Haibun de Rubén García García

Sendero- Haibun 1

Es una tarde cercana a la noche con nubes grises que sirven de fondo a las líneas violetas. El viento trae aroma de cedro. A lo lejos el graznido de los patos. Respiro profundo, en la curva del cielo, va una nube, y otra que se aleja.

Líneas y nubes

en cielo arrebolado.

Graznan los patos.

Pin de Rubén Darío Zapata Gómez en PAISAJES | Aves volando, Pájaros  volando, Fotos de aves

La flor y el joven elefante

Sendero

Llegaba sofocado por la tristeza. Sus grandes orejas cayeron cuando se arrodilló.

El sonido de los tambores agitaron a la manada. Sus padres fueron baleados. Los encontró sin vida, sin colmillos.

El pequeño elefante dobló la testa, y sus pulsos se hicieron lentos. Al caer por el suelo escuchó la voz de una flor.

—¡No me aplaste!, por favor, recién nací. ¡Quiero vivir!, no me aplaste

El Elefante abrió los ojos, se levantó, y fue en busca de la manada.

Pequeña flor silvestre azul Stock de Foto gratis - Public Domain Pictures

Gabriela Aguilera Valdivia minificiones

JUEGO DE MANOS

Quizás de villanos. Estar así, rozar con intención un dedo en el acto rutinario de pasar un plato en medio del almuerzo familiar, luego los ojos, uno en uno. Entonces un tocarse en secreto, la línea del mantel como frontera de la escena, ese punto en que los comensales, suegros, cuñados, cónyuges, sobrinos, hijos, no ven, y menos imaginan que hay dos manos batallando una caricia.

Más tarde, la suerte maldita de tener un momento a solas, apenas un instante que no saben cuánto durará, ese tiempo justo en que por arte de magia los otros no están presentes, la suavidad de la tarde envolviéndolos, la algarabía de los pájaros en el crepúsculo, el rumor de los almendros y las manos, los dedos, las palmas pueden ahora hallarse enteras sobre la rugosidad de un banco de madera, reconociéndose, espejo una de la otra, una contra otra y entonces ya no evitan el contacto y la pasión sube hasta las bocas que, estremecidas, inician la lucha de labios y lenguas y dientes, en un beso culpable de villanos crueles.

TENGASE PRESENTE

Seré un montículo de cenizas y desearé quedarme detenida en tus labios, cautiva en tu lengua, prisionera en tu garganta. Querré ser condenada a permanecer en ti, cuando despojada de cuerpo, se levante la brisa y me haga volar hasta tu boca, obligándote a engullirme.

FRONTERAS DEL TERRITORIO

A las mujeres prisioneras de Venda sexi

Mi cuerpo empieza donde tus dedos lo acarician, responde a tus manos con la perfección de la palabra. Mi cuerpo se abre para recibirte, darte espacios, sumarse a tus movimientos. Mi cuerpo era con el tuyo y así estaba previsto en una historia de destinos que venía desde el silencio.

Mi cuerpo termina ahora, en esta habitación tan grande como el silencio de donde venía nuestra historia de destinos. Termina ahora mismo, cuando me tocan manos que no puedo ver porque tengo los ojos vendados. Alguien me obliga, me hiere penetrándome con la fuerza del vencedor. Mi cuerpo está hecho jirones y el dolor es extenso porque no hay fronteras para el horror. Mi cuerpo cercado es ahora un territorio de guerra.

Gabriela Aguilera Valdivia: Escritora, estudió antropología en la Universidad de Chile y realizó un diplomado en Estudios Mexicanos en la UNAM. Ha publicado Doce guijarros, (1976), Asuntos privados (Editorial Asterión, 2006), Con pulseras en los tobillos (Editorial Asterión, 2007) y En la garganta (Editorial Asterión, 2008)…
Ganó el segundo lugar en el concurso de cuentos Eusebio Lillo (1993), obtuvo una nominación en el Primer Concurso de Cuentos Eróticos de la revista Caras en 2004 y también en la segunda versión, en 2005. Ganó el segundo lugar en el concurso de cuentos de la Municipalidad de Peñalolén en 2005 y fue nominada en el concurso Jacinto Benavente, en España, el mismo año. Sus cuentos han aparecido en diversas antologías de Ergo Sum y en la antología de microcuentos eróticos de mujeres latinoamericanas, Microscopios eróticos (publicada por la española Ediciones Atómicas). Es antologadora y editora de los libros objeto de Ergo Sum desde 2005, y desde 2007 forma parte del Comité Editorial de Editorial Asterión.

Antonio Aguilar… el héroe de bronce

«Antonio Aguilar… el héroe de bronce» https://www.milenio.com/opinion/carlos-diaz-barriga/milenio-retro/antonio-aguilar-heroe-de-bronce

Mi Gusto Es! | Mexican culture, Mexico history, Mexican artists

La piedra viva de Rubén García García

Sendero

Pensó que me burlaba, que mi propósito, como el de muchos guerreros, era matarla. Sus pupilas encontraron las mías y quedé convertido en estatua. Me azota el viento frío del sur. Soy cuerpo de piedra pero no hay nada que congele mi amor, ni la tibieza de su recuerdo.

Recién se fue con Perseo.

Perseo y Medusa | Mandelrot

El gran Rulfo.

Tomado de Nexos.com revista

Para mí, Rulfo siempre fue un escritor de fantasmas. El creador de un lugar donde los muertos y los vivos se cruzan sin saber a ciencia cierta en qué bando residen.

Pasé mi infancia en México. Entre mis mayores recuerdos figuran las calacas de azúcar, las catrinas tétricas y glamurosas que decoraban las casas, la leyenda de La Llorona o las momias de Guanajuato. Crecí conversando con cadáveres, y pensando que la muerte forma parte de la vida, incluso una parte festiva de ella. Y muchos años después, cuando leí por primera vez El llano en llamas, e inmediatamente después Pedro Páramo, tuve la sensación de volver a casa.

Poco después de ese descubrimiento supe que, en sus orígenes, antes de convertirse en una estrategia de marketing de la industria de las golosinas, Halloween había sido una celebración del espacio común entre nosotros y los que ya no están. Cada año, en la noche en que los muertos volvían de sus tumbas, los vecinos se disfrazaban de muertos para engañar a esas almas, y evitar que se los llevaran con ellas. De inmediato pensé en Comala.

Pero Rulfo no se limitó a inventar fantasmas, sino que encarnó en ellos a su país, y al mío. Sus espectros no vivían en castillos europeos o cavernas, sino en posadas y plazas. Esto, que hoy parece obvio, no lo era tanto hasta entonces. Aún se enseña en nuestras escuelas que el primer poeta latinoamericano fue Rubén Darío, quien a fines del siglo XIX escribía sobre… Francia y la Grecia Antigua. Nuestros países llevaban casi un siglo de independencia, pero nuestras letras apenas comenzaban a liberarse de Europa. Durante la primera mitad del siglo XX el reto era crear símbolos y formas propios para darle a nuestro continente un lugar en la literatura.

Fueron los libros de Rulfo los que Álvaro Mutis le entregó a Gabriel García Márquez.

—Tome —le dijo—, para que aprenda.

Y ahí empezó la literatura con la que América Latina se inscribió en el mapa, y con la que mi generación creció.

En mi caso, Rulfo terminó siendo especialmente influyente, porque a fin de cuentas, si algo no ha cambiado en nuestra región desde sus tiempos hasta los míos, es la extrema violencia que sufrimos. Antes eran los revolucionarios, luego los guerrilleros, después los narcos, más adelante los delincuentes comunes. De un modo u otro siempre tenemos hordas de gente matándose a balazos.

He aprendido mucho de la capacidad de Rulfo para pintar, a través de sus no muertos, las convulsiones de un país. La violencia de México, como la de Colombia o Perú, la de principios del siglo XX y la del XXI, no desaparece cuando cesan las hostilidades. Deja espectros que vienen a reclamarnos nuestras deudas. Víctimas que abandonan sus sepulcros para venir a jalarnos los pies. Zombies que nos persiguen para vengarse de lo que les hicimos.

La historia de nuestro continente es una historia de gente que se niega a morir incluso después de muerta. Rulfo fue el primero en entenderlo, y aún nos ilumina con su luz oscura y neblinosa.

Santiago Roncagliolo

En el centenario del nacimiento de Juan Rulfo | Periodistas en Español
Fotografía tomada por Juan Rulfo. Sí, también era fotógrafo

Dalí, escultor. — El Blog de Arena

. “Lo menos que puede pedírsele a una escultura es que no se mueva”. Es conocida esa frase con la que Salvador Dalí criticó a la obra de Alexander Calder y sus móviles que se balanceaban en un frágil equilibrio. Dalí es conocido por todos por sus pinturas y sobre todo por sus relojes blandos y […]

Dalí, escultor. — El Blog de Arena

Descortecía del suicida de Carlos Vitale

DESCORTESÍA DEL SUICIDA

En la estación de Can Boixeres una mujer protestaba por la detención de los trenes. En la estación de Sants un hombre se había arrojado a las vías. En la estación de Can Boixeres una mujer protestaba por los constantes suicidios en las horas de máxima afluencia de público.

MEDIDA POR MEDIDA

El cardenal juzgaba que el gran error del régimen franquista había sido permanecer en el poder cuarenta años. La duración ideal de una dictadura debía ser de diez años.

EL PLACER DEL TEXTO

Una máquina de escribir atravesaba la noche. También mi pensamiento escribía su página nocturna.

LA PUERTA CONDENADA

De niño, en el barrio, se relataba la aventura de un vecino que había sobrevivido a un naufragio flotando durante una semana sobre una puerta. Desconozco quién era e incluso si la peripecia acaeció de verdad, pero no dejo de meditar en ese hombre, azul y agua, negro y agua, asido a una puerta por la que no es posible huir.

BORRADOR

Debería pasarme a limpio.

LAS CUENTAS CLARAS CONSERVAN LA AMISTAD

Dos escritores se conocen en la presentación de sus respectivos libros. Dado que simpatizan de inmediato y ambos ignoran la obra del otro, acuerdan no leerla para prevenir que un eventual juicio desfavorable enturbie su naciente amistad. Los dos cumplen su promesa y, por ello, su estima mutua se afianza cada vez más hasta el final de sus días.

(Estos textos seleccionados por el autor pertenecen a Descortesía del suicida)

Descortesía del suicida, Editorial Candaya, Barcelona (España)
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A la caza del conejo de Mario Levrero

XVIII

  «Creo haber atrapado un conejo», dije, acariciando la suave vellosidad de Laura, que es tan joven. Ella ríe con una carcajada fresca y huye; yo recomienzo pacientemente la búsqueda.

CAZANDO CONEJOS EN CHUECAS Y ARROYOS - YouTube

15 de mayo día del maestro: José Negrete Herrera

Tomé clases de anatomía con el Dr José negrete herrera, él era un libro frente al cadáver. decía: “hacemos la incisión, alejamos el tejido graso, no usen instrumentos de corte, solo de disección. Vean, cuento uno, cuento dos y tres y aquí debe de estar el nervio circunflejo”. y lo mostraba a los estudiantes.  Pintamos a la vena de azul, a la arteria de rojo y al nervio de verde y esto lo llamamos disectocromia. ande, ande, toquen… el que no toca no siente, el que no siente es como el que no ve y el que no ve, no sabe”. Escribió su libro de anatomía bajo una óptica clínica,” este tipo de anatomía sirve más al médico general, pues relaciona los puntos anatómicos con el quehacer de la clínica” En él Había un valor mayor, la de ser humano. un compañero  me confesó: vivo solo con mi madre, y ella tenía un dolor en el vientre y fiebre, le hablé al maestro explicándole, y apresuradamente me dijo que la llevara a urgencias del hospital Juárez que él, allí estaría.  Diagnosticó un abdomen agudo  y operó de inmediato, se había reventado la apéndice. Mi madre vive por el”.

Pendientes de sus manos cuando él tomaba los instrumentos, como un mago siempre nos sorprendía. Lo conocí cuando sus condiciones físicas mermaban por las mordidas de la diabetes, pero su pulso se mantuvo firme, su deseo de ofrecer su sapiencia inmutable. Tuvo y creo siempre tendrá el sentimiento de las personas que aman el mundo en que viven- Enseñando lo que sabía y amando a las personas que lo rodeaban, sobre todo a los estudiantes

ha pasado mucho tiempo, sé que te has integrado a la naturaleza, tu presencia en muchas conciencias persiste, tu estatura moral sirva a nuestro México y al mundo, tan necesitado de valores.

Leo de nuevo esto y sin duda  ahora más que nunca la necesitamos.

L4487 Jose Negrete Herrera -- Anatomia Clinica Tomo 1 | Mercado Libre

Un mayo diferente poesía japonesa de Rubén García García

sendero

Mayo se disfrazó de invierno: gotas afiladas, caen sobre un naranjo que no sabe dónde guardó la gabardina, pues él esperaba un chubasco que lo lavara del polvo cotidiano de los días y no la insolencia de una aguja fría que lo estremece.

Un mayo helado

sorprendió al naranjo:

Flor a flor tiembla

La borrasca tira al suelo hasta el 80% de los cítricos en algunas parcelas  del litoral valenciano