Hablar para decir algo — El Blog de Arena

. Ayer Joaquin Phoenix ganó su primer premio Oscar como mejor actor; pero no es de cine de lo que voy a hablar aquí, sino de algo tangencial: la entrega de premios más famosos y de sus discursos y, particularmente del discurso que nos regaló Joaquin Phoenix ayer. Es bien sabido que Hollywood detesta los […]

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El tono en la voz narrativa uno

Resultado de imagen de pensamientos acerca del tono en narrativa

 

El tono narrativo es la actitud que asume el narrador al contar una historia. Se puede contar la misma historia de muchísimas maneras. Si una señora mayor resbala y se cae al intentar bajar de un autobús, la anécdota se puede contar de manera burlona, trágica, cómica, compasiva, moralista, etcétera. Es el mismo incidente. Absolutamente los mismos datos: una señora que resbala y se cae. Pero la narración de este incidente puede variar inmensamente según el tono utilizado por el narrador.
Una de las principales decisiones que debe tomar un autor, al comenzar su narración, es la selección del tono con que contará su cuento o novela.
A grandes rasgos creo que podemos identificar tres tonos o actitudes principales:
1. El autor de rodillas ante personajes que reconoce como seres superiores. Algunos ejemplos son las obras épicas como El mío Cid, la Ilíada y las novelas de caballerías, en las que el autor narra las peripecias de dioses, semidioses, héroes, genios, etc.
2. El autor sentado, de tú a tú, junto a personajes que reconoce como sus iguales. Algunos ejemplos son obras realistas como Rojo y negro, Madame Bovary y Crimen y castigo: el autor narra las peripecias de hombres y mujeres que de algún modo son sus semejantes.
3. El autor de pie, en un balcón alto, ante personajes que viven abajo y son inferiores. Algunos ejemplos son el Cándido, de Voltaire; el Buscón, de Quevedo; y los cuentos de Monterroso y Saki: el autor narra las peripecias de seres dignos de burla o desprecio.
Estas tres grandes actitudes se manifiestan concretamente en el tono específico que escoge un autor para narrar su obra. Las opciones son innumerables. A continuación incluyo una lista parcial de tonos, ya que existen muchos más:
Abatido, absurdo admiración afligido agresivo alegre amable amoroso cálido científico cínico cómico compasivo condescendiente coraje cordial crítico deprimido despectivo entusiasta erótico familiar filosófico formal grave histérico horror humorístico iconoclasta idealista incisivo indignado informal informativo ingenioso íntimo iracundo irónico jocoso melancólico misterioso moralista/moralizante nostálgico odio parco paródico periodístico persuasivo pesimista ponderado pornográfico positivo realista religioso respetuoso reverente romántico sarcástico satírico sensual serio solemne sombrío taciturno terror tétrico trágico tranquilo triste
y muchos más.

Desde <https://ciudadseva.com/texto/tono-narrativo/>

Cómo di con Fazil y Nazim Turcos fuera de serie

A veces me da por seguir mis corazonadas. Estando en youtube buscando algo sin saber qué, me llama la atención la imagen de una sinfónica y un hombre con rasgos asiáticos y lei: Fazıl Say – Nazım Oratoryosu.  Intrigado le doy clik y me enfrento a una avalancha de sonido, coros y poesía declamada. La música de Facil Say en el piano con una manera de interpretarlo genial, luego la voz del anciano diciendo no se qué, pero lleno de música en su voz. Pasaba de la media noche y voy a san Google. y esa noche no apareció en pantalla la información en español y la que había fue suficiente para darme cuenta que estaba frente a un genio musical. 

Aún me faltaba Nazim y encontré un poeta turco que al leerlo sus versos tenían la sencillez, la imagen que te toma de los hombros y te mueve. Entonces comprendí que el anciano con su voz dura, potente, solida, y elástica interpretaba los versos del poeta y la música era de Fazil

Un Fazil virtuoso del piano y otro el creador.

En este vídeo se mira  en el piano a Fazil, (fazıl say atatürk oratoryosu ) quien declama es el actor Genco Erkal*. la sinfónica de Bilkent, el director, coros. También va la dirección de la obra completa que dura  poco menos de dos horas. el último interpretando Mrcha turca

 

 

 

 

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*Genco Erkal es un actor de teatro turco. Protagonizó la película de 1983 Una temporada en Hakkari, que ganó el Oso de Plata – Premio especial del jurado en el 33º Festival Internacional de Cine de Berlín.

 

 

 

 

http://pianistasdelmundo.blogspot.com/2014/12/fazil-say.html

Biography

 

Las libelulas y el día del amor

Los animales más románticos? .. Las libelulas (Odonatos), forman un curioso corazón al aparearse, esto debido a que el modo de cópula de odonatos es único en todo el reino animal. Antes de realizarse la misma, el macho dobla por unos instantes su abdomen hacia abajo y adelante, para traspasar un poco de semen de su gonoporo a los genitales accesorios de los segmentos abdominales 2 y 3. Cuando el macho localiza una hembra, la captura con sus patas, generalmente sin cortejo previo, y luego la sujeta con sus apéndices abdominales por el cuello o protórax. Una vez sujetada por el macho, la hembra dobla su abdomen hacia abajo y adelante, poniendo su gonoporo en contacto con los genitales accesorios del macho para ser inseminada y asi formar el increible CORAZÓN. La pareja puede permanecer en cópula desde varios minutos hasta dos horas, y suele posarse en la vegetación cercana al territorio del macho.

Y muchas veces, como cualquier historia de amor, con un final trágico, en el que la pareja se ahoga tras poner los huevos en la vegetación.

Sociedad mexicana de entomología. Tomada de Fb

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Nazim Hikmet

Jamás he vuelto a mi ciudad natal.

No me gusta volver atrás.

A los tres años, en Halep, ejercité la profesión de nieto de pachá,

a los diecinueve la de estudiante en la universidad de Moscú,

a los cuarenta y nueve otra vez en Moscú:

y desde los catorce años escribo poesías.

Hay hombres que conocen mil variedades de hierbas, otros

conocen variedades de peces,

yo, de separaciones.

Hay hombres que saben de memoria el nombre de cada estrella,

yo, el de las nostalgias.

He dormido en las cárceles y en los grandes hoteles.

He pasado hambre. Casi no existe plato que no haya probado

incluido el de la huelga de hambre.

A los treinta años han querido ahorcarme,

a los cuarenta y ocho quisieron concederme la medalla de la Paz

y me la concedieron.

A los treinta y seis, necesité seis meses para recorrer

cuatro metros cuadrados de sombrío hormigón.

A los cincuenta y nueve, en dieciocho horas, volé

desde Praga a La Habana.

En 1951, en un mar, en compañía de un amigo,

anduve sobre la muerte.

En 1952, con un corazón cascado, tendido sobre la espalda,

esperé la muerte más de cuatro meses.

Fui locamente celoso de las mujeres a las que amé.

No le tuve ninguna envidia a nadie, ni siquiera a Charlot.

Engañé a mis mujeres.

Nunca hablé mal detrás de mis amigos.

He bebido, sin llegar nunca a borrachín.

Siempre con el sudor de mi frente

gané mi dinero. ¡Qué suerte para mí!

Sentí vergüenza ajena. Mentí.

Mentí por piedad.

Pero nunca dije mentiras porque sí.

He montado en tren, en avión, en coche.

La mayoría no lo consigue.

He ido a la ópera.

La mayoría no consigue ir

a la mezquita, la iglesia, el templo, la sinagoga, los hechiceros;

ni siquiera ha oído hablar de la ópera.

Sin embrago, desde los veintiún años no voy

a muchos sitios adonde va la mayoría,

pero suelo hacerme leer el porvenir

en los posos del café.

Mis escritos están impresos en cuarenta idiomas

y prohibidos en mi Turquía, en mi propia lengua.

No tengo aún el cáncer,

tampoco es obligación padecerlo.

Nunca seré primer ministro ni cosa parecida,

tampoco me gustaría serlo.

No fui a la guerra

Pero tampoco bajé a los refugios en medio de la noche.

No me arrastré en las carreteras

huyendo de los aviones que vuelan a ras de tierra.

Cerca de los sesenta me enamoré locamente.

En pocas palabras, amigos míos

Aunque esté hoy en Berlín muriendo de nostalgia,

puedo afirmar

que he vivido como un hombre.

En el tiempo que me queda por vivir

¿qué podrá ocurrirme aún?

 

(Nazım Hikmet Ran; Salónica, 1902 – Moscú, 1963) Poeta, dramaturgo, novelista y traductor turco, considerado el poeta más universal de su lengua. Estudió en el liceo Galatasaray e ingresó en la Academia de Marina. Abandonó Estambul tras la caída del imperio para trasladarse a Anatolia, donde Kemal Atatürk sentaba las bases del nuevo Estado. Fue objeto de represalias por un artículo contra el sultán y deportado, tras lo cual se exilió en Rusia.


Nazim Hikmet

Estudió filología en la Universidad de Moscú y al cabo de cuatro años regresó a la Turquía republicana, donde, a partir de 1929, se hizo famoso por la serie de artículos «Derribemos a los ídolos», en los que desmitificaba el valor de las grandes figuras literarias relacionadas con el poder político. Marginado por ello, Nazim Hikmet dejó de publicar y se dedicó a escribir guiones cinematográficos.

Sin embargo, bajo la falsa acusación de «incitación a la rebelión», fue condenado a veintiocho años de cárcel, de los cuales cumplió más de trece. Un importante movimiento internacional, encabezado en 1949 por Tristan Tzara, se organizó para lograr su libertad. Conseguida ésta luego de una dramática huelga de hambre, prosiguieron las persecuciones y las dificultades, por lo que, enfermo, inició un nuevo exilio en Moscú, hasta su muerte.

Nazim Hikmet cultivó diversos géneros literarios, si bien fue como poeta que alcanzó la universalidad, además de convertirse con ella en el renovador de la lírica turca. Ya con sus primeras publicaciones, 835 líneas (1929), 1+1=1 y Tres golpes (1930), prácticamente acabó con la rígida tradición poética del Diván. Antes de ser encarcelado publicó La ciudad que perdió la voz (1931, que le valió su primer proceso), ¿Por qué se ha suicidado Berenice? y, en 1932, Telegrama nocturno, el mismo año en que aparecieron dos de sus obras de teatro, El cráneo y La casa de un muerto.

En 1935 publicó Cartas a Taranta-Babú contra la intervención fascista en Etiopía y, por entregas, la novela La sangre no habla, así como varias obras dramáticas y otros poemarios. Durante su encarcelamiento estaba prohibida la publicación y circulación de sus obras, por lo que, en lo que al teatro se refiere, las firmaba con seudónimo: es el caso de Ferhât y SirinSabâhat y Yûsuf y Züleilâ.

 

Su obra poética más ambiciosa y de mayor alcance, Paisajes humanos de mi país, fue escrita en prisión, al igual que Poemas de las horas 21-22RubaisPoemas sobre la vida. Ya en el exilio, Nazim Hikmet continuó escribiendo y publicando teatro (¿Ha existido Ivan Ivanovich?La estaciónLa espada de Damocles), la novela Qué bello es vivir, hermano mío, y una recopilación de cuentos populares, La nube enamorada.

No dejó nunca de escribir poesía, aunque ésta sólo pudo ser conocida después de su muerte, ya que en Turquía, privado de nacionalidad, su obra estaba severamente prohibida y su nombre proscrito. Hubo que esperar a finales de la década de 1960 para que su obra completa, caracterizada tanto por un intenso lirismo como por su compromiso, fragmentada y dispersa en infinidad de publicaciones extranjeras, comenzara a aparecer en su país.

Cómo citar este artículo:
Ruiza, M., Fernández, T. y Tamaro, E. (2004). Biografia de Nazim Hikmet. En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea. Barcelona (España). Recuperado de https://www.biografiasyvidas.com/biografia/h/hikmet.htm el 13 de febrero de 2020.

La copa de oro

Sobre el tejado del portón, se ha desparramado “la copa de oro”.Se enjuta si el sol de agosto achicharra sus retoños. Cuando la luna emerge, ella mitiga sus ardores y crece. Sobre su cielo armaron una espiral de púas, con el deseo de impedir que los mañosos penetren a la residencia. Ella, que tiene miles de manos y maneras, cubre con sus hojas la cerca de alambre.  Días de verano lastiman su tejido, pero las noches alunadas la robustecen. Al tiempo, cubrió el metal y el sol de septiembre la ve erguida, fogosa de flores de un amarillo rabioso, con hojas verde limón.

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El demonio de las faltas de ortografía

En la Edad Media se creía que existía un demonio llamado Titivillus que te engañaba para que cometieras errores ortográficos. Cada vez que un escriba se confundía, esta confusión era atribuida al pequeño diablo.

También se creía que Titivillus era capaz de engañarte para que te confundieras al hablar. Su objetivo era confundirte para que pecaras y lograr más almas para Lucifer.

El caso más famoso atribuido a Titivillus es el de la llamada ‘Biblia Maldita’: una biblia del siglo XVII en la que ponía, literalmente, «Cometerás adulterio» en lugar de «No cometerás adulterio» (sexto mandamiento). Obviamente, todos los ejemplares se mandaron quemar, y el percance fue atribuido a Titivillus

Un día, estando mala en el cole, fui a la sala de profesores a pedir un vaso de agua. Cuando el profesor me abrió, le pedí un «besito» en lugar de un «vasito». «¿Me das un besito? DIGO UN VASITO» . Y a vosotros, ¿os ha engañado Titivillus alguna vez? Cuéntamelo en los comentarios!

IMAGEN: Titivillus representado en una miniatura.

Nota: Ya tenemos a quien echarle la culpa de nuestras faltas ortográficas.

Anónimo tomado de fb

El arte de escribir Senryu dos de Manuel Sauce verde

El arte de escribir senryū

Al parafrasear a Agustín de Hipona: si no me preguntan que es la poesía, lo sé; si me preguntan qué es, no lo sé. La poesía existe antes que el poema y mucho antes que el poeta/lector. La poesía es infinita, abstracta, dinámica, adaptativa y evolutiva; es decir, es un sistema complejo. Al igual que la música, su materia prima son los sonidos. Aunque estos sonidos, como unidades de significado (palabras), son finitos y concretos, a través de ellos el ser humano puede transcribir las complejas emociones y pensamientos que cohabitan dentro y fuera de él. El poema es una representación homeostática de la poesía; una forma ordenada, lógica y única de algo que originalmente no lo es. Sin importar la estructura y métrica que adquiera, el poema es una jaula. En la actualidad, la mayoría de las jaulas son hermosas y bien tallereadas, pero están vacías; si hay vida en ellas, algunas son cárceles atestadas; otras, solitarias prisiones de máxima seguridad. En muy pocas, la poesía sobrevive y canta a puerta cerrada; en casos excepcionales, a puertas y ventanas abiertas. El resto son auténtica poesía encarnada.

Si la jaula elegida es el senryū, además de lo señalado al principio de este texto, se proponen algunos elementos adicionales: éstos no garantizan que la poesía decida entrar en ella y, si lo hace, que sobreviva el violento proceso de trasmutación.

1. El senryū no es una ocurrencia en tres fragmentos.

2. El senryū es un concierto en diecisiete sonidos.

3. El senryū es microcosmos del macrocosmos.

4. El senryū es un orgasmo.

5. Aunque finito y concreto, el senryū es infinito y abstracto.

6. Sólo uno de cada diez senryūs sobrevive.

7. El senryū que se escribe no es permanente.

8. Es senryū es un final cerrado.

9. Es senryū es un final abierto.

10. Es senryū nunca es un final.

Como comentario final, paradójicamente, la poesía breve exige todo el tiempo del mundo.

Textos consultados

Alape, R. (2014). “Lo sagrado, lo cómico y el Zen: una mirada a la poesía de Issa Kobayashi”, Estudios de Filosofía, No. 49, Universidad de Antioquia.

Álvarez, O. (2013). “La poesía, el poeta y el poema: una aproximación a la poética como conocimiento”, Escritos, Vol. 21, N. 46, Colombia.

Bashō, M. (2009). Oku no Hosomichi, JTB Publishing, Japón.

Boucher, T. & R. Yasimi (2016). Haiku·Senryū·Tanka no Kyōkasho, Tsuchiyashoten, Japón.

De Hipona, A. (2012). Confesiones, Ciudad Nueva, España.

Heyd, T. (2004). “Bashō y la estética del caminar: por la recuperación del espacio, el reconocimiento de los lugares y el seguimiento de los caminos del universo”, Contrastes: Revista Internacional de Filosofía, Suplemento IX.

Higginson, W. J. (2010). The Haiku Handbook. How to write, share, and teach haiku, Nueva Jersey, Kodansha International.

Kashima, K.(2013). Haiku no Tsukuriyō, JTB Publishing, Japón.

Nishitani, K. (1999). La religión y la nada, Siruela, España.

Osazo, S. (1987). Zen, Chikuma Shobo, Japón.

Paz, O. (1990). Las peras del olmo, Seix Barral, España

Manuel Sauceverde (México, 1979) es Doctor en Economía por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y pertenece al Sistema Nacional de Investigadores (SIN). Por un lado, ha publicado diversos artículos científicos en revistas especializadas nacionales e internacionales. En el 2017 obtuvo el Premio Internacional de Investigación “Emilio Fontela” (Sociedad Hispanoamericana de Análisis Input-Output y Universidad de Oviedo) y en el 2016, el primer lugar en el Premio Internacional de Documentos de Trabajo (Banco Central de Bolivia y la Asociación de Pensamiento Económico Latinoamericano).

Por otro lado, ha obtenido varios premios de narrativa, poesía y música, entre los que destacan los premios Quinta Jornada de Literatura Breve “Tweet por viaje 5.0” (Secretaría de Cultura de la Ciudad de México y Secretaría de Cultura Federal, 2018) y Cuento de Ciencia Ficción “Año Internacional de la Física” (UNAM, 2005). Ha publicado en Blanco Móvil, La Otra, Bitácora de Vuelos, Plesiosaurio, Ariadna, La Gualdra, Periódico de Poesía, Narrativas, Le Miau Noir, Cuadernos de Foro Universitario y Goliardos.

Además, es miembro del Ensamble Didar, el cual divulga la Música Clásica Persa en México.Sus libros en imprenta: Entre una estrella y dos golondrinas (Poesía, Editorial Lectio) y Universos perpendiculares (Narrativa, Editorial Lectio).

[1]        Literalmente “verso”.

[2]        Literalmente “sonido”. Un on equivale a una sílaba en el idioma español: el sonido articulado que constituye un sólo núcleo fónico en una palabra.

[3]        El saijiki (歳時記) es un diccionario de palabras kigo.

[4]        Literalmente “sauce de río” (sen/río; : ryū/sauce).

[5]        Literalmente “canción breve” (: tan/breve: ka/canción).

[6]        Literalmente “diálogo poético” (: ren/estrofa: ga/canción).

[7]        Literalmente “poeta de haikus”.

 

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EL MUG. — manologo

Se sirvió un café y lo dejó en la mesita, frente al sillón, para ir a buscar el libro que estaba leyendo; cuando volvió, acomodado en el sillón, fue a dar un sorbo, distraído y… ¡el mug estaba vacío! Regresó a la cocina y de la cafetera se sirvió otro; caminó hasta su […]

a través de EL MUG. — manologo

El arte de escribir senryu de Manuel Sauceverde uno

El arte de escribir senryū

Manuel Sauceverde

Lo finito no está sino relativamente separado de lo infinito:

en su esencia, está unido y es idéntico a él.

Leo Schaya

En la actualidad, todos tenemos prisa: por hacer (¿qué?), por ser (¿quién?), por estar (¿dónde?), por irnos o llegar (¿cuándo?). Como escribió Octavio Paz: no nos detenemos nunca, aunque no nos movamos de nuestra silla, ni nos levantemos de la cama. Una voz que parece cientos, dentro y fuera de nosotros, nos grita una y otra vez: ¡más rápido!, ¡más rápido!, ¡más rápido! Al acelerarnos perdemos el sentido del tiempo, incluso del espacio; más aún, de la vida. En esta carrera contrarreloj, tarde o temprano, sentimos que giramos sin control mientras todo a nuestro alrededor se desplaza con lentitud. Es entonces que buscamos un sitio y/o un momento en que podamos estar libres de prisa: Antonio Deltoro afirma que la poesía es una vía de escape y, al mismo tiempo, una manera de frenarnos. Sin embargo, al hacerlo percibimos que, de repente, todo a nuestro alrededor comienza a dar vueltas mientras que nosotros nos movemos con pesadez. De manera natural, para contrarrestar el vértigo respiramos lenta y profundamente hasta desahogar el cuerpo, la mente y, con un poco de suerte, el alma. Equilibrio es el nombre que el Budismo Zen otorgó al estado de relajación simultánea y armónica entre las dimensiones física, intelectual y espiritual. Para lograr el equilibrio de forma consciente se necesitan dos elementos: meditación (Zen) y libertad del ser, los cuales pueden encontrarse en el acto de escribir y/o leer poesía. Debido a que la literatura japonesa está íntimamente relacionada con el Budismo Zen, se presentan a continuación algunas de las estructuras poéticas con las cuales el poeta/lector puede recobrar o ejercitar su propia armonía en el mundo moderno; en particular, a través del senryū.

Las estructuras poéticas japonesas

Las estructuras poéticas japonesas más populares hasta nuestros días, tanto en Japón como en el resto del mundo, son cuatro: haiku, senryū, tanka y renga. Cada una de estas estructuras representa por sí misma un género literario y un objeto de estudio riguroso.

        En primer lugar, el haiku (俳句) es una composición poética sin título, ni ritmo ni rima, formada por tres ku[1] (versos) de cinco, siete y cinco on[2](sílabas), respectivamente.La poética tradicional del haiku (haimi) se basa en cristalizar el regocijo breve pero intenso (aware) que produce en el poeta la contemplación de la naturaleza. Debido a que sólo se disponen diecisiete sonidos, la economía del lenguaje es muy importante; por esta razón, existen dos recursos líricos imprescindibles: kigo y kireji. El primero es una palabra clave que ubica espacial y temporalmente al poema[3]; el segundo, una palabra que divide el flujo de ideas o induce una pausa rítmica y gramatical para relacionar dos (máximo tres) imágenes contrastantes. En español, el guion largo o los puntos suspensivos pueden funcionar como kireji. Además, al ser percepciónpura, el haiku debe escribirse en tiempo presente, pero sin llegar ser una proposición lógica que surja de una reflexión profunda: ocurre aquí y ahora. Si un poema no contiene estos elementos, no se le puede considerar un haiku. Por esta razón, la mayoría de los “haiku” no japoneses, desde Erza Pound o José Juan Tablada hasta Octavio Paz yOmer Tarin, son en realidad senryū.

En segundo lugar, el senryū(川柳)[4] es una composición poética atribuida a Hachiemon “Senryū” Karai (1718-1790) con una estructura y métrica semejante a la del haiku, pero su objetivo es condensar el aware que produce en el poeta la contemplación de la naturaleza humana. A través del senryū se pueden explorar todos los temas que se deseen: cínicos, eróticos, humorísticos, obscenos, sarcásticos, etc. Por tanto, todos los recursos poéticos se permiten; incluso, experimentar con otras métricas afines a la tradicional (5/7/5).

        En tercer lugar, el tanka (短歌)[5] es una composición poética sin título, ni ritmo ni rima que extiende la estructura y métrica del haiku/senryū al añadir dos versos de siete sílabas cada uno. Sin embargo, la exposición del tema elegido es diferente: a través de los tres primeros versos o estrofa superior (kami-no-ku), ésta se inicia y desarrolla; los dos últimos versos o estrofa inferior (shimono-no-ku), concluyen. En términos históricos, el tanka antecede y origina al haiku; su trasfondo es plenamente musical. Cabe destacar que los máximos exponentes de este género literario han sido mujeres.

        Finalmente, el renga (連歌)[6] es un diálogo lírico entre dos o más poetas; es decir, una canción a dos o más voces. Al igual que el tanka, esta composición poética sin título, ni ritmo ni rima, también extiende la estructura y métrica del haiku/senryū de la siguiente manera: un poeta presenta un tema específico a través de los tres primero versos o estrofa inicial (hokku); luego, un segundo poeta escribe dos versos de siete sílabas cada uno; después, el primer poeta responde con tres versos de siete, cinco y siete sílabas, respectivamente; en seguida, el segundo poeta con dos versos de siete sílabas cada uno; y así sucesivamente. Para evitar el sinsentido, las estrofas pares deben formar un poema tanto con la estrofa predecesora como de la sucesora. Con base en las habilidades de los “jugadores” involucrados, en promedio, un renga puede tener 100 estrofas encadenadas.

Un camino: tres senderos

Como se mencionó anteriormente, la literatura japonesa está íntimamente relacionada con el Budismo Zen, que busca la liberación del sufrimiento humano para alcanzar la iluminación. Uno de los caminos para lograr este estado de conciencia es la poesía porque su realización (el acto de escribir y/o leer) necesita de dos elementos: la meditación (Zen) y la libertad del ser. Además, este camino tiene tres diferentes senderos que pueden llegar a cruzarse: el espiritual, el intelectual y el mundano.

Por un lado, Matsuo Bashō (1664-1694), considerado como el primer haijin[7], sugiere que el poeta/lector alcanzará la iluminación espiritual cuando aprenda del pino a través del pino y del bambú a través del bambú. Con base en una extrospección reflexiva disciplinada, el poema se conformará por sí mismo si el haijin y la naturaleza se convierten en una sola cosa. Como señala Octavio Paz: “Poema y poeta se funden porque ambos términos son inseparables: el poeta es su palabra”.

Por otro lado, por medio de la poesía también es posible alcanzar una iluminaciónintelectual. Por ejemplo, Yosa Buson (1715-1783) definió a la creación poética como un arte cuyo fin es la belleza a partir de una introspección reflexiva disciplinada. La creación poética es la comprensión de la naturaleza humana para superar sus límites; como sugiere Bodhidharma: “La mente es nuestra propia naturaleza”.

Finalmente, el regocijo por lo mundano puede considerarse una forma de iluminación. En ese sentido, Kobayashi Issa (1763-1828) afirmó que la poesía era la manifestación de su amor por las personas, los animales, las cosas y los espacios; es decir, por todos los elementos que coexisten en la vida cotidiana. Cada poeta/lector es el buda de su propio microcosmos; un buda que no sólo ríe, sino que lo hace a carcajadas.

En forma esquemática, la Figura 1 muestra las cuatro estructuras poéticas japonesas descritas en el primer apartado y sus interrelaciones básicas. Por un lado, el haiku y el senryū comparten una estructura y métrica semejante (); sin embargo, el haiku basa su aware en la extrospección reflexiva, mientras que el senryū en la introspección reflexiva. Por otro lado, la estrofa inicial de un renga puede ser un haiku () o un senryū (); si el hokku es un senryū, el renga se denomina haikai (俳諧). Finalmente, la estrofa superior de un tanka puede ser un senryū () o un haiku (); si el kami-no-ku es un senryū, el tanka se denomina kyōka (狂歌). Cada una de estas interrelaciones representa una manera de transitar, individual o colectivamente, las diferentes sendas de un mismo camino, el cual equilibra y expande con armonía y simultaneidad las dimensiones humanas de lo espiritual, lo intelectual y lo físico.

Figura 1. Estructuras poéticas japonesas y sus interrelaciones

 

 

El senryu y su creador

SENRYU: su creador es Karay Senryu (1718-1790), también conocido como Hachiemon Masamichi.

-El Senryu es una composición poética que consta de tres versos y su estructura métrica es: 5-7-5.
-Admite metáforas, personificaciones y todo elemento lírico que se quiera utilizar.
-Es similar a un poema normal con métrica: tecetillo, poemeto, etc.
-El senryu, no nació lírico, se utilizaba de forma graciosa e irónica, humor negro, para burlarse de los gobernantes de la ciudad.
Más tarde se extendió su tema, basándose en temas de las personas, sus sentimientos, su alma, sus deseos, emociones, lo abstracto, lo metafórico, sensaciones, etc.
-No suele hablar de la naturaleza y si lo hace, es metafóricamente, nunca ser el centro de la historia.
-No hay kigo (Cambio de estación)
-No hay kireji (cambio de pensamiento)
-No lleva rima, se puede admitir la rima asonante pero no la consonante, ningún poema japonés la lleva.
-No lleva título.

Ejemplo:

Naces en mí
y levantas el vuelo
de mi suspiros.

Maramín-Ricardo Linares

Karai Senryu (1718-1790)

Karai Senryu nació en el 3er año de Kyôho (1718). Senryu fue uno de sus varios seudónimos literarios. No alcanzó la posteridad como escritor, sino por su labor como crítico y evaluador de los  versos satíricos que escribían los barberos, los monjes, los buscavidas y los comerciantes de su tiempo.  La gente de Edo reconocía  su autoridad y lo elegían para que evaluara sus composiciones. Mientras otros selectores -había muchos- recibían mil de versos, Senryu se las veía con diez mil. Una vez, en el 8vo año de Anei (1779), evaluó veinticinco mil. Su primer hijo se convirtió en el Segundo Senryu, su quinto hijo fue el Tercer Senryu. En tiempos de Blyth se había llegado al Décimocuarto Senryu pero, como el propio Blyth recuerda, a esas alturas la sucesión ya no tenía el mismo significado.
He aquí una pequeña selección de senryus anónimos que fueron compilados por esta destacada figura de la literatura nipona:

Al mismo tiempo,
caen las manos que zurcen 
y la hoja seca.

 Mirando al monte Fuji,
la sembradora de arroz
se arregla el pelo.

 Cuando la nuera no está,
pone en los labios del niño
sus pechos mustios.

Hasta un relámpago
a veces lo hace bien,
a veces mal.

 Cuando sorprendieron
al ladrón del caballo,
escapó montado en él.

 Bonita, sí,
mas cierran la ventana:
luna invernal.

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Karai Senryu