De cucarachas a chinches

Sendero

El píe pulcro hinca

el talón sobre la cucaracha.

A media noche

la chinche besucona*

besa sus labios.

Y en silencio se va.

*La Triatoma sanguisuga, a menudo llamada «chinche besucona» porque generalmente pica alrededor de los ojos y la boca, puede transmitir un parásito llamado Trypanosoma cruzi. El parásito causa la enfermedad de Chagas, que puede tener complicaciones cardíacas y gastrointestinales graves.

Enfermedad de Chagas

Reflexiones y un poema de Amado Nervo

Rubén García García

Miraba el mar. Cada ola, un verso. «seré como Amado Nervo», o quiza mejor pensaba de joven: tendré que empezar de cero» Muchos años después, mi mejor endecasílabo estaba a mucha distancia de lo hecho por el gran poeta. Con el ocaso sobre mis espaldas, percibí el enorme peso de aquellas palabras. y despedí mi propósito. El sueño nunca lo he abandonado. Asi que persisto, con lo inalcanzable.

MUY CERCA DE MI OCASO DE AMADO NERVO

Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, vida,

porque nunca me diste ni esperanza fallida,

ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;

porque veo al final de mi rudo camino

que yo fui el arquitecto de mi propio destino;

que si extraje las mieles o la hiel de las cosas,

fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:

cuando planté rosales, coseché siempre rosas.

…Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:

¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!

Hallé sin duda largas las noches de mis penas;

mas no me prometiste tan sólo noches buenas;

y en cambio tuve algunas santamente serenas…

Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.

¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz.

Las sepias de Rubén García García

Sendero


Minutos antes de que abra la noche: hay un catálogo de sepias. Las nubes obesas se arrastran parapléjicas.

El sol muerto aún tiembla y deja en el aire una respiración comatosa.

A la vera del río hay un ajedrez de piedras que se niegan a perder su destello.

El perfil de los montes se oculta. Es el azul profundo de la tierra que lo asfixia con su gel.

El río corre dando golpes y construyendo remolinos.
El chapoteo del agua anima el canto de las ranas.
La noche se vuelve silencio.
lo que mi piel escucha es el silbido profundo de la serpiente.
Nada de qué preocuparse.
Es el bostezo de un día que termina.

Felidades de Rubén García García

Sendero

Felicidades, día de la mujer
Gracias por situarme sobre tu corazón. Amamantarnos.

Por tu mano tierna
Tu voz de nana.

Gracias por levantarse a deshoras y sonreír.

Por enseñarme las estrellas, la luna, los duendes.

Por el dolor inefable cuando enfermé;
en mis días grises.

Gracias por caminar contigo, con tus valores.

¡cuánto te debo, y cómo te pago.

Rubén García García