Harrinson, Clapton y una musa

sendero

De Alberto Sánchez Arguello Nicaragüense

semdero

Alberto Sánchez Argüello
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LA CARTA DE SCHRÖDINGER
Mi padre se fue a la guerra cuando éramos muy
niños. Pasaron los años sin saber nada de su
suerte, hasta que un día nos llegó una carta que
ponía el nombre de mi madre con su letra. Ella
la miró en silencio y la puso encima del mueble
donde se guardaba la vajilla de porcelana. Mi
hermanita intentó tomarla, pero mi madre le sujetó fuertemente la mano y con su mirada le hizo
entender —y a nosotros también— que la carta
jamás sería abierta.
Por las noches jugábamos a imaginar su contenido: nuestro padre había liderado la batalla final
y el enemigo, abatido y humillado —pero admirado por su heroísmo— le había convertido en su
rey. En otras ocasiones, una bala de cañón había
atravesado su estómago y con su sangre lograba
escribir aquella nota. También lo imaginamos
desertor, oculto en alguna isla del pacífico, viviendo a base de agua de coco y peces dorados. O
bien, secuestrado por un barco pirata que pedía
como recompensa cuarenta lingotes de oro.
Nuestra madre murió después de una larga lucha contra la tuberculosis, decidimos enterrarla
con el sobre; así la carta se convirtió en la herencia que pasamos a nuestros hijos y nietos: todas
las historias posibles de nuestro padre

https://eltallerblancoed.wordpress.com/blog-2/2/

Sandra Bianchi en Radio Bukowski presenta a Clara Obligado, Alberto Benza, Lorena Días Meza; La microficción

Desde Argentina

Condena real de Paola Tena

Mexicana

Cuando supe que era una de las finalistas del sillón verde de Patricia Esteban Erlés me dio una taquicardia de la buena. Aquí comparto el microrrelato y sus comentarios

:CONDENA REAL

La reina y el rey aguardaban con las manos entrelazadas, mientras ahí fuera el verdugo afilaba la brillante hoja de la guillotina. –Muy dulce –dijeron unos. –Tan rápido –opinaron otros. –Demasiado misericordioso –concluyeron los demás. Entonces abrieron las rejas de la prisión y así, después de ataviar a sus majestades con sayos viejos y alpargatas raídas, los abandonaron a su suerte en una casita maltrecha de la periferia. Ha transcurrido un año. Las antes suaves manos de la reina languidecen plagadas de callos y sabañones a fuerza de lavar con lejía la ropa de toda la familia, y su paladar ha olvidado el placer de las fresas con crema. El rey depuesto pasa casi todas las noches borracho, gracias al sueldo miserable que le pagan por cargar bloques para levantar la catedral que él mismo ordenó construir. El príncipe y los delfines nunca estuvieron más sucios, más flacos y así de felices, correteando todo el día tras los rapaces de la barriada. Pronto, un puñetazo anónimo habrá de partirle el cuello al monarca durante una gresca de cantina, y a ella la encontrarán al alba –luego de haber ahogado a sus hijos en el agua de un barreño–, pendiendo de una cuerda improvisada con un pañuelo de seda que logró ocultar en el escote, el día en que la turba enfurecida y hambrienta los arrancó del Palacio Rea

l.»La primera finalista del concurso dedicado al asesino fue Paola Tena, autora mexicana que vive en Tenerife. Me gustó mucho esta falsificación histórica de corte versallesco, Paola, porque perfilas el marco que hace reconocibles a los personajes con referencias muy bien elegidas, muy precisas. Por ejemplo, la rabia del pueblo que desea una condena más radical para sus soberanos, queda bien representada por el diálogo, no hace falta más que esas frases para entender la inquina que desarrollas muy ingeniosamente. La muerte por guillotina es algo muy light comparado con lo que tú ideas luego. Una vida en la miseria desconocida hasta entonces para esos reyes ajenos al mundo real, durísimo, de sus súbditos, es el preámbulo perfecto, el prólogo a la muerte que finalmente reciben . Tu cuento tiene una estructura limpísima, tripartita, que se sigue muy bien, pese a que cuentas un proceso sostenido en el tiempo, cosa que el microcuento no suele aguantar bien. Has esbozado una descripción muy ajustada de la nueva vida de todos los integrantes de la familia real, su ocupación real, de realidad y no de realeza, en ese descenso socia. Las ropas, el nuevo espacio, las ocupaciones, incluso la reacción sorprendente de los príncipes, niños inocentes al fin y al cabo, más felices ahora, ayudan a visualizar esa nueva situación. El juego de palabras del título, justamente relacionado con la polisemia del adjetivo “real”, entendido como antónimo de “real” en el sentido en que los eran ese rey, reina y sus hijos, es muy ingenioso. El final es perfectamente ubicable en la trama, una vuelta de tuerca muy curiosa y bien traída, porque revela la profundidad de ese odio social, que aísla y aniquila en el ostracismo, tan parecido, por ejemplo, al que se llegó a sentir en Rusia por la malograda familia del zar.»

Autores – Editorial Palíndroma

Juan Armando Epple de Chile

Chileno

Para leerte mejor, de Juan Armando Epple

AMORES CIEGOS

Inspiración

Con tantos artistas de renombre que me anteceden- se lamenta el ciego, sentado en un banco de la plaza- Homero, John Milton, Bach, Joyce, Borges, Y yo no soy capaz de terminar siquiera una cuarteta.

Palos de ciego

En el día los videntes se apoderan de la ciudad y miran con lástima a los que titubean en las esquinas, tratando de adivinar el cambio de luces, y luego tratan de abrirse paso entre la muchedumbre tanteando la vereda con sus bastones blancos.

En la noche los no videntes se aventuran sin problemas por las calles, cruzan de uno a otro extremo de la ciudad, tratando de no atropellar a esos pobres transeúntes que titubean en las esquinas, aferrados a unos bastones blancos que alguien les ha prestado.

Con mis propios ojos

Cuando el barman supo que ese hombre que pedía una copa era de Chile, pero llevaba largo tiempo en Madrid, le confidenció que el había vivido muchos años en Valparaíso, señalándole orgulloso un afiche clavado en la pared. Luego agregó nostálgico:

-Lástima que el tiempo termina borrando los recuerdos.

 -No siempre, amigo. Podemos ver el país más cerca cuando estamos lejos. Reconozco el sabor de este vino a ojos cerrados. Cuando llueve como hoy vuelvo a oler los grandes aguaceros del sur. En una escarcha matinal puedo palpar las nieves de nuestra Cordillera. Una vez pude escuchar en una playa de Galicia el oleaje salobre de Chiloé.

Ya ve, amigo. Se puede inventar un país con la memoria.

Luego tomó su bastón blanco y salió a la calle.

Para oírte mejor

Ser bella y además inteligente suele traerte complicaciones. Nunca estás segura de las intenciones de los que se te acercan. Las más de las veces parecen interesados en tus ideas, pero al cabo de unos minutos descubres que tienen la mirada fija en tu escote.

Por eso me saludas con alegría cuando nos topamos en la calle, en un parque o en alguna tertulia. Los ciegos inspiramos confianza porque prestamos atención especial a las palabras. También poseemos un olfato prodigioso.

Premonición

Con la seguridad de que ella siempre regresaba al amanecer, compraba algo de pan en el puesto de la esquina y luego tomaban un café juntos, él manipulaba a tientas el televisor para oír las noticias o los diálogos insulsos de alguna teleserie, y luego se dormía. Podía distinguir por el olor con quienes se encontraba ella cada noche. Compadecía los olores tímidos, los olores marinos le producían celos, el olor a ternura solía impregnársele en la ropa.

Una noche ella volvió sorpresivamente, y se notaba alterada. El captó con alarma ese olor ácido que emana de los tipos celosos, propicios a la violencia. La sintió registrando unos cajones, mover las perchas del ropero, dirigirse a la puerta de salida.

Él intentó prevenirla, pero ya era tarde.

Camino a Corinto

Edipo, rey de Tebas, no se quitó los ojos al saber que la mujer que había desposado era su madre. Pero hay otra versión, no menos terrible, que afirma que Yocasta sorprendió a su hijo dormido y le quitó los ojos con los broches de su vestido, para impedir que Edipo fuera a Corinto en busca de su madre adoptiva, Mérope.

Complicidades

Suelen encontrarse en la calle o en un parque y caminar un trecho juntos. Él dobla su bastón blanco plegable, porque le estorba, y le habla y le habla en voz alta, sin mirarla. La sordomuda despliega con elocuencia su lenguaje de signos.

No saben que a veces el amor es ciego. No saben que también puede ser sordo y mudo.

Sobre ruedas

-No te deprimas por un accidente más – ella posó su mano en el hombro del ciego, en un gesto de consuelo. Todavía tienes mucho camino por recorrer.

Y con un ademán decidido empujó la silla de ruedas.

Se busca un voluntario

– A tu hermanito menor no me lo llevas a ese juego de Guillermo Tell- le advirtió la madre al niño, que se aprestaba a salir con su arco, flechas y una manzana- si quieres lleva a tu abuelo, que ya ni sale de la casa el pobre desde que se fue quedando ciego.

Para decir adiós

Por varios años fue su Lazarilla y su única guía. Lo acompañó a descubrir ciudades maravillosas. Cuando se cansó de él lo llevó a conocer los acantilados de Ronda.

Te ocultas de mí

Me finjo ciego y me dejo guiar por ti,

 aferrado a tu abrigo amarillo,

mi lazarilla tierna y despiadada

capaz de dejarme abandonado en cualquier parque público

y reaparecer de pronto a la vuelta de la esquina

Borges en su laberinto

Advierte, joven, que un día la caótica

y asombrosa diversidad de tus experiencias

se reducirá a expresiones que ocultan

piadosamente la realidad:

el viaje, el amor, la memoria, el olvido.

La clara tarde me permite hoy reconocer

Los difusos contornos de algunos anaqueles.

Mi tiempo empieza a ser medido ahora

por los cada vez más numerosos

libros que ya no he de leer.

***

Juan Armando Epple,

profesor de literatura latinoamericana de la Universidad de Oregon, es uno de los iniciadores de los estudios sobre la minificción, habiendo publicado varios ensayos a contar de 1984. Ha editado las antologías Microquijotes (2005) Cien microcuentos chilenos (2002), Brevísima relación. Nueva antología del microcuento hispanoamericano (1999), Para empezar. Cien microcuentos hispanoamericanos (1990) [con Jim Heinrich]. Co-editor de Los mundos de la minificción. Actas de las Jornadas Internacionales de Mini ficción, Universidad de Las Palmas de Gran Canarias, 2008. Valencia, Spain: Advuana Vieja, 2009. Fue editor invitado del número especial sobre el microcuento latinoamericano de la Revista Interamericana de Bibliografía/ Inter-American Review of Bibliography, Vol. XLVI, N.1-4 (1996), que incluye sus aportes «Brevísima relación sobre el cuento brevísimo», pp. 9-17, and Appendix «Breviario de cuentos breves latinoamericanos», pp. 193-311. Es autor de los libros de minificciones Para leerte mejor, Santiago, Mosquito Editores, 2010 y Con tinta sangre, Santiago, Mosquito Editores, 1999. Segunda edición: Barcelona: Thule Editores, 2004.

Juan Armando Epple - Letras de Chile

Eliana Soza Marrtinez Bolivia de la antología de la ciencia ficción

Almas gemelas

¡Qué difícil enamorarse en la pandemia! —afirmaba el
abuelo—.
Si no era la cuarentena, que no te dejaba salir de casa; eran los
barbijos, los lentes, las mascarillas, los trajes de bioseguridad, que no te
dejaban saber si con quien te cruzabas era hombre o mujer.
Después de cuarenta años, los científicos y la tecnología
solucionaron la necesidad de emparejarse de las personas, al crear el
mayor invento para encontrar a tu alma gemela: Aeternum, un
complejo sistema de citas computarizado. No era necesario conocer a
alguien por azar del destino, empezar a salir, si había química entablar
una relación y esperar que todo saliera bien.
Para los solteros, este servicio facilitaba las cinco mejores
opciones de pareja que vivieran en el mismo país. Más importante aún,
daba la opción de ver cómo sería el futuro con esa persona a través de la
realidad aumentada.
Muchas mujeres casadas, como yo, probaban el sistema para
identificar a las cinco parejas ideales y ver cómo habría sido su vida; sé
que suena a tortura, pero la curiosidad era mayor. La mayoría
comprobaba que el matrimonio con otro u otra hubiera sido
incomparable, aunque también había excepciones.
Casada durante quince años, con un dinero extra que gané,
decidí saber de lo que me había perdido. Cuando estuve con los lentes
puestos y me mostraron mis cinco alternativas, ninguna fue mejor que
la que tenía. Me sentí tan afortunada y más enamorada de Gabriel. Volví
a casa, preparé una cena romántica, estaba decidida a recuperar la
pasión y romance en mi relación.
Veinte años después, cuando Gabriel estaba a punto de morir
me confesó que, con nuestros ahorros, había sobornado a un hacker
para que me mostrara lo que vi. No pude más que besarle antes de su
último aliento.

Eliana Soza. Veta de horror en la literatura chuquisaqueña
Nació en la ciudad que está más cerca del cielo, Potosí – Bolivia. En la universidad conoce a Lidia Valverde, que le abre las puertas hacia el mundo de la literatura. Así conoce a su más grande inspiración, Julio Cortázar. En 2017 participa en la “Antología Iberoamericana de Microcuento” compilada por Homero Carvalho. En 2018 es parte del libro colectivo “Armario de letras” de la Editorial Caza de Versos de México; también del libro “Sombras en la Obscuridad” de la REED Potosí (Red de escritores Potosinos). De mayo a Julio, seis microcuentos son seleccionados para su publicación en la Revista española Historias Pulp «Paradojas» y “Onomatopeyas”. En Junio publica su primer libro de cuentos “Seres sin Sombra”. En Julio junto a la Editorial Soy livre publica la antología de cuentos de terror “Macabro Festín” y es invitada en el I Encuentro Internacional de Microficción de la Feria del Libro en Santa Cruz y en agosto a la Feria Internacional del Libro en La Paz.

El narrador y el punto de vista

Sendero

Encontré una liga que habla del tema, aunque está dirigido a los cineastas, al fin de cuentas habla de historias.

Un autor, varios puntos de vista > Poemas del Alma

El senryu poesía japonesa

Sendero

SENRYU: su creador es Karay Senryu (1718-1790), también conocido como Hachiemon Masamichi.

-El Senryu es una composición poética que consta de tres versos y su estructura métrica es: 5-7-5.
-Admite metáforas, personificaciones y todo elemento lírico que se quiera utilizar.
-Es similar a un poema normal con métrica: tecetillo, poemeto, etc.
-El senryu, no nació lírico, se utilizaba de forma graciosa e irónica, humor negro, para burlarse de los gobernantes de la ciudad.
Más tarde se extendió su tema, basándose en temas de las personas, sus sentimientos, su alma, sus deseos, emociones, lo abstracto, lo metafórico, sensaciones, etc.
-No suele hablar de la naturaleza y si lo hace, es metafóricamente, nunca ser el centro de la historia.
-No hay kigo (Cambio de estación)
-No hay kireji (cambio de pensamiento)
-No lleva rima, se puede admitir la rima asonante pero no la consonante, ningún poema japonés la lleva.
-No lleva título.

Ejemplo:

Naces en mí
y levantas el vuelo
de mi suspiros.

Atentamente:
Maramín-Ricardo Linares

En nada se manifiesta con más claridad la diferencia entre el senryu y el haiku que en su relación con el tema del sexo. Para el haiku, el sexo casi no existe; para el senryu es algo omnipresente. Hay, en verdad, algunos versos semi-amorosos de Kikaku, Ransetsu, Buson, Kyoshi, pero su monto no es significativo. El senryu se preocupa, sobre todas las cosas, por la relación esencial del hombre con el hombre y del hombre con la mujer. Un gran número de versos tratar el tema de Yoshiwara, no puede obviarse este asunto.

En primer lugar, debido a la influencia del confucianismo, la vida familiar japonesa se había vuelto extremadamente rígida y formal. Entre los jóvenes de sexos opuestos, incluso entre marido y mujer,  la relación intelectual o emocional era escasa o no existía en absoluto. A las parejas casadas nunca se les veía juntas, mucho menos en la calle. El único sitio donde un hombre podía conocer a una mujer libremente era en las casas de prostitución. Estos lugares eran de todo tipo, pero muchas de las mujeres empleadas allí eran  inteligentes, con dotes artísticas, que habían adquirido, por diversas vías, una educación a la que no tenían acceso sus hermanas más virtuosas.

Además, desde el punto de vista de senryu, Yoshiwara era un lugar donde el sentimiento humano se disimulaba menos que en otras partes. Para el estudio de la psicología humana, ningún sitio podría ser mejor. Esto, claro está, no fomenta una visión muy enaltecedora de la naturaleza humana, pero hay que recordar que las personas no son tan diferentes en uno u otro lugar.

210 ideas de Poesía japonesa ...® Código Safe Creative: #1608052119818 |  haiku, poesía, caras de terror

Gloria Ramírez Fermín México, escritora y estudiosa del minirelato. Comentarios a un libro de Rony Vázquez, Perú. Entrevista a ella por Karla Barajas sobre el proceso creativo.

La raíz de «A medianoche de Rony Vásquez Guevara» se halla en las múltiples
escenas que pueden surgir cuando el sol se oculta. Las historias se desarrollan en temas
que bien son parte de la ya consabida tradición de lo fantástico. Es decir, aquello que
sucede en la duermevela, cuando las sombras de nuestros miedos se desempolvan para
presentarse con más claridad ante nosotros. Fantasmas, hombres lobo y vampiros
conviven con los muertos vivientes, con sepultureros y con entes del más allá. Si bien
pueden ser lugares comunes, el autor acierta al respetar las atmósferas ya clásicas en las
que aparecen estos personajes: cementerios, estaciones de trenes o casas familiares.
Me detengo un instante para aclarar que, cuando digo que Vásquez Guevara atina
al colocar a los monstruos y a los fantasmas en el ambiente de lo nocturno es porque logra
un equilibrio entre estos personajes con los “vivos”, pues comparten los mismos lugares,
logrando así un contraste entre la vida y la muerte, estrategia narrativa que busca el
surgimiento de esa ansiada sorpresa para el lector.
Por su parte, la presencia de personajes vivos constituye la parte más intrigante,
ya que expone tanto a los típicos amantes imposibles, pero presentados en escenarios
extravagantes –como una estación espacial–, cuanto militares partícipes de golpes de
Estado y de rebeldes que estallan revoluciones. Llegado a este punto, es natural que surjan
preguntas como ¿solo a “medianoche” ocurren sucesos bélicos?, o, por otra parte, ¿solo
a “medianoche” se reencuentran los amantes? En realidad, no. Pero el efecto que se logra
al ubicar esas tramas en la oscuridad crea una atmósfera de misticismo en la tesitura de
los microrrelatos. Asimismo, se podría decir, como ya adelanté, que es el eje que une a
todos estos textos.
De esta suerte, contamos con brevísimos indicios narrativos que vislumbran
ataques aéreos; luego, el comienzo de una emancipación contra un incierto gobierno. Los
rebeldes se despiden de sus familiares antes de sucumbir en la batalla y se funden en un
abrazo.
Ante esta diversidad de argumentos y de tramas es difícil concebir otro tema que
no sea el fin del día, metáfora del comienzo de un nuevo ciclo, pueda unir estos textos de
corte casi realista con los de seres fantásticos. No obstante, al recordar la frase que Goya
inscribe en su grabado no. 43, en su serie Caprichos, la cual dice: “El sueño de la razón
produce monstruos”, queda claro que la violencia social es tan terrorífica, o quizá todavía
más, que cualquier otro monstruo, y que solo en la profunda oscuridad; en la penumbra
de la razón, pueden surgir desconcertantes acciones realizadas por el hombre contra sus
congéneres.
Sin intención de menoscabar el libro aquí expuesto, hemos de hacer, acaso, una
breve diatriba. Quizá, la manera yuxtapuesta de los textos podría ser un tanto alambicada;
sin embargo, sabemos que esta situación no será reparo para aquellos lectores ya
conocedores de este género literario.
Por ahora, es aventurado develar otros significados, más arriesgados, incluso, en
las minificciones del autor peruano, puesto que el lector es quien debe interpretar y
desentrañar el núcleo de estas historias que rozan la fantasía, la ciencia ficción y la
realidad. En todo caso, lo único que resta por manifestar, es la celebración de la aparición
de nuevas editoriales que apuesten por la minificción, como lo es El Taller en Blanco
Ediciones; así como el compromiso de los autores, en este caso de Rony Vásquez, por
continuar con esta empresa literaria.

ENTREVISTA CON GLORIA RAMIRES POR KARLA BARAJAS

Alice Munro: Algo que quería contarte | El Imparcial

«Alice Munro: Algo que quería contarte | El Imparcial» https://www.elimparcial.es/movil/noticia/226427/los-lunes-de-el-imparcial/alice-munro:-algo-que-queria-contarte.html

Los libros de Alice Munro, vistos por los críticos de EL PERIÓDICO

José María Merino, fragmento de una entrevista hecha por Francisca Noguerol

Sendero

P.-Me consta que has viajado a muchos de estos países, y que hassabido vivir la experiencia con plenitud. ¿Qué podrías decirme de estos periplos por los e spacios del es pañol?

R.-En efecto, a partir de entonces he viajado a Colombia, Puerto Rico, Cuba, Perú, Argentina, Chile… lo que tiene que ver mucho con mi gusto por esos aspectos de la lengua – antes de ser académico- y del mito. Enuna ocasión, viajando por el canal del Tortuguero, en Costa Rica – un viaje que me serviría de referencia para mi novela La orilla oscura- tuve una charla con una anciana en un bohío que fue para mí una auténtica revelación, una iluminación. Lo he contado en un artículo que me pidieron en cierto periódica con ocasión de alguna celebración hispanoamericana, y que titulé “La lengua de todas las melodías”. De repente me sorprendieron ciertas facetas de su lengua, porque siendo la mía tenía una riqueza léxica particular, mostraba palabras para mí castizas, y hasta arcaicas – me trataba de vos- junto a otros vocablos cuyo sentido tenía que adivinar – llamaba lagartos a los pequeños caimane s- igual que me atraía la música con que hacía resonar su discurso, los tonos diversos, el modo de pronunciar las erra, las cadencias del fraseo… Voy a leer algún párrafo de aquel artículo, aunque me extienda un poco, porque creo que define bien lo que quiero decir: Con los años he recorrido muchos lugares de Iberoamérica, del norte, del centro y del sur, he vuelto a tener largas y gustosas conversaciones con hablantes populares, he seguido leyendo la literatura, llena por lo común de vitalidad imaginativa y verbal, que se escribe en muchos de esos países, y me sigue asombrando, con el deleite de compartir lo más hondo de ese patrimonio, la variedad de registros melódicos y la riqueza de los vocabularios. Los hispanohablantes nunca seremos capaces de abarcar todas las músicas de nuestro idioma, ni todo el léxico que lo enriquece. La fragmentación comunitaria ha favorecido la existencia de muchos reductos regionales, y en ellos surgen espacios verbales donde la intimidad, la familiaridad, ofrecen nuevos registros de un, al parecer, infinito panorama de modulaciones lingüísticas. Es una fecunda historia de hibridaciones, que han ido haciendo nacer nuevos retoños sobre el tronco firme de unas estructuras compartidas por todos. Por eso me gusta referirme a las melodías y los frutos del nuestra lengua. Hoy ya nadie puede presumir de hablar eso que antes se llamaba el mejor español , porque el mejor español, ya convertido en polifónico, está disperso por el ancho mundo

José Maria Merino, monarca del relato español | Pompas de papel

La escritura mágica de Alice Munro, la autora que reinventó el cuento – Infobae

«La escritura mágica de Alice Munro, la autora que reinventó el cuento – Infobae» https://www.infobae.com/cultura/2021/05/27/la-escritura-magica-de-alice-munro-la-autora-que-reinvento-el-cuento/?outputType=amp-type

Los libros de Alice Munro, vistos por los críticos de EL PERIÓDICO

Interesante palabra «escrúpulo»

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Imagenes Sin Copyright: Fotografía de legionarios romanos

Etimología – El origen de la palabra: escrúpulo

Cuando hablamos de tener escrúpulos, nos estamos refiriendo a dudas de conciencia sobre el carácter correcto o incorrecto de algo que hemos hecho o a la característica de ser extremadamente minuciosos y cuidadosos en el cumplimiento de una tarea.

Sin embargo, en su origen etimológico, escrúpulo denomina la piedrecita que tanto incomoda cuando se mete en el zapato; nos llegó del latín scrupulus, diminutivo de scrupus ‘piedra pequeña y puntiaguda’.

La palabra se encuentra registrada en español por primera vez en textos del siglo XIV.