El fruto de Rubén García García

Sendero

El zapote mamey es oval, carne olorosa.

asalmonado.

La semilla, café brillante en armonía con el fruto.

Verla es arrobarse.

La fruta de eva.

El nonagenario acarició la piel, olfateo y se la llevo al pecho.

Preguntan por papá de Rubén García García

-Mamá, mamá¿dónde está mi papá?

– Es nedia noche–

Fue a trabajar.

Y vuelve al sueño.

«Cómo le dices al niño de tres años,

que se fue a robar»

Cuáles son las viviendas que más suelen robar?

Incertidumbre de RGG

Rubén García García

Aquí, donde el camino se bifurca, espero a una mujer. ¿ qué llegará primero? Si la muerte o la esperanza.

10 lecciones de Viktor Frankl sobre la adversidad - La Mente es Maravillosa

Tristezas

Rubén García García

Escuche:

es un débil sonido,

quizá un tallo que no soportó la fuerza del ave.

En un mundo de estridencia, eso poco importa.

Pasó en algún lugar de mi corazón.

Mi cara de jugador ocultó a mis semejantes el dolor de un pesado golpe.

Nadie se dio cuenta de la hipocresía de mi sonrisa.

Si por coincidencia los compañeros mencionaban tu nombre

llegaba tu imagen como una miríada de peces.

Todo se fue,

quedó el páramo,

el frío, el estupor, la indiferencia.

Oculto en mi guarida, ya no recuerdo nada y los días pasan

como pedacitos de papel que son arrojados de una ventana de un piso cualquiera.

Paisaje otoñal — Fotos de Stock © vencav #8099065

Minipo

Rubén García García

Pronuncio despacio tu nombre.
¡Qué escuche el golpe de mi lengua!
como el agua que golpea sobre las lajas
y humedece las estrellas.

Mini poema

Rubén García García

Lava la ropa,

atiende a los hijos,

y se levanta por la noche y los besa.

Él duerme a pierna suelta.

Madre e hijo en la cama, mamá besa a su hijo, sentimientos, relación de  madre e hijo, | Foto Premium

Mango y quina

Rubén García García

Hay días

que vuelven.

—Días periféricos—

Los intuyo,

los transito con fingida indiferencia.

es tarde,

—nada regresa de lo que cae—

 los vagones se abren

y me veo contigo tomados de la mano

mientras las aves pasaban sin vernos.

Tu cabello bailaba un tango

sudamos mezclados en la sábana.

—El silencio es tardo y explosivo—

Tengo que volver antes de que amanezca.

mañana será ajetreado…

Y, no tenemos después.

Estas fotos reflejan la intimidad de la pareja de la forma más romántica -  TKM United States

El paraíso

De Rubén García García

tu cabello

caía lacio,

y tu frente

esparcía bengalas.

Era un pez

en tu fluidez.

Fuimos,

gacela, felino,

Santos recuerdos;

es mi paraíso

del cual nadie puede expulsarme.            

El día se ha ido.

Quedó el almizcle

de tus manos

recorriendo mi espalda.

los besos

son pasos que se alejan.

Mini poema

Rubén García García


Es Rock pesado.
Bebidas adulteradas.
La estridencia es un zipper
que no deja pasar
ni el gemido de un orgasmo;
mucho menos
el camino vascular de una daga.

La Guía Gay de Hornet: Estambul | Hornet, the Gay Social Network

Mini poe

De Rubén García García

El gato duerme,
y sueña con ratones;
lo busca el perro
para ladrarle
en la boca del oído…

Imposible

Por Rubén García García

Te recordé
sentada sobre mis piernas.
Envuelto de tu luz;
nunca imaginé cuan pesada era tu levedad,
y a punto de encontrarte, desapareces.

A veces me da por el verso libre

El monstruo del lago Ness | Tierra Adentro

Llegaron las aguas

De Rubén García García

Llegaron las aguas!
En la mañana, aún con el sol anunciaron su llegada.
Fue un trueno que erizó las antenas de las hormigas.
El sol se hizo menos,
como la gente que al despedirse mete por debajo de su sombrero el pelo alborotado.
Llegaron las aguas con su cohorte de damiselas para confeccionarle al cielo una capa de grises azules. borroneados.
Aaahhh… mi corazón se rinde ante septiembre, y salgo disparado a quitarme las ropas porque llegaron las aguas.

Rubén García García, por edad ya no se cuece al primer hervor, aunque conserva las emociones de niño y de la adolescencia uno que otro terrón encendido.

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Los galanes y el bing bang

El viento movía las ramas y la tarde despedía al bochorno.

Bajo el árbol de caimito esperé el ocaso.

Las ramas parecían brazos caídos.

Se cerraba el día.

Me imaginé al sol con su sombrero hasta las orejas.

la luna de cobre y en su ombligo el conejo agazapado.

Las ramas iban y venían al son del viento.

Yo, me entregaba al bing bang de la mecedora,

la misma que me conoció el trasero de niño.

Mañana lloverá. me dijo el grillo,

así es, dijo la chicharra apretando sus alas.

A un costado, pegados a la cerca, los galanes tenían su fiesta;

y cada vez que abría la flor,

se escuchaba la gritería de:otro, otro otro…

.mañana lloverá suave y sin rencor.

Galán de la noche Jazmin de noche: Cuidados, reproducción y más

Poemita para no olvidar

 

Llegó un día sin luna

y me envolvió…

solo dejó su aroma

de madre selva.

y el carbón de sus ojos.

El arte de Vladimir Volegov forma un acompañamiento perfecto para esta oda a la memoria y la magia, el amor y el anhelo. Pintura de Vladimir Volegov Arte Figurativo, Arte Plástico, Pintura Y Escultura, Obras De Arte, Arte Hiperrealista, Pintura Femenina, Mujer Pintura, Amor Arte, Esculturas

Vladimir Volegov