No pude ayudarte hermano de Rubén García García

Sendero

—¡Cierre la puerta, sargento! —habló fuerte el jefe de la policía. Levantó los ojos y vio a una mujer joven, bien formada y de pechos contestones. Su actitud agría cambió a una sonrisa y dijo sin pudor. «Ya era tiempo que cayera por estos lugares una cosa tan hermosa».

—Vengo a declarar acerca del caso de mi hermano, que lo acusan de robo.

—Ya es muy tarde, se dio la orden de que lo ingresaran a la prisión de Santa Marta.

—Pero él no fue, —Eso dicen siempre.

—Él no fue porque a esa hora que refiere el expediente, se encontraba conmigo.

—Ya es tarde.

Tomó la regla del escritorio y la deslizó por uno sus pechos.

—Depende de usted, para que intervenga y solicite que retrase el traslado.

Ella hizo a un lado el coraje y se fue desnudando y le dijo:

—Necesita excitarme, para que coopere.

El jefe de la policía no se lo esperaba, saltó de la silla con tanta ansiedad que desgarró la blusa de la mujer. Y como becerro empezó a chuparle los pechos.

Ella gritó pidiendo auxilio. Para los diarios fue un festín.

«No pude ayudarte hermano, pero sí le di un buen madrazo a ese hijo de puta».

Atrás del escritorio ondeaba el lábaro nacional y las fotos del gobernador y el presidente.

Quiero perderme por falta de caminos, César Vallejo — Calle del Orco

Quiero perderme por falta de caminos. Siento el ansia de perderme definitivamente, no ya en el mundo ni en la moral, sino en la vida y por obra de la vida. Odio las calles y los senderos que no permiten perderse. La ciudad y el campo son así. No es posible en ellos la pérdida, […]

Quiero perderme por falta de caminos, César Vallejo — Calle del Orco

Un empujoncito no le hace mal a nadie de Rubén García García

Sendero

Antes de expirar, tu hijo el que fue bendecido por tus desvelos, dice: «qué bien que ya se va». La esposa y la hija que llevan dos años prodigándole cuidados y cubriendo gastos médicos, se quedan en silencio. La esposa llora y la hija sabe que no es por la muerte del finado. Anoche su mamá se quedó cuidándole y el frasco de sedantes está en la basura.

Diálogo entre Borges y Rulfo fragmento

Sendero

Jorge Luis Borges visitó la ciudad de México en 1973. Amable, accedió a todos los «impiadosos compromisos» que, según sus palabras, «confundían a un modesto autor con un pésimo actor». De la breve entrevista que sostuvo con el Licenciado Luis Echeverría se sabe poco. El extinto periodista colombiano Miguel Cantero le preguntó meses después por la impresión causó el mandatario. A lo cual Borges respondió:

«Nunca me tomé en serio. Pero si ése es el presidente, prefiero no imaginar al gobierno». A su llegada al país, el escritor argentino «pidió un favor» a sus anfitriones. Quería hablar con Juan Rulfo. Le sugirieron entonces un desayuno. «Pido clemencia -respondió-. Prefiero los atardeceres. Las mañanas me derrotan. Ya no tengo el brío ni las fuerzas para entregar al día lo que se merece. Hoy el crepúsculo me sienta mejor. Sólo quiero conversar con mi amigo Rulfo».

Reproducimos la conversación sin reclamo alguno de presión. Las fuentes son demasiado vagas para permitirlo:

Rulfo: Maestro, soy yo, Rulfo. Que bueno que ya llegó. Usted sabe como lo estimamos y lo admiramos.

Borges: Finalmente, Rulfo. Ya no puedo ver un país, pero lo puedo escuchar. Y escucho tanta amabilidad. Ya había olvidado la verdadera dimensión de esta gran costumbre. Pero no me llame Borges y menos «maestro», dígame Jorge Luis.

Rulfo: Qué amable. Usted dígame entonces Juan.

Borges: Le voy a ser sincero. Me gusta más Juan que Jorge Luis, con sus cuatro letras tan breves y tan definitivas. La brevedad ha sido siempre una de mis predilecciones.

Rulfo: No, eso sí que no. Juan cualquiera, pero Jorge Luis, sólo Borges.

Borges: Usted tan atento como siempre. Dígame, ¿cómo ha estado últimamente?

Rulfo: ¿Yo? Pues muriéndome, muriéndome por ahí.

Borges: Entonces no le ha ido tan mal.

Rulfo: ¿Cómo así?

Borges: Imagínese, don Juan, lo desdichado que seríamos si fuéramos inmortales.

Rulfo: Sí, verdad. Después anda uno por ahí muerto haciendo como si estuviera uno vivo.

Borges: Le voy a confiar un secreto. Mi abuelo, el general, decía que no se llamaba Borges, que su nombre verdadero era otro, secreto. Sospechoso que se llamaba Pedro Páramo. Yo entonces soy una reedición de lo que usted escribió sobre los de Comala.

Rulfo: Así ya me puedo morir en serio.

Un pueblo mágico o nada es para siempre

sendero

Los cascos de la yegua resonaron con eco en el empedrado del pueblo. Parecía que todos dormían la siesta. Había señales de un pasado esplendoroso: figuras talladas en las ventanas de cedro, con el vidrio astillado. Huellas de la opulencia que se negaba a desaparecer. La maleza crecía en los jardines, las trepadoras subían por las paredes de piedra. En los tejados, como urracas centinelas, se balanceaba los helechos. La iglesia majestuosa. El pueblo fue paso obligado de los mercaderes de la vainilla. Cuando los precios bajaron llegó la penuria. Los pudientes se llevaron su dinero, dejaron sus casas y se hospedaron en la capital. Se quedaron los viejos los enfermos de amor a la tierra. Otros huyeron porque tienen fuga en la sangre y la mayoría para no morir de hambre.

Hoy leo que habrá una feria de globos en un pueblo mágico. Aún huele a vainilla. Renació el lustre de las casas, la sonrisa de los niños y los que se fueron estarán en algún cementerio de la capital.

Liliana Colanzi gana el Premio Ribera del Duero de narrativa breve

https://www.elmundo.es/cultura/literatura/2022/03/24/623c5830fdddffc17a8b45db.html

Ajedrez de Rubén García García

sendero

Fuiste reina blanca, yo, alfil negro. Un día en la vida decidimos ser viento y fecundar con sonidos a la hierba. Hubo flores en nuestras vidas, aromas de fuego en tus nevados. También hubo tiempos en que la tierra se hizo gris y abrieron fuego los tambores.
Hay en el ejido: sol, silencio y soledad.

Ver «Gentle On My Mind – Molly Tuttle at Augusta Bluegrass Week 2016» en YouTube — El Blog de Joaquín Sarabia

Una canción Que os dedico. Abrazos

Ver «Gentle On My Mind – Molly Tuttle at Augusta Bluegrass Week 2016» en YouTube — El Blog de Joaquín Sarabia

Brevedad de Rubén garcía García

sendero

Breve el placer, el amor, el tiempo. larga la muerte.

Todo se abrevia:

palabras que son palomas,

hojas que caen,

flores que abren,

estrellas que aun muertas… nos alumbran.

La vida mágica de Marianne — Acuarela de palabras

Originalmente publicado en El blog de una empleada doméstica: ¿Por qué habrá vidas tan desgraciadas y otras tan afortunadas? No lo sé. Algunos lo atribuirán a la suerte, al azar, al tan nombrado karma, a la disposición personal o a una mezcla de todos estos factores juntos. Luego hay muchas vidas normalitas, sin demasiados…

La vida mágica de Marianne — Acuarela de palabras

Donald Rayfield: «Chéjov era despectivo con los que tenían poder y compasivo con los que carecían de él» | Letras Libres

https://letraslibres.com/literatura/donald-rayfield-chejov-era-despectivo-con-los-que-tenian-poder-y-compasivo-con-los-que-carecian-de-el/

Microposteos I — Lapizázulix la galaxia del cuento

En este recorrido que venimos haciendo por temáticas, nacionalidades… y que reúne en cada artículo varios cuentos (no todos ellos microrrelatos sino que he ampliado a relatos más extensos) he ido descubriendo algunas historias que se enlazan por un personaje o por alguna otra particularidad. Es por esto que iré intercalando algunos artículos con las […]

Microposteos I — Lapizázulix la galaxia del cuento