Choka al leñador del cielo

Dormita el sol,
oprimido entre nubes
grises y obesas.
La montaña está envuelta
por el aliento
del gigante del cielo.
Está furioso,
golpea con sus botas
de norte a sur.
El sol está invidente.
Truena del norte,
repercute hasta el sur.
La luz del filo
da vida a los relámpagos;
ruedan los pinos,
cielo y tierra retumban;
el rayo aturde.
La lluvia rompe el manto;
serpientes de agua
bajan de la montaña.
La ira, la furia
del leñador amaina,
y extenuado se duerme.

Teotihuacan_Great_Goddess_mural_(Abracapocus)

Tomado de la mitología Totonaca

Adaptación al choka de Rubén García

Choka al paso de la luna

Se fue la lluvia.
Por la alfombra del cielo
se abren luceros,
y llegará la luna
muy sonrojada.
Bajo el pozo, una rana
croa un rondó;
que grita al silencio.
En el viejo árbol
el silbido de un búho
es el principio
para llenar de gloria
cuando pase la luna.

buho.luna

Choka a una flor diferente

Voy a tu flor
hecha de nieve y fuego.
Tu dulce olor
envuelve, me perturba.
Soy ávido insecto
en busca de la gloria.
Y sí, la encuentro;
sabor a piña y caña
a fuego, nieve y muerte.

plants carnivorous flower sarracenia exornatap

Tanka a la mujer que mira sin mirar

¿Qué melodía
siente tu corazón?
¿que pesa tanto?
Miras indiferente
con lejanía;
¿buscas lo que no está?
No pierdas tiempo
que tal vez haya un feo
que te ame sin mesura.

Amadeo modigliani. Retrato di jeanne H

Madre tierra

Cayeron los mangos por el zarandeo que hizo el viento del norte. La mayoría de ellos se volvió alimento de roedores. Dos rodaron hacia las zarzas enterrándose en el lodo. El barro se hizo polvo. Un viento fastidiado, jugaba haciendo remolinos en la pradera, levantando polvos apelmazados. Años después un árbol adolescente apuntaba con sus espigas alcielo; darán fruto al pájaro viajero y en tiempos de aguas escucharán a los sapos y el silbido del aire.

azotó el viento

estremeciendo al mango.

quedó sin frutos;

dos de ellos se enterraron.

Un remolino retoza en la pradera…

años después

los viajeros descansan

en el manto de sombra.

Pasamos por el mismo camino

Al terminar de leerte cerré los ojos. Miré mi paisaje de tiempo atrás. Cruzaban ráfagas, ecos hirientes; la envidia, la náusea. Había energías oscuras a la vida que hice frente; cultivé la paciencia, calmé pulsos, apreté arcadas. Caminaba entre yuyos, ortigas. Las cimas cortaban el aliento, las piedras caían de los riscos y tenía que resguardarme. Había un paisaje inmensamente triste. Seguro pasamos por el mismo camino en diferentes momentos. Ni lo bueno, ni lo malo es eterno; el viento, la lluvia, el frío cesan. Así la alegría, el bienestar llegan; es parte de lo que nos tocó vivir. Hoy sonrío, cuando siento que tu mirada es intensa, sosegada, juega entre tus manos lo esencial para seguir en la andanza. Tienes en la sonrisa, la suave brisa que nos despeina.
Cruzar la cima
entre fuego nevado,
oscura niebla
que hace invidente al sol.
Este camino
que recorrió la luna
ahora eclipsa.
Se ve una mariposa,
cruje la roca,
lejos canta el sinsonte.
El sol calienta
la helada soledad,
la azul sabana
florea el horizonte
y el velero regresa.

 

paisaje árido.Rousseau__Theodore

Choka a la ausencia

Migran los pájaros,
la mañana es lluviosa.
Chiflan los vientos,
tras el tren que se va.
Mi oreja fría,
más que la ventanilla.
Salta mi pulso;
ciega verte lejana
y cerca de mi ausencia.

tren

Choka al arroyuelo

Tengo en mi cause
aguas lentas y opacas,
lejos quedó
el brío del felino.
Algunas veces
la llovizna renueva,
brota la flor;
vuela la mariposa
y una vieja canción.

arroyuelo

 

Choka musical

En ti he soñado
ser espléndido viento.
que también eres
una flauta de barro;
abrir tu puerta
disfrutar de tu olor
sideral, virgen
y bajo la luz suave
ser una melodía.

paisajeee

Choka a la aridez

La tarde es fría,
hay música de oboes
¿o quizá el viento,
tal vez el tren en marcha?
Solo hay silencio.
Ha llegado el hastío.
No hay unicornios
solo esfinges de sal,
con árboles carentes

paisaje árido.Rousseau__Theodore

¿Veleidad?

Eres tan enigmática como una tarde que parece mañana. Tan serena que no sé si el río corre o se detiene. La señal de tus manos es distinta a la de tu abrazo. ¿ tu abrazo? hace tiempo que lo olvidé. ¿cómo será?
La mujer que amé
se fugó en un día frío
con el verano.

mujer bailando

Una vieja tarde.

Trato de caminar con indiferencia. Llueve finito, la tarde añeja, gris. Traigo cientos de gotas en mi cabellera y algunos hilos de agua corren por la mejilla. No lo puedo evitar y te recuerdo. Tu cabello abundante, suelto, que se mueve al quehacer del viento.  Me acerco, tu mejilla sonrojada, el aroma se esparce y vuelan saliendo de tus risos sabores de hierba y manzanilla. El día que, armado de valor, te diría las emociones que me causabas, no llegaste. Días tras día estuve en el parque. Han pasado muchos años y de vez en cuando la tarde se convierte en añoranza, me da por pensar en la vida.
Tarde de lluvia
de recuerdos añejos;
que aún me mueven.

Gustave CAilleb

Gustave Cailleboote