El motor más poderoso para dar fuerza a este diálogo mediante el cual el escritor busca rescatarse y rescatarnos es el de la imaginación.
Esa es la energía que usamos los humanos para poder atravesar unas formas que intentan fijarnos y avanzar a otras no conocidas.
La loca de la casa, llamó Sor Juana Inés de la Cruz a la imaginación.
En escritura es la fuerza cuyo poder es el de trastocar lo ya dicho por ir tras lo que aún no ha podido o sabido decirse.
  • Escritora de Argentina