Cinco y siete

Quedarse ahí,
esculpiendo el instante.
¡Nunca se sabe!
si es el acto final
con la mujer,
o con la vida.

mujer dormida

Un día

El cielo es gris,
la mañana simula
ser una tarde,
envuelta de vejez.
Eso no importa;
las flores del durazno
Inundan de belleza.

Tanka a la pasión

Eres tortura,
abismo de mi pulso;
pasión y celos,
al mirar tus caderas
besadas por el viento.

mujer y mar.

Domingo Álvarez

Choka a la madre

En la montaña
sobre siglos de roca
divisé el mar.
Había espejos de agua,
y un sol agónico
que ensuciaba de cobre
el viejo barco.
El cóndor me miró
cuando bajaba,
caían en mi cuerpo
la incompetencia,
la náusea feroz
y no evitar
la herida del rosal;
del cielo roto;
llovizna un gris metálico,
¡ la clara oscuridad!

tierra herida

Choka al color

Las mariposas
embriagadas de estanque
pintan el agua;
color e iridisencia
que Gogh envidiaría.

Vangogh mariposas

Van gogh

Choka duelo y fiesta

La marcha fúnebre
avanza entre sollozos
murió el poeta
y el verde de los loros
da fiesta a la partida.

cropped-wallpaper_van-gogh_animaatjes-111.jpg

Choka a las mujeres olvidadas

Es mediodía
y las mujeres lavan,
mientras el río
parece que murmura.
En la hondonada
duerme la lejanía.
Cerca, los hombres
beben cerveza y ríen.
La tarde es sepia.
Y las manos callosas
cogen la ropa,
levantan su cansancio
y marchan con sus crías.

mujer desnuda