ESTRESSSSS: ay, corazón (2)

Las uñas del estrés

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Hoy hablé con el jefe de mi colega, y saben, resulta que ahora el jefe me podría dar más preocupación que mi colega si fuera alguien cercano, porque, guess what, el jefe tampoco siente feliz y relajado. No se puede describir lo que siente como pánico, porque tiene nombre RABIA. En serio, tiene mucha cólera y resentimiento. Dice: no puedo dormir, toda la noche pienso en este irresponsable que no me hace caso por más que le hablo y por culpa de él el proyecto va a fracasar. Lo quiero matar. ¿Algo conocido? Para mi, sí. Igual que mi amigo, el pobre jefe está estresado y sufre los mismos efectos que mi colega.

Cuando un guepardo persigue su presa, ¿qué hace? Ataca. Es el estrés. Pero en la naturaleza, ya sabemos, esto dura instantes, minutos, en caso del jefe, es permanente. Hace daño a mi colega, pero, a la…

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A cada época, su calamidad. — El Blog de Arena

. . Esta obra representa a una plaga en 1901. La civilización y su cultura, todo masacrado y destruido al paso del coloso. Alrededor del 1900 había un gran número de artistas simbolistas que representaban temas como éste, de carácter profético y oscuro. Fléau! (Calamidad), de Henri Camille Danger (Francia, 1857 – 1939) es una […]

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ESTRESSSSS: ay, corazón (1)

Las uñas del stress

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Mi colega me dice: me da pánico sólo pensar en mi jefe. No puedo dormir, toda la noche pienso en cómo me va a gritar cuando ve que no he terminado el trabajo. Mi pregunta es: ¿está estresado? Claro, por supuesto, él describe lo que siente con la palabra muy precisa: PÁNICO

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Ahora, que ya sabemos alguito sobre las reacciones corporales al estrés, vamos a analizar qué está sucediendo con mi colega.

Imagínese un chico en sus treintas (40s, 50s, con cada decena se pone peor) siente un miedo tan fuerte que lo describe como pánico. Está bajo los efectos de estrés y el cuerpo desencadena sus reacciones: el sistema digestivo deja de funcionar, se inhibe la producciòn de las hormonas sexuales, el sistema cardiovascular, de lo contrario, se activa porque tiene que intensificar el abastecimiento de los músculos con el oxígeno y energía. Ante todo, se acelera…

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CÓMO ESCRIBIR UN CUENTO SEGÚN 22 ESCRITORES HISPANOAMERICANOS

Un artículo y recopilación que merece estar en los archivos de cualquier escritor.

 

Cómo escribir un cuento según 22 escritores hispanoamericanos

Epitafio en la tumba de Cortázar

A veces los mejores epitafios no vienen de uno mismo, sino de los demás. En la tumba de Julio Cortázar, en el cementerio francés de Montparnasse, París –una especie de bazar donde a menudo hay notas, lápices, dibujos, flores, pintalabios…–, apareció escrito un día la inscripción: “Aquí yace el cronopio mayor”. Como buen cronopio, seguro que salió corriendo después.

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Rust in Peace — Blog de Jack Moreno

Rust in Peace es un interesante corto de ciencia ficción escrito y dirigido por Will Welles e interpretado por los actores Rhys Coiro y Douglas Tait. Un robot abandonado despierta solo en un depósito de chatarra. Viaja a casa, al rancho de su creador, para ver si el amor que siente le es correspondido.

a través de Rust in Peace — Blog de Jack Moreno

Tenacidad RGG

A las moscas les valió madre que no hubiese letreros en el arca de Noé dándoles la bienvenida. Se posaron sobre las deyecciones que eran abundantes y empezaron a proliferar. Al mes, era tal su cantidad que su asedio de mosqueteos y trompetas se volvió intolerable. La lluvia fértil y monótona. Al siguiente día vieron una neblina que envolvió a la nave. Horas después se dispersó la bruma y también las moscas.
Algunas por tenacidad sobrevivieron, mismas que en la actualidad nos siguen jodiendo.

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No tiene desperdicio, pero tómese su tiempo… sin prisa.

 

Magia al ralenti de Elisa de Armas

Cuando lo conocí era apuesto como un príncipe, pero en seguida empezó a redondeársele el vientre. Más tarde, mientras encogía poco a poco, los ojos se volvieron saltones, el cuello fue desapareciendo y un buche enorme creció bajo su mandíbula. De un tiempo a esta parte se le ha cubierto la piel de verrugas. Lo peor es la sospecha de que soy yo quien tiene la culpa, por no haber dejado de besarlo en los últimos treinta y cinco años.