EL AVE FÉNIX NO EXISTE — manologo

De muy niño “quería todo el oro del mundo” y vendía caramelos para conseguirlo; creció y se dio cuenta que el papel valía en este mundo más que el oro y cuando pudo se empleó en un banco. En el banco aprendió que un solo papel podía valer por millones de papeles y cambió […]

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El mito del cerebro izquierdo y el cerebro derecho

Avatar de José R. AlonsoNeurociencia, el blog de José R. Alonso

1fd60999-9766-4074-redTodos sabemos que tenemos dos hemisferios cerebrales, dos grandes masas encefálicas densamente plegadas en su superficie —la corteza cerebral— que es donde están situadas las funciones intelectuales. En la década de 1960, el tratamiento de personas con epilepsia refractaria a los medicamentos, usó una nueva estrategia: la callosotomía, cortar el cuerpo calloso, la cinta de sustancia blanca formada por entre 200 y 250 millones de axones y que conecta ambos hemisferios. La idea era

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PARADIGMAS — UNA LUZ MÁS

Para entender o impugnar la disyuntiva de quien dice: “Escribir con el Corazón o no escribir” habrá que indagar primero si es posible escribir solamente con el corazón, sin un proceso paralelo de razonamiento, que respalde la estructura del lenguaje utilizado al expresar los sentimientos. Se asume que hablar con el corazón es hablar con […]

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MADRE TIERRA — POESÍA JAPONESA DE ELFICAROSA.

Pertenezco a la tierra, a los susurros de los ríos, pertenezco a las aves, a la sonrisa de un niño. Soy mar y espuma, soy arena y palmera, soy aquellos ojos marrones, como la miel de tus labios. Soy volcán que arde, tierra seca, tierra en el que el verde lleva aromas de vida. Soy […]

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SEXUALIDAD CONFUNDIDA?

Avatar de AlonaDeLarkNeurociencias divertidas

Hoy hablaremos del aspecto de nuestra biología etiquetado por muchas culturas ( no todas!) como pecaminoso. Es un tema sensible para mi, por lo tanto me voy a permitir algunas exclamaciones emocionales en ciertas partes de mi narrativa. Me disculpen, por favor, esta debilidad.

8 semanas de desarrollo embrional

Aproximadamente en la octava semana del desarrollo del embrión humano, sus glándulas sexuales empiezan a secretar las hormonas esteroides (testosterona en los del sexo masculino, y de estrógenos con progesterona en los del femenino). El testosteron y la hormona antimulleriana se encargan de formar los rasgos del cerebro masculino que en su vida postnatal se expresará en la conducta observada como la conducta propia de los humanos del sexo masculino. Antes que las dos hormonas mencionadas entren en acción, el cerebro del embrión se forma de acuerdo con el modelo femenino. Hay un sinfín de experimentos que demuestran que en…

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Posiciones encontradas — El Blog de Arena

. Dijo Elena Garro: «El amor no existe. Existe sólo un mundo que trabaja, que va, que viene, que gana dinero, que usa reloj, que cuenta los minutos y los centavos y acaba podrido en un agujero, con un piedra encima que lleva el nombre del desdichado». Pero de inmediato por la ventana entra […]

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El analfabeto político de Bertol Brecht

El peor analfabeto es el analfabeto político. No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. No sabe que el coste de la vida, el precio de las alubias, del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de losremedios, dependen de decisiones políticas. El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política. No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales

Escritores de la India

Para los lectores de mi generación, India es aquel lugar mítico en el que transcurrían las narraciones de Rudyard Kipling, y para saber cosas de ese enorme subcontinente asiático aquel viejo inglés conservador y tan a menudo reaccionario sigue siendo una de las mejores opciones. Lo es en ‘Kim’ y en ‘El libro de la selva’, y sobre todo en las docenas de historias agrupadas en impagables colecciones de relatos.
Quien viaje a India y quiera aprovechar de verdad su estancia, no debería despreciar a Kipling ni a E. M. Forster (Pasaje a la India), otro británico fascinado por aquel país de países. A día de hoy, por fortuna, el abanico se ha ampliado hasta adquirir dimensiones de fenómeno literario, pues no otra cosa hay que decir de la eclosión de grandísimas novelas escritas, también en inglés por hindúes de nacimiento u origen. La novela angloindia ha conquistado el mundo porque ha producido numerosas obras maestras que han sabido encontrar lectores en todas partes. Combinando lo aprendido con el realismo mágico, y agarrándolo muy fuerte a la tradición británica, el resultado suele estar lleno de frescura y personalidad.
La cumbre de esa novela sigue siendo, pasados los años, una de las primeras obras de Salman Rushdie, Hijos de la medianoche, galardonada con el primer ‘Man Booker Prize’ y luego con el premio especial como ‘Mejor Man Booker Prize del siglo XX’. Es la historia de un chico nacido cuando India cree haber logrado el paraíso con la victoria contra el Imperio, y todo lo que realmente ocurrió tras aquel día de júbilo. Una obra en la que Rushdie, nacido en India pero residente en Inglaterra desde la universidad, reconstruye su país en forma de mosaico abigarrado poblado por mil voces, en una metáfora magnífica de la sociedad tal vez más poliforme que existe sobre la tierra.
Tras Rushdie hay que destacar a Arundhati Roy, una mujer nacida en 1961, que estudió ingeniería y que sólo ha escrito una novela, El dios de las pequeñas cosas, que también obtuvo el ‘Booker’. Sus demás escritos son políticos, de un fuerte compromiso con la lucha, contra la opresión del imperialismo y contra las desigualdades sociales y de castas tan específicas de la India. La novela narra, desde el punto de vista de unos hermanos gemelos nacidos en tiempos actuales, la historia de tres generaciones de una familia del sur de la India, y en ella se mezclan las tensiones políticas, los deseos prohibidos, los conflictos personales…
Una antecesora de Roy es Anita Desai, que abrió el camino de la novela psicológica centrada en el destino de la mujer en un mundo machista, que luego ha continuado otra escritora del sur, a su manera también intimista: Anita Nair, cuya novela El vagón de las mujeres cuenta las historias que diferentes mujeres se narran mutuamente para entretenerse durante un largo viaje de tren en la época en que en los ferrocarriles indios había vagones exclusivos para mujeres. Y son muchas más las buenas novelistas indias, incluso algunas de la diáspora, como Jhumpa Lahiri, segunda generación de emigrantes a Estados Unidos y galardonada con el Pulitzer. Su mundo es el de la permanencia de los vínculos con India, la nostalgia, la llegada de viajeros, novios…
A gran distancia de todos los anteriores se encuentra el camino transitado por Hari Kunzru, un novelista situado en la más rabiante modernidad del siglo XXI. El transformista es un brillante ejercicio de análisis de personalidad en el que un joven indio, repudiado por su familia al averiguar que es en realidad hijo de un británico, se pasa la vida reinventándose, exactamente como la propia India, que de hecho no ha dejado de hacerlo en los últimos cincuenta años de su historia. Igualmente moderno es otro brillante escritor de la generación más joven, cuya obra ha significado, una vez más, un Booker para un autor indio. Me refiero a ‘El tigre blanco’, de Aravind Adiga, que trata de la ruptura entre la India moderna y urbana y la pobre y rural. Una novela divertida e ingeniosa que se lee de una sentada.
https://www.gentleman.elconfidencial.com/personajes/2019-05-19/india-escritores-literatura-rudyard-kipling_1321441/
La literatura india una de las más importantes y antiguas del mundo. Vale la pena señalar que la literatura india está conformada por escritos en varias lenguas como el hindi, el urdu, el sánscrito, el marathi, bengalí, el kannada, el inglés, entre otros. Muchas de las más importantes obras de la India han sido traducidas a diversos idiomas del mundo, y algunas de ellas convertidas en obras de teatro y dramas indios. La historia de la literatura india se remonta a las escrituras en sánscrito y a los vedas.
Hoy conoceremos quienes han sido los más grandes escritores de la India. Empecemos señalando a Rabindranath Tagore, escritor bengalí quien dejó un gran legado de cuentos, novelas y obras de teatro, pero además composiciones musicales. Algunas de las obras más famosas de Tagore son Gitanjali, Gora, Chaturanga, Shesher Kobita, Char Odhay, Noukadubi, Ghare Baire y Kaabooliwala. Vale la pena mencionar que Tagore ganó en el año 1913, el Premio Nobel de Literatura, convirtiéndose así en el primer asiático en recibir el galardón.
Rabindranath-Tagore

https://www.absolutviajes.com/grandes-escritores-de-la-literatura-india/

El incesto en la literatura contemporánea: J. García Ponce (1964)

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Revista de la UNAM

(Mérida, 1932 – Ciudad de México, 2003) Escritor mexicano. Juan García Ponce cursó estudios de filosofía y letras de la Universidad Nacional Autónoma de México. Entre 1957 y 1958 fue becario del Centro Mexicano de Escritores, beneficio que también le concedió la prestigiosa Fundación Rockefeller a comienzos de los años sesenta (1960-1961).


Juan García Ponce

Durante diez años (1957-1967) desempeñó el cargo de secretario de redacción en la Revista de la Universidad de México, donde fue adquiriendo un merecido reconocimiento que pronto le permitió trabajar y colaborar en las principales publicaciones culturales del país azteca, como la Revista Mexicana de Literatura(1963-1965) y las mundialmente conocidas Plural (1973-1976) y Vuelta, ambas fundadas por el premio Nobel de Literatura Octavio Paz.

Su incesante actividad editorial le impulsó también a fundar y dirigir la publicación Diagonales. Su obra se hizo pronto merecedora de galardones prestigiosos como el Premio Teatral Ciudad de México (1956), el Premio Elías Souraski (1974) y el Premio Anagrama de Ensayo (1980). En julio de 2001 recibió el Premio Juan Rulfo, uno de los galardones literarios más importantes de Latinoamérica.

De su obra teatral destaca El canto de los grillos (1958), obra que presenta el contraste entre la vida rural en provincias y la vida urbana en México D. F., y la pugna generacional entre los partidarios de la primera (los viejos) y los que se han habituado a la segunda (la juventud). La puesta en escena de El canto de los grillos, realizada por el poeta y dramaturgo Salvador Novo, fue elogiada unánimemente por la crítica y el público, y constituyó uno de los mayores éxitos teatrales de su tiempo.

En su faceta de narrador, Juan García Ponce se inició con recopilaciones de relatos breves: Imagen primera (1963) y La noche (1963). En su primera novela, Figura de paja (1964), combinó elementos realistas e ingredientes fantásticos a la hora de reproducir la atmósfera en la que se desenvuelven sus protagonistas, mientra que La casa en la playa (1966) enfrentó las formas de vida de dos parejas en sus respectivos ambientes de Mérida y Progreso.

En su amplia producción ensayística estudió la obra de Robert MusilJorge Luis BorgesPierre Klossowski y Herbert Marcuse, entre otros autores. Dedicó asimismo numerosos ensayos a la pintura (Paul Klee, de 1965; Nueve pintores mexicanos, de 1968) y a temas diversos.

Territorio Lolita de A. Clavel reseña de Paola Velasco

“Hace unas cuantas noches soñé con Vladimir Nabokov. […] Ahí, sentado detrás de su escritorio, estaba esperando a que le llevasen a Lolita. Alguien tomaba alguna de entre las muchas niñas reunidas en el cuarto de al lado y se la ponían frente al escritorio. Nabokov negaba con la cabeza. Ésa no era la Lolita verdadera.” El sueño pertenece a Juan García Ponce, ferviente admirador de los erotizados mundos creados por Nabokov y de su perfección literaria; hechizado —y erizado— por la creación máxima del maestro ruso, a la que rindió homenaje en su cuento “Ninfeta”, donde hace eco de las palabras “There is nothing more atrociously cruel than an adored child”, cuando su personaje exclama “¡Nada hay tan peligroso como la inocencia!” El fragmento es sugerente por una razón de la que el soñador —por serlo— no es desde luego consciente: frente al hombre que espera detrás del escritorio, desfila un carrusel de púberes inciertas, niñas entre nueve y catorce años en un acto de exhibición al que no se le puede desprender cierto barniz de meretricio. Su ir y venir tiene como propósito facilitar su elección a la escrutadora mirada masculina. Y si bien los seguidores de Nabokov pensamos que H.H. no busca sexo sino amor (así quebrante los límites de lo permitido) al que la existencia fugaz de su objeto adorado —una niña que pronto dejará de serlo— vuelve trágico, lo cierto es que en el binomio Humbert-Lolita y en sus varios sucedáneos es siempre la perspectiva masculina la que construye a la nínfula, la que determina quién es la verdadera Lolita. En Territorio Lolita, Ana V. Clavel, además de ofrecer una pormenorizada y atractiva recopilación de ejemplos literarios, fotográficos y cinematográficos de la genealogía, parentescos y derivaciones de Lolita, hace hincapié en este aspecto central: ni Nabokov ni quienes le siguen se detienen en las entrañas del personaje, en los resortes internos que mueven a la menor, sus sentimientos, anhelos y deseos propios, si no es desde la voz de su corruptor: desde su mirada anhelante y culpable que nos la presenta las más de las veces como un demonio provocador de fingida inocencia —“Niña descarriada” la llama el supuesto prologador de Lolita—, una mirada que, como bien señala Clavel, transforma al arquetipo en un estereotipo de grandes ventas. Ideal despojado de su original misterio, vuelto fórmula. Repetición. Nabokov acuñó un símbolo poderoso que echó raíces en el imaginario, un mito contemporáneo que tiene ganado un lugar junto a Don Quijote, Romeo y Julieta o Ulises, y cuya penetración en la cultura es tan honda que, por ejemplo, así como del infierno de Dante descendió el adjetivo “dantesco”, en Chile llaman lolas o lolitas a las adolescentes, un vocablo genérico que no tiene ya connotaciones sexuales. Fuera de discusión queda si “Lolita”, el cuento de Heinz von Lichberg escrito en 1916, puede ser considerado precursor de Lolita, a la que defendemos su categoría de prototipo, de primer molde, asunto del que —junto con El hechicero, intento preliminar de Nabokov por darle vida a su nínfula— también se ocupa con un buen análisis Ana V. Clavel. Hilando ejemplos notables, Clavel señala la paradoja: en la vastísima recreación del mito, Lolita permanece como territorio inexplorado. “Virgen” lo llama la autora con una sagacidad que invita a penetrar en la interioridad de la nínfula, no en la llaneza del sentido carnal, sino como metáfora de lo desconocida que resulta a pesar de —y debido a— su vertiginosa reproducción como estereotipo, la adorada Lolita. Si bien Lolita es el corazón de este libro, Clavel explora sus alrededores trazando una genealogía en la que están presentes Caperucita Roja —de la que son bien conocidas las edulcoraciones por las que ha pasado el original para enmascarar cualquier reminiscencia de estupro—; la Alicia de Carroll acompañada por las pequeñas modelos que el autor fotografió desnudas o disfrazadas —entre las que figura Alice Liddell, el espécimen que originó su novela— capturadas por un Carroll empeñado en hacerlas permanecer en la imposible infancia; Brooke Shields, la nínfula cinematográfica de Pretty Baby que a los diez años —dos antes de su debut en esta cinta— posó desnuda para la lente de Gerry Gross en un proyecto de Playboy Press; sin desatender a su contraparte, llamados fáunolos por la autora, como el célebre Peter Pan y Tadzio, encarnación de la belleza en la novela de Mann y llevado a la pantalla por Visconti en la persona de Björn Andrésen, cuya carrera quedó fatalmente marcada por este personaje. Lolita es el sol luminoso en torno al que gravitan sus primos y hermanas menores en un recorrido tan grácil como las figuras que el libro persigue. Pero hay en él una sección interesante que colinda con el tema más por su asociación con el fetiche y porque con ella se pareciera ofrecer una opción de desfogue “aceptable” a los adoradores de nínfulas: las muñecas. El tema puede remontarse a Pigmalión, enamorado de una creación artificial, y toma tintes cada vez más complejos con las muñecas de silicona hiperrealistas de nuestro tiempo —a años luz de las muñecas inflables y que comienzan más bien a acercarse a la inteligencia artificial— llamadas Real Dolls, o Love Dolls en Japón, donde ya existen prostíbulos en los que puede optarse por muñecas sexuales y con las que los nipones establecen relaciones no sólo sexuales sino un vínculo afectivo incomprensible y perturbador para el mundo occidental. Clavel comparte con el lector su asombro ante esta franja de juguetes sexuales de los que, en efecto, aún no se ha inventado uno que pueda sangrar simulando una virgen, aunque a mediados de este año True Company lanzó a Roxxxy, con la que es posible representar una violación. Un mundo oscuro de límites inciertos que no puede sino incitar al debate. El horror por la femme fatale, encarnada en la figura de Lilith dentro del imaginario literario y pictórico del siglo XIX, encontró su contraparte en el amor por las niñas, imagen de la inocencia, del Edén detenido poblado de nínfulas y fáunulos al que Ana V. Clavel nos acerca en su último libro. Territorio sugerente y aún incierto que me recuerda las palabras de García Ponce sobre Balthus: “Sumergidas en su sueño, las niñas […] permanecen aparte, resguardadas en su inconsciente inocencia; pero el artista las mira y lo que es peor […] guía nuestra mirada. Ése es el crimen. […] La culpa de la mirada sustituye a la inocencia de lo mirado”. Territorio Lolita, profunda y amena exploración sobre un tema que sigue fascinando, es también una inteligente apelación de su autora a devolver cierta claridad a nuestra mirada para ver en su real esplendor, con su luz y su fuego, a la verdadera Lolita.

Territorio Lolita

Ana clavel

Ana Clavel nació en la Ciudad de México, el 16 de diciembre de 1961. Narradora. Licenciada en lengua y literatura hispánicas por la UNAM. Colaboradora de Di, Diluvio de Pájaros, Dosfilos, El Cuento, El Independiente, El Nacional, El Universal, La Jornada, La Orquesta, Nexos, Plural, Poliedro, Punto de Partida, Tierra Adentro, y Unomásuno.
Ana Clavel ha sido becaria del INBA/FONAPAS en narrativa, 1982; del FONCA, en novela, 1990. Creador Artístico del SNCA, 2001. Premio Nacional de Cuento CREA, 1983, por En un rincón del infierno; premio en el Concurso de Cuento Grandes Ideas de la UNAM, 1983, por Tu bella boca rojo carmesí; premio Nacional de Literatura Gilberto Owen, 1991, por el cuento Cuando María mira el mar (posteriormente Amorosos de atar). Finalista del Premio Internacional Alfaguara de Novela, 1999, por Los deseos y su sombra. Ganadora de la Medalla de Plata, 2004, de la Sociéte Académique “Arts-Scienses-Lettres”, de Francia. Premio de Novela Corta Juan Rulfo de Radio Francia Internacional, 2005, por Las violetas son flores del deseo. Parte de su obra se encuentra en diversas antologías, entre ellas Antología de cuento mexicano finisecular, Fiction Internacional. Mexican Fiction y Passione e scrittura. Antologia di narratrice mexicana XX secolo.
Obra destacada de Ana Clavel
Novela
Territorio Lolita (2017)
El amor es hambre (2015)
Las ninfas a veces sonríen (2013)
Las violetas son flores del deseo (2007)
El dibujante de sombras (2005)
Cuerpo náufrago (2005)
Los deseos y sus sombras (2000)
Ensayo
A la sombra de los deseos en flor (2008)
Cuento
Amor y otros suicidios (2012)
Paraísos Trémulos (2002)
Amorosos de atar (1991)
Fuera de escena (1984)
Redes sociales
Web: https://anaclavel.com/  
Twitter@anaclavel99  
Facebook: Ana Clavel 

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https://www.revistadelauniversidad.mx/articles/09a86ee4-ffcd-44e3-ab40-3c8a2d6142ee/territorio-lolita-de-ana-v-clavel

Horacio

Un día como hoy en el año 8 a.c. murió Quinto Horacio Flaco, simplemente *Horacio*, según los entendidos el más grande poeta lírico y satírico latino. Autor de la frase *Carpe Diem* (aprovecha el día).
La frase se hace famosa en la película “La Sociedad de los poetas muertos”, a raíz de un poema de Walt Whitman. Aquí el poema de Whitman.
*CARPE DIEM*
Aprovecha el día.
No dejes que termine sin haber
crecido un poco, sin haber sido feliz,
sin haber alimentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento. No permitas que nadie te quite el
derecho de expresarte, que es casi un deber.
No abandones tus ansias de hacer de tu vida algo extraordinario…
No dejes de creer que las palabras y la poesía, sí pueden cambiar al mundo; porque, pase lo que pase, nuestra esencia está intacta.
Somos seres humanos llenos de pasión, la vida es desierto y es oasis.
Nos derriba, nos lastima, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra continúa. Y tú puedes aportar una estrofa…
No dejes nunca de soñar, porque sólo en sueños puede ser libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores: el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso. No te resignes, huye…
«Yo emito mi alarido por los tejados de este mundo», dice el poeta;
valora la belleza de las cosas simples, se puede hacer poesía sobre las
pequeñas cosas.
No traiciones tus creencias, todos merecemos ser aceptados.
No podemos remar en contra de nosotros mismos, eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que provoca tener la vida por delante.
Vívela intensamente, sin mediocridades.
Piensa que en ti está el futuro, y asume la tarea con orgullo y sin ti miedo.
Aprende de quienes pueden enseñarte.
Las experiencias de quienes se alimentaron de nuestros «Poetas Muertos», te ayudarán a caminar por la vida.
La sociedad de hoy somos nosotros, los «Poetas Vivos».
*No permitas que la vida te pase a ti, sin que tú la vivas…*

horacio

Tomado del Fb de la pagina de Nora e. García

Breve manual para recoocer brujas modernas -José Manuel Ortiz Soto-

III (La paradoja del reloj)

Cada noche mi hija me pide llegar a casa media hora más tarde. Para que me dé tiempo de dormir a tu nieta, dice. La comprendo: sé lo incómodo que puede ser para los padres un hijo consentido por los abuelos (yo fui uno de ellos). Al día siguiente, salgo del trabajo dejo pasar dos trenes, camino otras dos vueltas a la manzana y, en lugar de tomar el elevador, subo por las escaleras los tantos pisos. Abro la puerta procurando no hacer ruido, pero apenas pongo un pie en el departamento, la pequeña Ixchel salta de la cama y corre a mi encuentro gritando: ¡Abu! ¡Abu! ¡Abu! Detrás de ella viene mi hija con cara de pocos amigos y me pide llegar a casa media hora más tarde.

bruja-moderna

Apalabrados de Juan Antonio Vázquez

Como de costumbre el doctor colmó sus expectativas con esa profusa atención que testimoniaba su fruncido entrecejo, su camisa escrupulosamente abotonada, el impecable nudo de la corbata y ese nervioso garabatear con el que había tomado notas mientras él hablaba.
–Los sueños son como los bailes de máscaras –empezó diciendo –.Nadie es quien aparenta ser.
Lucas compuso una media sonrisa de incomprensión.
–Le pondré un ejemplo –continuó –. El abad asesinado que aparecía en su sueño nos señala su rechazo inconsciente a la boda en ciernes con… ¿María se llama su futura esposa?
Asintió con la cabeza.
–El pulpo representa los obstáculos que ha encontrado durante los preparativos. El tiburón volador en realidad es alguien por quien se siente amenazado; probablemente el exnovio de María.
–¿Y el buitre? –preguntó.
El psicólogo se llevó la punta del lápiz a la barbilla y se quedó pensativo durante unos segundos.
–No lo sé –contestó al fin –.Esa máscara era realmente buena.
Luego volvió al crucigrama que disimulaba dentro de su libreta. Incauto, que se deja estafar fácilmente. Ocho letras : «pardillo».
–Si pasa al mostrador María le cobrará, señor Lucas.
Como siempre, al despedirlo, desplegó sus brazos para darle un afectuoso achuchón.

Entrevista