Se sirvió un café y lo dejó en la mesita, frente al sillón, para ir a buscar el libro que estaba leyendo; cuando volvió, acomodado en el sillón, fue a dar un sorbo, distraído y… ¡el mug estaba vacío! Regresó a la cocina y de la cafetera se sirvió otro; caminó hasta su […]

a través de EL MUG. — manologo