Sendero
La gota cae
y estremece la hoja;
tac, tac, tac…tac
El gato duerme
y el olor del café
va y viene; revolotea.
Llueve y hace frío.
Ya pasó el de la leche
ya viene el panadero.

El blog no tiene propósitos comerciales-Minificción-cuento-poesía japonesa- grandes escritores-epitafios
Sendero
La gota cae
y estremece la hoja;
tac, tac, tac…tac
El gato duerme
y el olor del café
va y viene; revolotea.
Llueve y hace frío.
Ya pasó el de la leche
ya viene el panadero.

sendero
Mira el ocaso:
en el basto desierto.
Inmensidad.

sendero
Del mar, el viento
trajo pulpos, poetas
y una sirena.

sendero
El ave planea
en el desfiladero;
¡hay tanta lejanía!
Se escuchan voces:
Es un velorio de años,
¿O es el rumor del río?

Sendero
Cruje la rama
por la fuerza del viento.
Tierno maíz.

sendero
La gota cae
y estremece la hoja;
tac, tac, tac…tac
Se endurece la cera
sobre su piel.
Llueve fino tac tac.

Tomado de. Fb
Ki no Tsurayuki (紀貫之), poeta mayor del fastuoso Periodo Heian (794-1185 d. C.), explica en el prólogo del Kokin Wakashū (古今和歌集) que la poesía es algo inherente a todo ser vivo, es decir, algo que surge por instinto y hasta por necesidad
Así, cuando la emoción es tanta que desborda -a esto nos lleva las maravillas del mundo-, aparece «la canción». ¡Qué hermoso concepto! La poesía como una canción ![]()
Este concepto es, además, interesante porque se encuentra en clara sintonía con el resto de «canciones» que podemos hallar a nuestro al rededor, en la naturaleza: la «canción» del mar y las montañas, la «canción» de las arboledas y las flores, la «canción» de los animales grandes y pequeños, alados, acuáticos y terrestres… ![]()
Tal vez, por eso, de las casi 5 000 «palabras de estación» (kigo – 季語) existentes en el mundo del haiku, casi un tercio de ellas se encuentran vinculadas al mundo de los insectos (mushi – 虫) ![]()
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Sendero
la tarde gris
la lluvia cae mansa
Mamá me grita,
Que deje de mojarme.
Me da una toalla.
Llega hasta la recámara
El revoloteo
del café y los plátanos.
¿No quieres más?
Se oyen cerca los truenos
Y me esconde en sus brazos.
Sendero
Solo aleteo
para rozar la luna.
El cóndor pasa.

Sendero
La osamenta
del petrificado árbol…
tiene una flor.

Gonzalo Marquina tomado de Fb
Definitivamente, si en Iberoamérica existiera una pedagogía del haiku, el primer autor que deberíamos de leer sería Kobayashi Issa 😊🌸 Su ternura, su implicación vital y compadecimiento por los seres más diminutos e indefensos (insectos, pajaritos, plantas, niños, niñas…), su visión horizontal del mundo como una «gran familia», su condición de humano que vive y sufre intensamente, su pobreza material, su «eco-poética», sus palabras sencillas, todo nos lleva a empatizar con él 🎎 Issa es el autor por medio del cual podemos enamorarnos del haiku, pues habla de corazón a corazón. Por eso, resuena tanto en diversas sensibilidades más allá del público japonés ⛩️🌍
Increíblemente, existen autores que señalan a Issa como «el menos japonés de los poetas japoneses» porque consideran su estilo muy «sentimental». Personalmente, discrepo con ellos. Es injusto decir que Issa no es recomendable para el haiku en español por ser un fabulista que se limitó a entablar diálogos emotivos con los animales o que su calidad literaria es «menor» a la de otros haijin más «espirituales» como Matsuo Bashō 🙄 Pienso que afirmar esto no solo es sinónimo de infamamia, sino una muestra clara de cuánto nos falta investigar y comprender la verdadera tradición del haiku japonés (plural, diversa y dinámica) para la construcción de un verdadero haiku en español 📚🍂🍃
Conocer a Issa nos permite conocer la humanidad del haiku y ese, definitivamente, es el primer paso para cualquiera que busque iniciarse en este género tan maravilloso 🥰
💮📲 Retama – Escuela de Haiku
Sendero
Fugaz la luz
que alumbró la ventana.
Chilla un ratón.

sendero
La osamenta
del petrificado árbol…
tiene una flor.

sendero
Se oye el silencio
en la laguna Tlen.
Quedo es mi paso.
