Choka a la vida

La vida pasa;
tren que no se detiene…
ni hace paradas.
Corre el paisaje:
el mar o la montaña,
la noche árida.
Siempre será mejor
juntos que en soledad.

La imagen puede contener: 1 persona, gafas

 

Borges

“Los sueños – dice Borges – constituyen el más antiguo y el no menos complejo de los géneros literarios. El sueño es el lugar donde los espacios se contaminan, se cruzan , se confunden y el narrador traspone las barreras del propio texto en un espacio y un tiempo diferentes.

La noche del elefante de Gustavo Roldán

Carta a los chicos

Muchos dicen que en el monte chaqueño no hay elefantes. Y un poco de razón tienen, porque antes no había. Pero ahora sí hay, después de la historia que se cuenta en este libro.¿Qué donde están? Ahí no más, junto al Bermejo, entre Lavalle y Vapor  Quebrado.

Muchos también dicen que no es cierto, que son puros inventos de un mentiroso.Para eso nada mejor que mostrar las pruebas, así se termina la discusión. Y qué mejor prueba que una fotografía donde aparezco yo mismo junto a un elefante, sacada en agosto de 1995, justito en la zona donde hay un vapor que dicen que se hundió cuando remontaba el Bermejo.

Bueno, me acaban de entregar las fotos recién reveladas, y se ve que los elefantes se corrieron un poco para el costado y no salieron. Pero salió un chivito. Apenas vuelva al monte, me saco otra foto con los elefantes.

El circo llegó al pueblo, y con el circo llegó el elefante.

– ¡Estoy podrido!-fue lo único que se le oyó decir cuando bajó del tren.

El elefante había viajado con el circo por París, Londres, Moscú, Buenos aires, siempre por las

más grandes ciudades del mundo, y ahora,  cruzando el Charco, había llegado a Sáenz peña,

que seguramente también era una de las grandes  ciudades del mundo.  ahí fue cuando dijo:

           – ¡Estoy podrido!

Y no habló más. Los otros animales lo miraron sorprendidos, porque no estaban acostumbrados a que anduviera protestando. Al contrario, tenía fama casi de demasiado manso. La rutina siguió. levantaron la carpa, acomodaron las jaulas de las fieras, y prepararon un desfile por las calles para que a todo el pueblo le diera ganas de ir a ver las maravillas del circo más hermoso.

Todo marchaba sobre ruedas. o por lo menos parecía. Nadie se había dado cuenta de que el elefante andaba más trompudo que de costumbre. Nadie sabía que mientras el tren iba recorriendo los caminos del Chaco el elefante se había puesto a oler.

Fue un olor que le llegó de golpe, mientras descansaba tranquilamente en su jaula junto con abundante pasto y agua limpia, y fue como si la tierra se hubiera dado vuelta. Sintió apenas una especie de cosquilla que le hormigueaba desde la trompa hasta la punta de la cola,  y de pronto supo de qué se trataba.

Era el olor de los árboles, era el olor de un río, era el olor de la selva. Miró por entre los barrotes de su jaula y vio miles de pájaros que volaban y se posaban en los árboles,  y miró los árboles. No eran los mismos que conociera, pero eran árboles. Tampoco los pájaros eran los mismos, pero eran pájaros. De un lugar así lo habían sacado los cazadores hacía muchos  años, tantos, que ya ni sabía que se acordaba. pero ahora de golpe, se le vino encima toda la memoria.

Y entonces se acordó de los grandes espacios por donde correteaba con la manada, se acordó del calor y de las noches inmensas cuando toda la tierra era de los elefantes. se acordó de las grandes caminatas para buscar agua y comida y de las peleas con el tigre.

Y se acordó del miedo.

Era un elefante joven, con colmillos que comenzaban a crecer con fuerza, cuando conoció el miedo. Fue cuando llegaron los cazadores. Hasta entonces creía ser un animal más fuerte, un animal que podía matar al león con su trompa poderosa y sus colmillos. Un animal que ya había enfrentado al tigre de suaves manchas y lo había visto huir.

-¡Qué pequeños son!-pensó cuando vio a los cazadores. Pero no sabía que tenían dardos con venenos para hacer dormir a un elefante, y que tenían jaulas de hierro capaces de aguantar toda la fuerza y el peso de su cuerpo.

Después pasó a otras manos que lo cuidaron mucho mejor.

Nunca le faltó agua ni comida, pero siempre con una gruesa cadena atada a la pata. le enseñaron pruebas y lo premiaron cada vez que aprendía a repetirlas. Y cada vez que aprendía también iba aprendiendo que ahora debía vivir con los hombres.

Entonces lo llevaron al circo con otros animales y con otros elefantes. Durante muchos años siguió aprendiendo y olvidando, hasta que un día casi estuvo convencido de haber nacido en el circo y de que ése era el mundo de los elefantes.

Ya no tenía la gruesa cadena atada a la pata. pero había otra cadena, invisible, que lo dejaba atado al lado de los hombres. Y tal vez era más difícil de romper que una cadena de hierro.Recorrió grandes ciudades, y ahora, al sentir el olor de los árboles, del bosque, al ver volar tantos pájaros, fue como un golpe, casi como el pequeño golpe que sintiera cuando un dardo se le clavó una tarde lejana porque no huyó de los cazadores. No estaba dispuesto a escapar de esos seres tan débiles. Fue así, como un pequeño golpe. Y se le vino encima toda la memoria.

Esa noche, cansados, todos en el circo se durmieron temprano. Pero el elefante no. Despertó a la elefanta y le contó sus planes.Ella dijo primero que no, que estaba loco, que qué iban a hacer en un mundo desconocido, que aquí nunca les faltaba comida, que todas las noches los aplaudían a rabiar, que quién sabe lo que les esperaba afuera de la carpa.

-Claro que quiero irme y ya mismo-dijo finalmente la elefanta.

-¿Qué vamos a hacer?-dudó ahora el elefante.

-No sé. Pero si allá afuera hay árboles y hay un río y hay una selva, ése es nuestro lugar.

-¡aquí estamos seguros!

-pero no tenemos aire libre.

-¿Entonces querés irte?

-Elefante, ¿qué estás pensando? Este es el mejor momento para salir de aquí. Después veremos -dijo convencida la elefanta.

Y se fueron…

Caminaron sin hacer ruido, y se alejaron lentamente del circo. siguieron por las calles dormidas de la ciudad y sin mirar atrás llegaron a los primeros árboles. Arrancaron con la trompa un manojo de hojas frescas y sintieron que eso se parecía a la felicidad.

-ahora podemos descansar un rato-dijo la elefanta.

-No, todavía no -dijo el elefante-. Mañana van a salir a buscarnos.

-¿Nos encontrarán?

-Si nos alejamos mucho, no. tenemos que meternos en el monte, lejos de los caminos. Nos van a buscar por los caminos.

Y se internaron en el monte, y caminaron sin descansar, abriéndose paso entre la maleza. días y noches caminaron, encontrando cada vez más árboles y árboles cada vez más grandes.

Y encontraron espacios abiertos para correr y largas noches bajo las estrellas. descubrieron el canto de los pájaros y el sonido del viento. Vieron volar las bandadas de garzas blancas y se quedaron quietos escuchando el griterío de las cotorras.

Probaron distintos pastos y las hojas de distintos árboles, y fueron descubriendo sabores dulces y amargos y fueron eligiendo porque tenían para elegir. En la laguna vieron rastros de toda clase de animales y jugaron echándose agua con la trompa. Y sintieron el calor del sol y la frescura de la sombra. Caminaron. Y cada noche sentían que estaban un poco más cerca.

Y vino un olor a tierra mojada y los elefantes se quedaron inmóviles, recordando. sabían que ahora vendría una de las cosas más hermosas. Llegaría la lluvia. Esperaron la lluvia. Esperaron la lluvia con las trompas levantadas, lanzando el enorme grito de los elefantes.

El agua comenzó a caer y sentían que los lavaba y refrescaba, que les sacaba el recuerdo de las jaulas y de las cadenas y gritaron de nuevo. Hasta cansarse de gritar. Hasta que se acabó  la lluvia. Eran nuevos elefantes.

Cada vez que escuchaban algún ruido se quedaban quietos. Sentían demasiado el olor de los hombres todavía. tenían que llegar más lejos. ¿dónde quedaba ese lugar más lejos?siguieron caminando…

Nadie sabe si fue el instinto y la inteligencia de los elefantes, o si fue simplemente el azar.

Pero lo cierto es que se encaminaron hacia un lugar de monte impenetrable lejos de las ciudades y del hombre. Y ahí se quedaron, en el monte chaqueño.

 Nadie volvió a verlos nunca. Nunca intentaron volver.

Haz clic para acceder a La%20noche%20del%20elefante.pdf

Haz clic para acceder a La%20noche%20del%20elefante.pdf

Los guiones de diálogo

Una de las dudas frecuentes de muchos escritores y que todo buen corrector debe revisar con cuidado es el uso de los guiones de diálogo.

La función de estos guiones es la de indicar lo que dicen los personajes de un texto, así como la de separar lo hablado por uno de ellos de lo que añade el autor de forma explicativa.

NORMAS

1. El signo que debe utilizarse en los diálogos es un guión largo llamado “raya”. En el ordenador, se obtienen pulsando al mismo tiempo las teclas CTRL + ALT + guión del teclado numérico (el que está a la derecha del teclado).

2. Cuando cambia el personaje que habla, se cambia de párrafo y se empieza la siguiente línea del diálogo con otro guión largo. El maquetista y el corrector tipográfico han de tener en cuenta que si escribimos los párrafos de un texto con sangría en la primera línea (dejando unos milímetros de blanco en la primera línea), el párrafo de diálogo, como los demás párrafos, debe llevar también la misma sangría en la primera línea antes de la raya de diálogo.

3. No debe dejarse espacio de separación entre el guión de diálogo y el comienzo de cada una de las intervenciones.

4. La raya precede a la intervención de cada uno de los interlocutores.

5. A diferencia de otros idiomas, en español no se escribe guión de cierre si tras el comentario del narrador no sigue hablando inmediatamente el personaje.

6. Se escriben dos rayas, una de apertura y otra de cierre, cuando las palabras del narrador interrumpen la intervención del personaje y esta continúa inmediatamente después.

7. Cuando el comentario o aclaración del narrador va introducido por un verbo de habla (decir, añadir, asegurar, preguntar, exclamar, reponer, etc.), su intervención se inicia en minúscula, aunque venga precedida de un signo de puntuación que tenga valor de punto, como el signo de cierre de interrogación o de exclamación.

8. Cuando el comentario del narrador no se introduce con un verbo de habla, las palabras del personaje deben cerrarse con punto y el inciso del narrador debe iniciarse con mayúscula. Si tras el comentario del narrador continúa el parlamento del personaje, el punto que marca el fin del inciso narrativo se escribe tras el guión de cierre.

9.Si el signo de puntuación que hay que poner tras el inciso del narrador son los dos puntos, estos se escriben también tras el guión de cierre.

Fuente:Real Academia de la Lengua Española

He aquí unos ejemplos sobre la utilización del guión largo en los diálogos:

—No es oportuno —dijo el director, levantándose—. Mañana terminaremos este asunto.

—No  es  oportuno.  —El  director  se  levantó  y  añadió—:  Mañana terminaremos este asunto.

—No  es  oportuno  —dijo  el  director.  Se  levantó  y  añadió—:  Mañana terminaremos este asunto.

—No es oportuno. Mañana terminaremos este asunto —dijo el director, y se levantó.

—No es oportuno —dijo el director—. Mañana terminaremos este asunto. —Y se levantó.

—No  es  oportuno.  —El  director  se  levantó—.  Mañana  terminaremos  este asunto —añadió.

 

Resultado de imagen de caricatura mujer y hombre hablando

 

 

Conversando con dios: la neuroteología

Excelente texto…

Avatar de AlonaDeLarkNeurociencias divertidas

A veces me preguntan, por qué neurocienciaS, por qué en plural? Porque no es una rama de ciencia, esun abanico de disciplinas que estudian el sistema nervioso desde diferentes perspectivas.Los equipos de investigación actuales permiten acercarse a lo más esencial, básico, fundamental del SNC y entender nuestra relación con todo tipo de fenómenos del mundo exterior. E interior.Justo del mundo interior hablaremos hoy.

A lo largo de nuestra existencia como especie, hemos adorado a muchos dioses, siempre simultáneamente. Algunos de estos dioses dejaron de existir, otros se modificaron y se renovaron en las religiones que surgieron luego de enterrar las antiguas. Se estima la existencia cultural de más de 4 mil diferentes cultos y más de 30 mil dioses. No vamos a discutir sobre si hay un solo dios que se manifiesta de diferentes maneras, o que el ser humano ha creado los cultos erróneos…

Ver la entrada original 1.409 palabras más

Cuando tuve frío

Para sentir

Avatar de Maria Jesus BeristainMJB Maria Jesus Beristain

No hubo tiempo de beber de sus pechos
conmovidos; era cuando tuve frío

vagaba errante el placer por todas partes
suspirando silvestres encajes
de caricias bajo la brisa de los sauces,
yo sólo preguntaba

¿quién, y dónde?

más allá de los inviernos,
ciega a los labios inflamados de las flores,

sombras saciadas de tristeza se esfumaban
con cuencos de lluvia entre las manos
mientras yo bajaba al río para atarme las sandalias.

@mjberistain
imagen: Juan Carlos Mestre de la exposición «Amanecidos por el agua»


Ver la entrada original

Choka, pautas y ejemplos*por Maramín-Ricardo Linares

El origen del chöka como forma poética se remonta a la época medieval del Japón. Siendo este tipo de poema un cauce principal de buena parte de la poesía lírica de la época, en el año 759 D.C., Otomo no Yakamochi lo recoge en la antología Manyōshū.
Al parecer, en esta antología los autores masculinos escribieron poemas chöka bastante largos, entre 50 y 100 versos, con un marcado tono externo, dejando poco lugar a los asuntos íntimos, sentimientos y emociones. Las mujeres escritoras, sin embargo, prefirieron el tanka, pues sintieron que este era mejor instrumento poético para desplegar su sensibilidad femenina. El chöka no prohíbe sin embargo el tema emocional, sentimientos y asuntos íntimos; su contenido puede ser variado y amplio en general.

Las pautas para escribir un chöka son las siguientes:

No lleva título (en esto se parece a los de métrica tei kei)
No lleva rimas consonantes
Es posible usar rimas asonantes
Admite todo tipo de recursos líricos y retóricos
La cantidad de versos es variable:puede ser tan largo como el poeta guste
La cantidad mínima de versos, dada su configuración métrica, es de 7 versos,
Un chöka debe terminar en un katauta de 3 versos con métrica 5-7-7 y contener 2 o más pares de versos 5-7;
de esta cuenta, su métrica mínima es: 5-7, 5-7,5-7-7

Caen los pétalos

en el alma de invierno

la primavera

ya acaricia su pelo

se enreda en él

como óleo de flores

luz de color

baña tu melena áurea

flamea al viento

presagia el esplendor

de la vida que brota.

Haijin María

https://elficarosa.wordpress.com/2016/10/31/poesia-japonesa-和歌-choka/

Sí, es tulipán;
los botones cerrados
los mueve el viento.
Las abejas y yo,
hacemos ronda…
ellas para libar
y yo, para admirarlo.

Rubén García García

Resultado de imagen de poesia japonesa

 

Yoshiwara en Tokyo, el buen prado de la suerte

Antes de abordar un tema tan delicado como el de la prostitución, es preciso resumir de forma muy breve el concepto de la sexualidad en Japón. La tradición budista hacía que la idea que se tenía del sexo distara mucho de la que se asentó años después. Era habitual que los japoneses disfrutasen sin ningún tipo de tabú, atadura ni discriminación las relaciones íntimas, fuesen de su mismo sexo o no. En el período Edo (1603-1868), el shōgunato Tokugawa impuso a la población las enseñanzas moralistas del confucianismo, en las que la tradición y la familia debían preservarse, y como siempre ocurre en estos casos, estas doctrinas se aplicaron en mucho mayor grado a las esposas que a los maridos, que continuaban disfrutando libremente de la promiscuidad.

Con este telón de fondo, el propietario de un burdel en Edo (actual Tokio) que trataba de hacerse con el monopolio del negocio propuso al shōgunato que le cediese un terreno apartado para establecer este tipo de locales de la ciudad. A cambio, el gobierno le añadiría una serie de impuestos en su beneficio. Así, en 1617, Tokugawa Hidetada, segundo shōgun de su estirpe, proclama una ley que restringe la presencia de burdeles a zonas de recreo específicas en barrios aislados que no solo ofrecían sexo, sino también juego, baile y diversos espectáculos, creándose el barrio del placer de Edo, El Buen prado de la suerteYoshiwara[1].

“Para la década de 1760 … el  tayo y el  koshi habían desaparecido en  Yoshiwara y habían sido suplantados por el  oiran , las cortesanas de mayor rango.
Los oiran más altos eran los  yobidashi (literalmente, personas de guardia), a quienes solo se podía ver haciendo una cita a través de una casa de té.
El siguiente nivel de oiran fue el  chusan , que se mostró para la selección en las salas de celosía.
«El tercer nivel, originalmente por debajo de un oiran, era  zashikimochi (titular de la sala), que tenía su propia sala y antesala, y el  heyamochi (titular de la sala), que tenía una sola habitación, donde vivía y conocía a sus clientes».

Las Casas de Té

El espectáculo que podía ser observado al adentrarse en su entramado de sus calles, callejas y callejones debió de ser impresionante. Centenares de muchachas sentadas tras barrotes de madera eran exhibidas (vestidas) para que el visitante pudiese echar un ojo a la oferta de cada prostíbulo y escoger lo que más se adaptase a sus preferencias. Cada uno de los elementos que componían las llamadas ‘Casas de Té’ estaban medidos. Todo tenía un significado que los clientes habituales conocían bien, incluido el tamaño de los propios barrotes en los que las chicas eran exhibidas: a mayor altura, mayor lujo y calidad del burdel.

El distrito del placer de Yoshiwara

“Alrededor de 1 m. Al N. de Asakusa Park se encuentra el famoso Yoshiwara , el barrio principal habitado por el hetairte con licencia de la metrópolis. Muchas de las casas dentro de este distrito son casi de aspecto palaciego, y en la noche presentan un espectáculo probablemente sin paralelo en cualquier otro país, pero reproducido en menor escala en las ciudades provinciales japonesas.

“Los desafortunados internos, ataviados con hermosas vestiduras , se sientan en filas con pantallas doradas detrás, y protegidos del exterior por barras de hierro. Como todo el barrio se encuentra bajo vigilancia municipal especial, prevalece el orden perfecto, que permite al extraño estudiar, mientras camina por las calles, la manera en que los japoneses han resuelto una de las preguntas desconcertadas de todas las edades. «Su método, aunque va en contra de las ideas anglosajonas, preserva a Tokio de las escenas desordenadas que se atormentan a sí mismos en el transeúnte en nuestras ciudades occidentales».

– Un manual para viajeros en Japón , por Basil Hall Chamberlain & WB Mason, 1901

Gran parte de las mujeres que trabajaban en Yoshiwara no tenían elección alguna. De orígenes humildes, sus padres las vendían a los prostíbulos a muy corta edad, tanto para obtener un beneficio directo, como para ahorrarse su futura manutención. Eran las conocidas como kamuro, niñas de entre cinco y nueve años que entraban al servicio de una cortesana que las adoptaba como si fueran su hermana pequeña. Las kamuro se ocupaban de los recados, de atender a sus hermanas mayores cuando estaban acompañadas y de tantear a posibles clientes por las calles. A pesar de su corta edad, aprendían rápidamente las artes de la seducción y el coqueteo, y su principal objetivo —el único— era el de convertirse en cortesanas. Aunque pueda parecer que suponían una carga para sus maestras, las kamuro se convirtieron en un símbolo de estatus social y les servían de ojos y de oídos. A los 13 o 14, alcanzaban el rango de shinzo, se teñían los dientes de negro por primera vez[2] y, durante una semana, todo el burdel se volcaba en su transformación de niña a mujer.

El distrito del placer de Yoshiwara

Hasta 1763, el rango más elevado entre las cortesanas eran las tayû. Cada una podía llegar a tener a su cargo hasta dos o tres kamuro, y eran la meta a alcanzar de toda muchacha que se dedicase a estas artes. Su formación era muy exhaustiva, y su belleza, elevada. Alcanzar la categoría de tayû no era sencillo. En 1642, Yoshiwara contaba con solo 18, y su número fue poco a poco decreciendo hasta su total desaparición. A partir de 1763, fueron reemplazadas por las oiran —un tipo elevado de yūjo, es decir, mujer del placer— y por las geisha[3], con la gran diferencia de que estas últimas no eran prostitutas —de hecho, no podían mantener relaciones íntimas con sus clientes por contrato—, lo que ha generado una enorme confusión entre los occidentales. De hecho, el que los clientes no pudiesen tocarlas resultaba un fuerte aliciente debido, precisamente, a esa inaccesibilidad. Si a ello le sumamos sus altos conocimientos de poesía, caligrafía, baile o música, entre otros, hacían de su compañía un elemento exclusivo por el que merecía la pena pagar. Era su habilidad a la hora de coquetear sin traspasar la frontera de lo carnal lo que conseguía el equilibrio perfecto propio de su oficio. Con el paso de los años, sin embargo, muchas terminaron por cruzar esa línea de pureza que las distinguía de las oiran.

“En Japón no es el anillo de boda el que es el manual de signos de una mujer casada, sino el vendaje de su cabello y la longitud de sus mangas de kimono . Un moosme [sic] no debe tener mangas tan largas como una matrona, y su cabello está menos elaborado.

«Atar un obi delante de la cintura en lugar de detrás es una señal de que una mujer pertenece a la ‘profesión más antigua del mundo’, pero tal visión rara vez se ve fuera de los límites de Yoshiwara , o en el escenario, donde las heroínas del drama popular, como ya he mencionado, son en su mayoría mujeres bajas.

«Las horquillas gay, de enorme longitud y variedad, sobresaliendo de la cabeza de una mujer como las estacas de un violín, son también los signos por los cuales conocerán a las mujeres que están obligadas a vivir en la ‘ciudad de la noche’. Las mujeres de las clases superiores solo adornan sus cabezas con verdaderas obras de arte en laca dorada opaca, caparazón de tortuga tallado y coral; tienen cuidado de nunca usar el pincho como adornos, con los que todo el mundo está familiarizado en las pinturas de battledores y fanáticos, de sus hermanas menos afortunadas «.

– Más cosas extrañas sobre Japón , por Douglas Brooke y Norma Lorimer, 1905

En las ‘Casas de Té’ se popularizó un tipo de construcción con un balcón en el segundo piso para que los visitantes pudiesen observar desde él una de las tradiciones más representativas de Yoshiwara: los Desfiles de cortesanas. Tres días al año, coincidiendo el florecimiento de las flores de los cerezos en primavera, de los lirios en verano y de los crisantemos en otoño, las muchachas desfilaban por las calles de Yoshiwarasobre unos geta lacados de hasta 30 cm de altura, sus ropajes más lujosos y sus peinados más llamativos. El paso era lento y solemne —entre otras cosas por la dificultad que entrañaba la elevación del calzado, el cual generó una forma de caminar específica para este tipo de sandalias—. Resulta difícil imaginar el impacto que tal desfile provocaba entre los visitantes y usuarios del distrito: mujeres hermosas vestidas con las mejores sedas, con brocados en las mangas, el peinado piramidal, la cara completamente pintada de blanco, los ojos marcadamente negros y los labios rojos; como acompañamiento, música de samisen, tambores y flautas.

El distrito del placer de Yoshiwara

A pesar de este ambiente de lujo y refinamiento, no debemos olvidar que estamos hablando de prostíbulos. Las chicas que entraban a trabajar en ellos contraían una deuda económica que rara vez conseguían liquidar, por lo que estaban condenadas a ese trabajo de por vida. Según los registros de la época, sus condiciones sanitarias eran bastante buenas, con revisiones periódicas que asegurasen al cliente que no había riesgo de contraer ninguna enfermedad, pero el nivel de exigencia y de competencia era muy duro. En febrero de 1897, momento en el que Yoshiwara contaba con unas 3.000 empleadas, se atendió a 135.356 clientes. Poco se conoce del día a día real de estas mujeres, ya que todas las crónicas que han llegado a nuestros días han salido de la pluma de un hombre. Pero los datos acerca de embarazos no deseados, enfermedades venéreas, intoxicaciones por el plomo del maquillaje o una cláusula en sus contratos que especificaba que, en caso de suicidio, su familia debía liquidar la deuda contraída no resultan muy esperanzadores acerca de una forma de vida que no fue ilegalizada hasta 1956.

[1] Inicialmente situado en otra ubicación de la actual, Yoshiwara tuvo que trasladarse y levantarse de nuevo tras un enorme incendio en 1657. El barrio del placer que hoy conocemos, pues, se corresponde con esa segunda localización.

[2] En aquella época, era costumbre que las mujeres samurái que contraían matrimonio se tiñeran los dientes de negro.

[3] El oficio de geisha proviene, originariamente, del ámbito masculino, de los llamados hôkan, anteriores a ellas.

Bueno, mi etiqueta dice… — El Blog de Arena

Michael J. Sandel, filósofo norteamericano, Profesor de la Universidad de Harvard y autor de varios libros sobre política, democracia y, sobre todo, justicia (es reconocida su serie de clases sobre este tema, la cual se puede ver completa en el sitio http://www.justiceharvard.org); plantea esta pregunta en un número de The Atlantic. Sandel dice que […]

a través de Bueno, mi etiqueta dice… — El Blog de Arena

Diferencias entre proposiciones y conjunciones

Quizás este tema debí de aprenderlo en mi formación básica. Para que lo metía en mi cabeza si mi propósito era la biología. Hoy tampoco lo sé como debiese. He tomado de aquí y de allá lo que me da «san google» mi deseo es sembrar la inquietud, si los confundo, les pido mil disculpas. «mono viejo no aprende maromas nuevas» Abrazo grande queridos amigos del blog.

1.-La preposición es una palabra invariable que sirve para unir o relacionar palabras de manera que una pasa a ser complemento de la otra.

2.- A, ANTE, BAJO, CON, CONTRA, DE, DESDE, EN, ENTRE, HACIA, HASTA, PARA, POR, SEGÚN, SIN, SOBRE, TRAS

3.- Preposiciones nuevas:

– DURANTE, MEDIANTE

Ejemplos: durante el partido (en el partido); mediante sus consejos (con sus consejos).

Otras:

– PRO es un cultimo de uso restringido.

Ejemplos: manifestación pro zonas verdes; asociación pro derechos humanos; cupón pro ciegos, jornadas por amnistía.

– VÍA se usa en lenguaje jurídico, administrativo, institucional o político.

Ejemplos: El tren va a Murcia vía Alicante; El encuentro se transmite vía satélite.

– DONDE, CUANDO y COMO cuando introducen sustantivos (y adjetivos en el caso de como en vez de por). Como con valor de preposición introduciendo sustantivos equivale a en calidad de.

Ejemplos: Vive donde tu amigo; Cuando la guerra se comía poco y mal;

Trabaja como médico; Me tienen como tonto.

Agrupación de preposiciones

A veces un complemento formado por una preposición más un sustantivo recibe delante otra preposición que suma su sentido al de la que ya estaba, haciendo más precisa la expresión: DE ENTRE, POR ENTRE, PARA CON, DE POR, TRAS DE… Ejemplos:

-Resucitó de entre los muertos.

-Vamos a por el premio.

-Compramos cuatro de a dos euros.

Locuciones prepositivas

Una locución prepositiva es una expresión constituida por varias palabras, con forma fija, que se utiliza en el habla como una pieza única y presenta el comportamiento de una preposición. A continuación, algunos ejemplos, pero la lista completa es muchísimo más amplia:

antes de, delante de (=ante) conforme a, rumbo a en compañía de después de encima de (=sobre) cara a a ambos lados de por parte de encima de debajo de (=bajo) camino de a expensas de al pie de, debajo de, detrás de (=tras) esquina a a causa de al lado de detrás de junto a frente a a cargo de del otro lado de dentro de con arreglo a gracias a a costa de a la vista de, fuera de en virtud de merced a de regreso a en lo alto de cerca de, en cuanto a orilla de a ras de fuera de lejos de, debido a, riberas de, a hombros de, a pesar de, en medio de. referente a, rostro a, a juicio de…

Algunas preposiciones pueden combinarse con la conjunción que, por lo que introducen subordinadas sustantivas o adverbiales (en este caso constituyen locuciones conjuntivas.

Una locución es, en gramática, el grupo estable de dos o más palabras que funciona como una unidad léxica con significado propio

– a, con, de, en, por, según + que: introducen subordinadas sustantivas normalmente con la función de suplemento o complemento de un nombre, adverbio o adjetivo:

a: Se negó a que viniera Juan.

con: Nos conformamos con que termine la carrera.

de: Se preocupó de que estuviéramos contentos.

en: Confío en que pronto vendrán.

por: Tiene interés por que apruebes todo en junio

a, con, desde, hasta, para y sin + que

forman plenas locuciones conjuntivas introduciendo una subordinada adverbial:

a que (valor final): He ido al taller a que me revisen el coche.

con que (valor condicional): Con que estés a las nueve, es suficiente.

desde que (valor temporal): Desde que está con nosotros, parece más feliz.

hasta que (valor temporal): Estará allí hasta que aparezca.

para que(valor final): Te llamó para que vinieras a la fiesta con nosotros.

según que (valor condicional): Según que quieran o no organizaremos un viaje.

sin que (valor modal): Se marchó sin que nos diéramos cuenta.

CONJUNCIÓN

Las conjunciones establecen relaciones entre palabras u oraciones. Pueden ser coordinantes, si unen dos elementos de igual valor, o subordinantes. Ejemplo de conjunciones:

Algunos tipos de conjunciones

Conjunciones coordinantes. Unen dos suboraciones de la misma jerarquía.

Conjuntivas. Por ejemplo: y, e, ni, no solo… sino también, ni siquiera.

Adversativas. Por ejemplo: pero, aunque, al contrario, en cambio, sin embargo, a pesar de.

Disyuntivas. Por ejemplo: o, o bien.

Explicativas. Por ejemplo: o sea, es decir, esto es.

Ver articulo sobre ellas https://espanol.lingolia.com/es/gramatica/estructura-de-la-oracion/conjunciones

ALGUNAS DIFERENCIAS ENTRE PREPOSICIONES Y CONJUNCIONES

  • La preposición se utiliza para unir otras palabras dentro de una oración y que se relacionan entre si.
  • La conjunción se utiliza para establecer uniones entre palabras o grupos de palabras, que no tienen ninguna relación entre sí.
  • Las preposiciones se usan para relacionar y enlazar palabras y grupos, de modo que uno complemente a otro (distinto nivel sintáctico). Las preposiciones no pueden introducir una subordinada con un verbo en forma personal sin la ayuda de una conjunción o pronombre relativo; las conjunciones sí.
  • Las conjunciones hacen lo mismo: enlazar partes de la oración. Pero a diferencia de las preposiciones, estas pueden enlazar o coordinar dos elementos sin relación de dependencia alguna, e introducir subordinadas con verbos en forma personal
  • La preposición subordina a su término, lo convierte en modificador del elemento inicial: libro de gramática -Dentro de las conjunciones solo un grupo, las subordinantes, ejercen este papel. El resto de las conjunciones son coordinantes. -Las conjunciones solo relacionan elementos análogos: el perro y el gato.-Las preposiciones pueden relacionar elementos análogos: pero en muchísimas oportunidades ponen en conexión a elementos sintácticamente diferentes, es decir, no equivalentes, desde este punto de vista: Casa de María; cerca de nosotros.-Las preposiciones solamente pueden relacionar elementos de una misma oración: Compramos un ramo de flores.-Las conjunciones relacionan elementos dentro de una oración; pero también relacionan dos o más oraciones entre sí: compramos flores y perfumes. Iré al cine y después estudiaré. -Las conjunciones son un medio expresivo más intelectual que las preposiciones, pues precisan más la idea; dan un mayor número de matices que aquellas: ejemplos: Si llueve, no iremos (condición) Porque llueve, no iremos (causa) Llueve, pero iremos(contrariedad) Llueve, por tanto no iremos (consecuencia) Por más que llueva, iremos(objeción que se puede vencer

https://es.scribd.com/document/168880163/Cual-es-la-diferencia-entre-la-preposicion-y-la-conjuncion

Fuente: https://www.ejemplos.co/lista-de-conjunciones-con-ejemplos/#ixzz6FMDLJ76R

https://www.ejemplos.co/lista-de-conjunciones-con-ejemplos/

http://delenguayliteratura.com/La_preposicion_en_espanol_definicion_concepto_ejemplos_lista_completa_y_locuciones_prepositivas.html

Resultado de imagen de pintura tomando notas