Rubén García García
Tenía tantas faltas de ortografía que cuando hablaba con los ojos… parpadeaba.

El blog no tiene propósitos comerciales-Minificción-cuento-poesía japonesa- grandes escritores-epitafios
Rubén García García
Tenía tantas faltas de ortografía que cuando hablaba con los ojos… parpadeaba.

de Katalina Ramírez
La mujer me dijo que necesitaba contarme su historia para
recordar su esencia, y al hacerlo ha recobrado la memoria:
Nos han llamado ángeles, dioses, superhéroes, y de muchas formas
—según la época y la cultura—, lo único que sé es que soy una semilla y que
un día me convertiré en un árbol. Han tratado de podar nuestras ramas y de
contener nuestras raíces, han tratado de exiliarnos del paraíso, pero al fin he
recordado que el único paraíso reside dentro de nosotros.
Katalina Ramírez Aguilar (México). Licenciada en Literatura y Filosofía por la Universidad Iberoamericana de Puebla. Ha trabajado como editora en diferentes editoriales, y de manera
independiente. Ha publicado microcuentos y poemas en siete antologías internacionales, y en revistas nacionales. Ha publicado un libro de poesía, “Lengua soy” (3 norte y Universidadberoamericana), y uno de microficción, “Música primigenia” (BUAP, 2019)

De Rubén García García
Del cielo cae
un tac,tac,tac de gotas,
dándonos la hora.

De Mirta Mineo
Mientras se enfunda en su ajustado vestido negro, que tan bien
resalta sus curvas perfectas, piensa adónde irá ahora. Se siente sexy,
deseable, pero necesita comprobar que aún puede enloquecer al
hombre que ella elija.
Se peina sus rojos cabellos y sonríe pensando que si los demás
lo pensaran un poco, se darían cuenta que tienen el color del peligro.
Luego retoca sus labios rojos, rojos como el demonio que se
esconde en su interior, bajo ese falso aspecto inocente. ¡Los hombres
son tan crédulos! Enseguida están dispuestos a imaginar que una está
lista para caer en sus brazos en cuanto ellos lo decidan. ¿Y para qué?
¿Para después desechar a la mujer como a un objeto sin valor?
Su sed de sangre renace incontrolable. Lanza una última mirada
de desprecio al hombre que yace inerte en la cama.
Esconde la navaja en su cartera. Ya puede volver a la cacería.
Profesora de francés, artista plástica y escritora
argentina. Tiene más de 180 obras publicadas en Argentina y en
España, en ambos países ha ganado premios y menciones especiales.
Su obra incluye cuentos, poemas, micro ficciones, haikus, nanorrelatos,
cartas y crónicas. También ha ganado premios en pintura. Blog:
http://laplumebleue.blogspot.com.ar/

O dispara usted o disparo yo Brevillia
de José Carlos Monroy
“La humanidad no es como nos contaron nuestros abuelos. Han pasado a la historia esos bárbaros procesos de reproducción, como el de aparearse entre hombres y mujeres. ¡Nada más asqueroso!”, predicaba con vehemencia el catedrático. “Afortunadamente la tecnología ha reemplazado a los zánganos heterosexuales por varones homosexuales y mujeres libres, haciendo de este mundo un lugar mejor para vivir”.
Los alumnos escuchaban embelesados al docente, que a su vez esquivaba sus miradas. No podía resistirse a mirar de reojo hacia la segunda ventana del aula. Mientras seguía con su perorata, veía el escote de una de sus alumnas. Aterrado, se dio cuenta de que tenía una erección: sabía que la heterosexualidad manifiesta era causal de pena capital.
***
José Carlos Monroy (Ciudad de México, 1983). Traductor y poeta bilingüe náhuatl-español. Ha publicado en ambas lenguas, en medios electrónicos e impresos; y traducido para dependencias públicas y privadas.
Por Dina Grijalva
Tomado del microdecamerón
El viento agita mi vestido de playa mientras me acerco hacia él.
Cuando estamos cerca, decido sentarme en la arena y es él quien
viene a mí. Cuando llega y toca mis pies, mi piel tiembla. Sube por
mis piernas, levanto mi vestido para que nada se interponga entre
mi deseo y él. Me acaricia y penetra intenso entre mis muslos.
Olas de placer me inundan.
(Ciudad Obregón, Sonora). En la primavera de 2008 visitó Buenos Aires y nació como minificcionista. Desde entonces es hacedora y promotora de ese maravilloso género. Sus libros de minificción
son: Goza la gula, Las dos caras de la luna, Abecé sexy, Mínimos deleites y Cuestión de tiempo. Ama a
los Cronopios, cultiva un bonsái y sueña con habitar en Liliput. Minificciones suyas han sido incluidas enuna veintena de antologías.

Ans María Shua
Un hombre sueña que ama a una mujer. La mujer huye. El hombre envía en su persecución los perros de su deseo. La mujer cruza un puente sobre un río, atraviesa un muro, se eleva sobre una montaña. Los perros atraviesan el río a nado, saltan el muro y al pie de la montaña se detienen jadeando. El hombre sabe, en su sueño, que jamás en su sueño d ..b .b…. alcanzarla. Cuando despierta, la mujer está a .lado y el hombre descubre, decepcionado, que ya es suya.
(Microrrelato número 92; de La sueñera)

Un enajenado contador público de Chicago, Illinois, desencadenó una masacre cuando disparó a quemarropa, con una pistola Smith & Wesson, sobre seis de sus siete empleadas. Sucedió en
su despacho, durante el balance de fin de año. La sobreviviente quedóen estado de conmoción. Antes de ser trasladada por la ambulancia, logró balbucear al oído del detective:
—Fue un ajuste de cuentas…
Eduardo Mancilla. Escriba incipiente. De Rosario,
Argentina. Participaciones en Historias de El Cairo y ¡Basta! 100 hombres
contra la violencia de género. Blog: Letra Chica.

En alguna parte leí que, si se conoce la etimología de una palabra, se retiene mejor el significado y es casi imposible olvidarlo. Exactamente eso fue lo que me sucedió cuando conocí el origen de la palabra antología: del griego ανθολογία, antologia, de άνθος, ántos, «flor» y λέγιεν, légein «recoger»; de ahí que […]
Antología, sus pétalos — El Blog de Arena
por Rubén García García
Por la mañana tuve una furiosa pelea, y ahora, aquí estoy; comiendo tierra. A mi contrincante lo tengo de vecino.
De Ildiko Nassr
Lo peor son las puertas que se van cerrando detrás tuyo. El sonido de los cerrojos que se cierran a tu paso. Ese laberinto que se va formando mientras caminás para llegar a tu lugar de trabajo. Te cruzás con personas a las que no mirás. Son solo uniformes que se desplazan y rara vez responden tu saludo. Te sentís insegura. Como si algo te faltara. Como si no pudieras pedir ayuda. Como si cada puerta que se cierra fuera una posibilidad menos de escapar. Acaso la sensación será similar a la que el Dante le dio a sus círculos del infierno. Acá no son círculos, son pasillos interminables, cuyas puertas se cierran después de que las atravesás. No hay vuelta atrás. No hay lugar para los débiles aquí. Quienes no tienen la fortaleza de seguir, pierden la chance de salir.

Por Rubén García García
Abrió el libro. Un enjambre de sílabas encimó sus sentidos. El corazón indiferente se hizo dulce, suave y empezó a latir; había terminado la oscuridad de la palabra y de los días.

Rubén García García Médico y escritor, entrando peligrosamente a la cuarta edad, pero capaz de emocionarse.
Ildiko Nassr me preguntó esta mañana dónde había estado todo
este tiempo. Le respondí que probablemente haya estado
viajando. No sabía qué palabras poner en mi boca para que no
vuelva a usurpar este lugar que yo estuve ocupando las últimas
semanas. Yo, que ni siquiera recuerdo mi propio nombre.
Y ella se despertó tan alegre y tan llena de sensaciones
traídas desde su infancia que no pude evitar despedirme y dejarla
volver.

ldiko Nassr (Río Blanco, Jujuy, Argentina, 1976) ha publicado libros de poemas (Reunidos al azar, 1999; La niña y el mendigo, 2002; y en coautoría Ser poeta, 2007), de cuentos (Vida de perro, 1998) y de microrrelatos (Placeres cotidianos, 2007, e-book, 2011). Es licenciada en letras y coordina talleres de escritura creativa. Sus microrrelatos han sido incluidos en recopilaciones como la de Laura Pollastri, El límite de la palabra. Antología del microrrelato argentino contemporáneo (Menoscuarto, Barcelona, 2007); 1001 cuentos de una línea (Thule), Monoambientes. Microrrelatos del Noroeste Argentino, 4 voces de la microficción argentina (selección y prólogo de Raúl Brasca), El micorrelato en Tucumán y el Noroeste Argentino. Velas al Viento. Los microrrelatos de la nave de los locos. Selección y Prólogo de Fernando Valls. (Ed. Cuadernos del Vigía. Granada. España.), entre otras.
Ildiko cuenta con la siguiente página: http://ildikotxt.blogspot.com/2019/03/el-placer-de-la-relectura.htmly también se la puede seguir por Facebook: Ildiko Nassr
El Microdecamerón oordinadora Paola tena
De Ana María Shua
Ninguna tiene tanto éxito como La Que No Está. Aunque todavía es joven, muchos años de práctica consciente la han perfeccionado en el sutilísimo arte de la ausencia. Los que preguntan por ella terminan por conformarse con otra cualquiera, a la que toman distraídos, tratando de imaginar que tienen entre sus brazos a la mejor, a la única, a La Que No Está.
Diana Raquel Hernández Meza
Siempre me consideré fea. Con los años mis caderas y voluptuosos senos me hicieron recuperar la confianza, hombres y mujeres pasaron por mi cama sin descanso. Después, aquellos que se declaraban siervos mío comenzaron a llegar tarde, a buscar justificaciones para aplazar los encuentros, cancelar citas, y al fin desaparecer uno a uno. Al mirarme en el espejo vi la monstruosidad de los años.
Diana Raquel Hernández Meza (Ciudad de México, 1985). Médica Cirujana por la UNAM. Forma parte de los libros Los adolescentes escriben II (UNAM, 2003), El libro de los seres no imaginarios. Minibichario (Ficticia, 2012), Alebrije de palabras. Escritores mexicanos en breve (BUAP, 2013), Eros y
Afrodita en la minificción (Ficticia, 2016), Las musas perpetúan lo efímero (Micrópolis, 2017)
.
