Mujer musical de Rubén García García

Sendero

Es una mujer musical. Si la muevo se estremece y escucho una avalancha de semillas por sus paredes.

De su espalda llegan suaves vientos que me llevan a sentir los oboes al caer la tarde.

Oculto mi perfil en su cuello, y vibra el tam tam de un baile remoto en la prehistórica sabana.

La dejé ir. Mi corazón exhausto, azuzado por el azogue de su ombligo no puede seguir su ritmo.

Mis ojos la vieron correr, justo cuando el ocaso se hacía crepúsculo.

Minipoema de Rubén García García

Sendero

Eres tierra de asombros

con flores de nieve sobre las montañas;

osos que parecen pedazos de hielo

y arboledas que cubren elefantes y gacelas.

¡Me gustas toda como la tierra!

minipoema

Sendero

Busco otro beso,

un beso sin espinas,

sin que sea flama,

sin que sea cielo,

un beso que más que amante

venga de una boca compañera.

Selección de 9 poemas de Wisława Szymborska – Zenda

https://www.zendalibros.com/seleccion-de-9-poemas-de-wislawa-szymborska/

Homero Aridjis, un fuego reflexivo | Otro Ángulo

https://www.otroangulo.info/libros/homero-aridjis-el-fuego-reflexivo/

Nostalgia y militancia en Homero Aridjis : La escritura en un mundo poluto / Niall Binns | Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes

https://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/nostalgia-y-militancia-en-homero-aridjis–la-escritura-en-un-mundo-poluto/html/f7bf891d-82e0-44d6-b471-3c2b61daa776_2.html#I_0_

Minipoema de Rubén García García

Sendero

Allá en Tlen,

en la hora del bochorno,

las plataneras

duermen a hoja suelta.

Poesía breve de Rubén García García

Sendero

La gota cae

y estremece la hoja;

tac, tac, tac…tac

El gato duerme

y el olor del café

va y viene; revolotea.

Llueve y hace frío.

Ya pasó el de la leche

ya viene el panadero.

Para mamá de Rubén García García

Sendero

la tarde gris

la lluvia cae mansa

Mamá me grita,

Que deje de mojarme.

Me da una toalla.

Llega hasta la recámara

El revoloteo

del café y los plátanos.

¿No quieres más?

Se oyen cerca los truenos

Y me esconde en sus brazos.

El devenir de Rubén García García

sendero

Pasará.

Todo pasará

como todo pasa.

Como pasa el invierno, el viento, la vida.

Pasará el aroma dulce;

que por ser dulce no queremos que pase.

Todo se va como las urracas del mal que revolotean, pero un día se van.

también pasa la náusea, y un día pasará el recuerdo, porque el olvido es parte de la vida.

Aunque dicen, sin ser del todo cierto que algunos muertos al soñar lloran.

La mujer musical de Rubén García García

Sendero

Es una mujer musical. Si la muevo se estremece y escucho una avalancha de semillas por sus paredes.

De su espalda llegan suaves vientos que me llevan a sentir los oboes al caer la tarde.

Oculto mi perfil en su cuello, y vibra el tam tam con el pulso de un baile de oscuridades.

La dejé ir. Mi corazón exhausto, azuzado por el azogue de su ombligo, jamás pudo seguir su ritmo.

Mis ojos la vieron correr por la sabana, justo cuando el ocaso se hacía más crepúsculo.

Paisaje de Rubén García García

Sendero

La tarde vieja con rayones naranjas y violetas. El viento desordenaba mi cabello. Del bosque de cedros venía el ruido de las chicharras. El graznido de los patos se hacían punta de flecha en el cielo. Reposo sobre una piedra fría, dura. Respiro profundo, y ella se dibuja. Bajo el cielo pasean las nubes distantes la una de la otra.