De qué hablamos cuando hablamos de relato – Infobae

https://www.infobae.com/opinion/2022/02/19/de-que-hablamos-cuando-hablamos-de-relato/

Escribir un flashback en una novela: Los 7 pasos para hacerlo bien

http://escueladeescritores.net/escribir-un-flashback/

Un niño en la Ciudad Prohibida: Puyi, el último emperador de China

https://www.larazon.es/cultura/20220213/hmppmg45gjerlndhcjwcw75fqe.html

El antivacunas

Sendero

Eres un objeto peligroso y te encapsulan. No hay despedidas. «¡No aguantó! ¡llamen al camillero, traigan bolsas!» Ahora comprendes que fue por rechazar la vacuna. Por hacerle caso al amigo. Hoy lo ves claro. Por supuesto que él se vacunó, pero a ti te convenció de que no lo hicieras. Te llega la voz de tu mujer, que ahora va del brazo de Arturo a la sala de espera.

Escribir un libro — El Blog de Joaquín Sarabia

Escribir un libro. Un sueño Una duda Un deseo Una utopía……………….. Mucho que contar Mucho que soñar…………… Una vida larga Una manera De comunicar Sueños y quimeras……… Hablar en profundidad Un sueño. Joaquín Sarabia

Escribir un libro — El Blog de Joaquín Sarabia

Manifiesto de Rubén García García

Sendero

El hecho de que hagamos una fila extensa, cada quien, cargando la sagrada manutención, de ninguna manera quiere decir que lo estamos sustrayendo, por eso interponemos una queja a nombre de nuestra sociedad. Levantamos los aguijones en ristre para que de su vocabulario desaparezca la despectiva frase de robo-hormiga.

Un encabronado memorioso de Rubén García García

Sendero

Alguna vez te pregunté por el Rondi y pusiste cara de «no me acuerdo». ¿Cómo es posible?, si tu marido y tú eran uña y carne con él? y con menosprecio me contestaste: «Ah el Rondi, pues no sé nada de él».

Allí si te di la razón, a mí me pasa lo mismo, soy desmemoriado. Pero no me cabe que se te haya olvidado. Era ágil, juvenil con sus rizos dorados que le caían sobre la frente. Con una manera de caminar felina y que al cruzar la pierna dejaba que el pie se balanceara como si tuviese resorte. Era típico de él, como lo tuyo, que antes de que el pie dejara de moverse, revoloteabas en la cocina y desde allá le preguntabas ¿qué se te antoja? Tu esposo sonreía satisfecho de que fueses tan buena anfitriona.

Latz y yo creíamos que algo les había dado para tenerlos tan mareados. Sabía que había llegado del norte, pero nadie habló de cómo fue que se conocieron y por qué todos los días llegaba a tu casa, y comían con él. En algunas ocasiones, ya de noche nos despedíamos Lats y yo, y él seguía la plática.

El Rondi de Rubén García García

Antes del Rondi, los cuatro, Latz, tú, Toño y yo hacíamos planes. Tuvimos viajes de placer hacia el río, el mar o ir de serenata el día de las madres. Por supuesto terminábamos mareados por la cerveza, Recuerdo que nunca te sobrepasaste. Tu esposo tenía un carácter llevadero, pero algunas veces se alteraba y era capaz de desbaratar cualquier plática y había que despedirse. ¿Habrá pasado lo mismo con el Rondi?, sólo sé de ese episodio que fue tan especial y que más parecías esposa del Rondi , que de tu marido. Latz y yo secreteábamos que el amor se te veía en todas partes. Te reconocía por ojos de gata, boca roja y gruesa. El busto grande y unas piernas largas y velludas. Sí, la mujer no se rasuraba como ahora lo hacen. ¿A poco tu esposo no se daba cuenta de tus cambios? Pienso que no, porque él también estaba entusiasmado con la amistad del nuevo amigo. Tenía tanta confianza, que cuando se iba a trabajar, el Rondi se quedaba contigo haciendo sobremesa. Claro, eso también pasaba con Latz y conmigo, y despedíamos al gordo con bromas. Él se iba contento de que tú te quedaras bien acompañada.

¡Cuántas fiestas tuvimos sin el Rondi! Estábamos solos en tu casa, se fue la luz. En la oscuridad sentí tus manos. Tu boca cercana, bajé el zíper. Instante suficiente para sentir la humedad de tu boca. luego tu voz: «ya vete…» semanas después el que llegó fue el Rondi y ya no hubo manos inquietas. Y ahora que te pregunté por él, dices que no sabes nada. Tal vez se te olvidó, pero a mí no… aún rescato con la imaginación a mis manos oprimiendo tu cabellera.

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Evadne de Rubén García García

Sendero

Seamos fantasmas!

salgamos al mar

y cuando el sol sea nieve

montaré sobre tus alas con mi guitarra.

¡Salgamos al mar, Evadne!

que hoy los barcos hundidos,

navegaran por ti!

Las remesas de metales preciosos indianos en la Edad Moderna (II) |  numismaticodigital.com

La curiosidad y la codicia mata al gato. De Rubén García García

Sendero

«Aquí está la lámpara que aluzó el último segundo de vida de la hechicera de Saba. Tú piensas que digo mentiras, cerciórate y préndela. Mira su luz y encontrarás en su resplandor la luz guía que te hará un hombre de poder».

La prendió. Buscó la flama.

—No hay ninguna mirada, ni hechicera. Solo por un instante miré tu rostro.

—Y ahora que ves, le preguntó con un dejo de indiferencia, —ahora veo mi cara.

—Lo has logrado

—¿Logrado qué?

—que yo sea libre de volar por el mundo

—Nada hay más grande que el fuego. Solo se paciente…llegará alguien a sustituirte, como tú lo has hecho. Quizá mañana o nunca, no lo sé.

Una lámpara no está puesta bajo un almud, sino sobre el candelero

Todo sobre la sexualidad en la Antigua Grecia (vídeo) — Antiguo Egipto

En la antigua Grecia la sexualidad se vivía como algo placentero. En este vídeo hablamos sobre el matrimonio, las señoritas de compañía, los simposios y la homosexualidad. Te lo cuento todo sobre la sexualidad en la Antigua Grecia.

Todo sobre la sexualidad en la Antigua Grecia (vídeo) — Antiguo Egipto

Diez libros latinoamericanos que no pueden faltar en ninguna biblioteca por Librotea | Librotea

https://librotea.com/estanterias/diez-libros-latinoamericanos-que-no-pueden-faltar-en-ninguna-biblioteca/

Hayku de Gonzálo Marquina

Sendero

Hace poco, un estudiante me preguntó si el haiku era una suerte de impresionismo poético y yo le respondí que no. Sin embargo, he pensado mucho en lo corta que fue mi respuesta y, desde entonces, sigo reflexionando sobre este tema.

Pienso que, ciertamente, el haiku puede ser contemplado como un «poema impresionista» (instantes convertidos en versos). Sin embargo, si nos apoyamos en la historia literaria, resulta evidente que esta concepción solo aplica sobre un tipo o estilo de haiku en específico y no sobre el haiku como género en su totalidad.

El estilo descriptivo/realista (tan en boga actualmente en nuestro medio hispanohablante) adquirió relevancia durante las últimas décadas del siglo XIX por obra y gracia del crítico/poeta Masaoka Shiki y sus seguidores. Es importante recordar que en aquel tiempo, el Impresionismo ya era conocido en Japón: los jóvenes leían a Mirbeau, Proust y Chéjov (muchas veces en su idioma original) y conocían bien las obras de Monet, Renoir y Van Gogh. Por eso, Shiki se inspiró en varios conceptos pictóricos y literarios de aquella corriente artística occidental para elaborar su famosa Teoría Shasei (shasei-ron – 写生論), la cual postulaba al haiku como una suerte de «Dibujo» o «Esbozo» de la vida misma. Además, se sabe que Shiki tuvo influencia del Realismo (sobre todo de la novela realista), abrazó ciertos postulados filosóficos del Empirismo y el Positivismo y, paralelamente, apoyó sus reflexiones poéticas sobre los principios del shintō (神道), religión autóctona del Japón, así como también sobre algunos preceptos de la filosofía taoísta de Chuang Tzu (puntualmente, sobre el estudio estético de la palabra). Esta es la razón por la cual el estilo de Shiki aparenta ser una «pintura» o un «cuadro» hecho con palabras. La poética de Shiki priorizó la belleza distanciándose notablemente de la religiosidad y/o el misticismo; sus haikus contienen una riqueza maravillosa a nivel de detalles sensoriales, son objetivos e impersonales, entre otros rasgos que, poco a poco, fueron convirtiéndose en sinónimos de «buen haiku».

Más tarde, los poetas franceses de las décadas del ’10 y el ’20, maravillados por el estilo descriptivo/realista impulsado por Shiki, difundieron en Europa la idea del haiku como «fotografía del instante» y, luego, autores como José Juan Tablada hicieron lo mismo en Latinoamérica durante el resto del siglo XX (de hecho, según Ōta Seiko, se sabe que Tablada conoció al haiku por medio de la lectura de autores angloparlantes y franceses como W. G. Aston, Michel Revon, Paul-Louis Couchoud, B. H. Chamberlain, etc.). Sin embargo, todo apunta a que esto sucedió por mera ignorancia del resto de estilos o, más bien, por mera conveniencia para lograr la resproducción del género en este lado del mundo. Pensemos: el estilo descriptivo planteado por Shiki era mucho más aprehensible y, por lo tanto, emulable para los autores occidentales de aquella época, ávidos por experimentar con nuevos formatos poéticos y quienes, de alguna forma, estaban mucho más empapados del Impresionismo y demás corrientes que antaño habían alimentado al haiku descriptivo/realista». Lamentablemente, estas acciones dieron paso a la difusión y establecimiento de la idea errónea del «haiku único» o «haiku puro».

Así, tenemos que el «haiku impresionista» o «haiku realista» representa un estilo y no la totalidad del género. No existe un solo tipo de haiku, definitivamente. Sin embargo, en nuestro medio hispanohablante, pareciera que esto ha sido olvidado (o ignorado, convenientemente).

Desde hace más de un siglo, el estilo impresionista/realista/descriptivo ha ido posicionándose hasta adquirir la apariencia de «canon» (algo que, a mi criterio, no es conveniente). Por eso, creo, lo importante para quienes estamos interesados en este género es recordar siempre que estamos tratando un arte cuya característica principal es la pluralidad, la diversidad y los cambios permanentes (cambios que siguen sucediendo hasta el día de hoy). Se trata de comprender y aceptar como comunidad hispanohablante abocada al género que durante un largo tiempo hemos cultivado uno, dos o tres estilos de haiku y que, necesariamente, para dar el siguiente paso, es decir, para lograr el desarrollo y establecimiento a posteriori del haiku en español (no solo como práctica, sino también como concepto), es imprescindible no enfrascarnos en un solo tipo de composición, sino contemplar con alegría y emoción nuevos horizontes en la distancia y/o volver sobre aquella parte del camino recorrido que todavía no explorado.

Los 15 Mejores Paisajes de Japón que Tienes que Visitar - Tips Para Tu Viaje