Mentira que Drácula murió con una daga de plata enmedio del pecho, no, tampoco porque el sol le haya sorprendido, se sabe por fuentes privadas que se infartó cuando le informaron que el primogénito había donado sangre. RGG

El blog no tiene propósitos comerciales-Minificción-cuento-poesía japonesa- grandes escritores-epitafios


Parvadas de aire
que hacen volar
falsas plegarias.
![]()
http://www.salsaybachata.com/la-historia-del-mambo/
El maestro
Les bailará el corazón
El número ocho y «Resortes» extraordinario bailarín, disfrute.
La que a mí me gusta: fondo musical de algunas películas, numero uno en el hit parade de Estados Unidos.

Léonora Miano: “La actividad intelectual de África es milenaria”



Rgg



En estos últimos días he visto algunos artículos que dicen algo así como «Comienza la sexta extinción masiva» o «La ONU advierte que la vida se distinguirán el 2050» (o 2060 según el caso). Es muy probable que esta información sea falsa o exagerada, pero supongamos por un momento que tenga algunos visos de realidad; ¿Qué puede deducirse de ello? De la primera información tenemos que tomar en cuenta un punto importante: si ésta es la sexta extinción masiva quiere decir que antes tuvo otras cinco y, sin embargo, la vida aquí está (de las cinco extinciones anteriores, la peor fue la tercera, la del período Pérmico-triásico, que terminó con el 96% de las especies). La vida es más persistente en la que los seres humanos pensamos y se abrirá paso a través de la sexta extinción masiva. Claro, el punto que es posible que seamos nosotros los que no pasemos esa barrera; y ése es el verdadero temor de algunos. Como bien sabemos el ombligo de los humanos es el verdadero centro del universo y es entonces que muchos se aterrorizan ¿Cómo es que el mundo sobrevivirá sin mí? Ese sin mí no es exagerado; la verdad es que la gente no piensa en la humanidad como concepto ni en sus mejores momentos.

Pues bien, la naturaleza pudo, puede y podrá vivir sin seres humanos (de hecho, lo hizo durante casi toda su existencia); y dentro de poco (más tarde o más temprano tendrá que ocurrir) la humanidad como tal desaparecerá, y será de manera definitiva. ¿Hay que preocuparse por eso? Bueno sí, pero tampoco hay que exagerar con la pérdida. ¿Qué es lo que hay que salvar de la humanidad? Muchos hacen hincapié en la belleza que el hombre ha creado y sacan a relucir la palabra mágica: poesía (y también, en menor grado, sinfonía) y dicen cosas como «¡Pero se perderán todas las poesías y las sinfonías!» o «¡La belleza que el hombre ha creado se perderá en la nada!» y exclamaciones similares. Por una parte tienen un poco de razón quienes así se pronuncian, pero tan sólo un poco. No hay que olvidar que por cada Mozart que ha aparecido han tenido que hacerse presentes varias decenas de millones de seres humanos comunes y corrientes, y por cada Einstein, otro tanto. También hemos creado los elementos complementarios opuestos; es decir, hemos creado a Hitler, Ghengis Khan, Mao Tse Tung, la mayor parte de los presidentes norteamericanos y dos o tres Papas; así que eso de andar contando historia de la humanidad sólo a base de Mozarts y de Szymborkas no es nada justo. Esas son minorías, excepciones, las cerezas del pastel; los demás somos parte de la masa indiferenciada. Por cierto, un punto importante: si la humanidad está a punto de desaparecer, es por sus propios errores; así que eso ya nos demuestra que no somos tan inteligentes como creemos que somos. Así que llegamos a este punto donde la naturaleza está a punto de hacernos caer en el olvido como la plaga que somos y eso es todo. Quién sabe, quizás la próxima vez logre crear una especie realmente inteligente… ¿Se imaginan lo que serán sus poesías y sus sinfonías? Estoy seguro de que eso sí que debería ser preservado.
George Gordon Byron, 6.º barón de Byron (Londres; 22 de enero de 1788-Mesolongi, Grecia; 19 de abril de 1824), conocido como lord Byron, fue un poeta del movimiento del romanticismo británico, considerado por algunos uno de los mayores poetas en la lengua inglesa y antecedente de la figura del poeta maldito.

una constante búsqueda de la pasión y de la autenticidad.
Su nombre completo era George Gordon Byron; nació en el año 1788, en el seno de una familia de la nobleza inglesa.
Su carácter, ya desde pequeño, se mostraba colérico, generoso y sin duda alguna era lo que se dice un niño temperamental.
Tal vez fuera la influencia de una familia acosada por los escándalos o por su discapacidad física, lo cierto es que su adolescencia fue una continua afirmación de su identidad y de su capacidad para superar cualquier desafío.
De hecho, el defecto físico que padecía –era cojo – afectó profundamente a su sistema de valores. Intentando superarlo, no dudaba en imponerse duras pruebas físicas de las que solía salir airoso gracias a su gran fuerza de voluntad.
Inconformista nato, nunca llevó bien la rígida etiqueta y los convencionalismos de su clase social. Su espíritu libre le hacía olvidar incluso las más sensatas normas de convivencia. Así, a raíz del escándalo que protagonizó por mantener relaciones con su hermanastra, tuvo que huir de Inglaterra, comenzando su periplo por el Sur de Europa, que tiempo después le daría fama mundial.
Su obra poética se enmarca dentro de la tendencia romántica, muy acorde con su personalidad inquieta y viajera. Sus mejores obras son : Childe Harold o Don Juan.
Su mayor fuente de inspiración fueron los países por los que viajó : España, donde conoció el mito de Don Juan que más tarde inmortalizaría en el gran poema del mismo nombre; Italia, donde daría rienda suelta a sus dotes innatas de conquistador; y , sobre todo, en Grecia, donde vivió con auténtica pasión la lucha del pueblo griego contra su opresor turco.
Sin duda Byron había idealizado a la sociedad griega. Cuando llegó allí tal vez esperaba ser recibido con cantos de Homero, pero lo que vio no fue más que una sociedad inculta, atrasada y muy intolerante. A pesar de ello, siguió buscando el ideal de la Grecia clásica, y comenzó a luchar a favor de la Revolución.
Sería allí donde moriría , herido de muerte durante una refriega entre los partisanos griegos, a los que apoyaba, y el ejército turco. Era el año 1824.
Con su muerte prematura entró directamente en la leyenda, tanto por su obra como por su continua búsqueda del ideal romántico de libertad.
Así es, no volveremos a vagar
Tan tarde en la noche,
Aunque el corazón siga amando
Y la luna conserve el mismo brillo.
Pues la espada gasta su vaina,
Y el alma desgasta el pecho,
Y el corazón debe detenerse a respirar,
Y aún el amor debe descansar.
Aunque la noche fue hecha para amar,
Y demasiado pronto vuelven los días,
Aún así no volveremos a vagar
A la luz de la luna.
Byron
¿DESDE CUÁNDO? Es innegable que a los seres humanos nos gusta la música:desde las culturas más primitivas y hasta las generaciones digitales todos y cada uno de los individuos escucha la música, la canta o la baila o todo junto. Y otros individuos la componen para los demás. Los gustos cambian, pero las mutaciones nunca […]
a través de MÚSICA Y CEREBRO: por qué disfrutamos la música? — Neurociencias divertidas