sus obras.
….Ah, pero Asdrúbal es veloz, pinta dos cuadros en un mes, formatos grandes llenos de ideas y rupturas, su punto de partida es el negro, nunca el blanco; además, toca piano y chelo, hace fotografía y escultura y, como si fuera poco, es el encargado de la risa.
….Esta galería nunca abre sus puertas, no hace exposiciones, jamás hace subastas, esta galería es una miniatura que no termina de pintar el ensimismado Aníbal.

Nana Rodríguez Romero (Tunja, Boyacá, Colombia). Escritora de poesía y narrativa. Sus minificciones han sido publicadas en varias antologías de diversos países. Becaria del Ministerio de Cultura en el Programa Residencias Artísticas en el exterior. Premio Nacional de poesía Ciro Mendía, 2008. Algunos de sus libros publicados son: «La casa ciega y otras ficciones», «El sabor del tiempo», «Juanantonio», «El astrolabio», «Vendimias del desierto», «La piel de los teclados», «Efecto de mariposa», entre otros. Docente investigadora de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia.
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La ludolingüίstica es un término que se refiere al uso lúdico de la lengua, a los juegos de palabras y a las curiosidades de las letras. la ludolingüística se ocupa de los juegos de lenguaje con fines lúdicos y estéticos, y el estudio de las peculiaridades formales de una lengua. Fue Raymond Queneau quien en 1960 acuñó el término de Taller de Literatura Potencial que pasaría a ser llamado más tarde, simplemente, literatura lúdica o ludolingüística. En esta disciplina se reúnen todas aquellas actividades que vinculan ocio y lenguaje.
Entre los mecanismos más comunes de estudio ludlingüístico se encuentran se encuentran: los anagramas, los lipogramas, el palίndromo, el pangrama y los univocalismos.Los anagramas se realizan con la transposición de las letras de una palabra (Un ejemplo clásico es amor, roma, mora, ramo. Los lipogramas son textos que excluyen una letra del alfabeto: en la novela Los tres hermanos, de Francisco de Navarrete y Ribera, quien excluye la letra a. El palíndromo es la palabra o frase que se lee igual de izquierda a derecha: anilina.. El pangrama se hace con oraciones que contienen todas las letras del alfabeto. Las palabras panvocálicas o pentavocálicas contienen todas las vocales, si es posible una vez cada una. Un ejemplo clásico de pangrama en español es la palabra murciélago.
Los univocalismos o monovocalismos emplean solo una vocal. El cuento Amar hasta fracasar, recogido por Rubén Darío (Félix Rubén García Sarmiento), constituye un ejemplo de univocalismo con la letra a: La Habana aclamaba a Ana, la dama más agarbada, más afamada. Amaba a Ana Blas, galán asaz cabal, tal amaba Chactas a Atala.Ya pasaban largas albas para Ana, para Blas; más nada alcanzaban. Casar trataban, más hallaban avaras a las hadas, para dar grata andanza a tal plan […]; publicado en el Mundial Magazine de París en 1913).
Otros mecanismos que pueden emplearse son los trabalenguas compuestos por oraciones o textos breves, creados para que su pronunciación en voz alta sea difícil de decir, con frecuencia son utilizados bien como un género jocoso de la literatura oral o bien como ejercicio para desarrollar una dicción ágil:
Cuando cuentes cuentos
Cuenta cuantos cuentos cuentas
Porque si no cuentas cuantos cuentos cuentas
Nunca sabrás cuantos cuentos cuentas
La ludolingüística, puede facilitar el desarrollo de la expresión oral y de la comprensión lectora. Es un recurso eficaz en el desarrollo de las capacidades sociales y comunicativas, según se expone en el artículo La ludolingüίstica y uso colaborativo de las TIC, publicado en la Revista Nebrija.

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Era el crepúsculo cuando la madre superiora salía de su dormitorio. Monjas y novicias le hacían reverencia al cruzarse en los pasillos del convento. Las de más confianza la detenían y la interrogaban acerca de su descanso y ya para retirarse se despedían con un “ me saluda al padre Ramón” Recordó que en quince minutos estaría con en el confesionario y la referencia lo atribuyó a la cita que tenía con él cada mañana. Después de haberse confesado y ser absuelta por el padre, éste, le pidió que se acercara y discretamente le dio un pequeño bulto que se sacó de entre la sotana y le dice en voz baja: por favor madre deme mis sandalias, las suyas se las he dejado bajo la silla.
Recordó entonces los hechos de hace un mes acerca de la conducta discreta que una monja debe de llegar y que los Padres que ofrecen la misa de gallo no se les debe de faltar con el pensamiento.

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Tenía el puñal de su mejor amigo en la parte izquierda del pecho. A su alrededor las chicharras y, en la lejanía silenciosa, los coyotes olisqueando. Respiraba con dolor. Pensó que su agresor iría ya por el arroyo cuando sintió el chapoteo de la sangre en la batea de su tórax.
El escritor de historias detuvo de tajo la narración, se volteó irritado para mirar quién lo había tomado del hombro. Pero una boca depositó un beso en el lóbulo de la oreja y con voz suave le dijo:
—Soñé que escribías algo para mí.
Aún estaba molesto, pero la caricia le disipó el enojo y tomándola de la cintura le susurró: “espérame sobrina que lo haremos con la pasión de Marte y en el sueño te daré unas gotas del río Lete para que el olvido borre el recuerdo de esta tarde. Semanas después leerás la historia y sentirás en tu alma haber sido tú.
No, tu “texto” lo quiero para mí, como una perla en la cavidad de mi corazón.

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Aquella noche, en la hora de la rata, el emperador soñó que había salido de su palacio
y que en la oscuridad caminaba por el jardín, bajo los árboles en flor. Algo se
arrodilló a sus pies y le pidió amparo. El emperador accedió; el suplicante dijo que
era un dragón y que los astros le habían revelado que al día siguiente, antes de la
caída de la noche, Wei Cheng, ministro del emperador, le cortaría la cabeza. En el
sueño, el emperador juró protegerlo.
Al despertarse, el emperador preguntó por Wei Cheng. Le dijeron que no estaba en el
palacio; el emperdaor lo mandó buscar y lo tuvo atareado el día entero, para que no
matara al dragón, y hacia el atardecer le propuso que jugaran al ajedrez. La partida
era larga, el ministro estaba cansado y se quedó dormido.
Un estruendo conmovió la tierra. Poco después irrumpieron dos capitanes que traían
una inmensa cabeza de dragón empapada en sangre. La arrojaron a los pies del
emperador y gritaron:
–Cayó del cielo.
Wei Cheng, que había despertado, lo miró con perplejidad y observó:
-Que raro, yo soñé que mataba a un dragón así.
Wu Ch’eng-en (c. 1505-c. 1580).