No me diste agua de tus ojos,
luna llena,
un latido.
Pedí ser hilandero de silabas
humus
y atisbar estrellas.
Lavar alboradas,
colorear atardeceres;
Ser niño y jugar con la Osa mayor
Quise ser poeta y pasaste de largo.

El blog no tiene propósitos comerciales-Minificción-cuento-poesía japonesa- grandes escritores-epitafios
No me diste agua de tus ojos,
luna llena,
un latido.
Pedí ser hilandero de silabas
humus
y atisbar estrellas.
Lavar alboradas,
colorear atardeceres;
Ser niño y jugar con la Osa mayor
Quise ser poeta y pasaste de largo.

Después del estallido siguió el de las ametralladoras con golpes de muerte. Luego hubo un silencio hiriente que ocupó el espacio de las almas. Se oían sollozos y lágrimas que rodaban por los pómulos sepia de las mujeres. Gritos de muerte cabalgaban en aquellas tierras de oración y fe. Y entre el desierto y la montaña incrédulos se miraban Mahoma y Moisés.





Se cierra un ciclo
en la copa del cielo.
Siempre la muerte
cerrando nuestra puerta;
final del vuelo.

!Larga vida al rey! Exclamaron los presentes, cuando el rey estornudó.
leer la epidemia olvidada millones de gentes murieron

Espumas de agua
se alzan de la cascada.
Saltan los grillos.





